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La Guía FilmAffinity

La historia del cine en sus principales etapas y movimientos

El cine de autor y los nuevos cines en Europa Occidental (1953-1979)
autor/a: Luis Eguiraun
El concepto de autor
El concepto de autoría en la historia del arte surge hacia la segunda mitad del siglo XVIII, cuando la Ilustración francesa comienza a difundir en Europa sus ideas en torno al individuo y a los derechos del hombre y a considerar estos universales. Paralelamente, los artistas van desprendiéndose de la protección personal y el mecenazgo de los reyes, príncipes, alto clero y alta nobleza. En este ambiente intelectual va fraguándose también el entramado conceptual y estético del Romanticismo.

En el siglo XIX, la autoría en las artes afirma su valor con la llamada Revolución Burguesa, cuando las clases altas y medias muestran los signos de su estatus socioeconómico con sus bibliotecas y sus colecciones de pintura, escultura y objetos de lujo, piezas tanto más importantes cuanto más sobresaliente es el nombre de su autor.

En el siglo XX, a partir de las investigaciones sobre la creación artística llevadas a cabo por historiadores como el alemán Erwin Panofsky, la noción de autoría se relaciona con la iconología o interpretación del sentido de las imágenes del arte. Estas investigaciones abren paso a la decisiva noción de “estilo”, o conjunto de rasgos formales que permiten la atribución de una obra a un autor determinado y la hacen reconocible a los ojos de un espectador como fruto del trabajo personal de un artista único, cuya obra traslada además a quien la contempla una visión del mundo igualmente original.

Viaje a Italia

El concepto de cine de autor
En el ámbito del cine, el surgimiento del concepto de “cine de autor” tuvo lugar hacia finales de los años 50 y comienzos de los 60 del siglo XX. En aquel momento se estrenaron tres películas fundamentales en la historia del cine contemporáneo: Sombras, del estadounidense John Cassavetes (1959), La aventura, del italiano Michelangelo Antonioni (1960), y Al final de la escapada, del francés Jean-Luc Godard (1960). Este triple advenimiento inclinó a un grupo de jóvenes críticos franceses agrupados en la revista Cahiers du Cinéma, que había sido fundada en 1951, a caracterizar como cine de autor lo que consideraban un nuevo tipo de películas realizadas bajo el control absoluto del director.

Aunque expresaban su admiración por cineastas clásicos a los que atribuían la condición de ángeles tutelares o de autores avant la lettre, como los estadounidenses John Ford, Nicholas Ray y Samuel Fuller, el italiano Roberto Rossellini, el danés Carl Theodor Dreyer o sus compatriotas Jean Renoir y Robert Bresson, esos jóvenes empezaron a declarar como autores a cineastas con características muy distintas a los del cine industrial tradicional: en primer lugar, el director-autor empezó a participar en el guion o a firmarlo personalmente; en segundo lugar, la producción de sus películas fue alejándose del sistema de los grandes estudios, lo que aseguró al director-autor un control sobre todo el proceso de trabajo nunca visto hasta entonces; en tercer lugar, y como resultado de lo anterior, el director-autor se erigió como el propietario absoluto de los mecanismos de construcción de la puesta en escena y del sentido último de sus películas.

En términos generales, el cineasta-autor se presentaba también como poseedor de un estilo abiertamente reconocible por la crítica y el público, entendido ese estilo como un ars combinatoria personal de los elementos del lenguaje cinematográfico, tales como el guion, el encuadre, los movimientos de la cámara, la relación de los personajes con el decorado, la de este con la luz, la dirección de actores, el montaje, la música, etc. Finalmente, fue asimismo asociándose al autor una visión del mundo radicalmente propia. Los espectadores asistieron así a la aparición de aquel “Una película de…”, un novedoso título de crédito para la nueva situación.

Ordet (La palabra)

El cine de autor y los nuevos cines en Europa Occidental
A partir de 1960 el “cine de autor” y los “nuevos cines” que derivaban de ese planteamiento comenzaron a expandirse por los países de Europa Occidental, con un foco de irradiación primero y fundamental en Francia, en torno a lo que dio en llamarse la Nouvelle vague, en la que tuvo un papel central el grupo de críticos procedentes de Cahiers du Cinéma ya convertidos en autores de películas. Los cineastas de la Nouvelle vague tenían en común su oposición al sistema moral de la Francia gaullista tras la Segunda Guerra Mundial; una impugnación que se produjo sobre la base de las corrientes de pensamiento de aquel momento, el existencialismo, el marxismo, el leninismo, el maoísmo, el anarquismo y el psicoanálisis. En torno al Mayo del 68 y los sucesos preinsurreccionales de París, los jóvenes expresaban con esas ideas sus deseos de cambio, que incluían nuevas pulsiones libertarias en ámbitos como el colonialismo, el racismo, el feminismo, los derechos de los homosexuales y cualquier forma de liberación sexual.

La difusión del cine de autor y los nuevos cines en Europa Occidental adoptó algunas características locales. En Gran Bretaña el llamado Free Cinema y la posterior British New Wave agruparon desde mediados de los años 50 a jóvenes cineastas preocupados por las condiciones de vida de los trabajadores industriales y por el autoritarismo subyacente en algunas instituciones educativas de su país. En Suecia, bajo la influencia del gran Ingmar Bergman, cineastas como Vilgot Sjöman y Mai Zetterling, muy en la perspectiva del psicoanálisis, analizaron cuestiones como la representación del cuerpo de la mujer y las relaciones entre el amor, el deseo y el comportamiento sexual. En Italia, directores como Pier Paolo Pasolini, Bernardo Bertolucci, Marco Bellocchio y los hermanos Taviani intentaron construir un imaginario nacional y popular vinculado a la izquierda con la memoria del fascismo como telón de fondo; también en Italia, en una vertiente distinta, alcanzó un gran eco internacional la llamada commedia all’italiana, de la mano de cineastas como Mario Monicelli, Pietro Germi, Antonio Pietrangeli y Dino Risi. En la República Federal Alemana, ya en los años 70, el denominado Nuevo cine alemán, con directores como Rainer Werner Fassbinder, Werner Herzog, Volker Schlöndorff y Alexander Kluge, algunos de ellos con estrategias temáticas y formales cercanas al mundo de Kafka y al teatro del absurdo, indagó en asuntos como la sutil presencia del nazismo en las instituciones democráticas, el terrorismo de extrema izquierda y las pulsiones libertarias contra la autoridad establecida.

Calle Mayor

En cuanto al cine de autor en España, su acta fundacional suele situarse en las llamadas Conversaciones de Salamanca, organizadas por el joven cineasta Basilio Martín Patino, que se celebraron en 1955 con el propósito de reunir a los profesionales del sector para reflexionar sobre la situación del cine español. Se trataba de una velada oposición al cine del régimen franquista, una acartonada y caduca plétora de películas folclóricas, dramones rurales religiosos y moralizantes y episodios históricos del pasado imperial. Se trataba también de alumbrar las condiciones de posibilidad de un nuevo cine más cercano a la realidad española y a las corrientes cinematográficas del momento, en particular al neorrealismo y la Nouvelle vague. Dejando aparte el caso de Luis Buñuel, siempre exiliado (en Francia, EE. UU. o México), con dos esporádicas incursiones en España, desde mediados de los años 50 cineastas como Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem, Carlos Saura, Víctor Erice, Francisco Regueiro, Angelino Fons o Basilio Martín Patino, en su mayoría procedentes del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC) –a partir de 1962, Escuela Oficial de Cinematografía (EOC)–, pudieron dirigir sus primeras películas, que los consagraron como autores imprescindibles de un Nuevo cine español a la altura de unos tiempos que, en una España situada al margen de lo que ocurría en las vecinas democracias occidentales, apenas se vislumbraban en el horizonte.

Sobre la selección
La selección de 63 películas que sigue pretende ofrecer un panorama representativo del cine de autor y los nuevos cines en algunos países de Europa Occidental durante el periodo considerado. La decisión de reseñar una sola obra por director responde al criterio del autor.
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Películas francesas esenciales
nota: Ordenadas cronológicamente
  • Dirección: Max Ophüls
    Max Ophüls fue un judío errante que, como su ciudad natal, Saarbrücken, fue considerado unas veces alemán y otras francés, y trabajó en muchos países, incluyendo EE. UU. En su última etapa francesa (de 1950 a 1957, año de su muerte), la más brillante, sobresale esta extraordinaria película sobre el significado del amor y de la falta de amor a partir de unos pendientes que van cambiando de manos (y de sentido). Su puesta en escena, de suprema elegancia, fluye en un continuo movimiento de largos y complejos planos con un singular cuidado por los detalles. MV
  • Título original: Un condamné à mort s'est échappé ou Le vent souffle où il veut
    Dirección: Robert Bresson
    Robert Bresson fue un cineasta absolutamente único, cuyo estilo (para él, “todo lo que no es la técnica”) es quizá el más espiritual, ascético y lacónico de la historia del cine, y un “autor” solitario y total, sin concesión alguna a público y crítica. Esta película, cuyo solo título constituye un spoiler, recrea un hecho real de 1943, una fuga de una prisión nazi en la Francia ocupada, “sin ornamentos”, como al principio advierte Bresson, y con un extremo cuidado en filmar en detalle las manos del prisionero, sus actos metódicos y su férrea convicción en lo que está haciendo. MV
  • Título original: Ascenseur pour l'Echafaud (Elevator to the Gallows)
    Dirección: Louis Malle
    Louis Malle, un estricto contemporáneo de la Nouvelle vague, nunca perteneció a ella; su carrera cinematográfica, que inició realizando cortometrajes y colaborando con Jacques-Yves Cousteau en el documental El mundo del silencio (1956), siguió siempre un camino propio y muy personal. Su primer largometraje, Ascensor para el cadalso, es una excelente película de suspense que vino a renovar el cine policiaco francés (el “polar”) con la ayuda de una mágica banda sonora que el gran Miles Davis y sus músicos improvisaron y grabaron en una sola noche. MV
  • Título original: Les Parapluies de Cherbourg
    Dirección: Jacques Demy
    Conscientemente alejado de los presupuestos formales e ideológico-políticos de la Nouvelle vague, Jacques Demy realizó en 1964 esta insólita película musical protagonizada por Catherine Deneuve. Es la historia de amor entre una chica que trabaja en la tienda de paraguas de su madre y un joven mecánico de origen humilde. Todo ello discurre en un tono ingenuista en el que sobresalen el bello uso del color, la omnipresente música de Michel Legrand –que no desaparece ni en los diálogos, convertidos en una suerte de recitativos de ópera– y una puesta en escena muy original.
  • Título original: Playtime (Play Time)
    Dirección: Jacques Tati
    Con su personalísima mirada y la habitual maestría de sus construcciones visuales, frecuentemente deudoras del cine mudo clásico, Jacques Tati, apartado de cualquier corriente, grupo o tendencia cinematográfica, lleva a cabo en esta película una curiosa y anticipadora reflexión sobre el turismo de masas y sobre la uniformidad del urbanismo en las grandes capitales europeas, cuestiones en las que subyace una pregunta por la identidad de cada país.
  • Título original: Le Samouraï (Le samourai)
    Dirección: Jean-Pierre Melville
    En su singular visión del cine negro o policiaco, Jean-Pierre Melville alcanzó un gran reconocimiento como autor con un estilo inconfundible, caracterizado por la meticulosa arquitectura visual de sus planos y por sus sutiles coreografías de hombres rudos que van juntos de un lado para otro. En esta obra cumbre de su carrera observa las acciones de un gánster apolíneo, silencioso y esquivo al que la policía nunca ha logrado detener.
  • Título original: Juste avant la nuit
    Dirección: Claude Chabrol
    Habitualmente encuadrado en la Nouvelle vague, aunque paulatinamente alejado de sus presupuestos temáticos y estéticos, Claude Chabrol hizo de las oscuras relaciones entre el amor, el sexo y el crimen en ciudades de la Francia de provincias el leitmotiv de toda su obra. Aquí se trata de un maduro ejecutivo publicitario que mata a la esposa de su mejor amigo en una sesión sadomasoquista y decide, preso de sus remordimientos, confesárselo a su mujer.
  • Título original: L'Amour l'après-midi (Chloe in the Afternoon)
    Dirección: Éric Rohmer
    Considerado uno de los maestros de la Nouvelle vague, Éric Rohmer realizó este largometraje como el sexto y último de su serie "Seis cuentos morales". Un hombre casado y con un hijo devanea en torno al adulterio mientras pasea por las calles de París en la pausa laboral del mediodía, hasta que un día reaparece inesperadamente en su vida la antigua novia de un amigo de juventud, una mujer bella y desenvuelta que vuelve a resultarle fascinante.
  • Dirección: Marguerite Duras
    Aunque destacó principalmente como miembro del movimiento literario francés conocido como Nouveau roman, Marguerite Duras, fiel a los principios estéticos de este grupo de escritores, desarrolló una carrera cinematográfica muy personal en la que tiene un lugar relevante esta película, por momentos de un hermetismo impenetrable, sobre el diálogo entre dos mujeres que escuchan en la radio la desaparición de un niño en el barrio periférico en el que viven.
  • Título original: Tout va bien (Everything's All Right)
    Dirección: Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Gorin, Groupe Dziga Vertov
    Protagonizada por dos auténticos iconos de la izquierda internacional de la época, el francés Yves Montand y la estadounidense Jane Fonda, Jean-Luc Godard examina en esta película, envuelta aún en un cierto ambiente postsesentayochista, la crisis de una pareja de directivos atrapada por los trabajadores en el interior del edificio de una empresa en la que se desarrolla una dura protesta laboral. Destaca la novedosa concepción visual y dramática del decorado.
  • Título original: Céline et Julie vont en bateau
    Dirección: Jacques Rivette
    Miembro fundacional de la Nouvelle vague y uno de sus principales teóricos y críticos, Jacques Rivette aborda en esta película, envuelta en una atmósfera de cuento infantil, por momentos algo hermética y muy estilizada, la relación que se anuda entre dos chicas jóvenes, una de las cuales cuenta a la otra una historia que se desarrolla en una gran mansión. Se trata de una obra absolutamente abierta a la interpretación del espectador.
  • Título original: L'homme qui aimait les femmes
    Dirección: François Truffaut
    Aunque no es, probablemente, la mejor de sus películas, esta obra de madurez de François Truffaut, uno de los padres de la Nouvelle vague, viene a representar el resumen y la melancólica conclusión del discurso acerca del amor, sus contingencias y su esencial fugacidad que atraviesa toda la filmografía de su autor. En su memorable secuencia inicial un numeroso grupo de mujeres que no se conocen acude al funeral del hombre que las ha amado a todas.
Películas italianas esenciales
nota: Ordenadas cronológicamente
  • Título original: Viaggio in Italia
    Dirección: Roberto Rossellini
    “Con la aparición de Te querré siempre todas las películas han envejecido súbitamente diez años”, escribió Jacques Rivette. Para muchos, esta obra del Roberto Rossellini posneorrealista abrió los caminos del cine moderno que después transitarían la Nouvelle vague y Michelangelo Antonioni. Trata de “una relación de pareja bajo la influencia de una tercera persona: el mundo exterior”, según su autor, que quizá buscaba con otra mirada “la poesía, el misterio, todo lo que completa y enriquece la realidad tangible” que él mismo echaba en falta en el neorrealismo. MV
  • Título original: Divorzio all'italiana
    Dirección: Pietro Germi
    Pietro Germi logró con esta película uno de los primeros reconocimientos internacionales del nuevo paradigma cinematográfico que comenzó a ser conocido como commedia all’italiana, un conjunto de obras cuyo propósito era una crítica, cargada de sarcasmo, de los usos sociales de la sociedad italiana de la época, particularmente en el terreno de la doble moral y el engaño en las relaciones conyugales y sexuales.
  • Título original: L'eclisse (The Eclipse)
    Dirección: Michelangelo Antonioni
    Considerada como el punto de llegada del estilo de Michelangelo Antonioni, caracterizado por un progresivo vaciamiento de la estructura narrativa de sus películas en favor de su discurso acerca de la fugacidad del amor y de las relaciones de pareja, El eclipse cuenta el apasionado romance que surge entre una mujer que acaba de dejar a su amante y un joven y seductor agente de bolsa. Obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes de 1962.
  • Título original: Il sorpasso
    Dirección: Dino Risi
    Con Vittorio Gassman y Jean-Louis Trintignant al frente del reparto, Dino Risi aborda la curiosa y aparentemente con tradictoria relación que entablan un joven y desenvuelto juerguista y un tímido estudiante. Ambos inician una correría en coche que llevará al estudiante a adentrarse en un mundo hasta entonces desconocido para él, formado por personajes insólitos, situaciones estrafalarias y fiestas en ambientes aristocráticos.
  • Título original: Salvatore Giuliano
    Dirección: Francesco Rosi
    A partir de un cine realista y directamente comprometido con las distintas situaciones sociales y políticas de su país Francesco Rosi abordó un áspero retrato del llamado “problema meridional” italiano. Se acercó para ello a la figura del bandido e independentista siciliano Salvatore Giuliano, algunos de cuyos perfiles aparecen envueltos en la leyenda, buscando las relaciones entre el bandolerismo, la Mafia primitiva y el poder económico y político.
  • Título original: I compagni
    Dirección: Mario Monicelli
    Con algunos rasgos dickensianos en su cruda descripción del trabajo de los obreros en las fábricas, Mario Monicelli examina en esta película las relaciones laborales y la lucha por una mejora del horario que conducen a un grupo de trabajadores a la protesta primero y a la huelga después, en cuya organización interviene decisivamente un entrañable y carismático profesor. En esta peripecia destaca el elaborado humor tragicómico que es el gran rasgo de estilo de este director.
  • Título original: Il gattopardo
    Dirección: Luchino Visconti
    Tres años después de Rocco y sus hermanos Luchino Visconti pasó de la emigración lucana de 1960 a la aristocracia siciliana de 1860 con su adaptación al cine de la famosa novela póstuma de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. El refinado esteticismo de Visconti y su consumada maestría cinematográfica alcanzaron su cumbre en este deslumbrante retrato del fin de una época; en la larga y fastuosa secuencia del baile la obsesión por el detalle del cineasta obligó a la protagonista a llevar en su bolso un pañuelo de época bordado que no iba a verse en la película. MV
  • Título original: 8½ (Otto e mezzo)
    Dirección: Federico Fellini
    Ocho y medio trata de un cineasta que imagina una película que no llega a realizar; Federico Fellini la llamó así porque hasta el momento había dirigido seis películas completas y dos episodios en películas colectivas y había codirigido otra. Libre, extremadamente original, ubérrima, irónica y exhibicionista, esta fascinante reflexión sobre el oficio del creador construida sobre recuerdos reinventados, sueños y anhelos, con planos complejísimos que parecen fáciles, en la que todo cabe y con un final memorable, es sin duda una de las grandes obras de la historia del cine. MV
  • Título original: Prima della rivoluzione
    Dirección: Bernardo Bertolucci
    El homenaje que un jovencísimo Bernardo Bertolucci (23 años) rinde a La cartuja de Parma, la obra maestra de Stendhal, le sirve para trazar este drama con tintes románticos y resonancias operísticas acerca de la relación incestuosa que un joven, en pleno proceso de toma de conciencia como militante comunista, entabla con su tía, todo ello envuelto en una puesta en escena en la que empiezan a destacar sus poderosos movimientos de cámara.
  • Título original: Il Vangelo secondo Matteo
    Dirección: Pier Paolo Pasolini
    Pier Paolo Pasolini fue un creador proteico y un constante agitador cultural, uno de los personajes más influyentes y controvertidos de la cultura italiana de su tiempo. En su desigual trayectoria cinematográfica, que inició como continuador del neorrealismo, destaca El evangelio según San Mateo, una bellísima película austera y realista, y en el fondo marxista. Tuvo que ser un ateo homosexual y de izquierdas quien creara la que quizá sea la mejor película que se ha hecho sobre la pasión de Cristo, como llegó a reconocer incluso el Vaticano. MV
  • Título original: La battaglia di Algeri
    Dirección: Gillo Pontecorvo
    Esta película, que logró un gran impacto internacional (fue candidata a tres premios Óscar), es una visión muy realista, desencarnada y de ritmo trepidante sobre los primeros pasos del Frente de Liberación Nacional argelino en su lucha por la independencia de su país frente al poder colonial francés: debates entre los revolucionarios, acciones terroristas con muchas víctimas y la durísima represión del ejército francés y sus brutales métodos de tortura.
  • Título original: La Cina è vicina
    Dirección: Marco Bellocchio
    Con la visión sarcástica que atraviesa su cine, Marco Bellocchio traza el conflicto entre dos hermanos de una familia burguesa: el mayor se encuentra en campaña electoral como candidato socialista regional y el pequeño, imbuido por el activismo y las utopías de un emergente pensamiento revolucionario, trata de ponerle a su hermano todo tipo de obstáculos. Se trata de una interesante interpretación de los aires juveniles, enrabietados y libertarios de la época.
Películas alemanas esenciales
nota: Ordenadas cronológicamente
  • Título original: Der junge Törless
    Dirección: Volker Schlöndorff
    Esta adaptación de Las tribulaciones del estudiante Törless, la famosa novela del escritor austriaco Robert Musil, cuenta la vida de un grupo de estudiantes en un internado, y ha sido vista como una parábola acerca del ambiente ideológico y moral que explica la aparición del nazismo: el rigorismo, los castigos físicos, los permanentes discursos moralizantes, la severidad en el ejercicio de la autoridad y sobre todo la humillación ejercida o sufrida por alguien como una experiencia cotidiana.
  • Título original: Die Artisten in der Zirkuskuppel: Ratlos
    Dirección: Alexander Kluge
    Con una fuerte impronta filosófica y simbólica, Alexander Kluge rodó en pleno 1968 esta lúcida reflexión sobre el papel del arte, su función social y los compromisos del artista a través de la peripecia de una mujer que hereda un circo y decide convertirlo en una especie de utopía ilustrada, en la que los animales se exhiben sin ninguna envoltura circense y los titiriteros no hacen trucos de magia sino que explican al público la naturaleza de las leyes físicas.
  • Título original: Chronik der Anna Magdalena Bach
    Dirección: Danièle Huillet, Jean-Marie Straub
    En la línea del materialismo marxista al que siempre estuvieron adscritos, Danièle Huillet y Jean-Marie Straub presentaron en su primer largometraje una biografía de Johann Sebastian Bach apenas dramatizada y formalmente radical, exclusivamente construida a base de documentos domésticos y anotaciones del diario de la mujer de este, que da cuenta de las dificultades y las condiciones de trabajo que el gran músico alemán hubo de aceptar para sacar adelante a su numerosa familia.
  • Título original: Jagdszenen aus Niederbayern
    Dirección: Peter Fleischmann
    Muy en la línea discursiva del llamado Nuevo cine alemán, esta película propone una visión del fascismo cotidiano y del autoritarismo subyacente en ciertos lugares y sectores sociales del sur de Alemania. Un hombre, considerado homosexual por sus vecinos, regresa a su pueblo natal tras pasar unos años en la cárcel. Vuelve a experimentar el rechazo de la gente, que no cesa cuando se descubre que es el padre de una chica del pueblo.
  • Título original: Auch Zwerge haben klein angefangen
    Dirección: Werner Herzog
    Un grupo de enanos encarcelados decide rebelarse contra la autoridad de una forma caótica, violenta y destructiva mientras pelean con igual violencia entre ellos por conseguir comida. Con una puesta en escena oscura, cuyas fuentes pueden situarse entre el surrealismo, el mundo de Kafka y el llamado teatro del absurdo, Werner Herzog construye una sugestiva y por momentos terrible alegoría acerca de la condición humana y la lucha por la supervivencia.
  • Título original: Ludwig - Requiem für einen jungfräulichen König
    Dirección: Hans-Jürgen Syberberg
    Concebida inicialmente como la primera entrega de una trilogía dedicada a la cultura alemana, esta película tiene como protagonista la romántica y misteriosa figura del rey Luis II de Baviera, el llamado “rey loco”, también abordada por otros escritores y cineastas, entre ellos Luchino Visconti. Hans-Jürgen Syberberg, uno de los más ilustres “raros” del cine alemán, exhibe aquí una poderosa puesta en escena visual, cargada de teatralidad barroca y de musicalidad operística.
  • Título original: Der Tod der Maria Malibran
    Dirección: Werner Schroeter
    Ambientada en el siglo XIX con una atmósfera visual muy envolvente y expresionista que recuerda a Murnau, Werner Schroeter aborda aquí la vida y la prematura muerte de la joven cantante de ópera española María Malibrán. En la puesta en escena aparece como un rasgo de estilo muy destacado el ejercicio de dirección de actores que el cineasta lleva a cabo, caracterizado por el complejo trabajo de dicción y movimiento ante la cámara de los intérpretes.
  • Título original: Die Zärtlichkeit der Wölfe
    Dirección: Ulli Lommel
    Esta aparente nueva versión de M, el vampiro de Düsseldorf recrea el caso del vampiro de Hannover, un delincuente homosexual de los años 20 del siglo XX que fue informante de la policía y operaba en el mercado negro, donde vendía la carne de los niños y jóvenes que había asesinado tras haber trabado relación con ellos. Ulli Lommel aporta a esta sórdida historia una visión ácida y distanciada de la conducta de este personaje en medio de las duras condiciones de vida de la época.
  • Título original: Angst essen Seele auf
    Dirección: Rainer Werner Fassbinder
    Con los mismos tonos teatrales y melodramáticos que caracterizan su filmografía, Rainer Werner Fassbinder se acerca a la escandalosa relación que surge entre una trabajadora alemana viuda y sesentona y un inmigrante marroquí de unos 30 años que la invita a beber y a bailar en un bar, luego la acompaña a su casa y acaba quedándose a vivir con ella. A través de sus imágenes ásperas y realistas el director exhibe su visión humanista de las relaciones personales y sociales.
  • Título original: Im Lauf der Zeit
    Dirección: Wim Wenders
    Esta espléndida fábula en forma de road movie le sirve a Wim Wenders para explorar las cualidades del viaje como un poderoso elemento de transformación moral, liberación individual y encuentro entre las personas. Trata de la relación que entablan un reparador de proyectores de cine y un hombre en horas muy bajas tras la ruptura de su relación matrimonial en el curso del viaje que ambos realizan por las zonas fronterizas entre las dos Alemanias.
  • Título original: Die Konsequenz
    Dirección: Wolfgang Petersen
    En este retrato de marginaciones y marginados Wolfgang Petersen cuenta la historia de dos homosexuales, uno hijo de un funcionario de prisiones y otro preso en una cárcel. Los dos se enamoran y deciden encarar las dificultades que tendrán para construir su nueva vida juntos cuando el preso pueda recuperar la libertad y salir de la prisión. Se trata también de describir los mecanismos de poder en un mundo opresivo y desesperanzado.
  • Título original: Messer im Kopf
    Dirección: Reinhard Hauff
    En los años 70 del siglo pasado Reinhard Hauff abordó el drama de un hombre implicado involuntariamente en una operación policial que resulta gravemente herido por el disparo de un policía y tiene que pasar por una larga rehabilitación para recuperarse de las durísimas secuelas físicas, psíquicas y motrices que este le produce. La película puede entenderse como una metáfora de la situación en la República Federal Alemana en aquellos convulsos momentos.
Películas españolas esenciales
nota: Ordenadas cronológicamente
  • Dirección: Juan Antonio Bardem
    Juan Antonio Bardem, un comunista convencido y militante, siempre abogó por un cine que reflejara de un modo crítico la realidad española, como él había hecho en Muerte de un ciclista (1955). Luchando contra la censura y la policía franquistas, tanto con el guion como en el rodaje –llegó a ser detenido durante este– consiguió sacar adelante Calle Mayor, su obra maestra, una película que retrata con amargura la mediocre vida de una ciudad de provincias y el cruel engaño a que es sometida una mujer buena y vulnerable, una “solterona” según los prejuicios de la época. MV
  • Dirección: Luis Buñuel
    Viridiana fue uno de los primeros éxitos internacionales del cine español (Palma de Oro en el Festival de Cannes de ese año). Luis Buñuel, heredero de la vanguardia surrealista francesa y exiliado en México, pudo rodar en España esta película que reúne algunos asuntos recurrentes en su filmografía: la experiencia de la fe, sus trampas, la doble moral conservadora y el fetichismo sexual. Destacan su tono vitriólico y el trazo negro, al modo goyesco, de sus personajes.
  • Dirección: Luis García Berlanga
    Con un guion escrito por él mismo junto a Rafael Azcona y el italiano Ennio Flaiano, Luis García Berlanga rodó en 1963 esta obra maestra del cine español, la historia de un joven que quiere emigrar a Alemania y a quien su futuro suegro, verdugo profesional, convence de que solicite la plaza que él se dispone a dejar vacante, para lo cual ha de vencer sus miedos y llevar a cabo su primera ejecución. Todo ello envuelto en un humor sarcástico y en las excelentes escenas corales que constituyen el rasgo de estilo clave del director.
  • Dirección: Fernando Fernán Gómez
    El actor, dramaturgo y director de cine y teatro Fernando Fernán Gómez abordó en esta hilarante y memorable comedia negra la historia de dos apocados hermanos solterones (Rafaela Aparicio y Jesús Franco) sometidos al dictado de su severa hermana mayor, a la que sorprenden con un amante, un joven perteneciente a un grupo musical de visita en el pueblo. Se trata una vez más de poner en solfa los rígidos códigos morales conservadores de la época.
  • Dirección: Miguel Picazo
    Con esta fiel y nada complaciente adaptación de la novela homónima de Miguel de Unamuno el director Miguel Picazo alcanzó uno de los grandes éxitos del entonces llamado Nuevo cine español. La película describe la turbia atmósfera de deseo sexual que va envolviendo la relación entre una mujer y su cuñado que viven juntos tras la muerte de la hermana de ella. Muy brillante desde el punto de vista formal y muy arriesgada desde el de los códigos morales imperantes, hoy día está considerada un clásico del cine español de siempre.
  • Dirección: Carlos Saura
    Producida por Elías Querejeta, con guion de Angelino Fons y del propio Carlos Saura, La caza, película emblemática del cine de autor en España, lanzaría la larga carrera cinematográfica de Saura. La película narra la enloquecida jornada de tres amigos que van a cazar conejos en una finca donde tuvo lugar una batalla durante la Guerra Civil. Con estos mimbres, los guionistas y el director elaboraron una brillante parábola de tintes goyescos y antropológicos sobre la furia homicida del inveterado “guerracivilismo” español.
  • Dirección: Pere Portabella
    Como uno de los más connotados representantes de la llamada Escuela de Barcelona, caracterizada por la fuerte voluntad de experimentación formal de sus miembros y por su distancia con respecto a lo que ellos consideraban despectivamente como “cine mesetario”, el realizado en Madrid, Pere Portabella abordó en esta película una reflexión sobre los modos de representación cinematográficos, ofreciendo una imagen crítica de la España franquista oficial.
  • Dirección: Víctor Erice
    El éxito nacional e internacional de esta película convirtió a su director, de lacónica filmografía posterior, en uno de los autores clásicos del cine español. Como un homenaje al poder hipnótico y emocional de las imágenes en movimiento, Víctor Erice recrea el mundo de dos pequeñas hermanas en la España de la posguerra, la más joven de las cuales está convencida de que el monstruo de Frankenstein que acaba de ver en el cine habita en un lugar cercano a su pueblo.
  • Dirección: José Luis Borau
    José Luis Borau fue un cineasta singular en el contexto del cine español de los años 60 y 70; graduado por el IIEC, comenzó realizando spaghetti westerns y thrillers, a contracorriente de las supuestas inquietudes de un “autor” cinematográfico, hasta que con esta película, estrenada muy poco antes de la muerte de Franco, consiguió un amplio reconocimiento. Furtivos es un tremendo drama rural muy bien construido y dirigido que puede ser visto como una cruel sinécdoque de la “España negra”, una España retrógrada, claustrofóbica y brutal. MV
  • Dirección: Basilio Martín Patino
    Basilio Martín Patino concibió este vibrante y emotivo largometraje documental (realizado en 1971, pero no estrenado hasta 1976, después de la muerte de Franco) como un ambicioso retrato de la vida española de la posguerra, observada a través de la música y la letra de un buen número de canciones populares. En su confrontación mediante el montaje entre las imágenes y la música, el director construye una lectura de nuestra historia reciente –en particular de la Guerra Civil– radicalmente contrapuesta a los tópicos de la propaganda franquista.
  • Dirección: Jaime Chávarri
    Jaime Chávarri reunió en este documental a la mujer y los tres hijos de Leopoldo Panero, un notable poeta al servicio del régimen franquista. Con testimonios personales descarnados, esta película se convierte por momentos en una terapia de grupo que sirve para convocar a los viejos fantasmas de la relación de la esposa y los hijos con el padre ausente. Es también, por eso mismo, una poderosa metáfora de nuestra historia reciente.
  • Dirección: Iván Zulueta
    Considerada todavía hoy como una película de culto. Iván Zulueta, un artista multidisciplinar, consiguió anticipar aquí algunos de los principales rasgos temáticos del cine de la llamada “movida madrileña” (el propio cine, la música, el sexo, las drogas y otras pulsiones libertarias) mediante la historia de un director de cine en crisis, su complicada relación con su expareja y el misterioso paquete que recibe de un antiguo amigo de juventud.
Películas esenciales de otros países
nota: Ordenadas cronológicamente
  • Título original: Ordet
    Dirección: Carl Theodor Dreyer
    El pesimismo existencial y la intensa religiosidad de la sociedad nórdica encuentran un perfecto equilibrio en esta conmovedora película, la obra maestra del danés Carl Theodor Dreyer y una de las pocas en la larga historia del medio que puede ser calificada, sin exagerar, de “milagro cinematográfico”. Su ascético pero bellísimo tratamiento visual construye una atmósfera de recogimiento en la que los acontecimientos se suceden de forma tan inexorable como reveladora, hasta desembocar en la deslumbrante epifanía final. DA
  • Título original: Smultronstället
    Dirección: Ingmar Bergman
    Por la calidad y autoexigencia de su larguísima carrera, pero también por su personalidad y ascendente, Ingmar Bergman fue el “autor” por excelencia. Aunque rodó varias obras maestras, Fresas salvajes es quizá el mejor compendio de sus obsesiones y virtudes. La historia de un anciano médico –magníficamente interpretado por el antaño director Victor Sjöström– que echa la vista atrás durante un largo viaje para recibir un nombramiento honorífico se convierte en un personal y bellísimo acercamiento al sentido de la vida, el amor, los compromisos y la culpa. DA
  • Título original: The Servant
    Dirección: Joseph Losey
    Joseph Losey, que había sido miembro del Partido Comunista de EE. UU. en 1946, sufrió la persecución del Comité de Actividades Antiamericanas y decidió exiliarse en Europa en 1952. En el Reino Unido, donde acabó estableciéndose, filmó esta inquietante fábula de un sofisticado tono teatral, con guion del dramaturgo británico Harold Pinter, acerca de un no menos inquietante mayordomo que acaba aprovechándose de las fragilidades (homoeróticas) de su señor. Es una brillante aplicación escénica de la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo.
  • Título original: De man die zijn haar kort liet knippen
    Dirección: André Delvaux
    André Delvaux lleva a cabo en esta película un aguijador ensayo acerca de las fronteras entre la llamada “normalidad” y la locura, así como sobre los estados de conciencia y la percepción del mundo de las personas que sufren algún trastorno mental. Una de ellas es el protagonista, un profesor de peluquería profundamente enamorado de una alumna. Al experimentar el rechazo de la chica se rasura el cráneo y muestra a la vez su rechazo al mundo que lo rodea.
  • Título original: Nattlek
    Dirección: Mai Zetterling
    Vista en su momento como una película conscientemente escandalosa, basada en una novela de la propia directora, Mai Zetterling aborda sin tapujos, de un modo cargado de referencias psicoanalíticas, la representación de los fantasmas sexuales de un hombre a punto de casarse que lleva a su prometida a la mansión donde vivió de niño con su madre, quien ejerció sobre él una dominación no exenta de ambiguas pulsiones incestuosas.
  • Título original: Jag är nyfiken (I Am Curious Yellow / Blue)
    Dirección: Vilgot Sjöman
    Soy curiosa, con sus dos partes, es una de las obras más polémicas de la historia del cine sueco, y fue considerada obscena y censurada en su momento en numerosos países europeos por algunas de sus escenas de sexo explícito. Vilgot Sjöman, con un estilo cercano al film-encuesta francés o al reportaje sociológico, cuenta la historia de una chica rebelde y su lucha por entender las condiciones sociales y políticas de su país y explorar su propia identidad sexual.
  • Título original: Family Life
    Dirección: Ken Loach
    El director británico Ken Loach, desde muy pronto adherido a los postulados éticos y estéticos del Free Cinema y la British New Wave de sus predecesores de los años 50 y 60, ensayó aquí una aguda observación de ciertas situaciones de la vida de los trabajadores de su país. Trata de una joven embarazada a la que sus padres, con escasos recursos económicos, quieren obligar a abortar, lo que acabará llevándola a ingresar en un centro psiquiátrico.
  • Título original: La salamandre
    Dirección: Alain Tanner
    Dos jóvenes bohemios con pretensiones artísticas, un periodista y su amigo escritor, entran en contacto con una chica que trabaja en una fábrica de embutidos. Su propósito es escribir un guion sobre el accidente sufrido por el tío de la joven al manipular su escopeta. Esta construcción argumental le sirve a Alain Tanner para llevar a cabo una sutil observación acerca de estos tres jóvenes y sus personales maneras de ser y de estar en el mundo.
  • Título original: My Childhood (Bill Douglas Trilogy: Part I)
    Dirección: Bill Douglas
    Bill Douglas empleó seis años en el rodaje de esta monumental trilogía de carácter autobiográfico, una memoria de sí mismo y de su familia a lo largo de su infancia, su adolescencia y su primera juventud en un pequeño pueblo dedicado a la minería. Se trata de una obra de gran ambición plástica que muestra, mediante escenas de una elaborada coralidad, la relación entre el yo y el nosotros vista a través de los trabajadores y su conciencia de clase.
  • La gran directora belga Chantal Akerman utilizó un modo de registro cuasi documental para observar la rutinaria vida cotidiana de una joven viuda que se dedica a criar a su hijo mientras lleva a cabo sus tareas domésticas por la mañana y a algunos servicios como prostituta por la tarde. Resalta el tono distanciado y en ocasiones repetitivo que la directora utiliza como un recurso dramático más para evidenciar el estado de conciencia de la protagonista.
  • Título original: O Thiassos (The Travelling Players)
    Dirección: Theo Angelopoulos
    Una pequeña compañía teatral viaja por el interior de Grecia durante la Segunda Guerra Mundial en medio de los conflictos políticos y la violencia del momento. Theo Angelopoulos, al modo de sus colegas italianos, intenta reconstruir con sus películas –en esta de un modo particularmente brillante– una memoria popular de la resistencia antifascista en su país. El rasgo de estilo clave de su puesta en escena son sus fascinantes y coreográficos planos secuencia.
  • Título original: Amor de Perdição: Memórias de uma Família
    Dirección: Manoel de Oliveira
    Basándose en la obra cumbre del escritor romántico portugués Camilo Castelo Branco, Manoel de Oliveira, el gran cineasta de la historia de su país, rodó esta película monumental sobre el amor entre dos jóvenes, violentamente impedido por unos padres pertenecientes a familias enfrentadas. El director construye su puesta en escena sobre la base de composiciones pictóricas y teatrales y unas interpretaciones algo hieráticas de resonancias bressonianas.
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