El film noir es un movimiento cinematográfico que se desarrolló en EE. UU. en las décadas de 1940 y 1950 caracterizado por una mirada sombría y desesperanzada a la sociedad de su tiempo expresada con un lenguaje seco y tenebrista. Esta podría ser una sucinta definición aceptable por la mayoría de los estudiosos del tema, que a estas alturas son legión.
El término film noir fue empleado por primera vez en 1946 por el crítico cinematográfico francés Nino Frank a propósito de algunas películas estadounidenses que no se vieron en Francia hasta después de la Segunda Guerra Mundial, en las que encontró unas características comunes que relacionó con las novelas policiacas más sombrías que allí se publicaban bajo la denominación Série noire. Pero el término francés no fue adoptado por la crítica estadounidense hasta mucho más tarde, y ninguno de los autores de films noirs imaginó nunca que las películas que estaban haciendo pertenecieran a un género distinto a los ya existentes, como el thriller, el drama psicológico, el melodrama o, sobre todo, el de crime (delito). Y, de hecho, la definición del film noir que encabeza estas líneas implica que no se trata de un género, sino más bien de un estilo, un tono, o una actitud. El término “cine negro” utilizado generalmente en España no puede considerarse exactamente sinónimo de film noir, pues suele extenderse a un ámbito geográfico y temporal más amplio y remitirse básicamente a un determinado género, el del “cine policiaco”.
El film noir, como el wéstern, es un fenómeno “genuinamente americano”, y existe un amplio consenso en considerarlo uno de los movimientos más creativos y de mayor interés de la historia del cine; pese a circunscribirse a un determinado periodo ya lejano, sus mejores obras siguen vivas, no han envejecido, y han influido notablemente en el cine posterior.
Pacto de sangre Contexto histórico
En las décadas de 1920, 1930 y 1940 del siglo XX la sociedad estadounidense vivió acontecimientos de importancia trascendental, como la Ley Seca (1920-1933), la Gran Depresión (1929-1939) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945; 1941-1945 para EE. UU.). Como es lógico, todos ellos tuvieron su reflejo en el cine, de una u otra manera, pero el film noir fue el movimiento que vino a ofrecer su particular testimonio del estado moral de una sociedad que al final de ese largo periodo ya había perdido la inocencia que anteriormente pudo caracterizarla.
En el contexto estadounidense, el film noir puede considerarse heredero de la novela policiaca de autores como Dashiell Hammett, James M. Cain o Raymond Chandler y del “cine de gánsteres” de los años 30, y en el internacional, de otros movimientos cinematográficos europeos como el expresionismo alemán, llevado personalmente a EE. UU. por decenas de cineastas de origen centreuropeo que inmigraron a raíz del auge del nazismo, y el realismo poético francés.
Tras la Segunda Guerra Mundial se desató en EE. UU. la llamada “caza de brujas” (Witch-hunt) que, mediante el Comité de Actividades Antiamericanas del Congreso (House Un-American Activities Committee) y las investigaciones del senador Joseph McCarthy, llevó a cabo una persecución implacable contra toda persona del mundo del cine sospechosa de vínculos con el comunismo, creando una ominosa “lista negra” que supuso el fin de muchas carreras profesionales y un ataque directo a los derechos civiles y a la libertad de expresión. Muchos cineastas del film noir, al ser este, en general, un movimiento de ideología progresista volcado hacia el realismo y la crítica social, se vieron afectados por aquella barbarie paranoica.
Los amantes de la noche Características fundamentales
El film noir supuso la revelación al espectador del reverso del “sueño americano”, es decir, la constatación de la existencia, en un mundo inestable, de una especie de “pesadilla americana” resultante de la búsqueda de una auténtica verdad oculta tras las apariencias. Las historias que narra se desarrollan generalmente en un entorno urbano, suelen estar relacionadas con la corrupción, y en ellas la violencia y la sexualidad tienen una importante presencia. Su perspectiva es casi siempre nocturna, pesimista, incluso fatalista, y moralmente ambigua, incluso cínica, lo que no favorece los personajes de una pieza o los casos de redención, ni los finales felices. Todo ello le hizo entrar a menudo en conflicto con la autocensura establecida por el Código de Producción de la Asociación de Productores Cinematográficos de EE. UU., o Código Hays (1934-1968), que describía minuciosamente lo que era considerado moralmente aceptable.
El film noir puede entenderse como un fascinante discurso del claroscuro, resultado de una audaz mezcla de lucidez y pesimismo, de documentalismo y onirismo, que se apoya en recursos formales como la iluminación tenebrista, la utilización de diálogos secos y precisos y la narración en flashback y con voice-over, y que muestra, ante todo, el comportamiento de sus personajes, muchas veces antihéroes perdedores o víctimas inocentes, adoptando frecuentemente su punto de vista. Los protagonistas suelen ser delincuentes, pero también abundan los policías, agentes del FBI o del Tesoro, detectives privados, periodistas, abogados, boxeadores o excombatientes, y en particular las femmes fatales, esas mujeres irresistiblemente atractivas que llevan sin remedio a la perdición a los hombres que se relacionan con ellas.
La serie B
Cabe señalar que bastantes films noirs pertenecían a la denominada serie B. En los comienzos del cine, este tipo de películas provenían de los mismos estudios que producían las consideradas importantes, o de serie A. Eran películas de bajo presupuesto y corta duración, con directores y actores no muy conocidos, que se rodaban en muy poco tiempo y se destinaban a complementar los programas dobles como “teloneras” de las películas de serie A. Más tarde se comenzó a denominar “de serie B” a todas las películas con esas características, y aparecieron estudios, algunos de corta vida, especializados en producirlas. La serie B tiene hoy día grandes adeptos que reivindican apasionadamente el talento visual que desarrollaron algunos directores de este tipo de películas para superar su evidente carencia de medios.
Los sobornados Qué películas considerar como films noirs
Al definir el film noir como un estilo, un tono, o una actitud, y no un género, surge la cuestión de qué películas considerar propias de este movimiento. Si bien la mayoría de las películas noir giran en torno a la delincuencia, no puede decirse que sean siempre “policiacas”, en sentido estricto; muchas pueden considerarse thrillers o thrillers psicológicos, dramas o melodramas; algunas, de misterio, de terror o de ciencia ficción; e incluso hay wésterns que comparten la mirada sombría y desesperanzada propia del film noir. Por ello el corpus del movimiento puede variar mucho según los criterios de selección de las películas. TSPDT recoge 1.000, IMDb 807, Film Noir Guide 746, Wikipedia 571, Film Noir:The Encyclopedia 409; y otras recopilaciones, otras cifras. En todo caso, se trata de un legado de varios centenares de películas.
Otros aspectos secundarios de la cuestión son la inclusión o no de películas de Alfred Hitchcock y de películas en color. Si bien algunas películas de Hitchcock (y en particular Sospe- cha, La sombra de una duda, Encadenados o Falso culpable) pueden considerarse films noirs, el hecho de que formen parte de una obra tan extensa, coherente y poderosa como la del genio británico puede llevar a desvincularlas de este movimiento. En cuanto a las películas en color, es cierto que existen algunas (como Que el cielo la juzgue, Niágara, La casa de bambú o Ligeramente escarlata) que pueden considerarse plenamente noir, pero también cabe excluirlas al poseer una textura muy diferente a la de las obras principales del movimiento.
La selección que sigue se atiene a los criterios más estrictos adoptados por los especialistas en el tema: 1) solo se incluyen películas de EE. UU., al considerar el movimiento exclusivamente estadounidense; 2) solo se incluyen películas producidas entre 1940 y 1959, al considerar este el “periodo clásico”, y el anterior y el posterior a él proto noir y neo noir, respectivamente; 3) no se incluyen películas “de época” cuya trama no sea contemporánea a la época de su producción; 4) no se incluyen películas que puedan adscribirse con mayor rigor a un género determinado; 5) no se incluyen películas de Alfred Hitchcock; 6) no se incluyen películas en color.
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
