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El gran Jack

Western Jack McCandles (John Wayne) no ha visto a su esposa (Maureen O'Hara) desde hace 18 años, pero regresa a su hogar cuando su nieto es secuestrado por una banda de forajidos. Mientras que la ley persigue a los secuestradores en desvencijados automóviles, Jack cabalga con un explorador indio (Bruce Cabot) y lleva dinero, aunque pagar el rescate no entra en sus planes. (FILMAFFINITY)
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Críticas 12
Críticas ordenadas por utilidad
9 de enero de 2009
8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las pocas críticas que he leído no le hacen justicia a esta película donde en clave de comedia el gran John Wayne se burla el mismo de su edad. Este thriller-western está bien llevado, tiene ritmo, golpes divertidos como el del baño turco que parece un guiño a El Hombre que mató a Liberty Valance. La pena es que la gran y guapa Pelirroja sale a penas y solo en la primera parte de la película. Hay otro western con ambos protagonistas, el Gran McLintock, donde el juego entre ambos es mucho mejor y más divertido. Un buen western, a mi juicio, sin lugar a dudas.
joelius
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2 de abril de 2020
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ni con 64 años se le resisten a la leyenda de John Wayne las espuelas, los flamantes caballos y los viejos revólveres ofreciéndonos esta vez, de la mano de George Sherman, una muestra de wéstern crepuscular donde el Salvaje Oeste llega a su fin por la evolución de la industria, sustituyendo las monturas por vehículos a gasolina, las armas viejas por modelos nuevos tales como la Bergman-Bayard 1911, los polvorientos pueblos por medianas ciudades y la casi desaparición de cuatreros y demás personas de mala reputación características del período histórico. Enfrentando lo antiguo con lo moderno, Sherman pone la premisa del secuestro de un niño de una rica familia a manos de una banda de delincuentes muy peligrosos sobre la mesa, pidiendo un rescate por él a sus parientes que, sin saber de quién es nieto, emprendiendo una contienda entre el abuelo, una legendaria figura que todos daban por muerto, John McCandles (John Wayne), sus dos hijos, James y Michael McCandles (Patrick Wayne y Christopher Mitchum respectivamente), su amigo indio Sam Sharpnose (Bruce Cabot) y su fiel e incondicional perro, llamado Perro. A pesar de tener una premisa básica, el guión la permite disfrazarse con desparpajo mediante diálogos a simple vista triviales pero que dicen mucho tanto de la figura de John Wayne como del conflicto conservadurismo-progresismo que ya utilizaron otros directores sobre la misma época como John Ford o Sam Peckinpah (El hombre que mató a Liberty Valance de 1968 o Grupo salvaje de 1969), así como el carácter paterno-tutor que adquiere el personaje de Wayne y su personaje sobre sus subordinados, mostrando un aprendizaje tanto en pantalla como fuera de ella de los jóvenes actores y sus personajes (cabe decir que Christopher Mitchum es hijo del legendario actor Robert Mitchum, amigo y compañero del propio Wayne, protagonizando ambos El Dorado de Howard Hawks en 1966), tratando casi dejando un legado por la senectud que se cernía sobre el iowano, muy remarcado por la frase tan repetida a lo largo de la film hacia el personaje protagonista, formulada: '¿no estabas muerto?' extrapolándose también al actor por la poca actividad cinematográfica que tenía en aquella época. Lo que más remarco es, sin duda, la puesta en escena de todos y cada uno de sus personajes, rodada a la perfección tanto en protagonistas, secundarios y antagonistas, que a través de planos básicos y, en algunas, voz en off, muestra con muy pocas líneas de guión la personalidad de cada uno sin llegar a destrozar la construcción de estos, escudándose a su vez en una música muy bien compuesta por Elmer Bernstein y en una escenografía deliciosa. Las interpretaciones más sobresalientes son, obviamente, las de El Duque y un maravilloso Richard Boone dando vida al cabecilla de la cuadrilla de cuatreros: John Fain, ambos manteniendo muchísima fuerza escénica, equilibrada en los momentos que comparten secuencia, ofreciendo duelos bastante bien confeccionados desde a raíz de la psique manejada por ambos carácteres. Tanto el inicio como el desenlace son extremadamente buenos, donde el director hace un manejo exhaustivo de la cámara manteniendo el pulso de una manera excepcional, con un buen ritmo intrínseco en el nudo y dos partes muy bien diferenciadas, alargando el clímax de la película, manteniéndolo, que no es fácil, durante casi treinta minutos de metraje sin que decaiga en ningún momento. El mensaje no está del todo claro, y con algunos personajes no llegas a empatizar del todo por la apropiación escénica de John Wayne sobre ellos, aún así, es una película extraordinaria. John Wayne en sí debería ser un género cinematográfico. (7.5).
Tiggy
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10 de junio de 2020
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
164/13(10/06/20) Western muy menor hecho a mayor gloria de un ya envejecido John Wayne (64 años), prototípico rol sin grietas, ni fisuras, ni dilemas morales, un tipo valiente que siempre tiene la razón, aunque lleve años sin ver a sus hijos porque no le da la gana, da igual, él siempre es el faro moral a seguir. Fuie la última dirección de George Sherman en una carrera de dirección de más de 30 años. Film con un buen punto de partida, con un inicio prometedor con un tiroteo espectacular en una hacienda, donde incluso vemos como matan a un niño, pero cuando la película debe desarrollar su argumento (guión de Harry Julian Fink y Rita M. Fink) con potencial se desinfla en modo acumulación de estupideces, con diálogos chuscos, con secundarios que van de lo desaprovechado (de juzgado la infrautilización del a gran Maureen O’Hara), a lo plano (los hijos del protagonista), o el único que da algo de más con su rol de villano en la figura de Richard Boone. Tiene su baza en mostrar un oeste crepuscular, poblado coches de motor, motocicletas o armas automáticas, representando esta grieta generacional entre lo viejo en John McCandles y lo nuevo en sus modernos hijos, pero esto que podría haber dado de sí, pero en la película queda en algo arrítmico, donde el humor se come la tensión o intensidad, con tiroteos poco imaginativos, siendo el colmo el clímax nocturno donde cuesta ver lo que está pasando, coronado por un epílogo que da vergüenza ajena (spoiler). Llama la atención que los hijos de John McCandless swon encarnados por hijos de famosos el hijo de John Wayne, Patrick como James McCandles, el de Robert Mitchum, Christopher como Michael McCandles, el hijo menor de Wayne, Ethan, interpreta a Little Jake.

En 1909, hay un ataque al rancho de regido por Martha McCandles (Maureen O’Hara), por una banda de forajidos despiadados liderados por John Fain (Richard Boone). Masacran a muchos de allí, y secuestran al pequeño Jake (Ethan Wayne), el nieto, dejando una nota de rescate y regresando a México. A Martha, la cabeza de la familia, se le ofrece la ayuda tanto del ejército como de los Rangers de Texas para cazar a la pandilla. Ella responde que esto será "un tipo de negocio duro y desagradable y requerirá un tipo de persona extremadamente duro y desagradable para llevarlo a cabo". En consecuencia, ella llama a su marido, el anciano Jacob "Big Jake" McCandles (John Wayne), un pistolero legendario que deambula por el oeste con su Rough Collie, llamado simplemente Perro. Con él irán, sus dos hijos, James y Michael McCandles (Patrick Wayne y Christopher Mitchum), su amigo indio Sam Sharpnose (Bruce Cabot).

La película ya empieza con grietas cuando Martha McCandless para recuperar a su nieto confía en marido del que está separado y sin verlo durante años (este ni sabe que tiene este neito raptado), no tiene sentido. Tampoco resulta de recibo que al inicio nos presenten a los de la banda de John Fain, como si su currículo vital tuviera importancia en el desarrollo del metraje, cuando estos personajes son meros muletas del líder. Hay momentos tan chuscos como el segundo tiroteo, que sirve para mostrar que los automóviles no eran adecuados para el desierto, y para ver una coreografía circense sin el mínimo sentido de uno de los hijos de Jake en su moto, pasando una y otra vez entre los malos sin que los malísimos no le acierten a dar, saltando por un tajo varias veces no se sabe porque, solo tiene sentido como influencia de “La gran evasión” y la escena de la moto de Steve McQueen huyendo de los nazis.

Resulta llamativa la influencia de la violencia expositiva que se vivía en el cine, sobre todo en “Grupo Salvaje” (1969), y se reflejó en la película, con mucha sangre por todos lados, aunque resultan las heridas muy chuscas, pareciendo paint-ball por el modo de verse en la ropa. Una violencia más cercana al realismo atávico, con muertes a doquier, y de todo tipo, con disparos de escopeta de dos cañones, machetazos, o asesinatos con horca, un festival infernal, que quizás intenta opacar las carencias de una película hecha con el piloto automático.

La película es John Wayne, en un papel moldeado para su clásico rol de tipo duro, orgulloso (puede soportar le llamen hijo puta!, pero no ‘papaito’), soberbio y sabio, que nunca se equivoca. Capaz de sentirse con el poder para inculcar a sus hijos supuestas lecciones morales de respeto (puaj!) un tipo que llevaba años sin preocuparse de ellos, ni tan siquiera sabía que tenía un nieto, por ello me resulta cargante su superioridad moral. Wayne tarda en aparecer 20 minutos, pero cuando lo hace el metraje gira a su alrededor. Sus valore éticos por antiguos que sean son los adecuados, ejemplo cuando cual carrera de la tortuga y la liebre demuestra que sus caballo son mejores que los coches y la moto. Es un símbolo del pasado (lee con gafas, igual que hacía en la película de la trilogía de la Caballería “She Wore a Yellow Ribbon”, 1949) demodé, tanto que en cuatro ocasiones le espetan, "Pensé que estabas muerto".

Se filmó en estados mexicanos de Durango y Zacatecas, incluyendo escenas tomadas en la cascada El Saltito y en la Sierra Parque Nacional de Órganos. Teneindo la banda sonora creada por el gran Elmer Bernstein (“La Gran Evasión” o “Los 7 Magníficos”), me resulta penosamente insertada, como colocada por un mono con dos pistolas.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
TOM REGAN
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26 de junio de 2021
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
La acción se desarrolla en 1909. La cultura occidental se extiende ya por todo el Este de EEUU e inicia su lenta penetración en el Oeste. Antiguos conductores de diligencias como el viejo y entrañable Hank (Worden) se han reconvertido en chóferes, "Para conducir automóviles las espuelas solo sirven de estorbo". Los bandidos como John Fain (Boone) ya no asaltan a bancos, prefieren los raptos selectivos y no se conforman con menos de un millón de dólares por el rescate. Aprovechan bien la proximidad de México, "Tenemos la frontera tan cerca que podemos alcanzarla escupiendo".
Lo que no saben es seleccionar bien sus presas, porque mira que raptar al nieto de Jacob McCandles (Wayne), "El gran Jack" . Claro que hace tiempo todo el mundo lo da ya por muerto. Su propia esposa Martha (O'Hara, esta si que es de verdad Grande) lleva sin verlo 18 años. No parece echarlo mucho de menos, pero sabe que recuperar al nieto "Es una misión dura y desagradable que requiere un hombre duro y desagradable".
Fracasada la intentona motorizada de los hijos de Jack y de los Rangers, hay que recurrir a los viejos pistoleros y a los métodos de antes. En este sentido la cinta busca enfrentar lo viejo con lo nuevo, los coches con los caballos, la experiencia con la novedad, al padre con los hijos ...
Como su propio nombre indica, "El gran Jack" se mueve a sus anchas imponiendo su voluntad a guantazos, incluso con sus propios vástagos a los que baja los pantalones ... para extraerles los perdigones de un disparo en las nalgas. Cuenta para ello con la complicidad de un veterano director ya de vuelta de todo (Sherman).
Menos mal que en algún momento reconoce sus limitaciones y lo vemos usar gafas para leer por la presbicia o vista cansada. Por eso prefiere una escopeta de tiro corto a la carabina con visor telescópico, "Para que quiero que alcance más de un cuarto de milla si mi vista no llega tanto".
Por encima de esta confrontación entre lo viejo y lo nuevo a mayor gloria del Gran Jack, que es quien paga al final la fiesta, tenemos una cinta interesante, con acción abundante, excelente banda sonora (Bernstein) que recuerda mucho la de "Los 7 magníficos", buena ambientación con bellos paisajes. Salvando la sobreactuación de Wayne, centro alrededor del cual gira la obra, el resto del elenco cumple con un Boone que mantiene bien el tipo en los duetos.
El guion es muy flojo. No entendemos cómo a mitad de la mañana está todavía en la cama el hijo que vive en el rancho mientras el nieto recibe sus clases de piano y todo el mundo está trabajando. Tampoco que se remate la cinta bruscamente sin un recuerdo al indio o al Perro que han caído abatidos, pero sobre todo sin poder ver de nuevo a la Gran Mauren. Y eso que no cargamos en su debe la zafiedad de algunos golpes como el del hotel mexicano que acepta perros pero no indios, que achacamos más a la descripción ambiental de la época.
En fin, una película entretenida que gustará sobre todo a los seguidores de Wayne.
Lafuente Estefanía
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14 de marzo de 2024
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Buen Western contiene emociones, sentimiento de familia, disparos y resultados bastante entretenidos. Ambientada en 1909, el rancho McCandles es arrasado por una banda de asesinos liderados por el malvado John Fain. Allí John Fain (Richard Boone) como líder de la banda secuestra al nieto de Jacob McCandles (John Ethan Wayne, el hijo pequeño de John), previamente hirió (a su esposa separada interpretada por Mauren O'Hara y su hijo Bobby Vinton) y mató a gente del rancho, posteriormente lo retiene. por rescate. Mientras secuestran al pequeño Jacob McCandles y lo retienen para pedir un rescate de un millón de dólares. Sólo hay un hombre lo suficientemente valiente, lo suficientemente duro y lo suficientemente inteligente como para traerlo de vuelta con vida, y ese hombre es Big Jake (John Wayne), él es el vaquero más duro del Oeste, solo el sonido de su nombre hace que los malos detenerse en seco. Acompañado de otros hijos, Michael McCandles (Christopher Mitchum) en su moto todo terreno y James McCandles (su verdadero hijo Patrick Wayne), todos ellos se proponen rescatarlo. ¡ Si rompes la ley, será el último hombre que querrás ver y el último que verás !. Big John = Big Jake = Big Western. ¡El western más violento e inusual de todos los tiempos! Querían oro. ¡En lugar de eso, les dieron plomo! .Big Jake... Una leyenda de hombre. ¡Un hombre que se abrió camino a través del infierno para salvar a un nieto que nunca había visto!. John Wayne y Richard Boone protagonizan una emocionante persecución a través de una frontera cambiante.

Esta emocionante película contiene retumbante acción, fuertes emociones, tiroteos y resultando ser bastante divertida. Contiene un elenco principal excelente tal como John Wayne enfrentándose a su contendiente Richard Boone y un elenco de apoyo de primer nivel. Es un western crepuscular, con una hermosa cinematografía , paisajes glamorosos y una banda sonora excelente. Además, contiene buenos sentimientos como amistad, fidelidad, compañerismo y una relación agradable entre padre e hijo. Además, se escribió un subtexto antirracista en el guion en respuesta a las continuas críticas a John Wayne. El guion es simple y llano, con una trama convencional, pero que al final consigue superarse. Vistosos exteriores con una producción artística profesional de Carl Anderson. La película guarda cierto parecido con ¨Cahill US Marshal¨ (1973) de Andrew V. McLagen con Wayne reemplazando al malo George Kennedy por Richard Boone. Agradable actuación del siempre genial John Wayne, debido al éxito de esta película, John Wayne fue número uno en la taquilla de Estados Unidos por última vez, un poco más tarde enfermó de cáncer. La mayoría de las escenas que muestran a John Wayne cabalgando desde la distancia fueron filmadas con Chuck Roberson sustituyendo a Wayne. A Bruce Cabot le sorprendió que le ofrecieran el papel de explorador comanche, un rol para el que sentía que no era apto, pero lo aceptó simplemente porque le gustaba trabajar con su amigo John. También aparecen actores notorios secundarios de un gran número de westerns, así como amigos y familiares del productor/actor John Wayne, tales como: Christopher Mitchum, Ethan Wayne, Bobby Vinton, Bruce Cabot, Glenn Corbett, Harry Carey Jr., John Doucette, Hank Worden, Jim Davis, John Agar, Gregg Palmer, Roy Jenson y Patrick Wayne, de hecho esta fue la décima de diez películas de John Wayne coprotagonizadas por su hijo, Patrick.

Espectacular y conmovedora partitura musical de Elmer Bernstein en su estilo habitual, aunque toma prestado de su propia banda sonora nominada al Oscar por 'Los siete magníficos' (1960) para algunos temas de la partitura de esta película. Cinematografía colorida y espectacular en Panavision de William H. Clothier. Con razón bien producida por Batjac Production, compañia creada por John Wayne y su hijo Michael A. Wayne. Esta película de buen ritmo fue dirigida de manera convincente por George Sherman y el propio John Wayne no acreditado. Sherman tiene el toque humano incluyendo muchos momentos agradables, es una película bastante buena que podría convertirse en otro western digno de cualquier antología. Al principio Sherman realizó confiables cintas de bajo presupuesto para Columbia entre 1945 y 1948, luego pasó a hacer lo mismo en Universal durante otros ocho años. Sherman se especializó allí casi exclusivamente en westerns "B", incluida la serie "Tres mosqueteros", que presentaba a un joven John Wayne. George dirigió numerosos westerns como ¨The Last of the Fast Guns¨ , ¨The Lone Hand¨, ¨Santa Fe stampede¨ , ¨Red skin¨ , ¨Chief Crazy Horse¨ ¨Calamity Jane¨, ¨Relentless¨ , ¨Comanche Territory¨ , ¨Dawn at Socorro¨, ¨Border River¨ y muchos otros. También hizo incursiones ocasionales en los géneros de acción y terror, logrando a menudo un sentido de estilo sobre sustancia. Las únicas películas de la calificación "A" en su haber fueron dos westerns protagonizados por John Wayne: ¨Comancheros¨ (1961) (como productor) y este ¨The big Jack¨ (1971). Las últimas películas hechas por Sherman fueron realizadas en España como "Buscame a esa chica (Find That Girl)", ¨La nueva Cenicienta¨ con Marisol como protagonista y ¨Joaquín Murrieta¨ con Jeffrey Hunter y Roberto Camardiel. Calificación: 7/10. Bien vale la pena verla.
miguelan
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