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La decisión del rey

6,4
322
votos
Sinopsis
El 9 de abril de 1940, los soldados alemanes llegan a la ciudad de Oslo. El rey de Noruega se enfrenta entonces a un dilema que podría cambiar para siempre la historia de su país. (FILMAFFINITY)
Críticas ordenadas por:
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8 de enero de 2017
14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ambientada entre el ocho y el diez de abril de 1940 durante la invasión alemana de Noruega. No, no es una película bélica, aunque tenga algunas escenas de guerra, como el hundimiento del famoso crucero de combate alemán, Blücher, por los cañones del fuerte Oskarborg ,

Erik Pope construye un drama bélico desde dos puntos de vista. La familia real noruega y el embajador alemán en Oslo, Brauer. Alrededor de ellos giran los acontecimientos y el resto de personajes. Braüer, diplomático no nazi, quien ni siquiera estaba informado de lo que se venía encima, lucho hasta el último momento con sus limitados esfuerzos por parar la invasión y negociar algún tipo de acuerdo. Patéticas sus imágenes, como un hombre que con las manos quisiera detener una riada de agua.

Pero lo mejor está en el dilema moral que se plantea en la monarquía. Pactar con el invasor o luchar y evacuar a toda la familia real a Inglaterra. Magistral la interpretación de Jesper Christensen como el rey Haakon VII. Un anciano desorientado y superado por los acontecimientos que trata de encontrar la energía y el orgullo para afrontar tan dura prueba y ser el faro de su pueblo. A su lado el heredero Olaf, con la fuerza de la juventud sólo piensa en ir a la lucha sin importar los escasos medios a su disposición.

Erik Poppe sabe emocionar y conmover al espectador. Y lo consigue gracias al soldado adolescente Seeberg. Parábola de la Noruega devorada por la ambición nazi. Bastante fiel a los acontecimientos históricos y pese a su limitado presupuesto que no le permite lucirse más en exteriores, de lo que quizá le hubiera gustado a su director, es de lo mejor en cine bélico que han estrenado este 2016.
Rufus T Firefly
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3 de agosto de 2017
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película describe muy bien cómo la familia real y los ministros escapan en un tren especial hacia Hamar, la forma en que la familia se ve obligada a separarse y cómo un gobierno prácticamente inoperante que intenta trazar una linea de negociación ineficaz con los alemanes, ve al rey como un auténtico líder. De hecho, el propio Führer, conocedor del carisma y capacidad de liderazgo del monarca, solo considera a Haakon VII como interlocutor válido en la negociación. El rey guiado por su profundo sentido de Estado y del deber, su gran capacidad de sacrificio y firmemente decidido a salvaguardar las instituciones democráticas y la dignidad de su país, toma la decisión mas osada y valiente a la vez, Noruega resistirá. Sin embargo, primero le dice a Curt Bräuer, que su país es una democracia y no una dictadura, cuya soberanía reside en el pueblo, por lo que no puede decidir a solas por los noruegos, y a continuación, comunica al gobierno que no puede ceder a las exigencias planteadas por los alemanes y que deben de ser ellos como representantes del pueblo los que tomen tal decisión, sin embargo, avisa de que si se rinden a los alemanes, él y su familia abdicarán.

Cuando Haakon VII murió en 1957 a la edad de 85 años, la simpatía y la popularidad del monarca entre la población era abrumadora. La monarquía en Noruega, sobre todo después de las acciones que tuvieron lugar en abril de 1940, es muy especial para los noruegos porque ha sido elegida por el pueblo. A pesar de que el rey puede nombrar y destituir gobiernos y estar en teoría por encima de la ley, tiene un mero papel representativo como vemos en la película. La actitud y decisión de Haakon VII supuso poner el bienestar de su pueblo por encima de la suya propia, no interferir en los asuntos de Estado, convertirse en un símbolo de la resistencia contra la ocupación nazi, y lo que es más importante, convertir a la monarquía en un icono unificador del pueblo noruego.

Es importante resaltar que La Decisión del Rey es un drama histórico y no una película bélica. Nadie espere una típica película de guerra llena de acción ya que Erik Poppe se centra en el diálogo y la diplomacia, con numerosas escenas filmadas en las salas de estar de la familia, en las oficinas gubernamentales y en los bosques nevados. Los realizadores dejan muy claro en los créditos, que La Decisión del Rey está inspirada en el libro de Alf R. Jacobsen, sobre los dramáticos acontecimientos vividos por la familia real en su salida de Oslo en 1940, por lo que la trama es ficticia aunque muy cercana a la realidad y basada en hechos históricos.

Las pocas escenas de batalla existentes en la película están muy bien realizadas. En La Decisión del Rey tan solo veremos dos secuencias de acción importantes, el mencionado ataque a la flota alemana y un tiroteo intenso en una zona de granjas a las afueras de Elverum, donde la Guardia Real Noruega con el apoyo de granjeros, jóvenes y cazadores de la zona, consigue parar los pies a los alemanes. Este ataque rodado magníficamente de noche, cámara en mano, en un espectacular ambiente nevado, consigue transmitir gran realismo y una sensación de agitación constante. Debemos tener en cuenta que, Noruega al ser un país neutral, su ejército no poseía armas de carácter ofensivo como granadas de mano para ser utilizadas en el asalto de trincheras enemigas e incluso la mayoría de su equipo estaba anticuado, por lo tanto el ejército noruego se centró solo en la defensa con rifles y ametralladoras.

Lo más interesante de La Decisión del Rey, sin lugar a dudas, son los abundantes diálogos entre el rey, Jesper Christensen, y su hijo, el príncipe Olav, interpretado por Anders Christiansen Baasmo a lo largo de todo el metraje. A pesar de las continuas discrepancias y diferencias existentes entre ambos, sienten un gran respeto y amor mutuo. Sus percepciones acerca de la guerra, la nación y el papel del rey son muy diferentes. El príncipe refleja un carácter impaciente y apresurado, además, su formación militar influye en sus decisiones, siempre encaminadas a rechazar todas las reclamaciones alemanas, mientras que el monarca, es una persona pragmática y con una importante formación humanista. La interacción entre Anders Baasmo Christiansen y Jesper Christensen es excepcional y la sensibilidad mostrada por Erik Poppe, para representar el antagonismo existente entre padre e hijo, entre la prudencia de la edad y el ímpetu de la juventud es uno de los puntos fuertes de la película. A destacar también, la interpretación del actor austriaco Karl Markovics (El Gran Hotel Budapest, Los Falsificadores) por su brillante papel de un embajador alemán que, a pesar de estar luchando en una batalla perdida, no renuncia nunca a conseguir un acuerdo diplomático para evitar la guerra.

El desarrollo narrativo de la historia depende de continuos intertítulos, encargados de identificar fecha, lugar y hora de los acontecimientos, muy necesarios para situar al espectador, sin embargo, al presentarse como un corte negro, rompe el ritmo de la película y, quizás, se podía haber evitado colocándolos en las mismas escenas.

Cinemagavia: https://cinemagavia.es/pelicula-critica-la-decision-del-rey/
Eduargil
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13 de enero de 2017
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Quizás no tenga toda la épica hollywoodense ni sea un retrato de bravura descontrolada y sin sentido que con generosos derrames sangrientos deja a vastos públicos satisfechos, pero “Kongens nei” (2016) es un largometraje histórico que es 100% noruego en su esencia, muy distinguible por quienes tenemos la fortuna de conocer a dicho pueblo escandinavo.

Para cinéfilos regulares, el film va de más a menos, o mejor dicho, tiene su momento para posteriormente sufrir un desgaste a raíz de su duración por sobre las dos horas.

En cuanto a relevancia histórica resulta más que interesante la trama que desarrolla, acerca de la llegada de los nazis a una neutral Noruega, con los roles de la monarquía, el pacifismo natural de los escandinavos (contrastante con su pasado vikingo) y los intentos estrafalarios de diplomacia dentro de una avanzada germana sin ánimo de dialogar sino imponer.

Al igual que “Antropoide” (2016), son capítulos que se hacen desconocidos para lo que estamos acostumbrados a ver sobre cintas de la II Guerra; más pausadas, vividas y contextualizadas en plan de chico a grande, que era como las naciones europeas veían al régimen del Fuhrer, amenazadas por su poderío bélico. Diferentes de las ostentosas armadas aliadas y con un grado de simbolismo mayor basado en prácticamente, solo la voluntad.

En sí “Kongens nei” refleja puramente el adn noruego, ese que no se relaciona con la fuerza de las armas, sino con la integridad moral, el deber y los gestos más que las acciones explícitas. “La forma” de hacer las cosas es lo que la hace una película sensiblemente noruega.

Recomendación:
Más que interesante. Algo lenta para muchos públicos pero sensiblemente representativa para el pueblo noruego.

=Cité de Lord Buyinski= www.buyinski.wordpress.com
buyinski
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12 de julio de 2017
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
La decisión del rey -Erik Poppe- narra las horas previas a la invasión alemana el 9 de abril de 1940 y, especialmente, los días posteriores a esa fecha. Días en los que el rey noruego Hakoon VII se convirtió en una figura transcendental para el futuro de sus compatriotas.

El director noruego Erik Poppe centra la historia en dos personajes. Por un lado en el rey Hakoon y por otro lado en el embajador alemán en Oslo, Curt Bräuer. Ambas figuras se encontraron en el centro de la tormenta iniciada el 9 de abril y lidiaron como pudieron con la situación.

Sobre el rey noruego recayó toda la responsabilidad, ya que el Gobierno que por aquel entonces dirigía la nación se vio superado por las circunstancias e incapaz de decidir si rendirse a los alemanes o luchar contra ellos. El monarca -perfectamente interpretado por Christensen- debía sacar fuerzas de flaqueza en aquel momento y convertirse en la figura que protegiese los intereses de sus ciudadanos, tomase la decisión que tomase. Muy acertada es la representación de su hijo, el heredero al trono Olav, un hombre más joven y enérgico que únicamente contempla la opción de hacer frente al invasor con las armas, a pesar de tener un ejército mucho menos preparado que el nazi.

Por su parte, el consul alemán era un hombre más propenso al diálogo y contrario al derramamiento de sangre. Desde el primer momento queda claro que a pesar de representar los intereses del III Reich en otro país, no es un nazi. Sus constantes enfrentamientos con los líderes del ejército al frente de la invasión persiguiendo una salida sin violencia al conflicto hacen que el espectador pueda empatizar fácilmente con su personaje.

os encontramos ante un filme muy interesante, con buenas escenas bélicas y con una trama muy bien llevada que hará las delicias de aquellos aficionados al cine político. Las negociaciones entre ambos bandos están presentes desde el inicio de la película y la tensión de aquellos momentos está muy bien reflejada. Si bien es cierto que la duración del filme puede jugar en su contra, los 133 minutos del mismo pasan sin lastrar el ritmo gracias a un guión muy ágil.

Mención aparte merece la música compuesta por Johan Söderqvist, creando la atmósfera perfecta en las situaciones de mayor tensión, así como en los momentos más emotivos de la obra. La película fue seleccionada por la Academia de cine noruego para representar al país en la ceremonia de los Oscar de 2017, si bien no quedó entre las cinco finalistas. Pero lo merecía.

Más sobre esta y otras películas en el blog: argoderse.blogspot.com.es y en la página de facebook: argoderse
Daverunner
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26 de enero de 2017
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Preciso, sofisticado y detallista drama bélico noruego sobre la invasión nazi durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial que está basado en hechos reales, muy buenas actuaciones y una sólida fotografía que es acompañada por una trama pausada e intensa. Potente interpretación de Jesper Christensen.
El director Erik Poppe consigue conjugarse con mucha solidez a un detallado guión escrito por Harald Rosenløw-Eeg y Jan Trygve Røyneland. La trama es minuciosa e intimista, sin por eso dejar de lado los aspectos bélicos bien logrados; posando la intensidad narrativa sobre las negociaciones y los conflictos humanos que generan frente a enormes decisiones como la de ingresar o no a una guerra, ampliando la visión a una inteligente dualidad contrapuesta.
Combinando los aspectos políticos, con los personales y los bélicos, la propuesta de Erik Poppe tiene varias aristas destacadas que entretienen y atrapan, especialmente porque se detiene en los detalles sin dejar de imprimirle un realismo creíble y sensible que emociona –dándole preponderancia al patriotismo sin caer en la vulgaridad de buenos y malos, más allá de algunos altibajos que no restan.

Calificación Fanaseriecine: 7 ½ sobre 10
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
fanaseriecine
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