arrow
Haz click aquí para copiar la URL

2019, tras la caída de Nueva York

4,3
377
votos
Sinopsis
La hecatombe nuclear se sucede sobre la faz de la tierra y un puñado de seres humanos logran sobrevivir. (FILMAFFINITY)
Críticas ordenadas por:
1 2 >>
17 de septiembre de 2009
31 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
Excelente combo por parte del incombustible Sergio Martino de cintas americanas como "Escape From New York", "Mad Max" que junto a los curiosos toques de ciencia ficción construyen unos de los hitos del cine post-apocalíptico no sólo de la cinematografía italiana, ya que la obra puede codearse sin ningún pudor con muchos films de temática similar del cine americano.

Martino siempre ha demostrado, y aquí no iba ser menos, de dotar a sus películas de la artesanía y descaro necesarias para afrontar los presupuestos y guiones irrisorios que muchas veces manejaba, logrando ante todo productos muy personales, tomando mucho cariño a sus innumerables fuentes americanas (aquí, a parte de las anteriores citadas, también se toman referencias de "Omega Man", "Planet Of The Apes" entre otras).

Tomando como eje principal parte de la trama de la mencionada película de Carpenter (aunque he leído por ahí que los creadores del film aseguran que el guión estaba escrito antes) Martino ofrece un espectáculo modesto pero de aspiraciones gigantescas, con anti-héroes de medio pelo (que no hacen más que engrandecer aún más las intenciones de la cinta) y un conjunto de personajes totalmente entrañables (mención especial merece el siempre genial George Eastman, que en su aparición roba totalmente el protagonismo al actor principal).

Esta película puede presumir, de tener toneladas de encanto. Martino, Castellari, D´Amato y otros maestros italianos conseguian hacer productos totalmente admirables, en base a una espectacularidad rancia y barata pero que llegan al espectador, cosa que hoy en día no se consigue con esos grandes presupuestos que se manejan hoy en día.

Con un ritmo endiablado, "2019: Dopo la caduta di New York" es una montaña de rusa que convierte a la película en un auténtico icono de la cinematografía b italiana de los 80, (peyorativamente asignada a ese subgénero llamado "Trash Cinema"), con unas grandes aspiraciones de realizar un sentido del entretenimiento único. Sirva pues, esta crítica para reivindicar ese tipo de cine tan denostado y tan salvajemente vapuleado.
Reverendo Wilson
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
6 de octubre de 2010
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
De y para gente sin complejos. Puro disparate descaradamente ambicioso y sin complejos. La ambición reside en su propuesta de ciencia-ficción apocalíptica, el disparate es todo lo demás: torpe puesta en escena, pobre ambientación (artística y económicamente), efectos de sonido desquiciantes, desarrollo atropellado falto de rigor, personajes y situaciones caricaturescas sin intención,...

La falta de complejos queda clara en su huída hacia delante consciente de sus fallos y limitaciones. Te tienes que reír de ellos sin querer. Invitan a ello algunos puntos del guión tan ridículos que casi son enternecedores (véase la pelea de coches), el maquillaje grotesco, las interpretaciones que resultan jocosas sin pretenderlo.

Gran parte del metraje se gasta en peleas y persecuciones sin chispa; si lo poco agrada y lo mucho enfada, tanta acumulación acaba por cabrear.
lscem
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
21 de abril de 2013
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ojo con la peliculita. Un tipo con complejo de serpiente Plissken con visión dual que participa en carreras estilo Mad Max, es capturado mediante unos rayos láser hechos con paint 1.0, al más puro estilo Ultraman o Power Rangers, para obligarlo a cumplir una misión en una Nueva York devastada por el holocausto nuclear para encontrar a la última titi fértil del planeta. Cágate lorito.

Por supuesto el gore está garantizado, y más cuando le ponen de compañeros de baile a un maromo con un garfio-saca-ojos en vez de mano y a un fulano con un parche. Por el camino se encontrarán muchos "rednecks", mutantes y los malos con armas absurdas que hacen un ruido al disparar aún más absurdo.

A pesar de ser muy mala le he cascado un 6 (y olé), porque estas películas malas de serie B no es habitual que tengan un grado tan alto de entretenimiento como ésta. Y llevo vistas unas cuantas muchas. Normalmente a esta gente se le ocurren dos escenas chulas y con tal de rodarlas completan un guión aburrido de relleno con la excusa de rodar la peli. A mi parecer, en muchos casos, es un desperdicio porque suelen haber grandísimas ideas en el cine de serie B, pero muchas veces se desaprovechan. Pues aquí no pasa eso. "2019" es una película, mala, pero jodidamente divertida, con un montón de acción, gore, situaciones grotescas y absurdas la mar de entretenidas, no decae su frenético ritmo en ningún momento y eso se agradece.

Total, que recomendada para curiosos y quien quiera pasar un rato entretenido (y si es con cerveza de por medio mejor todavía).
Hanshiro Tsugumo
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
14 de marzo de 2012
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
A finales del siglo XX finalizó la Guerra Nuclear y la Tierra ha quedado reducida a un inmenso desierto radioactivo. Los supervivientes no han vuelto a tener descendencia. Dos potencias se disputan ahora el control de la tierra; los Confederados que, desde la helada Alaska, albergan la esperanza de encontrar a una mujer fértil y volver a ser la civilización antes de ser perdida por las bombas atómicas. Poro otro lado se hallan los temibles Eurac que desde su cuartel general en Nueva York dan caza a los supervivientes para hacer experimentos con ellos.

Parsifal (Michael Sopkiw) un aguerrido competidor de coches “arcaicomóbiles” y que se juega la vida con ello, es designado en una peligrosa misión por el Presidente de la Confederación (Edmund Purdom), con lo que cree que su Santo Grial todavía existe: una muchacha fértil perdida en sus ruinosas calles pobladas de vagabundos, maleantes mutantes, cazadores y ratas pestilentes. Pero en la misión del contratado guerrero no le faltarán colegas que le ayudarán en su lucha por la salvación de la humanidad y con él también se unirá Giara (Valentine Monnier) una chica a la que ha rescatado de unos maleantes a su llegada a Nueva York.

Sergio Martino (La Isla de los Hombres Peces) firmó ésta descarada exploitation a la italiana de “1997 Rescate en Nueva York” bajo el pseudónimo de Martin Dolman. Por razones de título, se huele que no llega a la altura del título de John Carpenter descontrolandóse por momentos añadiendo seres mutantes con rostro de zombi (seguramente antes prestados por Lucio Fulci que George A. Romero) y androides algo casposos para ser terminators de primera clase. Un producto que por resultas de ser infumable entretiene a momentos y digna de estar en la lista de algún posible ciclo de cine cutre.
Natxo Borràs
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
31 de enero de 2019
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Os pareció poco excitante aquella peligrosa misión orquestada por John Carpenter en la que "Snake" Plissken debía rescatar al presidente de los EE.UU. de la prisión de máxima seguridad en la que se había convertido New York?
¡Pues no os preocupéis!, porque desde tierras italianas nos llega una de las aventuras definitivas de la ciencia-ficción que deja en mantillas a la anterior.

En ella tenemos que acompañar a Parsifal, un héroe experto en carreras, fuerte, justo y más chulo que un ocho al que el presidente (de la Confederación) ha ordenado introducirse en New York, devastada por las bombas atómicas, para encontrar a la única mujer fértil que existe sobre La Tierra. A todas luces un suicidio, ya que los restos de la otrora Manhattan esconden todo tipo de peligros: mutantes, androides, mercenarios, hombres mono y, cómo no, un ejército armado que controla el territorio: los Euraks.
Sin embargo, a nuestro rudo y lacónico amigo le han encasquillado dos ayudantes para que la misión le sea más sencilla: Bronx, un tipo con un garfio en el brazo que conoce bien la ciudad, y Ratchet, uno de los mejores hombres de la Confederación. No hay muchas opciones: o morir o lanzarse a la búsqueda de la chica entre las ruinas de "lo que había sido el extraordinario símbolo de la civilización tecnológica americana". ¿Quién puede rechazar embarcarse en una cruzada tan emocionante como ésta? Seguramente nadie.

En la década de los '80 eran muy pocos los jóvenes que se abstenían de alquilar en el videoclub maravillas como "2.019: Tras la Caída de New York", más impresionados por los dibujos de las carátulas que por lo que realmente pudieran contener las cintas. Mi padre siempre me lo contaba con detalle; eran los tiempos en los que la serie "B" de corte futurista y post-apocalíptico arrasaba en las estanterías, donde títulos como "1.990: Los Guerreros del Bronx", "Stryker", "Los Nuevos Bárbaros" o "El Guerrero del Mundo Perdido" se agotaban en un abrir y cerrar de ojos.
Casi todos ellos de factoría italiana, realizados por irregulares directores cuyo objetivo era sacar tajada del éxito que habían cosechado "Mad Max 2" y "1.997: Rescate en New York". En este clima de imitaciones con ánimo de lucro el prolífico Sergio Martino, quien ya había tocado géneros como el "giallo", el "spaghetti western" o el policíaco, decidió, junto a los guionistas Ernesto Gastaldi y Gabriel Rossini y su hermano, el productor Luciano Martino, seguir el ejemplo de sus coetáneos y fabricarse con cuatro duros su propia gran aventura futurista (con una interesante premisa que pareció inspirar a la novela "Hijos de los Hombres", escrita nueve años después por P.D. James).

Y eso es quizá lo único que se salva en este revoltijo de los films de Miller y Carpenter con un poco de "New York, año 2.012", "Star Wars", "La Carrera de la Muerte del Año 2.000" y hasta "El Planeta de los Simios", donde rápidamente se pasa del escenario apocalíptico de Manhattan, más emparentado con el que imaginó Castellari para su Bronx (no hay nada peor que copiar una copia), a carreras por el desierto con vehículos llenos de placas de contrachapado en las que se echa en falta a Frankenstein y Joe, presentándonos así a uno de los héroes menos carismáticos de todos los tiempos (y mira que los hay).
Tras una parada en la central de la Confederación, en una Alaska que es puro decorado del todo a 100 donde la estética de las instalaciones y los uniformes recuerdan a la de esas series televisivas de los años '60, seguimos a los protagonistas (versión 2.0 del trío de "Easy Rider") a la ciudad...o más bien a las cloacas de la ciudad, pues lo único que hacen es ir de subterráneo en subterráneo cruzándose con una galería de personajes "freaks" que no tiene desperdicio (la introducción de el rey mono y sus secuaces es ya el acabose), y, a pesar de que no dejan de aparecer villanos para impedirles el paso, éstos lograrán reducirlos con facilidad pasmosa (da igual si son tres y los otros veinte) en unos combates que llegan a producir vergüenza ajena.

Quizá lo más interesante es cuando éstos son capturados y llevados a la guarida de los Euraks o la huida de la ciudad, habiendo transcurrido ya una tediosa hora y cuarto de película, pero estos entretenidos momentos, que por desarrollo y resolución de situaciones rayan el puro cachondeo, no son suficientes para compensar tanto hastío. Martino y sus compinches demuestran poco talento a la hora de escribir los diálogos (el villano suelta un puñado de filosofía barata porque sí y la chica una serie de incongruencias sobre el amor universal antes de morir que no hay quien se los trague), de dar una estructura coherente o un ritmo adecuado al film.
Lo mejor sin duda, como suele pasar con los italianos, es todo el desparparjo y la parafernalia que meten de por medio (robots, "gore", pistolas láser, efectos especiales de tercera, vehículos con armas en la carrocería, naves espaciales, armas con ruiditos incorporados, banda sonora con chulísimas melodías de teclados), logrando una bizarra mezcla "cutrepunk" de estilos que va más allá de lo imaginable, mientras el plantel brinda unas actuaciones mediocres, en especial Haruhiko Yamanouchi, el habitual de la serie "B" George Eastman, una repulsiva Anna Kanakis o el pésimo Michael Sopkiw, quien pasea su inexpresivo rostro por todo el film pretendiendo imitar al Kurt Russell de "1.997" (a su personaje incluso le hieren en la pierna), pero fracasando estrepitosamente.

En fin, un simpático despropósito que por lo menos puede aguantar un visionado, pero que en comparación con otros títulos de la época del mismo estilo se queda bastante atrás.
Los desvergonzados distribuidores vendieron la película como si se tratase de la secuela de "1.997", aunque teniendo en cuenta el nivel de mediocridad que alcanza la secuela oficial, "2.013: Rescate en L.A.", yo prefiero quedarme con la de Martino, la verdad.
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
1 2 >>
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Configuración de privacidad | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2020 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de películas y series, y es un medio totalmente independiente cuya principal prioridad es la privacidad y seguridad de los datos de sus usuarios.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados