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| 9 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Bayoneta66
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
11 de Noviembre de 2008 |
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Estamos ante una de las mejores películas bélicas, o anti-bélicas, de la historia del cine y, desde luego, de la mejor película de Peckinpah, o la que creo que mejor aguanta el paso del tiempo. Hay tantos detalles... Los alemanes y los rusos son personas normales y corrientes metidas en el fregado de la guerra. Hay poco nazi transitando por la película porque, en realidad, hubo pocos nazis en el frente, entre la tropa. Nazis de convicción, se entiende. Incluso el detalle sensacional del aristócrata prusiano (M. Schell) que también odia a los nazis, ya que han alterado su orden, el orden natural: hay quienes sirven para mandar y hay quienes sirven para obedecer. Y, de momento, mandan ellos. Por lo tanto, lo que toca en el Reich milenario es ganar la máxima condecoración. En cambio, el sargento Steiner se ha transformado, siendo plebeyo, en un gran guerrero. Y aquí cuidado: sólo mediante el ejercicio de las armas, durante mucho tiempo, aquellos pertenecientes a las clases inferiores han podido mejorar su situación, su status, en la rígida sociedad tradicional. Es por ello que oficiales como el coronel y el capitán que interpretan James Mason y David Warner admiran al sargento Steiner. Lo tratan de mito.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Con todo, el contradictorio Steiner, que odia a los oficiales y a la guerra, al uniforme y a la madre que los parió a todos, tiene detalles de gran altura moral cuidando a su gente o cuidando al joven soldado ruso; más adelante del metraje impidiendo que sus hombres violen y maten a las mujeres combatientes soviéticas, o negando la venganza por la muerte del joven soldado alemán ya que éste, en una de las escenas memorables del film, le insiste en que no les hagan nada. Y, al mismo tiempo, no le importa dejarles a las mujeres soldado al nazi que resulta mutilado de su pelotón que, sin duda, el partido les ha impuesto para controlar a aquella ralea no de alemanes, sino de hombres. Pero, por otra parte, a Steiner la guerra ya lo ha cogido en sus garras; cuando apenas llega a un mínimo compromiso con la enfermera, Senta Berger, que habla de nuestro hogar, mientras se encuentra hospitalizado, a la primera oportunidad Steiner se marcha de nuevo al frente sonriendo. Y no perdamos de vista, junto con la cita de B. Brecht del final de la película, el hecho de incluir, junto con imágenes de la Alemania nazi y de campos de concentración, fotografías de Vietnam, África, etc. Y es que casi todo sigue igual, debía pensar Peckinpah en los '70 y, lamentablemente, seguimos pensando hoy día.
Bayoneta66 
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| 8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Javi
Bordeaux (Francia)
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Su valoración:  |
25 de Noviembre de 2006 |
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Una gran historia en una ambientación muy lograda; la derrota y la lenta retirada tras Kursk. Una gran historia sobre la impotencia ante la adversidad, sobre la esterilidad del heroismo, sobre la inhumanidad de una guerra inútil en donde la victoria ya es imposible. La inminencia de la muerte, el caos y la desesperación juegan con los personajes.
No obstante, es ante todo una gran historia sobre el respeto, sobre las jerarquías personales, y la mezquindad con la que el ser humano se evade de la desagradable realidad para someter a los otros y obtener un beneficio que en esas circunstancias es ya ridículo. Un gran historia que demuestra cómo se diluyen las estructuras sociales y todo se convierte en una gran guerra personal... James Coburn en estado supremo, James Mason y Maximilian Schell también. No dejes de verla.
Javi 
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| 11 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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LordLeal
Invernalia (España)
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Su valoración:  |
10 de Agosto de 2007 |
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Película poco conocida y que no obstante para el aficionado al cine bélico probablemente supondrá una de las grandes a la que citar y con la que comparar siempre que vea una nueva producción de temática bélica, pues "La cruz de Hierro" aún en el ahora más que nunca trillado trasfondo de la Segunda Guerra Mundial es una obra con personalidad propia, con garra, y que se diferencia del resto por su extrema violencia sin necesidad ninguna de mostrar sangre ni miembros mutilados (y no estoy pensando en ninguna en particular... o si) y su abrumadora crítica antibelicista, ambas sello inconfundible de Peckinpah.
Cuenta con grandes interpretaciones de habituales de la época en este género como Maximilian Schell aka el eterno oficial prusiano en su lograda interpretación del cobarde carnicero sediento de sangre que antepone la gloria personal, materializada en la mítica cruz de hierro, a la vida de sus hombres, dirigidos por un magnífico, ácido y estoico Coburn, representante del soldado de infantería pringado de cualquier ejército que haya pasado las de Caín, en este caso el ejército alemán en el frente del Este.
Precisamente, producciones basadas en la guerra en Rusia no hay tantas, cuando históricamente está más que demostrado que la guerra la ganaron los rusos (ni desembarcos ni niño muerto que valga), pero ya sabemos que la historia no solo la escriben los vencedores si no los políticamente correctos. La visión del frente del Este convierte a "La cruz de hierro" en una película aún más interesante si cabe y en la mejor quizás de este teatro de operaciones. Allí la guerra no fue precisamente un camino de rosas para ninguna de las dos partes y por eso a su modo crítico Peckinpah nos muestra sobrecogedoras escenas de la vida en las trincheras y retaguardia (la más dura y acertada de las cuales me parece la del soldado alemán herido sin manos que presenta el pie ante el saludo de un oficial que impone estúpidas medallas).
El argumento, basado en la confrontación de los dos protagonistas sobre su visión de la guerra, es redondo en sí mismo y su guión brillante, con diálogos antológicos y consejos que encierran grandes verdades (al de la mugre y la grasa corporal me remito jaja) y personajes claramente perfilados en los que se pinta a Steiner como un santo soldado y a Stranszky como un ser lamentable y patético, pero sin caer en el fácil maniqueísmo de demonización de las tropas alemanas que tanto les gusta a... otros. Es por ello también una película honesta, que como "Das boot" no juzga, solo muestra, y allá cada uno lo que piense.
Por todo ello, no deja de ser una gozada de película que no me canso de recomendar e incluso dejar para su visionado a todos aquellos que no la han visto. Con permiso de jastarloa a mi también me gustaría despedirme con el consejo entero del cabo Krüger:
"Las grasas naturales del cuerpo, combinadas con la mugre, te hacen impermeable"
LordLeal 
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| 7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Kriza
Monument Valley (Estados Unidos)
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Su valoración:  |
4 de Enero de 2010 |
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Aunque muchos no estarán deacuerdo con lo que voy a decir, la mejor película de Sam Peckinpah no es un western, porque “La cruz de hierro” pertenece al género bélico. Es verdad que el Bloody Sam hizo westerns memorables, eso absolutamente nadie lo pone en duda, pero siendo del todo sinceros podemos afirmar que su gran obra maestra es ésta. Supuso toda una revolución el estreno de este polémico film.
Si no fuera por la maestría de Stanley Kubrick que hizo gala en la excelente “Senderos de gloria”, la de Peckinpah sería la primera cinta donde la guerra entre naciones no tiene ningún sentido y se le da suma importancia a la guerra social. Esto es, se desecha el maniqueísmo de siempre para decir que el enemigo es de los tuyos. Porque a los otros no les conoces naturalmente y sufren lo mismo que tú.
Asimismo, Peckinpah se saca de la manga una obra adelantada a su tiempo, puesto que hasta ese momento los alemanes siempre habían sido retratados como animales sin corazón ni humanidad, y definitivamente en “La cruz de hierro” se da la vuelta a la tortilla. Los alemanes son los protagonistas, no son más malos que los aliados, y no odian a los rusos, sino que odian la guerra a la que han sido enviados por sus malditos y respectivos amos. Es que una cosa es el ejército alemán y otra muy distinta Hitler y sus secuaces vestidos de negro. Y Bloody Sam lo sabe muy bien.
En fin, una de las mejores películas antibélicas de la historia, junto a las dos cintas del genial Kubrick. No se la pierdan por nada del mundo.
Kriza 
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| 6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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ESTAMPIDA
VALENCIA (España)
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Su valoración:  |
3 de Marzo de 2009 |
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Otro punto de vista de ver la segunda guerra mundial, en este caso desde el lado de los alemanes. Rodada con bastante criterio y con un bajo presupuesto, pero con unos buenos actores, en especial el magnífico James Coburn, uno de esos actores infravalorados por la meca del cine, parece que se le valoró más a raíz de su desaparición. Pero aquí queda una muestra patente de su buen hacer.
ESTAMPIDA 
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