arrow
Copiar al portapapeles

Perfectos desconocidos

6,6
21.330
votos
Sinopsis
En una cena entre cuatro parejas, que se conocen de toda la vida, se propone un juego que pondrá sobre la mesa sus peores secretos: leer en voz alta los mensajes, y atender públicamente las llamadas, que reciban en sus móviles durante la cena. Remake del exitoso film italiano "Perfetti sconosciuti" (2016), de Paolo Genovese. (FILMAFFINITY)
Críticas ordenadas por:
<< 1 2 3 4 10 33 >>
21 de diciembre de 2017
12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Remake de la película italiana “Perfetti sconosciuti”, Alex de la Iglesia dirige este film que protagonizan Eduardo Noriega, Eduard Fernández, Pepón Nieto, Ernesto Alterio, Belén Rueda, Juana Acosta, Dafne Fernández y Beatriz Olivares. El director vasco pone de manifiesto su categoría en esta película, con una espléndida dirección de actores, una contención técnica inusual en él, y una demostración incuestionable de talento narrativo, con un espectacular dominio del espacio y su habitual precisión a la hora del encuadre.

La historia hace que el espectador se interese por ella desde el principio, con la breve presentación de las parejas y la llegada a la cena. Luego, cuando comienza el juego, ya es imposible salir de la pantalla. Las inmensas posibilidades que se pueden plantear al estar todos los móviles encima de la mesa, con el posible contenido al alcance de todos hacen que el público esté expectante y ansioso ante lo que pueda pasar.

Alex de la Iglesia va desgranando la historia con solvencia, esmero y pulcritud, manteniendo un ritmo narrativo excelente, gestionando con habilidad los continuos diálogos y midiendo sabiamente la intensidad de las emociones. Pocas veces le había visto tan certero en los detalles, tan competente a la hora de captar un gesto o transmitir un sentimiento. Su capacidad para la diversión y el humor negro, por el contrario, no nos sorprende porque ya lo conocíamos.

Lo primero que hace la película es divertirnos. Si buscas una película divertida, no te lo pienses más. Pero al mismo tiempo, también es una película tremendamente dramática. Te ríes a carcajadas pero también te incomoda mucho y te produce cierto malestar darte cuenta cómo somos los seres humanos y la escasa semejanza que hay entre lo que somos y lo que hacemos ver que somos.

Evidentemente, el formato de la historia tiene más de obra de teatro que de película, sin embargo De la Iglesia logra que en ningún momento tengas esa sensación de teatro que se suele tener en las películas de una solo localización. Su habilidad en la colocación de la cámara y su modo de rodar las secuencias desde diferentes ángulos hacen que no tengamos esa sensación claustrofóbica de este tipo de películas.

Como dije antes, la dirección de actores es una de las cosas más destacadas. Álex de la Iglesia logra sacar un rendimiento óptimo de todo el elenco. Personalmente, creo que los más destacados son Ernesto Alterio y el siempre excelente Eduard Fernández. Pero el resto de intérpretes también está a muy buen nivel, incluso Eduardo Noriega no desentona.

Los personajes están bien trabajados, todos ellos muy bien desarrollados, bien definidos, con su personalidad clara y bien dibujada para que el espectador no tenga dudas de las peculiaridades de cada uno. Luego, la buena labor de los actores les da el toque final.

Me lo pasé muy bien. Es una película muy divertida, comedia negra de las de antes, en las que te diviertes y al mismo tiempo no puedes evitar reflexionar. Y si la véis en pareja, el debate posterior está asegurado. Con el toque habitual de Álex de la Iglesia pero en esta ocasión sin sus habituales excesos. Impecable en lo técnico y en lo interpretativo. Si a esto le añadimos unos diálogos magníficos, lo tiene todo para que te enganches a ella de principio a fin.

https://keizzine.wordpress.com/
keizz
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
9 de diciembre de 2017
14 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Actuaciones que dan bastante vergüencita, un giro final lamentable... Pocas cosas salvan a esta película. El comienzo de la película despierta más incomodidad que interés en lo que respecta a los personajes. Luego, las actuaciones parecen acomodarse, pero la ideología fresca y transgresora que pretende mostrarse resulta pobre y, en ocasiones, ofensiva.

Aunque se tratan temas interesantes, estos quedan en lo anecdótico, mientras se normalizan dinámicas repulsivas entre los adultos de la película. Pese a algunos instantes de agradable sorpresa y de reconocimiento, la valoración general de la película no puede si no ser negativa.

Por último, el giro final del filme resulta penoso, y con una última moraleja risible.
Viccarious
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
2 de diciembre de 2017
12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Que es un remake de un éxito del cine italiano es algo que todo el mundo conoce. Que se lo han encargado a Alex de la Iglesia y lo ha adaptado su guionista de siempre es evidente y está en los créditos. Seguramente decepcionará a los seguidores del cine gamberro del director más visionario del cine patrio. Lo que nadie le va a negar es el aire de alta comedia y la estupenda actuación de todo el reparto...incluida Belén Rueda que me resulta siempre muy cargante y aquí está muy bien.
El original de Genovese es un material simpático y adaptable con facilidad pero el tándem de la Iglesia/Guerricaechevarría han logrado superarlo con brillantez.
Se disfruta y, sin llegar a la altura de otros títulos del director, cumple con buena nota. Recomendable para los amantes de la comedia.
LuisOrtiz
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
14 de diciembre de 2017
11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Son muchos los llamados, pero pocos los elegidos… La comedia es un género más difícil y esquivo, porque parece sencillo hacer reír, pero se antoja un cometido ingrato y tortuoso cuando se falla en el empeño, ya sea quedándose sin el premio de la ansiada risotada o provocando indecorosos bostezos e incluso sentimientos de vergüenza ajena. Por ello, resulta encomiable el empeño voluntarioso y la insistencia desinhibida de Álex de la Iglesia por la comedia en cualquiera de sus vertientes: el esperpento, la parodia, el enredo, la bufonada, el delirio, etc. Y por bien o regular que lo haga, casi siempre resulta interesante y entretenido, quizás porque conoce como ninguno los más secretos e insondables mecanismos del tinglado.

Y estamos ante un innegable acierto, lleno de fuerza, gracejo, brillantez, agudeza y chispa que contagia la risa y el buen humor casi desde el inicio y que no se permite desfallecer durante su breve, frenético y sabroso metraje. La situación única se vuelve un festín para el espectador, que asiste agradecido a una cascada de carcajadas, sonrisas y muecas de satisfacción que consiguen disimular la mínima enjundia de la trama (que no es sino un pretexto), centrándose en ofrecernos un desternillante catálogo de tópicos, lugares comunes, trivialidades y artificios que funcionan como un engrasado reloj de precisión, sin tiempos muertos ni digresiones, sin olvidarse en ningún momento que sólo pretende hacernos sonreír o troncharnos (según la inclinación y gusto de cada cual) y lo consigue sin falsos disimulos ni remordimientos pedestres.

Aunque se basa en una reciente película italiana, la cinta evoca lo que antaño se denominó la ‘comedia madrileña’, puro estallido de humor castizo y cañí pero no exenta de cierta malicia endiablada, iconoclasta y norteña, sacándole punta a todos sus personajes, por romos o planos que nos pudieran parecer a simple vista. El colmillo retorcido de su director y coguionista nos permite disfrutar de la escabechina blanca y sin aderezos que despliega un inteligente y conciso guión trufado de picardía y aderezado con sorna, aunque la historia sea más simple y banal que el mecanismo de un chupete. El acierto está en centrarse y exacerbar su desaforado ritmo que nos obliga a obviar cualquier reserva que pudiéramos tener.

Para ello cuanta con uno de los mejores repartos corales de la reciente cartelera española, mereciendo destacarse entre todos ellos a Belén Rueda, Ernesto Alterio, Juana Acosta y Dafne Fernández, aunque todos ellos brillan con descarado aplomo y alborozado encanto. El que quizás alguno de nosotros nos podamos ver retratados en lo que se cuenta, añade un extra de astucia, regodeo y picante al manjar. Regocijante.
antonalva
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
5 de diciembre de 2017
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Perfectos desconocidos” es la película que nos ofrece a un nuevo Álex de la Iglesia, seguramente sea la cinta menos Álex de la Iglesia desde “Los crímenes de Oxford” (2008), bien porque adapta un guion de Paolo Genovese o porque ha decidido abrir nuevas vías dentro de su cine, pero el caso es que se nos muestra bastante diferente a lo que suele ser habitual en él. Y lo bueno es que, a pesar del cambio, me sigue funcionando a las mil maravillas.
En “Perfectos desconocidos” hay dos permutas muy evidentes. En primer lugar la película se muestra muy comedida visualmente, algo peligroso a priori ya que el aspecto visual es una de las grandes señas de identidad del realizador bilbaino. En ese sentido su nuevo trabajo es muy teatral, siete personajes a medio camino entre el salón y la terraza, no hay más. ¿Demasiada limitación para un león como de la Iglesia?... Y el segundo gran cambio radica en el ritmo, “Perfectos desconocidos” es una comedia negra de cocción lenta, a diferencia del ritmo vertiginoso, casi caótico, al que nos tiene acostumbrados habitualmente. Otro riesgo de buenas a primeras, no dar pausa al espectador es otra de sus marcas de la casa. Y ahora llega el golpe de gracia. Álex de la Iglesia, en un alarde de valor, renuncia a dos de sus indiscutibles sellos y lo bueno es que sigue resultándome tan efectivo como siempre. “Perfectos desconocidos” es un placer absolutamente eficaz. Si diré que yo, personalmente, prefiero al antiguo Álex de la Iglesia, pero me parece muy admirable esas ganas de explorar terreno desconocido.
A nivel de guion “Perfectos desconocidos” mantiene sin problemas los habituales puntos fuertes del director vasco. El cinismo, la mala leche y la naturalidad siguen al pie del cañón en esta historia a medio camino entre, la feroz crítica a esta cultura que le rinde ciega pleitesía al teléfono móvil, y la terapia de pareja. Y tan cierto como que en uno de esos aspectos el film podría haberse desatado mucho más, creo que “Perfectos desconocidos” tenia mimbres para haber alcanzado más cotas de mala leche, incluso podía haber sido más bestia.
En el plano actoral las cosas funcionan de maravillas una vez más, no por algo Álex de la Iglesia es uno de los mejores directores de actores del panorama nacional. Los siete interpretes protagonistas están estupendos, pero he de destacar a dos, Eduard Fernández y Ernesto Alterio. Del primero me lo podía esperar, es uno de los grandes y un todoterreno, pero lo del segundo me ha resultado verdaderamente inesperado.
En resumidas cuentas, ya sé que soy bastante imparcial en relación al cine de Álex de la Iglesia, soy un devoto de su religión, pero “Perfectos desconocidos” me ha resultado muy satisfactoria, con algún que otro debe, pero muy grata. Incluso tiene un desenlace bastante decente dentro de los flojos finales de obra a los que, por desgracia, nos tiene acostumbrados. ¿Qué más se puede pedir?...
Isaac Paskual
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
<< 1 2 3 4 10 33 >>
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2018 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de cine y series basada en la afinidad entre sus usuarios.
Filmaffinity es un medio independiente, y su principal prioridad es la privacidad, mantenimiento y seguridad de los datos de sus usuarios,
información que no comparte fuera de la web con ninguna entidad y/o empresa, bajo ninguna circunstancia.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados