|
|
|
Críticas de "El hombre que mató a Liberty Valance"
|
| 50 de 62 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Servadac
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
2 de Mayo de 2007 |
|
|
Hay personas capaces de matar por un filete. Y no precisamente por llevárselo a la boca.
Hay personas capaces de matar por un “yo soy del Barça” / “Pues yo soy del Madrid”.
Hay personas capaces de matar por un PP vs. PSOE.
Hay personas capaces de matar por un “¡Has mirado a mi chica!” / “¿Chica?, pensé que era un perrito pekinés.”
Hay personas capaces de matar por una patria, por una religión.
Hay personas capaces de matar y de morir. Por un filete. Un filete que acaba en la basura.
===
John Ford, sutil y sabiamente, se pone del lado de Tom Doniphon (John Wayne), sin descuidar el memorable personaje de Ransom Stoddard (James Stewart).
===
Joyas made in JF:
- El principio, insuperable. No hay nada que contar, tendréis que degustarlo.
- Posiblemente, el flashback más conseguido y oportuno de la historia del cine.
- La escena del filete.
- El retrato de la clase política.
- La psicología de los tres personajes principales: Tom, Ransom y Hallie.
- El duelo del final, aniquilando los tópicos del género y dando carpetazo a la épica en el western.
- La oscuridad.
- Las flores de cactus.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Tom Doniphon: Era superior a Liberty Valance y, sin embargo, lo mata a sangre fría. Cede la gloria y la chica al hombre que representa su antítesis. Es imposible resumir en unas líneas la profundidad del personaje. Un ataúd de pino, modestísimo y un cactus en flor.
Ransom Stoddard: Al final, empuña un arma. Le encumbra aquello mismo que detesta. Un ideal hecho pedazos. Nada es suficiente para el hombre que "mató" a Liberty Valance.
Hallie Stoddard: Gracias a las clases de Ransom, hubiera podido leer en el periódico la necrológica de Tom, si tan siquiera se hubiera publicado.
Servadac 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 45 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Bloomsday
Alicante (España)
|
Su valoración:  |
18 de Octubre de 2007 |
|
|
Ford tenía algo más de 65 años cuando rodó esta película. En aquella época el cine clásico se desangraba ya sin remisión; el trasvase de directores iniciados en la TV era imparable y los viejos artesanos tenían cada vez menos predicamento y debían adaptarse.
Tom Doniphon (John Wayne) quemó su casa protestando por un amor perdido y rindiéndose ante lo que sabía inevitable; Ford agotó un género desde la reflexión meticulosa y crepuscular.
Tom dejó su sitio a las compilaciones de legislación y a las asambleas de gentilhombres; Ford apuró posibilidades para que fueran otros, era el turno de esos otros, los que estiraran desde la sobreexcitación lo que él había detallado ya desde el brío y la ternura de un cine con ansias de mito y armazón de orfebrería en estado puro.
Tom disparó el último tiro para así convertir en leyenda el inevitable futuro en el que ya no tenía sitio; Ford grabó en un anticuado blanco y negro la perfección de una forma de hacer cine y dejó paso a la necesaria renovación, a la inexcusable evolución.
Y es que, por mucho que se insista en otorgar el calificativo de crepuscular a películas como Grupo Salvaje, es esta película de Ford la que mejor refleja aquello que esos antihéroes mitificados por el western clásico perdieron con la llegada del ferrocarril y de los “attorney at law”. Quizás porque el propio Ford se estaba disipando también entre el ineludible empuje de los Leone, los Lumet o los Frankenheimer, y ante esa imparable locomotora cuyo innovador trayecto culminaría en los 70.
Así que condensó toda la nostalgia que fue capaz de rescatar en un cactus, un sombrero vaquero a uno noventa y tres del suelo y en una vieja cabaña en llamas. Así lo hizo y luego se marchó. Y se marchó sí, ya lo creo. Aunque aún le quedaran tres o cuatro pelis más.
Se puso el parche, nos dio la espalda y se alejó después de descerrajarle un tiro a la historia del western, del cine clásico, del cine en general, del western crepuscular y a la madre que nos parió. John Ford, coño. John Ford es el cine.
Bloomsday 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 35 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Pedro
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
23 de Mayo de 2005 |
|
|
Con este western, John Ford, aunque parezca imposible, se supera a sí mismo después de soberbias creaciones del género como “La diligencia”, “Centauros del desierto” o “Pasión de los fuertes” y la grandísima altura alcanzada en otros trabajos de distinto registro como “Las uvas de la ira”, “¡Qué verde era mi valle!” o “El hombre tranquilo” –por citar sólo una breve muestra–. Lo hace además por la puerta grande, construyendo con implacable eficacia unos personajes, tanto principales como secundarios, que poco tendrían que envidiar a los del mismísimo Dostoievski, y donde esto junto al papel de héroe romántico de John Wayne hacen de esta película la Casablanca del western.
La cuidada fotografía de Clothier y el empleo de efectos como el rodaje de la escena clave desde distintos ángulos para la inclusión de diferentes personajes y hechos que se nos van descubriendo a lo largo del guión mediante el uso del flashback, merecen por sí mismos el calificativo de obra maestra. Si a esto unimos además una historia sólida, brillante, llena de emociones, no exenta de su intriga y sorpresa, y contada con un ritmo narrativo preciso pero natural, sin énfasis, donde es casi imposible decantarse por una escena favorita –la cena en la casa de comidas, las elecciones en la taberna, la muerte de Valance, la borrachera y depresión de Tom…–, tenemos el mejor trabajo sobre el Lejano Oeste de todos los tiempos y una de las más grandes películas nunca filmadas.
Cuando Ford decide prescindir de rodar en espacios abiertos para meterse en interiores y decorados –seguramente obligado por el presupuesto a tener que elegir entre esto o pagar el caché de entonces para Wayne y Stewart–, estaba casi sin quererlo comenzando la factura de una película inusual entre las del género, donde por el contrario lo que priman son las grandes praderas o los desiertos sin horizonte. Tal vez esa arriesgada ruptura con lo habitual, junto a la decisión arbitraria del blanco y negro en una época de reinado del color, fue lo que motivó que en la fecha de su estreno pasase casi desapercibida; pero con el tiempo se ha colocado en el lugar que le corresponde en el podium cinematográfico.
Pedro 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 21 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Talamasca
Gijon (España)
|
Su valoración:  |
14 de Abril de 2008 |
|
|
Bueno paso mi crítica al spoiler para que nadie sienta que le destrozo la peli
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Si, cuando el revisor se acerca a James Stewart y le dice que al fin y al cabo el fue el hombre que mató a Liberty Valance o algo similar, entonces, en ese preciso momento, lloro.
Lloro porque se que a veces una mentira es más necesaria que una verdad, lloro por una vieja casa abandonada en el desierto con una habitación que nunca se terminará, lloro porque sé lo que pesan en el alma los te quieros nunca dichos, lloro porque puedo leer en los ojos de un hombre que sabe que su tiempo ya ha pasado, lloro porque se que, a veces, el mayor heroismo es ocultar lo que sabes, lloro porque un viejo desaseado en una carreta sea tu mejor amigo, lloro por una flor de cactus llamada Tom Doniphon.
Lloro, sí, lloro.
Talamasca 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
granon
huelva (España)
|
Su valoración:  |
22 de Enero de 2006 |
|
|
Hay películas que cuando las estás disfrutando uno tiene la impresión que son imperecedera, acontecimientos únicos que sobrepasan las barreras de lo que es cine o lo que es arte , ocurre pocas veces pero cuando pasa es como un milagro , durante días estos pequeños trozos de vidas se apoderan de tí, no te sueltan ,va creciendo en tu interior y nos hacen ser mejores. Esto me ocurre cada vez que veo una película que es ya leyenda os hablo de “El hombre que mató a Liberty Valance" .
Ford es un director único, quizás el más grande , su filmografía esta llena de joyas y dentro de ella, esta película ocupa un lugar principal; realizada casi al final de su trayectoria es como si este duro irlandés de espíritu quisiera ajustar las cuentas con su género favorito. Es curioso que el hombre que se movía con absoluta facilidad en todos los ámbitos declarará en el famoso Comité de Actividades Antiamericana – Soy John Ford y hago película del oeste- . Esta declaración de principio, ese posicionamiento en un género que nunca gozó de las bendiciones de la cultura en mayúscula, creo que marca la trayectoria de Ford , su amor a los espacios abierto , a las historias de vaqueros, de ganaderos , de caballos e indios , de pistoleros y del séptimo de caballería es como una carta de naturaleza, como una definición de que dentro de unos esquemas menospreciados un genio como este viejo gruñón podía conseguir, crear un estilo ,un mundo propio atravesado por una sensibilidad extraordinaria , porun amor a sus personajes que nos hace que estos sea tan cercano , tan nuestro.
En esta película Ford quizás conciente del final , construye un poema , una elegía hacia ese viejo oeste que desaparecerá para traer el progreso , el ferrocarril , los sistemas de regadío en fin la nueva civilización encarnada en el abogado Ramsom Stoddard (magistral Stewart) , el se llevará toda la gloria , la chica y el futuro. Pero los sentimientos , la gratitud estarán siempre a lado de Tom Doniphon ( inconmesurable Wayne), el hombre que sacrificará todo por el amor a una mujer. Construida con una planificación teatral , casi sin aprovechar los grandes espacios , Ford se refugia en unos personajes a los le da una aliento vital absoluto, que crecen en cada fotograma . Desde ese villano casi de operereta, simbólico llegando a la desmesura hasta el periodista que recita Enrique V de Shakespeare momentos antes de ser ajusticiado por la vilezas y ruindad del salvaje oeste , el director de Pasión de los fuertes , construye una obra clave para entender la desaparición de una forma de vida.
Para mi es imposible reflejar en una hoja en blanco todos los sentimientos , las añoranzas que "El hombre que mató a Liberty Valance" me producen , tan sólo una recomendación a los que no la hayan visto , buscarla como sea y disfrutarla , a mi me producirá una sana envidia de no volver a sentir el momento de verla por primera vez.
granon 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|