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Críticas de "El buscavidas"
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| 72 de 89 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Bloomsday
Alicante (España)
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Su valoración:  |
9 de Mayo de 2007 |
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Creo que fue la primera o segunda película que pusieron en ¡Qué grande es el cine!. Mi cinefilia en ciernes encontró puntual alimento en ese programa sin duda, supongo que a muchos les pasó igual. Iniciaba yo mi travesía universitaria entonces, el camino del éxito según dicen muchos, la vida engullida entre ansias de triunfo a toda costa. No entré al trapo la verdad. La Universidad me proporcionó una pseudo formación, no lo discuto, pero no me inculcó el ansia de triunfo que parecía asolar los rostros de los que, con fruición, tomaban apuntes moviendo los codos, afilándolos para los costados ajenos.
Y es que siempre he tenido una atracción malsana por la figura del perdedor. Siempre, quizás inconscientemente, he dirigido mis caminos hacia emular, de alguna manera, ese nihilismo existencial del que entiende y comprende la languidez vital del fracasado. Del que gusta de vivir la vida con la intensidad del desengaño.
Esta película es una obra maestra de eso que estoy diciendo. Los detalles técnicos se los dejo a otros.
Del amor no hablo. No tengo ganas.
El personaje de Paul Newman en esta película es un icono imprescindible ya. Una aparente contradicción que este actor fuera, en mi opinión, el único capaz de dar vida a "Fast" Eddie Nelson.
Bloomsday 
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| 47 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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GVD
Madrid (España)
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Su valoración:  |
19 de Mayo de 2007 |
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En la vida de todo aquel que ame el cine o simplemente con que le guste un poco hay una serie de películas a las que se vuelve una y otra vez, cada vez que se empiezan a ver se desea volver, y cada vez que se terminan deseas no volver para que esa vez no se acabe. Son lo que yo llamo obras maestras, o poniéndolas un nombre más personal, películas de mi vida. "El buscavidas" es una de esas películas.
Todo lo que aquí escriba sé que no le hará justicia, porque es una película que significa demasiado para mí, un sentimiento casi afectivo que es imposible describirlo con palabras, al menos, palabras que la ajusticien. Incluso las diez estrellitas se me quedan cortas. Es una película elegante y sobria en la superficie, pero en el interior late todo un corazón, un corazón amargo, desencantado, trágico, lúcido, dolido, un corazón perdedor, pero un corazón al fin y al cabo. Un corazón lleno de vida.
Es una historia como otra cualquiera pero al tiempo única, que ejemplifica no sólo el tema del perdedor que se le atribuye, sino que habla de la vida, en general, de lo que buscamos en ella y de lo que vamos perdiendo en el camino para llegar a un final en el que no hay nada y en ese camino hemos perdido todo lo que teníamos para que después ese mismo camino venga a cobrarse un 75% de esa nada. La nada es ese trono inexistente que siempre lo va a ocupar otro, esa felicidad que busca el sueño americano, un sueño hipócrita soñado por máscaras pervertidas, retorcidas y lisiadas, un sueño que se va por el váter en un motel de Louisville donde se pierde toda esa fantasía inútil para ganar algo tan mísero y deprimente como el carácter.
Eddie Felson vivirá toda su vida acompañado de ese carácter, sabiendo lo que pudo tener y todo lo que perdió, y probablemente conformándose con lo que ahora tiene. No quiero comprobarlo, me conformo con imaginármelo, así que quizás no vea esa revisión llamada "El color del dinero" del gran Scorsese porque creo que hay que dejar ciertas cosas como están y no tocarlas, y esta obra maestra que nunca terminaré de conocer es una de ellas. Una grandiosa película, una grandiosa lección de cine, de vida. Una película que está filmada por Robert Rossen pero que es mía.
"Dime, Bert, ¿cómo puedo perder?
Tenías razón no basta tener talento hace falta carácter también.
Estoy seguro de que ahora tengo carácter.
Lo encontré en un hotel de Louisville."
GVD 
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| 71 de 106 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Taylor
Terrassa (España)
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Su valoración:  |
28 de Mayo de 2007 |
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Podría haber sido otra película pero incuestionablemente "El buscavidas" me viene como anillo al dedo para poner en práctica un personalísimo experimento cinéfilo.
Yo, TAYLOR_1968, como usuario de FilmAffinity y responsable de esta iniciativa, declino cualquier acusación o querella derivada del seguimiento incorrecto e imprudente de las instrucciones a continuación explicitadas y remito a quien pueda sentirse ofendido, vilipendiado o menospreciado a ejercer su soberano derecho a pulsar el botón del NO. A continuación, todo el que en pleno uso de sus facultades mentales quiera prestarse a participar -sin interés económico de ninguna índole, lógicamente- a esta humilde prueba empírica, lea y siga con atención y detenimiento las siguientes instrucciones:
1.- Acomódese en su sillón o butaca favorita.
2.- Introduzca en su aparato reproductor de DVD la película "El buscavidas" de Robert Rossen.
3.- Arroje con fuerza, lo más lejos posible, sus gafas de pasta. No las necesitará.
4.- Si ud. es fumador o bebedor de whisky, provéase de uno o ámbos elementos.
5.- Inspire profundamente y déle al botón del PLAY de su aparato reproductor de DVD. Dispóngase a ver una Obra Maestra.
6.- Recréese en la oscarizada y exquisita fotografía en B/N de Eugene Shuftan.
7.- Disfrute de la banda sonora. Aprecie esos clamorosos silencios que nos ofrece la película. Escuche el suave rumor de la bola rodando por el tapete del billar.
8.- Deléitese ante las memorables interpretaciones de sus 4 protagonistas, en especial de Paul Newman y George C. Scott.
9.- Paladee todos y cada uno de los diálogos. Empápese de su esencia, de su filosofía.
10.- Si después de haber seguido a pies juntillas los pasos anteriores ud. no ha disfrutado como un camello ante este rotundo, brutal y apabullante ejercicio de CINE, descarte cualquier posibilidad de llegar algún día a adquirir el preciado status de cinéfilo. No tiene ud. remedio, es un caso perdido. Dedíquese al macramé, la repostería o la papiroflexia.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: P.D.: Si no le ha gustado esta crítica, no se apure. Desahóguese, déle al NO, sin resquemor, sin escrúpulos. Yo tengo la piel dura. Como Paul, pero en feo.
Taylor 
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| 26 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Servadac
Madrid (España)
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Su valoración:  |
30 de Marzo de 2008 |
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Para mí, The Hustler es la historia de una sonrisa, la sonrisa de Eddie.
Eddie Felson sonríe cuando juega, cuando bebe, cuando ama.
Eddie, algunas veces, no dice la verdad, pero no miente al sonreír.
A lo largo de la cinta (o de la vida) Eddie Felson aprende a ser un ganador.
===
Esta es la historia de un muchacho apuesto, vital y casi ingenuo, que pierde para siempre la sonrisa.
Una derrota en toda regla.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: [En memoria de Sarah, que supo enamorarse de Fast Eddie]
Servadac 
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| 21 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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PostRocker
Granada (España)
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Su valoración:  |
21 de Agosto de 2006 |
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Nunca pensé que un director tan desconocido para mi como Robert Rossen pudiera sorprenderme con una película tan digna como ésta. El drama se hace cada vez más denso en una cinta que bebe de lo mejor del cine de Elia Kazan (concretamente me recuerda mucho a "La ley del silencio" en su estética), quedando una de las mejores estampas del cine social de finales de los cincuenta y principios de los sesenta; en el que el cine americano descubrió (gracias a la sangría llamada McCarthy) que el sueño de su país distaba mucho de ser lo que aparentaba. Sin duda muchas figuras salieron mal paradas de aquellos fatídicos días, pero los guiones, la temática y la visión del cine comenzaron a cambiar.
En este contexto se encuadra esta película. Sin duda una dirección muy conseguida unida a una gran fotografía hacen de su visionado una sesión memorable. Pero lo más fascinante resulta ser la actuación de un impagable Paul Newman en un absoluto estado de gracia que llena la pantalla con una solvencia total, sin necesidad de apoyos. Además se ve acompañado por un Scott profesional y dignísimo como siempre (una gloria muy poco reclamada a mi gusto). Las escenas de billar son magistrales, con algunos golpes inauditos, al menos para un profano como yo, y están grabadas con un finura exquisita.
Así queda una película amarga pero perfectamente contada que rezuma emoción en cada plano. El fracaso de un sueño ahogado en la exigencia de una moral estúpida, la de la competencia a todo coste. El drama del juego servido con estilo y buena factura.
No sabrán si irse directamente a la sala de billar más próxima o no volver a pisar una.
PostRocker 
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