Esta es de esas películas que dejan sin respiración. Nunca mejor dicho. La vi en el 89 con 7 años. Y me agarró. Le di guerra a mi madre durante dos meses porque quería alquilarla y siempre estaba ocupada. ¿Qué me llamó la atención de ella? El cartel, claro. Yo qué sabía de cine. A mí me gustaba el poster. En el original está Jean Marc Barr con unas gafas de buceo en la frente y a su lado Rosanna Arquette y Jean Reno. Todos en azul. Debajo de ellos un mar inmenso y un delfin que surge de las profundidades.
Me enamoré de ese cartel y llevo años detrás de él. Era una mezcla de melancolía y belleza que ya entonces reconocí que era bueno. La película me gustó pero no entendí el final. Tuve que verla de nuevo a los 15 años para entenderla. Y en cuanto salió en dvd me la compré y está en mi top ten de películas especiales. Esas que nunca estarán entre las listas de críticos del mundo como las mejores de la historia pero que marcan un antes y un después para la gente.
Cuando acaba esta película eres una persona distinta. Lo explico en el spoiler.
spoiler:
Al final del todo Rosanna Arquette comprende que el amor de Jean Marc Barr es el mar, que él sólo se encuentra a gusto entre delfines y nadando en el mar, sólo y rodeado de oscuridad. Él es un ser que no sabe o no puede amar a una persona. No tiene raíces y sufre estando fuera del mar (la pesadilla en la que su habitación se llena de agua es memorable).
Él se va a suicidar bajando al fondo del mar para no subir jamás (cuando yo era pequeño creía que se iba a vivir al mar con el delfín para siempre. Cosas de niños, no comprendí que él se suicidaba porque no salía imagen del cadáver. Era un final de esos metafóricos)
Ella desesperada intenta aferrarle a la tierra, pero él sólo es feliz en el mar. Ella le suplica:
-Quédate conmigo. Te amo. ¿Qué ves ahí cuando bajas? Allí sólo hay frío y oscuridad. Quédate conmigo. Por favor.
Y él la mira mientras ella llora. Y ella comprende. Sabe que para que él sea feliz debe ir al mar. Él la quiere a su manera, pero su amor de verdad es el mar. Rosanna en el momento de amor verdadero más impresionante que recuerdo le deja ir. Porque ella sólo quiere su felicidad. Y sabe que la felicidad del hombre sólo es posible si ella le deja ir. Y como le ama, le suelta:
-Vete, vete en busca de mi amor.
Jean Marc baja a las profundidades y se queda en medio de un vacío inmenso rodeado de un agua negra. Un delfín aparece y se acerca a él. Con una mano intenta alcanzarlo, con la otra se aferra a la cuerda que es su último nexo de unión con la vida y con la tierra firme.
Mira al delfín, mira a la cuerda. Y decide.
Se suelta de la cuerda y se agarra al delfín que se lo lleva de allí.
La música es brutal. Y tú ya no eres el que eras antes de ver una demostración de amor así de una mujer por un hombre.