El legado de Bourne

5,8
13.184
votos
Sinopsis
El agente Aaron Cross (Jeremy Renner) es otro producto creado por el eficiente programa Outcome. Los agentes de este programa han sido diseñados y entrenados para funcionar en solitario en misiones altamente arriesgadas. Sin embargo, el programa se convierte en un peligro cuando se sabe que la historia de Bourne va a pasar a ser de dominio público. Entonces ...  Leer sinopsis completa
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user-icon dieguin   madrid (España)
Pasable
17 de Agosto de 2012
47 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Confusión. Sí, definitivamente Confusión. Esa es la palabra que mejor define a esta cuarta entrega de una saga que en sus tres primeras partes dejó el listón muy alto.
Para empezar, avisaros de que si no os acordáis de El ultimátum de Bourne o ni siquiera la habéis visto, lo lleváis claro. De hecho ni aun habiéndola visionado el día anterior, puede que os enteréis de gran cosa. Como anécdota, os contaré que un amigo con el que fuí a verla al cine, se pensaba que Jason Bourne y Aaron Cross (así se llama el prota de este film) eran la misma persona. Vamos, que no se enteró de la misa la media.

Ese es el principal problema de El legado de Bourne. Las tres películas encabezadas por Matt Damon también eran enrevesadas e incluso podías llegar a perderte un poco, pero tenían una base argumental sólida y un desarrollo de la acción coherente.
En El legado de Bourne, todo es demasiado caótico y precipitado. El estudio quería seguir exprimiendo una historia que le estaba reportando muchos beneficios y a pesar de la negativa de Matt Damon a repetir su papel, se sacaron de la chistera una nueva conspiración y un argumento paralelo al que tenía de protagonista a Jason Bourne.

El principio, ya de por sí, no explica gran cosa y deja al espectador contemplando escenas que se suceden sin parar, pero que no consiguen crear un inicio de la trama interesante. Se nos presentan nuevos personajes -mejor dicho- se introducen nuevos personajes sin explicar quienes son, ni qué hacen ahí. Algunos de ellos salen de escena sin haber aportado nada. Un ejemplo es Edward Norton, que parece ser que es el malo de turno pero que desaparece sin dejar rastro.

Al menos, uno se entera de que por culpa de Bourne, otros proyectos muy turbios de la CIA corren peligro de ser también descubiertos y desmantelados. Y es aquí donde entra en escena Jeremy Renner, el cual debe tomarse unas pastillas que poco menos que lo convierten en Hulk. Parece ser que formaba parte de una iniciativa para mejorar las aptitudes físicas y mentales de agentes de un programa secreto de la CIA.



El chaval no actúa mal, ni tampoco Rachel Weisz. Ellos salvan una película que parece que conduce a alguna parte, que crees que va a tener un fin determinado, pero que se diluye en una persecución interminable con terminator tailandés incluido y acaba de repente, sin más. Acabar es un decir porque en pleno clímax saltan los títulos de crédito y te quedas con cara de ¿pero eso es todo?. Y aunque todo apunta que habrá una segunda parte, no se puede finiquitar de esa manera una película y quedarte tan pancho.

Así que mi conclusión es que, como pasó con Indiana Jones 4, los productores deberían haberle dado varios repasos al guión para crear una película que estuviera a la altura de la trilogía original. Le doy un 6 y gracias.

http://dleveneyelcine.blogspot.com.es/
dieguin
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user-icon Banacafalata   Coslada, Madrid (España)
Floja
9 de Agosto de 2012
54 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Siempre hubo más de uno, reza el cartel de El Legado de Bourne, éste es el truquillo que se sacan de la manga para poder justificar una secuela ahora que el bueno de Matt Damon les ha dado con la puerta en las narices, pero se sienten obligados a seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro. La película, que aunque comparte título con la primera de las novelas escritas por Eric Van Lustbader tras la muerte de Robert Ludlum, obviamente no tiene nada que ver por el necesario cambio de protagonista. El Legado de Bourne arranca a partir de las consecuencias de lo ocurrido en El Ultimátum de Bourne, de hecho se hace indispensable conocer la historia para poder seguir lo que ocurre durante su primer tramo. La revelación pública del programa de súper-espías Outcome hace que haya que terminar por el programa, y habrá que terminar por la tajante, acabando con los nueve espías que lo componen y toda la gente involucrada, pero Alex Cross, el número 5, no se dejará matar tan fácilmente, y junto a una científica de la CIA que también estuvo involucrada en el programa, buscaran la forma de huir y estar a salvo.

Pero el legado de Bourne, es muy pesado, demasiado, tanto que no deja a la película transcurrir con comodidad y la entorpece por completo. El hecho de no desligarse por completo de las tres primeras películas y la continua presencia del nombre de Jason Bourne por todas partes sólo hace que la presencia de un personaje con mucho menos bagaje como el protagonista de esta nueva entrega, Alex Cross, se sienta totalmente insuficiente. Además Jason Bourne era un personaje mucho más interesante, en él pesaba la necesidad no sólo de conocer su identidad, si no también de saber quién era antes de haber sido convertido en un super-espía, su primera necesidad no era derrotar a aquellos que acabaron con él y que ahora le perseguían, si no llegar a conocerse así mismo. Con Alex Cross nos encontramos a un personaje de una mayor simpleza, realmente lo único que existe en él es el instinto de supervivencia, no hay nada más dónde rascar, su huída y sus misiones se limitan a seguir vivo, ni el buen hacer de Renner, ni la química destilada con Rachel Weisz consiguen salvar al personaje. Obviamente con una balanza tan desequilibrada, no te puedes permitir el lujo de tener sobre sus cabezas la presencia de un Bourne que sigue reclamando ser el verdadero protagonista de la historia.

Pero el problema va más allá de que los nuevos hechos no se sostengan en la fina cuerda que los separan de los ya vistos. Tony Gilroy siempre ha sido bastante mejor guionista que director, sus libretos en las primeras entregas se veían contestados por el buen quehacer de Liman y Greengrass. Con Gilroy se vuelve todo más caótico, dónde los otros buscaban la contención, él busca siempre el golpe de efecto, con nefastos resultados. Además en su recta final, y justo en lo que se supone que es el clímax final, firma una de las peores persecuciones jamás filmadas en la historia del cine, un caos que no hay forma de seguir, dónde no existe ningún tipo de emoción, con un villano metido a calzador en este tramo final y que parece más propio de una película de acción de los 80 que de una película de acción que pretende ser seria.

Podríamos resumir todo diciendo que El Legado de Bourne es un completo desastre. El mejor ejemplo de una secuela innecesaria, para una saga que había quedado perfectamente finiquitada. De cómo la avaricia de los productores es capaz de llevar a hacer un producto tan poco cuidado y en el que poco hay salvable, de la forma en la que una trama que no da para nada se alarga durante más de dos letárgicas horas que producen un completo sopor. Me aburre por completo ver la huidiza escapada de estos dos tipos que deambulan por el mundo sin rumbo fijo, metiéndose en problemas de la manera más rocambolesca, saliendo de ellos con la carambola más ridícula que te puedas plantear y desde luego siendo todo lo contrario a lo que un espía silencioso se supone que es, haciendo que a su lado el propio James Bond parezca un agente de lo más verosímil. Y por si fuera poco, hay que aguantar esta huída mientras vemos a un Edward Norton haciendo el mayor de los ridículos, incapaz de salir del hoyo en el que se ha sumergido su carrera, con un personaje nefasto al que trata de interpretar imitando todos los tics de Ed Harris en El Show de Truman. Es el propio legado de Bourne el que hunde a una película innecesaria y aburrida, una de las peores experiencias cinematográficas de este periodo estival.

@Banacafalata
http://banacafalata.blogspot.com // http://cinetuit.creatuforo.com
Banacafalata
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user-icon Lucien   Los Angeles (Estados Unidos)
Pasable
11 de Agosto de 2012
23 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Tony Gilroy se lanza al probable inicio de una nueva trilogía sobre Bourne. Las impresiones de esta entrega se antojan poco prometedoras.
No espere el espectador más que una película de acción de verano. ¡Claro que qué se le puede pedir a una secuela que viene con tanto retraso tras tres sólidos filmes sobre Bourne! ¿Es que había algo más que decir después de la sólida trilogía de Damon?

"Bourne legady" se ofrece al espectador como un extenso primer acto de algo que no sabemos que es. Las dos horas y media casi que dura el filme no se hacen para nada pesadas, sin embargo. Ahora bien, aunque como película de acción es eficiente, no podemos decir que sea brillante. Jeremy Renner "kicks ass", salta, da patadas y constituye un valor serio. El problema radica en la superficialidad con que el personaje es tratado. Las comparaciones son odiosas, y aunque Renner se desenvuelve bien, su personaje carece de la empatía, de la profundidad del Bourne de Damon.

Rachel Weisz también cumple, pero igualmente a un nivel que no resiste comparaciones. En su caso, no son las comparaciones con otras actrices sino que son sus previas actuaciones su mayor enemigo. Weisz se limita a repetirse a sí misma en su rol de eterna víctima vulnerable.Es bellísima y si estuviera en mi mano la pedía en matrimonio, pero eso no la salva de cierto "piloto automático" interpretativo.

Aún así, Renner y Weisz cumplen dentro de los estrechos márgenes que su dibujo permite. Lo mejor, no obstante, son tres de la secuencias debidas a la agilidad de Renner: su escala en casa de la chica para salvarla, su climático salto muros abajo por las calles de Manila y su extensa persecución en motocicletas, hablan de una dirección. Estas tres secuencias resultan bastante eficaces.

La duda llega después. Al más puro estilo Bugs Bunny, me pregunto "qué hay de nuevo, viejo" en la película. Objetivamente, muy poco. Ni alcanza la brillantez aparatosa de las "Fast and Furious" o "Mission Impossible", ni desenvuelve una psicología de personaje, como la previa trilogía de Damon o el Bond de Craig. No queda muy claro qué quiere ser este Bourne: ¿quiere ser un Craig-Damon con escenas a lo Misión Imposible? Porque si es así, más valiera que Gilroy se dedicara a recoger coquinas.

Lástima. Buenos materiales, ¡y tan poco que añadir!

PD: Newton Howard, como el resto de la película, se limita a hacer sus deberes con la banda sonora. Refrito del Zimmer de "Batman" y del "Tiburón" de Williams, tampoco tiene mucho que añadir.
Lucien
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user-icon i42poloj   Córdoba (España)
Interesante
16 de Agosto de 2012
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Continuación de la famosa trilogía del espía desmemoriado, esta cuarta entrega cojea un poquito como era de esperar. Desconozco cómo es la novela en que se basa, pero la característica más importante de este "legado" es que no aparece Jason Bourne.
La trama empieza de manera paralela al "Ultimátum" y luego sigue por donde se quedó. Pero en lugar de Matt Damon tenemos a Jeremy Renner haciendo el papel de otro de los agentes de operaciones sucias de la CIA. Una serie de circunstancias le obligará a revelarse contra sus jefes, al igual que hizo Bourne.
Hay otros aspectos, además de la ausencia de Bourne, que lacran esta entrega:
- El tema de la amnesia de Bourne era el hilo conductor de la trilogía. No se sabía el pasado de la historia, y se iba hilvanando a medida que el protagonista resolvía su propio enigma. En esta cuarta parte, ya sabemos todo el pastel. El agente Aaron tiene plenas sus facultades memorísticas lo que no da pie a mucho misterio.
- Se crea una nueva línea argumental como excusa para desarrollar la historia y nos la cuentan más o menos con pelos y señales dándonosla mascada. Como consecuencia de ello, la película tiene excesivos diálogos que ralentizan bastante la acción. Tarda mucho en arrancar lo interesante y pienso que no hacía falta marear tanto la perdiz. En la trilogía original todo pasaba de forma mucho más frenética sin dar un respiro al espectador, tanto en la acción como en el desarrollo de la trama. Aquí no ocurre eso.
Desde el punto de vista positivo, también hay cosas buenas:
- Tenemos ni más ni menos que a Rachel Weisz, gran actriz que ofrece la mejor interpretación del film. Pero tampoco hay que dejar de mencionar a Edward Norton.
- No falta nada de la esencia de Bourne. Principalmente cuando ya echaba de menos una persecución, nos dan al final de la cinta una espectacular secuencia con motos.
Se trata de una buena película que quizá se debería haber orientado no como secuela sino como film paralelo o independiente. Creo que es un fallo meter el nombre de Bourne en el título y que luego no aparezca ni siquiera haciendo un cameo. De todas formas creo que la saga puede dar aún más de sí y espero que volvamos a ver a Damon junto a Renner dando caña a los corruptos jefes de la CIA.
i42poloj
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user-icon Federico_Casado   Sevilla (España)
Buena
16 de Agosto de 2012
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sobre el papel, esta película parecía que iba al completo desastre, tras las anteriores aventuras de Jason Bourne con Matt Damon, que ya directamente ni aparecía. Es más, lo que parecía esta película es una especie de Frankenstein, un producto claramente "de estudio", únicamente orientado a recaudar taquilla a rebufo de las anteriores de la saga. En principio, esto puede sonar regular, sobre todo porque la calidad final de estas películas no suele ser demasiado buena, orientadas a un público facilón y sin muchas pretensiones. Pero cuando esta maniobra se hace bien, se legitima todo. Incluso se aplaude. Y es lo que ha pasado con este legado.

Es cierto que en los prolegómenos del film, como no tengas muy claro qué es lo que ha pasado en las anteriores películas de la saga, andas un poco perdido. Pero esa sensación desaparece casi inmediatamente porque los hermanos Gilroy -Tony, el director y coguionista, y Dan, el guionista- se han dejado de tonterías -como hiciera James Cameron en "Aliens"- y se han dedicado a hacer lo que tienen que hacer: una película de acción. Es más, todo el arco argumental gira en torno a las secuencias de acción, de manera casi exclusiva. Un momento, dirán algunos, que esto es una chapuza... pues como dije antes, si se hace mal, es para mandarlos al paredón. Pero como lo han hecho bien, pues resulta que el invento funciona, y nos regalan varias secuencias de lo mejor del género, con momentos de tensión inimaginables en situaciones de lo más estresantes (aviones dirigidos con misiles de búsqueda que tienen que ser neutralizados mientras que el protagonista es perseguido por una jauría de lobos salvajes en medio de un bosque, la búsqueda de una medicina en un país extranjero mientras que la mismísima CIA se pone en marcha para interceptarlos, frenéticas y desesperadas huídas en todos los medios de locomoción imaginables...).

Bueno pero ¿Y Matt Damon? ¿Se puede hacer una película de Bourne, sin Bourne? Bueno, se puede... y no se puede. Se puede porque este legado contiene todas las claves de acción que dejaran sentadas Doug Liman y Paul Greengrass en las tres películas anteriores. Acción brutal, rápida como un rayo pero perfectamente filmada para que podamos disfrutarla (que aprenda Michael Bay...) y un protagonista que tiene que enfrentarse con el poder establecido sí o sí. Y no se puede porque Damon es un actor de un carisma tal que no se puede sustituir. Pero ojo, que Jeremy Renner no se queda en pañales, porque estamos ante otro puro animal de escena. Vale, no ha ganado ningún Oscar -aunque Damon lo haya ganado como guionista, y no como actor...- ni es amiguete de George Clooney, Brad Pitt y no ha rodado con Scorsese... pero el hombre tiene tirón. Al final es una cuestión de gustos: si te gusta Damon, pues por mucho que se esfuerce cualquiera será insuficiente. Pero Renner le pone ganas y lo hace bien. Realmente bien. Le ha servido de mucho interpretar a "Ojo de Halcón" en "Los Vengadores" para convertirse en este superagente secreto que corre tremendos riesgos al enfrentarse a la CIA.
(SIGUE EN SPOILER POR FALTA DE ESPACIO Y SIN SPOILER)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
Federico_Casado
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