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La doncella (The Handmaiden)

7,6
7.398
votos
Sinopsis
Corea, década de 1930, durante la colonización japonesa. Una joven, Sookee, es contratada como criada de una rica mujer japonesa, Hideko, que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano. Sookee guarda un secreto, y con la ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planea algo para Hideko. (FILMAFFINITY)
Críticas ordenadas por:
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6 de noviembre de 2016
64 de 72 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película es mágica:

No suele suceder habitualmente que una misma película combine, de una manera tan delicada, una intriga trepidante, una historia de amor tan desgarrada y una fotografía tan apabullante. Ciertas películas eligen el camino de contar una historia, armar una trama. Otras eligen centrarse en la puesta en escena y la fotografía, relegando la trama a un segundo plano. Esta película es capaz de tomar ambos caminos a la vez, y el director coreano da, así, una magistral lección de cine a sus contemporáneos.

El que el film esté ambientado en la Corea y el Japón de los años 30, nos mete de lleno, ya de por sí, en la atmosféra asiática embriagadora y sensual de nuestras fantasías. Ese es el sin duda el primer punto fuerte de la película.

La historia de amor, contada con un ciudado y un cariño infitinos, y la intriga tipo "nada es lo que parece" acompañan perfectamente la suave, incluso lenta cadencia del film. Hay más mucha más poesía en el film, poesía sórdida, que versa en torno a las obsesiones sexuales y los fetiches del tío rico de la protagonista. Su biblioteca es un santuario secreto y bellísimo de perversiones y sirve de escenario a una de las escenas más intensas que he visto en mucho, mucho tiempo (en spoiler).

Maravillada por la fuerza de la fotografía, por las explícitas e hiptonizantes escenas de sexo, y por la turbadora historia de amor, puedo decir que es una de las mejores peliculas que he visto en mucho tiempo. Tal vez en mi vida.

Por favor, véanla en su versión original, no maten parte de la magia de esta maravilla del cine asiático.

Inolvidable.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
jime
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19 de septiembre de 2016
64 de 75 usuarios han encontrado esta crítica útil
Park Chan-wook regresa como un grande con esta propuesta, no queda lugar a dudas sobre su destreza como director, ya no estamos hablando de la Trilogía de Venganza. Esta vez, es un drama de época totalmente recomendable. Una historia contada de forma inteligente, con precisión y astucia para ensamblar cada parte a un ritmo que aliviana las mas de dos horas de duración. El manejo de la cámara es excelente, cada encuadre que vemos aporta de forma sugerente al argumento, y esto no puede ser obra mas que de un director que sabe lo que quiere transmitir y es virtuoso haciéndolo.

Y es que todo cumple en esta película: la música, las actuaciones, la estética de la película es hermosa, el diseño de producción, el vestuario, maquillaje, todo mostrado por una gran fotografía tanto en interiores como exteriores.

Un guión muy elaborado y sorpresivo (no daré mas detalles sobre ello, mejor que cada quien vea la película) en donde el erotismo y la intriga son manejados de forma fuerte pero elegante. Porque si, esta es una película muy sexual y explícita, pero acorde con el contexto. La cámara de Park no se anda por las ramas, y nos brinda algunas de las mejores escenas eróticas que haya visto en una película. Por otra parte, la violencia física también es resuelta de buena forma, sin querer hacer una película gore, el director, fiel a su estilo, nos brinda la dosis de violencia sangrienta y retorcida adecuada.

En fin, puede que muchos no queden enamorados de esta película, pero yo no encuentro nada que criticarle de forma negativa.
Mike Vargas
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4 de diciembre de 2016
31 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sí, otra delicatessen de Park Chan-wook. Otra más… Libre y genial adaptación de la novela de Sarah Waters "Falsa identidad", salpicada con gotas literarias del Marqués de Sade, "La doncella" es una obra que se podría enmarcar como algo a caballo entre el thriller, el drama y el cine erótico pero que viene a ser, como la mayoría de trabajos del director, una película inclasificable por la brutal mezcla de géneros que se da en ella, por su exagerada riqueza simbólica y por esos latigazos de humor negro que esconde en sus entrañas; tres huellas más que familiares para los amantes del cine del maestro Park. Por otro lado, la peculiar manera en que está narrada y la gran agilidad y astucia con la que el director la va retorciendo, con giros, giros y más giros, nos hace ver que "La doncella" es mucho más que la simple adaptación de una novela.

El director coreano vuelve a sus orígenes, después de su fallida aventura en Hollywood, con una obra deslumbrante se mire por donde se mire. Visualmente cautivadora, con contrastes y juegos de cámara sólo al alcance de un genio como es el director que la firma, "La doncella" nos sumerge en un retorcido y oscuro cuento erótico para adultos ambientado en la Corea de 1930, en plena colonización japonesa, una etapa también oscura y retorcida que parece que el cine coreano se ha empeñado en evocar y reivindicar en estos últimos años.

Desde un primer momento, el espectador se sentirá cautivado, no sólo por la belleza de las imágenes, sino por el hecho de descubrir un mundo nuevo de la mano de la protagonista principal. Y es que, al igual que le ocurre a Sookee, la doncella que entra como sirvienta en la mansión de una rica y acomodada familia de la época, al espectador se le caerá la baba viendo cada rincón de ese lujoso espacio que combina los estilos arquitectónicos y decorativos británico y japonés. Dejando a un lado esa fascinación, también se sentirá partícipe y querrá saber qué esconde cada estancia, cada rincón e incluso cada cajón de dicha mansión. En este sentido, hay que hacer una mención especial al papel que juega el espacio en los dos primeros tercios de la película. Un espacio que ejerce la función de resorte dramático y que influye claramente en los personajes que se encuentran allí atrapados, entre paredes y muros que oyen y ven, y sótanos que guardan oscuros secretos. El espacio es, pues, un personaje más de la película, que viene a representar una prisión de diamantes, para unos, y, para otros, lo inalcanzable; lo lejos que quedan los sueños de la gente humilde que espera poder alcanzar ese paraíso material que sólo disfrutan unos pocos. Todo ello, al ritmo de las delicadas notas de una banda sonora realmente espectacular y que nos lleva en volandas por esa carretera plagada de sensuales caricias y de abruptos giros de guión que es "La doncella". Una banda sonora que se funde de manera natural con la imagen y lo narrado y que, al igual que el espacio, ocupa un lugar más que destacable dentro del total del film. Me acordé de "Oldboy"… (sic).

En este espacio y en este contexto totalmente narcotizantes, Park Chan-Wook nos hace partícipes de un juego maquiavélico en el que se entremezclan los sentimientos de Hideko y Sokee, dos bellas mujeres en dos situaciones vitales más que complicadas. Aquí entran en juego la mentira, el engaño, la seducción, el amor, la traición, la complicidad, la esperanza, la decepción, el dominio, la sumisión, la emancipación, la obsesión, la perversión, la deseperación, la venganza, el sexo, la locura, la libertad… Esta es la montaña rusa de emociones que nos depara esta película. Ahí es nada! Muy de lejos, lo mejor que he visto en este 2016.

Para algunos, misógina. Para otros, la ruptura de una lanza en pos de la libertad de la mujer frente al dominio ejercido por el hombre. "La doncella" es un film que no dejará a nadie indiferente. Hará las delicias de los amantes de las perversiones del Marqués de Sade y del voyeurismo, o arrastrará a los no versados hacia esos oscuros y húmedos rincones. Nadie escapará a los juegos de contrastes y de miradas que plantea el director. Nadie escapará al placer proporcionado por esas cámaras que acarician y que recorren cuerpos, mejillas, labios… y que erizarán el vello de todo aquel que entre en el juego. Nadie se querrá ir sin conocer los secretos que aguardan, y que se resolverán con cuentagotas, en las más de dos horas de pura lujuria cinéfila que nos regala Park Chan-Wook con "La doncella". Una obra de extraordinaria belleza, simbólica, astuta, perversa, extremadamente sensual y, ante todo, profundamente humana. Si tienen la ocasión, no renuncien al placer de verla en pantalla grande.
AleiX
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5 de diciembre de 2016
25 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
Menudo peliculón se ha marcado Park Chan-wook. Para mí a la altura de Oldboy, que también me había fascinado en su momento. La sensación que tuve durante el visionado la puedo comparar a saborear un pastel delicioso durante 140 min., pues no recuerdo una película que hubiera apelado tanto a los sentidos como ésta, y creo no exagerar: Es una auténtica delicia visual y sonora.

Así, el film es una especie de tétrico cuento/thriller oriental, ambientado en los años 30 durante la ocupación de Korea por Japón. Está rodada con una alta carga de sensualidad y sentido del humor que nos acompañará durante todo el metraje.

No recuerdo haber disfrutado tanto en una sala de cine en años, pues como comento en el titular, ver "La doncella" se convierte en algo más que ver una película, se convierte en una experiencia única.
VILARCIO
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17 de septiembre de 2016
25 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Park Chan-Wook vuelve en excelente forma. Después de unos últimos trabajos inferiores a su calidad real como director, y tras una fallida incursión en Hollywood, el director coreano nos entrega una película a la altura de su mejor cine.
Adaptación personal del director de la novela Fingersmith, de Sarah Waters, libro ambientado en la Inglaterra victoriana y que ya fue adaptado en formato miniserie por la BBC, con tremendo éxito. Ahora Park Chan-Wook, traslada los acontecimientos a la Corea ocupada por los japoneses, sin que por ello se pierda el barroquismo, ni varíen los giros de guión que ya contenía el libro.

Dividida narrativamente en tres partes. Unos primeros 50 minutos donde vemos los acontecimientos desde el punto de vista de la criada, Sooke, contratada por un aventurero que quiere seducir a una rica heredera, Hideko, para luego deshacerse de ella dejándola en el manicomio.
Una segunda parte de otros 50 minutos, contando los mismos hechos desde el punto de vista de Hideko, donde vemos que las cosas son distintas a lo que parecía. Incluyendo unos jugosos flash-backs sobre el pasado de Hideko cuando era niña, y la educación sexual abierta que recibía de su tía, luego suicidada, así como la relación traumática de Hideko con su tío político, del que busca escapar.
Una tercera parte de media hora, retoma la historia donde quedó, para darnos un buen desenlace.

Por supuesto, tiene dos escenas de sexo lésbico, una de ellas con la que acaba la cinta, que están entre las mejor rodadas en toda la historia del cine erótico. Muy buena película, que destila a partes iguales, erotismo y poesía visual. Gran trabajo de director y actores. Sin duda, digna de entrar en mi lista de mejores películas del cine coreano.
Rufus T Firefly
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