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| 50 de 54 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Archilupo
Llanes (España)
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Su valoración:  |
21 de Junio de 2008 |
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Con el dúo Wilder-Diamond en plenitud de rendimiento, esta película, llena de elegancia y calidad, desarrolla con humor incisivo y melancólico una compleja intriga, a lo largo de más de dos horas.
En todos los niveles su cota es alta: Sir Robert Stephens, que intentó suicidarse durante el rodaje, consigue un permanente Holmes, combinando flema, constante ironía deductiva y dandismo intelectual.
La fotografía (Challis), la misteriosa ambientación, la sugerente música de Rósza, el vestuario de época (gorra de doble visera incluida), la recreación de un microcosmos con niebla londinense en torno a 221-B Baker Street, ‘loch’ escocés con bruma, castillo y "Nessie", inquietantes monjes góticos, tramas de conspiración y espionaje internacional, mensajes cifrados… todo luce.
Ahora bien…
Para Wilder, la mera evocación de "La vida privada de Sherlock Holmes" era un dolor. El proyecto se rodó como una serie de episodios. El balance calamitoso del preestreno indujo a sintetizar el material en una cinta larga. Wilder no pudo superar el revés y, rumbo a París, abandonó la película. Encomendó el montaje a Ernest Walter y se desentendió. Al ver el resultado tiempo después, lo consideró producto de una 'carnicería'.
Los retales de la poda, más de un tercio del metraje original, se dan por desaparecidos.
De la entrevista con Cameron Crowe [1999], frases de Billy Wilder referidas a estos acontecimientos:
"Cuando regresé, era un desastre absoluto, el montaje que había hecho (...). Se me saltaban las lágrimas al verlo".
"Era una película muy bien hecha. Era la película más elegante que he rodado".
"La dejé en las buenas manos de mi montador y mis amigos los Mirisch, y la asesinaron".
"La película me gustaba. Pero la estropearon".
" (...) hicieron una carnicería con ella".
"Sí, el preestreno. Salió muy mal, y yo... me deshice de ella (...). Fue la única vez que abandoné una película".
¿Por qué el desastre del preestreno? Aparte del formato episódico, tal vez a la mentalidad anglosajona no gustara que con uno de sus mitos culturales se hiciera tan insistente guasa a propósito de su misoginia, asimilándola más o menos abiertamente a homosexualidad; ni que se subrayase su toxicomanía: una solución de cocaína al 5% para los ataques agudos de aburrimiento, administrado con hipodérmica.
En cuanto al contenido de la película primera, en comparación con la cual esta pieza maestra es tan lamentable para Wilder, eso sí que es, hoy por hoy, un oscuro enigma. Ni el propio Holmes lo podría resolver, pero queda esperar que, en tanto el guión se publica algún día, el azar permita rescatarla: por los indicios, tiene que tratarse de una cumbre del cine.
Archilupo 
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| 45 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Harry Lime
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
6 de Septiembre de 2005 |
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Bajo la apariencia de un film supuestamente desmitificador, Wilder nos ofrece no solo una maravillosa película, sino también el mejor homenaje al personaje de Holmes que jamás nadie ha plasmado en una pantalla de cine. Wilder rodó “La vida privada de Sherlock Holmes” fascinado por el concierto de violín del gran M. Rozsa , y concibió el mismo basándose en los tres movimientos del concierto, el primero relacionado con la adicción de Holmes a la cocaína, el adagio como tema de amor de su relación con la espía Gabrielle, y el tercero ligado al monstruo del lago Ness. Toda la música del film esta basada en el concierto de violín y solo es original la fantasía musical que compuso Rozsa para los paseos en bicicleta de los protagonistas buscando torreones.
B. Wilder demuestra un profundo amor y respeto hacia el personaje, lo humaniza y al mismo tiempo lo torna vulnerable. Por primera vez el gran e infalible detective se siente atraído, tal vez enamorado, por una mujer. Quizás por primera y única vez Holmes es engañado y derrotado por alguien, una mujer, una espía que desea medir sus fuerzas con el, que lo admira y por quien en definitiva acabará sintiendo algo mucho más profundo que la simple admiración. El caso que investiga Holmes, anecdótico pero bien resuelto a todos los niveles, no es sino la excusa para profundizar en las “debilidades humanas” de los grandes personajes míticos de la historia, sean estos reales o de ficción.
Un guión perfecto del mismo Wilder y de su inseparable, en esa época, I.A.L Diamond, con un final bellísimo y doliente como pocos, casi “demode” en un film de 1970, y una dirección extraordinaria como solo un genio nos podía regalar, “La vida privada de Sherlock Holmes” se ha ido convirtiendo en un film de culto que como los buenos vinos mejora con el tiempo y a cada nuevo visionado.
De la interpretación poco hay que decir, están todos sencillamente maravillosos, desde el matizado y complejo Holmes que nos ofrece R. Stephens, pasando por el entrañable Watson de C. Blakely, la sensual y maravillosa espía Gabrielle de G. Page y el lujo de C. Lee para el personaje de Maycroff.
En definitiva una obra maestra total y absoluta del cine de todos los tiempos.
Francesc Chico Jaimejuan
Barcelona 6 de septiembre de 2005
Harry Lime 
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| 24 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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GVD
Madrid (España)
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Su valoración:  |
16 de Diciembre de 2007 |
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Si hay algo que siempre espero cuando veo una película de Billy Wilder es buen cine. Se supone que habría que esperarlo de todos los directores, pero la verdad es que son pocos los infalibles. Y Wilder está entre ellos. Pero si en los créditos de "La vida privada de Sherlock Holmes" no apareciese el nombre del maestro, jamás podría haber sabido que el me había regalado esta joyita era él, ya que la película apenas tiene gags, es fría, delicada; rasgos que no aparecen en tal altas dosis en lo que llevo visto de sus películas como aquí.
Sin haber leído (y no me faltan ganas) las obras de Sherlock Holmes de Conan Doyle, de lo que estoy seguro es que este homenaje es el mejor que pudo tener. Aquí parece que el enfoque que se nos da es dar la vuelta a la tortilla, ya que el caso en el que se ve metido nuestro detective es secundario, lo que predomina es el propio detective. Su personalidad, su carácter, sus manías, su brillantez, su pasión por la música, y, al parecer, un corazón de piedra. Así pues, Wilder releva a Holmes de su cargo de detective y nos lo concede a nosotros para que a través de las pistas que nos da Wilder podamos reconstruir a Holmes.
Pero, eso sí, la película de Wilder está construida casi en exclusiva por detalles, pequeñas cosas que en su mayoría tienen función en la trama, a las que hay que prestar atención. Porque, en realidad, "La vida privada de Sherlock Holmes" se trata de muchas puntas de iceberg, que, claro está, esconden todo el grueso del film.
Todo está envuelto en elegancia formal y narrativa, en una música bellísima, en amor por sus criaturas. Y todo lo anterior bajo la mirada de uno de los directores imprescindibles de la historia del cine, que una vez más, nos regaló un peliculón de tomo y lomo. Muy buena.
GVD 
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| 19 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Miquel
Palma de Mallorca (España)
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Su valoración:  |
3 de Febrero de 2008 |
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Film nº 22 de Billy Wilder. El guión, de B. Wilder e Izzi A.L. Diamond, se basa en personajes creados por sir Arthur Conan Doyle. Se rueda en exteriores y escenarios naturales de Inverness (Escocia) y en Pinewood Studios (Buckinghamshire), con un presupuesto estimado de 10 M dólares. Producido por B. Wilder, se estrena el 29-X-1970 (EEUU).
La acción tiene lugr en Londres y en el condado de Inverness (Escocia) en 1887, en tiempos de la reina Victoria (1837-1901). El más famoso e inteligente detective privado, Sherlock Holmes (Stephens), regresa a Londres, en compañía de su ayudante el Dr. John H. Watson (Blakely), tras resolver un complicado caso de asesinato. Poco después es requerido por Gabrielle Valladon (Geneviéve Page) para localizar a su marido, desaparecido misteriosamente.
El film suma los géneros de comedia, drama, misterio y aventuras. Se basa en un guión muy cuidado y extraordinariamente bien trabajado, de Wilder y Diamond. Los diálogos, agudos, sutiles y divertidos, dan fe de la maestría narrativa del autor. El relato traspira un tono melancólico, que envuelve el análisis de las costumbres, manías y vicios de Holmes. Distingue entre el Holmes real y el retratado por Watson en sus historias. Humaniza al personaje, al que hace menos inteligente, menos frío y calculador, más próximo y más vulnerable. Lo muestra como persona inestable y poco equilibrada. Hace hincapié en su condición de cocainómano y misógino.
Como en otros films, el eje temático del relato viene dado por las apariencias, con las que el autor juega a placer y de las que extrae motivos de giros y sorpresas que determinan el curso de la acción. Como es costumbre en él, Wilder se enfrenta a prejuicios y estereotipos comunes, como los que recaen sobre la homosexualidad, a la que da un tratamiento respetuoso y natural. La cinta incluye referencias a constantes del autor: fuego, trenes, desapariciones. No faltan las citas melómanas (Tchaikovsky) y cultas (Nietzsche). Hace las funciones de narrador el Dr. Watson, como es habitual en los relatos escritos de Holmes. Son particularmente divertidas las escenas de las apariciones del monstruo, la visita de la reina al submarino, el baile de Watson.
La música, de Miklós Rózsa, reúne 14 cortes, emotivos y elocuentes, de entre los que destacan "Preludio", "Watson's Rage", "Love Scene", "Castles of Scotland" y "Finale". La partitura original incluía varios temas para escenas eliminadas. Se basa en el "Concierto para violín", de Rózsa, que entusiasmó a Wilder antes de iniciar la producción del film. La fotografía, de Christopher Challis ("Dos en la carretera", S. Donen, 1967), en panavisión y color, capta la belleza del paisaje escocés, juega con planos profundos, se sirve de colores atenuados y hace uso de un dibujo de fuerte contraste. Realza los intentos de disimulo de Holmes. Rodada para una duración de 3 horas, se monta con un metraje de sólo 2. Convendría recuperar el "director's cut" del film. Película excelente.
Miquel 
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| 14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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tantra
Pandereta's Land (Mongolia)
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Su valoración:  |
26 de Agosto de 2008 |
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Misógino, homosexual, cocainómano...y un genio. Señoras y señores, con ustedes Sherlock Holmes por Billy Wilder. Toda una lección de cómo llevar a la pantalla un personaje tan idolatrado como el detective creado por Conan Doyle. La elección del protagonista no pudo ser mejor: flema inglesa, buen porte y una labor interpretativa suprema. Tampoco desmerece el carismático Dr. Watson, el contrapunto perfecto del altivo detective. Perfecto Gentleman, algo ingenuo y de nariz afilada. La trama está llevada de una forma excelente, enganchando al espectador en una aventura más del detective. La ambientación es asímismo excelente y posee doble mérito que el director no fuese inglés, porque sin duda alguna nos sumerge en el Baker Street del Siglo XIX. A destacar los exteriores rodados en tierras escocesas. Doy fe de su espectacularidad y belleza.
Sin embargo, hay un punto oscuro que le hace bajar del 9: El final. La puñetera manía de rematar las historias haciendo que ganen los de siempre.
Una película fabulosa para acercar el gran público al genial escritor británico. Nunca una desmitificación fue tan buena.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: La mujer que interpreta a la reina de Inglaterra no se la cree ni el tato. Recuerda más a una abuela de Arsénico por Compasión que a otra cosa.
Por cierto, creo recordar que la famosa frase del detective no se cita vez alguna. Otro punto más para el gran Billy.
tantra 
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