Paranoia Agent, ¿Como ocurrio?. La fui viendo en cuatro día tras día, o mejor dicho noche tras noche, y poco a poco me fui metiendo en ese mundo tan especial. Una historia, llevaba a otra, la otra a otra distinta y así el puzzle iba cogiendo forma, y con esa forma se empezaban a aclarar muchas cosas en mi mente. Como las muñecas rusas. Abres una y ahí esta la otra esperándote, y así hasta el infinito, o casi.
Finalmente me hice con el dvd, y lo empecé a disfrutar a fondo.
Andaba yo despistado, medio adormilado ante la pantalla del ordenador. Me levante para encenderme un pitillo. Esta vez era diferente, encima de la pantalla había un peluche de color rosa. ¿Como había llegado ahí?. No conseguía recordarlo, pero se parecía a...
Me vestí, y me puse en marcha para salir a darme un paseo nocturno. Iba paseando por las calles, oscuras como la boca de un lobo. De repente empecé a oír un ruido a mi espalda. Me di la vuelta y no veía mas que una forma lejana. Pero cada vez avanzaba más rápido hacia mi. Era un patinador. Ahí fue cuando descubrí que había venido a por mi desde la otra punta del mundo. Llevaba un palo, no un bate doblado, roto. ¿Era el chico del bate?. Imposible.
spoiler:
Cerré los ojos deseando que todo fuera una alucinación. Pero no, era el, apunto de golpearme. Entonces ocurrió algo increíble, con un rápido movimiento esquive su golpe y de repente me vi vestido de superhéroe con una capa roja. Intente hacerle frente, pero empezó a crecer, hasta convertirse en un ser monstruoso.
Cerre los ojos nuevamente, justo en el momento en el que me iba a golpear con su bate, que ahora era enorme como lo era el chico. Cuando los abrí, me encontré en un mundo extraño, iba caminando por una especie de ciudad en la que todas las personas parecían acartonadas, caras inexpresivas. En ese mundo no había cabida para ese maldito chico del bate. Aquí yo era feliz, sin preocupaciones de ningún tipo. Pero ese mundo era mentira, estaba creado por mi mente para autoengañarme.
Cuando comprendi aquello salí y volví al mundo, ¿real?.
Ahora era consciente de mi absurda existencia y me decidí a quitarme la vida. Fue entonces cuando gracias a Internet conocí a alguien tan desesperado como yo, y decidimos dar el paso del suicidio juntos. Quedamos en el parque, pero al llegar me encontré con una niña. Esto no cambio nada, ya que ella tenia las ideas claras y sabia perfectamente la importancia de la vida y de la muerte.
Planeamos como lo haríamos y en el momento en el que íbamos a dar el paso, se nos apareció el, el chico del bate. Cerramos los ojos esperando el golpe final, pero... No llego.
Abrí los ojos. Maromi, Maromi, Maromi... Se repetía a lo lejos, una niña hablando con un muñeco.
Entonces desperté. Todo había sido un sueño, desde el peluche, la noche, el chico, la niña, hasta la sonrisa macabra. Pero había sido un sueño muy intenso.
En este punto fue cuando descubrí que me estaba obsesionando.
Se la recomiendo a todo el mundo. Una de las mejores series anime que he visto.
Atrevanse, como es mi caso, a abrir las muñecas rusas, desde la primera hasta la ultima.