Cinco tumbas al Cairo
1943 

7.1
3,705
Intriga. Bélico
Durante la Segunda Guerra Mundial, en Junio de 1942, el ejército británico se retira del Norte de África ante el victorioso avance de Rommel, dejando un único hombre detrás de sus líneas, en el desierto entre Libia y Egipto. John Bramle, el único superviviente se refugia en un remoto hotel perdido en pleno desierto... (FILMAFFINITY)
5 de abril de 2017
5 de abril de 2017
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me he llevado una grata sorpresa con mi amado Billy Wilder, soy un incondicional de su cine, pero soy honesto con mis gustos y mis valoraciones. Cuando algo no vale, lo digo y punto, no se me caen los anillos por ello.
Me gustan muchos las comedias de dicho director, pero buscaba algo diferente en su filmografía y después de unos años, por fin he encontrado un producto que se sale bastante de su línea habitual y me ha encantado.
La segunda guerra mundial de por medio, el ejército británico ha sido obligado a huir hacia el norte de Africa y un solo hombre queda atrás, acabando en un hotel donde se refugia Rommel con muchos de sus hombres, y es ahí donde éste soldado inglés, tendrá que ingeniar un plan para obtener información que sea de utilidad para su país y poder vencer a los alemanes.
Funciona perfectamente desde el principio el personaje del soldado británico, llegando con alucinaciones después de una larga exposición al sol y siendo escondido por el dueño del hotel y por una camarera francesa que lucha por sacar a su hermano de un campo de concentración alemán. Juntos este trío irán caminando pasito a pasito por una historia de intriga y misterio sobre unas cinco tumbas que reflejan el plan sobresaliente de Rommel para salir victorioso de ésta estrategia formulada desde hace algún tiempo atrás.
Me gustan muchos las comedias de dicho director, pero buscaba algo diferente en su filmografía y después de unos años, por fin he encontrado un producto que se sale bastante de su línea habitual y me ha encantado.
La segunda guerra mundial de por medio, el ejército británico ha sido obligado a huir hacia el norte de Africa y un solo hombre queda atrás, acabando en un hotel donde se refugia Rommel con muchos de sus hombres, y es ahí donde éste soldado inglés, tendrá que ingeniar un plan para obtener información que sea de utilidad para su país y poder vencer a los alemanes.
Funciona perfectamente desde el principio el personaje del soldado británico, llegando con alucinaciones después de una larga exposición al sol y siendo escondido por el dueño del hotel y por una camarera francesa que lucha por sacar a su hermano de un campo de concentración alemán. Juntos este trío irán caminando pasito a pasito por una historia de intriga y misterio sobre unas cinco tumbas que reflejan el plan sobresaliente de Rommel para salir victorioso de ésta estrategia formulada desde hace algún tiempo atrás.

Anne Baxter & Franchot Tone
La parte de estrategia militar es muy interesante, el plan del británico en un principio alocado pero luego va encajando a la perfección y en la dirección acordada. Y eso si, no falla una gran parte de comedia, a su justa medida para no restar importancia al mensaje que quiere transmitir el director, pero muy divertidas. Y un gran acierto, el aporte de la actriz que aporta mucho en la historia y su desenlace final.
Otra obra maestra señor Wilder.
Otra obra maestra señor Wilder.
3 de agosto de 2020
3 de agosto de 2020
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Que lo diga Tarantino fue mi principal razón para buscarla y verla. En mi modesta opinión, hay otras del propio Wilder mejores, aunque siempre es aconsejable escuchar a grandes directores.
Es la tercera película de Billy Wilder como director y cuadragésimo quinta como guionista, anterior a su obra maestra “Perdición”, casi nada.
Adapta una obra teatral de Lajos Biro, llevada al cine en dos ocasiones anteriores como “Hotel Imperial”. Recibió tres nominaciones al Oscar de 1943: montaje, dirección artística y fotografía en blanco y negro. Ésta última, notable, con una iluminación expresionista muy presente.
En realidad se trata de una historia de guerra en tiempos de guerra sin filmar ninguna secuencia de guerra, salvo la secuencia inicial del tanque sin dirección en el desierto de Egipto (magistral, filmada en el desierto de Arizona), y acaso la llegada de las tropas de Rommel al hotel, en cuyo interior se desarrolla el resto de la película, con una puesta en escena casi teatral.
Es la tercera película de Billy Wilder como director y cuadragésimo quinta como guionista, anterior a su obra maestra “Perdición”, casi nada.
Adapta una obra teatral de Lajos Biro, llevada al cine en dos ocasiones anteriores como “Hotel Imperial”. Recibió tres nominaciones al Oscar de 1943: montaje, dirección artística y fotografía en blanco y negro. Ésta última, notable, con una iluminación expresionista muy presente.
En realidad se trata de una historia de guerra en tiempos de guerra sin filmar ninguna secuencia de guerra, salvo la secuencia inicial del tanque sin dirección en el desierto de Egipto (magistral, filmada en el desierto de Arizona), y acaso la llegada de las tropas de Rommel al hotel, en cuyo interior se desarrolla el resto de la película, con una puesta en escena casi teatral.

Erich von Stroheim
Se trata de una de las pocas incursiones en el cine bélico de Billy Wilder, y quizá uno de sus films menos conocidos. Más que una guerra física en sí, lo importante está en la guerra psicológica que convierte al hotel Empress of Britain (que vivió mejores tiempos en su etapa de protectorado inglés) en una suerte de ONU, convirtiéndose en un escenario esencial de la guerra en el Norte de África.
Personalmente, no suelen maravillarme las películas que adaptan obras de teatro. Considero al cine como un arte que surgió de las imágenes en movimiento, dinámico, abierto, veloz, distinto al teatro aunque compartan muchísimas cosas, y, por supuesto, sin menospreciar al teatro, que me parece fantástico, pero distinto.
Aunque “Cinco tumbas al Cairo” está excelentemente filmada, no tiene el empaque y acabado de otras obras de Billy Wilder. Las 20 preguntas concedidas por Rommel, por ejemplo, parecen excesivas y, en cierto modo inverosímiles, nada menos que a unos prisioneros, por mucha camaradería que se suponga.
Personalmente, no suelen maravillarme las películas que adaptan obras de teatro. Considero al cine como un arte que surgió de las imágenes en movimiento, dinámico, abierto, veloz, distinto al teatro aunque compartan muchísimas cosas, y, por supuesto, sin menospreciar al teatro, que me parece fantástico, pero distinto.
Aunque “Cinco tumbas al Cairo” está excelentemente filmada, no tiene el empaque y acabado de otras obras de Billy Wilder. Las 20 preguntas concedidas por Rommel, por ejemplo, parecen excesivas y, en cierto modo inverosímiles, nada menos que a unos prisioneros, por mucha camaradería que se suponga.

Franchot Tone, Anne Baxter & Erich von Stroheim
El espacio cerrado (el remoto hotel en medio del desierto) en el que se desarrolla gran parte del metraje lastra la agilidad de la narración, a veces compensado por la portentosa interpretación de Erich Von Stroheim (Rommel), que destaca por encima del resto, y la ambivalente y siempre eficaz Anne Baxter. Franchot Tone, está bastante inexpresivo y poco carismático, bastante soso en su interpretación, en un posible error de casting, aunque hay quien lo ve como necesario para darle a su personaje ese doble juego que lleva en la película.
Akim Tamiroff, notable en su vertiente cómica, (el personaje de Farid, el dueño del hotel), hace gala del humor típicamente wilderiano por medio de sus locuaces frases:
-¿Dónde está el camarero?- le pregunta Rommel.
-Lo mataron, señor.
-¿Quién? Ustedes, señor, cuando sus aviones bombardearon anoche. Tienen unos aviones preciosos.
Ciertamente “Cinco tumbas al Cairo” contiene muchos de los elementos que serán marcas de identidad de Wilder a lo largo de su filmografía. Quizá haya quedado difuminada entre la enorme y grandiosa filmografía de Billy Wilder (“Perdición”, “Con faldas a lo loco”, “Testigo de cargo”, entre otras muchas). De todos modos, estamos ante un maestro, por lo tanto, película de recomendada visión.
Akim Tamiroff, notable en su vertiente cómica, (el personaje de Farid, el dueño del hotel), hace gala del humor típicamente wilderiano por medio de sus locuaces frases:
-¿Dónde está el camarero?- le pregunta Rommel.
-Lo mataron, señor.
-¿Quién? Ustedes, señor, cuando sus aviones bombardearon anoche. Tienen unos aviones preciosos.
Ciertamente “Cinco tumbas al Cairo” contiene muchos de los elementos que serán marcas de identidad de Wilder a lo largo de su filmografía. Quizá haya quedado difuminada entre la enorme y grandiosa filmografía de Billy Wilder (“Perdición”, “Con faldas a lo loco”, “Testigo de cargo”, entre otras muchas). De todos modos, estamos ante un maestro, por lo tanto, película de recomendada visión.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Muy ingenioso la trama, de ahí el título, los cinco depósitos de suministros que el ejército alemán escondió en 1937.
Plano, escena o secuencia favorita:
Algunos diálogos, y el comienzo, con el tanque a la deriva. La escena de la linterna que ilumina fuera de campo es también interesante
Plano, escena o secuencia favorita:
Algunos diálogos, y el comienzo, con el tanque a la deriva. La escena de la linterna que ilumina fuera de campo es también interesante
23 de octubre de 2024
23 de octubre de 2024
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estupendo tercer filme de Wilder, adaptando una pieza teatral de Lajos Biro ambientada en un principio en la Guerra del 14 y sobre la que existen dos versiones previas, en el que junto a su habitual coguionista, Charles Bracket, aporta su reconocible impronta al género bélico en plena Segunda Guerra Mundial.
Realizado poco antes de dos de sus obra maestras, "Perdición" (1944) y "Días sin huella" (1945), ha sido comparado en alguna ocasión con "Casablanca" por la importancia que en toda la trama, y particularmente en el desenlace, tiene el sacrificio personal individual en beneficio del ideal colectivo de la causa de los aliados.
Ambientada en un remoto hotel del desierto egipcio un año antes de su producción, entre las batallas de Tobruk y el Alamein, la cinta cuenta con un reparto de campanillas en el que sobresalen claramente las interpretaciones de Anne Baxter como la camarera francesa Mouche y Eric von Stroheim encarnando al mariscal alemán Rommel, el "Zorro del Desierto". Ambos están inmensos, si bien también son notables las interpretaciones de Franchot Tone como el cabo inglés Bramble sobre el que, convertido en espía accidental, pivota la historia, de Peter van Eyck como oficial alemán, de Akim Tairoff como el timorato dueño del hotel, y del español Fortunio Bonanova como oficial italiano.
Realizado poco antes de dos de sus obra maestras, "Perdición" (1944) y "Días sin huella" (1945), ha sido comparado en alguna ocasión con "Casablanca" por la importancia que en toda la trama, y particularmente en el desenlace, tiene el sacrificio personal individual en beneficio del ideal colectivo de la causa de los aliados.
Ambientada en un remoto hotel del desierto egipcio un año antes de su producción, entre las batallas de Tobruk y el Alamein, la cinta cuenta con un reparto de campanillas en el que sobresalen claramente las interpretaciones de Anne Baxter como la camarera francesa Mouche y Eric von Stroheim encarnando al mariscal alemán Rommel, el "Zorro del Desierto". Ambos están inmensos, si bien también son notables las interpretaciones de Franchot Tone como el cabo inglés Bramble sobre el que, convertido en espía accidental, pivota la historia, de Peter van Eyck como oficial alemán, de Akim Tairoff como el timorato dueño del hotel, y del español Fortunio Bonanova como oficial italiano.

Erich von Stroheim, Peter van Eyck & Franchot Tone
A la calidad del guión, que progresa con la precisión de un reloj y cuenta con unos diálogos de muchísimo nivel en los que no falta el humor, y a las magníficas interpretaciones, se suman el buen hacer de Wilder y su sentido del ritmo en una trama de suplantación de identidad que en su filmografía posterior será muy recurrente.
El resultado es una película tan ágil y entretenida como las obras mayores del director, sin dejar de tener, como aquellas, una gran riqueza de matices y capas.
Es de destacar la secuencia inicial rodada en el desierto de Arizona, así como, entre otras muchas, la de la peculiar cena de Rommel con los prisioneros ingleses, si bien en todos los planos en que aparece von Stroheim la pantalla se cae abajo. La labor de Anne Baxter a lo largo de todo el filme, y particularmente en las secuencias finales, también es para quitarse varias veces el sombrero.
Agregaré, por último, que aunque el personaje de Fortunio Bonanova no es esencial en la película (y responde a la ridiculización que los aliados hacían del papel de los italianos en la guerra), constituye también un aliciente, ya que está especialmente divertido.
El resultado es una película tan ágil y entretenida como las obras mayores del director, sin dejar de tener, como aquellas, una gran riqueza de matices y capas.
Es de destacar la secuencia inicial rodada en el desierto de Arizona, así como, entre otras muchas, la de la peculiar cena de Rommel con los prisioneros ingleses, si bien en todos los planos en que aparece von Stroheim la pantalla se cae abajo. La labor de Anne Baxter a lo largo de todo el filme, y particularmente en las secuencias finales, también es para quitarse varias veces el sombrero.
Agregaré, por último, que aunque el personaje de Fortunio Bonanova no es esencial en la película (y responde a la ridiculización que los aliados hacían del papel de los italianos en la guerra), constituye también un aliciente, ya que está especialmente divertido.
En definitiva, una película para disfrutar.
29 de enero de 2013
29 de enero de 2013
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
No le doy el diez porque me ha parecido corta. Quería saborear más esta joya de película. Quería más pausa para degustar el buen cine, oler el suspense, la intriga...masticar la tensión a cada segundo que pasa andando "el cojo" por ese angustioso hotel. Desde que empieza la primera secuencia en el hotel, el espectador no va a pestañear. La película está excelentemente llevada ayudado por unos protagonistas que bordan la perfección. El guión y la atmósfera hacen que te sumergas, que te adentres y estés masticando el suspense.
Imprescindible. Empezando por la buena trama, pasando por saber dar el apropiado suspense en mezcla con una perfecta atmósfera y concluyendo con unas pinceladas de espionaje sobresalientes.
Imprescindible. Empezando por la buena trama, pasando por saber dar el apropiado suspense en mezcla con una perfecta atmósfera y concluyendo con unas pinceladas de espionaje sobresalientes.
9 de febrero de 2013
9 de febrero de 2013
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Demostración patente de la versatilidad y maestría de Willy Wilder, que en esta ocasión ofrece un relato de espionaje, dominado por el suspense y la tensión vivida por un soldado ingles, que debe refugiarse en un hotel, al que acuden importantes mandatarios alemanes en plena segunda guerra mundial.
Maneja con pulso endiablado una situación de máximo riesgo, en el que la vida del protagonista y los trabajadores del hotel están en peligro.
Ofrece un juego de espionaje, plagado de dobles identidades, secretos, mentiras y peligros, cubiertos por un manto de tranquilidad, que eleva el suspense y el misterio a su máxima expresión.
Presenta con claridad las posturas de los diferentes personajes, desarrollando con inteligencia las interacciones entre los mismos, logrando mostrar el dibujo de todo un entramado de intereses personales encontrados, que pueden influir en el devenir de la segunda guerra mundial.
Cuenta con un notable reparto que interpreta a unos sólidos y bien definidos personajes, donde destaca la aportación de Erich von Stroheim interpretando magistralmente a Rommel, y también la cómica aportación de Akim Tamiroff, luciéndose como el nervioso gerente del hotel, con el que Willy Wilder logra aportar sus habituales toques de humor.
Maneja con pulso endiablado una situación de máximo riesgo, en el que la vida del protagonista y los trabajadores del hotel están en peligro.
Ofrece un juego de espionaje, plagado de dobles identidades, secretos, mentiras y peligros, cubiertos por un manto de tranquilidad, que eleva el suspense y el misterio a su máxima expresión.
Presenta con claridad las posturas de los diferentes personajes, desarrollando con inteligencia las interacciones entre los mismos, logrando mostrar el dibujo de todo un entramado de intereses personales encontrados, que pueden influir en el devenir de la segunda guerra mundial.
Cuenta con un notable reparto que interpreta a unos sólidos y bien definidos personajes, donde destaca la aportación de Erich von Stroheim interpretando magistralmente a Rommel, y también la cómica aportación de Akim Tamiroff, luciéndose como el nervioso gerente del hotel, con el que Willy Wilder logra aportar sus habituales toques de humor.

Anne Baxter & Akim Tamiroff
Un ejercicio inteligente de intriga y misterio, que encuentra en los susurros e insinuaciones, sus armas más potentes, con las que logra desarrollar una trama de espionaje, en la que se pueden obtener datos relevantes para la resolución de la guerra.
Una obra dinámica y absorbente en la que Willy Wilder ofrece las dosis de humor y romanticismo necesarios, alrededor de una trama de espionaje que funciona a la perfección.
Por los pasillos y habitaciones del hotel, y ante las narices de Rommel, se desarrolla todo un mapa de personalidades e intereses encontrados, que alcanzará solución en un desenlace magistral.
Considerada por muchos como una obra menor en la filmografía de su director, las cinco tumbas del Cairo esconden bajo su pobre apariencia, un gran tesoro cinematográfico, una pequeña joya a reivindicar.
Una obra dinámica y absorbente en la que Willy Wilder ofrece las dosis de humor y romanticismo necesarios, alrededor de una trama de espionaje que funciona a la perfección.
Por los pasillos y habitaciones del hotel, y ante las narices de Rommel, se desarrolla todo un mapa de personalidades e intereses encontrados, que alcanzará solución en un desenlace magistral.
Considerada por muchos como una obra menor en la filmografía de su director, las cinco tumbas del Cairo esconden bajo su pobre apariencia, un gran tesoro cinematográfico, una pequeña joya a reivindicar.
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