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El proceso

Intriga. Drama Cuando un hombre se despierta por la mañana, se encuentra con que la policía ha entrado en su habitación y lo arresta, tras acusarlo de haber cometido un crimen.
Críticas 67
Críticas ordenadas por utilidad
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10
18 de abril de 2021
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando se habla de una Obra Maestra, "El Proceso" es, sin duda alguna, un perfecto ejemplo.

Basada en el relato homónimo de Kafka, esta película constituye todo un panteón de virtudes. Magníficas actuaciones entre las que destaca un brillante Anthony Perkins. Una fotografía asombrosamente extraordinaria que, junto a una banda sonora hábilmente escogida, transporta al espectador a lo largo de atmósferas asfixiantes unas veces, o de parajes de desoladores otras, pero no dejándolo indiferente nunca.

La maestría en guión, dirección, fotografía, actuación... materializadas en una película en la que cada minuto es un bocado delicioso de Arte.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Al final muere.
10
4 de febrero de 2010
13 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Todo es absurdo, todo es angustioso. Todos somos culpables.

Adaptación cinematográfica de la obra homónima de Frank Kafka (de imprescindible lectura) y que Orson Welles consigue plasmar en toda su crudeza, haciendo de ésta una obra maestra absoluta, no hay un minuto en toda la película que no sea genial.
8
12 de septiembre de 2012
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
De entrante, de escena en escena, ocurren cosas muy improbables. Seducción contínua en minutos con la entrada de Elsa Martinelli y aturdimiento de nuestro protagonista, ante tanta perversión y conspiración en su vida.

De plato principal tenemos a Perkins envolviéndose poco a poco en su locura...cavándose su propia tumba poc á poc. Con planos perfectísimos y bien ensayados, denotando una gran fotografía. Durante toda la película hace alarde de su gran encuadre fotográfico. Cabe destacar la gran profundidad que le da a la trama, dejándote en la propia perplejidad del protagonista.

De segundo plato, servido bien frío, exquisito guión del ``traductor´´ Welles, no queda indiferente ante su simple pero fructífero cameo. Sin dejarnos por detrás el resto del reparto, formado por Perkins, Schneider, Moreau, Martinelli y los tres agentes de policía aparentemente con asuntos turbios sobre sus manos, y los tres compañeros de trabajo, saliendo ocasionalmente en varias escenas, dejando helado 'al personal' por su oscura presencia ayudado de la gran fotografía Edmond Richard.
Orson Welles & Anthony Perkins
Y para finalizar, de postre bien frío, tenemos al protagonista metido en su tumba cavado por él mismo durante años...

Ya se desploma creyéndose a salvo,
se dispone para el coma pero se olvida de algo.
No tiene control y un sollozo involuntario,
convierte su cama en un pozo y allí se retuerce.
Éxtasis extraordinario que nadie merece,
entre la angustia y el gozo, el dolor y el placer se mecen.
Joven atormentado su nombre da igual,
es el final de esta pesadilla real porque él ya duerme...
9
27 de noviembre de 2018
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es lo que tienes que saber cuando ves esta película o quieres leer cualquier cosa acerca de Kafka y lo que te advierten en cuanto comienzas a verla.

Aunque le han faltado algunas cosas para ser perfecta creo que es una gran adaptación, una tremenda crítica hacia la burocracia, hacia un sistema que, aunque aquí se presenta de forma exagerada podría llegar a darse en un futuro distante si no nos hacemos valer, a la vez que la película entretiene de lo absurdos y surrealistas que son con el protagonista, la única persona que parece presentar cordura, moral o sentido común en esta película, siendo algo así como el espectador. Cada uno de nosotros es o podría ser el pobre Josef K. , que sin explicación aparente cambia su vida de un día para otro y se pregunta todo el rato por qué o qué debería de hacer hasta que renuncia y asume que quizás él sea el loco, o aunque no lo sea da igual, no hay nada que hacer.

Me recuerda un poco a Alicia en el país de las maravillas, versión para adultos. También está muy, muy cuidada en cuanto a planos, banda sonora, la ambientación... todo constituye un gran conjunto coral.
Si te gusta el cine alternativo la recomiendo, aunque insisto en que tengas en cuenta una vez más la frase del título durante las 2 horas que abarca.
8
26 de julio de 2021
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
En este film en blanco y negro, Orson Welles nos muestra con detalles una sociedad tan perfecta como corrupta. La ambigüedad bien elaborada de una doble moral en el conjunto de la ley y la sociedad. Recordemos que el mismo Welles en 1946 bajo sospecha de ser comunista vio opacada su prometedora carrera en Hollywood (Ya había visto la luz su película más exitosa Citizen Kane, 1941) hasta el punto de verse obligado a trasladarse a Europa, trabajar como actor y poder así financiar sus producciones. Este periodo conocido como el Macarthismo y que el mismo Welles describió así: «Lo malo de la izquierda estadounidense es que traicionó para salvar sus piscinas. Y no hubo unas derechas estadounidenses en mi generación. No existían intelectualmente. Solo había izquierdas y estas se traicionaron. Porque las izquierdas no fueron destruidas por McCarthy; fueron ellas mismas las que se demolieron dando paso a una nueva generación de nihilistas».

Pese a su persecución y debido a su triunfo en Europa, en 1958 Welles pudo volver a Hollywood para el rodaje de su película Touch of Evil. Títulos de capital relevancia en su carrera como Macbeth (1948), Otelo (1952), El proceso (1962) y F for Fake (1975), entre otros, que le llevaron a ser considerado uno de los más grandes directores de cine y teatro del siglo xx. En 2002 fue elegido por el British Film Institute como el mejor director de la historia del cine.
Jeanne Moreau
En esencia la película conserva las características del universo kafkiano donde se enmarca la lucha infructuosa entre un protagonista inocente y un ser superior que domina su destino, y que Welles enriquece con su habitual crítica al poder y las instituciones que lo representan. El estilo narrativo es barroco, exuberante, ampuloso si se quiere, pero pleno en su expresionismo que el autor hábilmente matiza con unos bien concebidos espacios claustrofóbicos y surrealistas (laberínticos al mejor estilo kafkiano).

Se nos muestra con gran fuerza narrativa y visualmente impecable, la insignificancia de Josef K. ante un poder caprichoso, caótico e impune: ambientado en enormes espacios y decorados enormes que ayudan a crear esa agobiante atmósfera de pesadilla, misterio, inseguridad y desesperanza.

La fotografía hace uso de múltiples recursos: primeros planos (el ojo que mira por una rendija), picados y contrapicados, planos-secuencia (la visita de la policía a Josef K.), imágenes de gran angular y la sucesión frenética de las escenas finales. Todo un clima de pesadilla, incertidumbre, desconcierto y tragedia. Es notable en la adaptación la intención expresa de guardar la mayor fidelidad posible a la obra literaria, convirtiéndose en un dibujo con trazos geniales de la angustia existencial del escritor checo.
Anthony Perkins
Capítulo aparte merece el trabajo actoral de Anthony Perkins (1932-1992) dando vida a Josef K. Mundialmente conocido y aplaudido por su papel como el asesino en serie Norman Bates en la ya legendaria película Psicosis (Psycho) de Alfred Hitchcock (1960) que a juicio de muchos le merecía el premio Óscar. El magnetismo de Perkins, con su lógica y pausada actuación se convierte en uno de los pilares del producto final. A juicio del mismo Orson Welles, su mejor película: “El proceso es la mejor película que jamás hice... nunca he estado tan feliz en mi vida como cuando la filmé".

De la novela procede y es usado en el inicio de la película el famoso relato kafkiano, Ante la ley, devenido en la esencia de la “pesadilla kafkiana”. En él un hombre llegado de lejos pretende cruzar la puerta de la Ley, pero un guardián se lo impide durante años. En el final, cuando el hombre agoniza, el guardián le grita: "Ninguna otra persona podía haber recibido permiso para entrar por esta puerta, pues esta entrada estaba reservada sólo para ti. Ahora me voy y cierro la puerta".
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