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7 Segundos

Acción. Thriller Jack Tolliver es un antiguo miembro de los Delta Force al mando de lo que iba a ser un robo de coches perfectamente sincronizado. En lugar de ello, acaba con una obra de Van Gogh de valor incalculable entre las manos, y uno de sus hombres es tomado como rehén por los mafiosos rusos que se han entrometido en el golpe. Un rescate suicida es la única opción que le queda para sobrevivir a la pesadilla en la que se ha convertido su objetivo. (FILMAFFINITY) [+]
Críticas 10
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2
9 de junio de 2009
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Típica película de acción donde se mezclan robos, asesinatos, traiciones, persecuciones y demás.
Un poco de lucha tipo Blade, un par de tiroteos pasables y persecuciones a lo U.S. Marshals y una bella dama a la que conquistar,
En fin, una cinta entretenida pero en la línea de muchas otras de su género. Se puede ver, es medianamente entretenida pero tampoco gran cosa. Otra película más para Snipes que resta calidad a su particular filmografía desde que terminó la trilogía de Blade, cosa a la que, últimamente, nos tiene acostumbrados.
3
2 de diciembre de 2009 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Veamos... una película donde sale Wesley Snipes tiene que ser casi por fuerza de acción. Y una película dirigida por Simon Fellows tiene que ser por fuerza mala. Por tanto, si unimos las dos premisas, "7 segundos" tiene que ser por fuerza una mala película de acción.

El razonamiento no puede ser más acertado. Una vez que empiezas a verla, ya te mareas. Vienen tiros por todos lados y no sabes quién dispara a quién. Wesley Snipes suelta alguna que otra parida graciosa de las suyas que tendría gracia en otra película pero, en ésta, inexplicablemente no la tiene. Persecuciones de coches a mansalva. Más tiros. Más persecuciones. Y, entre medias de todo este circo, una investigación que aburre hasta a las piedras.

Lo único que salvaría son las escenas de persecución, bastante vistosas y entretenidas.

Para los que padezcan de insomnio.
4
24 de septiembre de 2005 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra película más para Snipes que resta calidad a su particular filmografía. El actor desde que finalizó la trilogía de Blade está empeñado en realizar películas que ni siquiera llegan a las grandes salas y están exclusivamente diseñadas para los videoclubs. Ésta "7 segundos" (al igual que "Ladrones de mentes") no tienen calidad suficiente para exhibirse en cines y eso para un actor de la talla de Snipes no es algo muy halagador que digamos. Aún así, una vez el espectador es consciente que no es ninguna maravilla lo que va a presenciar cuando pone la cinta, lo cierto es que el film no está tan mal como se puede intuir e incluso tiene ciertos giros interesantes en el guión. En resumen, una película recomendable para los fanáticos de Snipes (entre los que me incluyo) pero para poca gente más, aunque una vez se decidan a verla no puedo negar que les hará pasar una hora y media por lo menos algo entretenidos. Está claro que Snipes espera con ganas su siguiente "pelotazo" que será ser protagonista de otra saga basada en un super héroe; La pantera negra y olvidarse de éstas producciones que sólo hacen que ensuciar su carrera en el cine.

Lo mejor; Algunos giros interesantes en la trama.

Lo peor; Film totalmente de serie B, sin aspiraciones a estrenarse ni en los cines.
3
20 de febrero de 2013 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
En uno de esos días de mala suerte mientras un grupo de expertos ladrones roban 20 millones se cruzan en el camino con un Van Gogh falso que pertenece a un mafioso (del que hablaremos después) y por el cual este ruso malísimo iba a cobrar un millonario seguro. En un principio la premisa -pese a ser muy tonta- es creíble pero está tan mal contada que fácilmente le sacaría el Razzie a "El hijo de la máscara" (Lawrence Guterman, 2005).
Por si fuera poco le agregan un girillo final que está totalmente de más y arruina lo que podía haber sido una cutre cinta de acción transformándola en un despropósito total (SPÓILER).

El film comienza con una interesante -aunque pésimamente dirigida- secuencia donde nuestros asaltantes son asaltados. Sobre todo molesta la cutre alteración de escenas donde se muestran unos radares que no aportan nada.

Las persecuciones en auto son horribles, andan más rápido que en el "Need for speed" y además están muy mal dirigidas con una cámara interna mal colocada.
Otras escenas molestas son las del ruso mafioso que por cierto tiene Parkinson. Hay una en particular que me parece la más estúpida, me refiero a cuando le está apuntando al compañero de Snipes y como era de esperar le dispara a todo menos a lo que quiere: ridícula.

Algo a destacar en este film es que se utiliza un flashback cuando se hace mención a alguien lo que ayuda a entender de quien se está hablando, sobre todo porque nadie conoce a los actores más allá de Snipes.

Los diálogos son en un 90 por ciento estúpidos. Dos ejemplos claros:
1. Mafioso: - No culpes al panadero cuando el carnicero hornea el pan.
Es verdad que la frase tiene su significado, pero créanme que ninguno que vaya de acuerdo a la película.
2. Mafioso: (Le ponen un cigarro en la boca) - Tengo hambre.
Es la clase de línea que intenta imitar a "El Padrino" (Francis Ford Coppola, 1972) y termina por sonar chirriante.
Como tengo buena onda destacaré un diálogo que si me hizo gracia:
Snipes: - El sexo telefónico no es ilegal en Rumania.
Outhwaite: - Si eso fue sexo sólo uno de los dos quedó satisfecho.

En definitiva una película con poco para destacar, de hecho lo más rescatable y realista es que ella jamás arregla el auto y anda con todas las chapas abolladas durante los 90 minutos. Una curiosidad es que parece que el ruso le pidió prestado el baño a Jigsaw.

A todo esto lo único que me queda después de ver el film es una interrogante: ¿cuánto valdría la oreja de Van Gogh?

Lo mejor: Snipes siempre es rescatable incluso cuando desea ser el próximo Seagal.
Lo peor: la dirección y la sobreactuación de Lee Wilson (el mafioso ruso).
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Ese final donde la "novia" de Snipes termina siendo la traidora, algo que por cierto le deja la vía libre con la poli, es ridículo. Además que después el cuadro termine resultando auténtico es peor aún.
1
3 de julio de 2024 Sé el primero en valorar esta crítica
Hay un instante, clave diría yo, en el que un oficial de policía (o lo que quiera que sea) se tiene que cubrir la cara de la vergüenza que siente al ver a dos de sus hombres interrogando a un traficante de obras de arte a la manera clásica de policía bueno/policía malo.
Esta sensación es la que yo padecí durante todo el metraje de esta basura.

Tenemos al "director" Simon Fellows, experto en "trash action" de videoclub; a Martin Wheeler, guionista sin ningún talento; y a Wesley Snipes, entonces a un año de verse en un aprieto por sus fraudes fiscales y evasión de impuestos. Los estómagos de los implicados en esto son a prueba de balas, aunque también puede ser que simplemente sabían la tontería que estaban haciendo y se dedicaron a pasar un buen rato...ellos sí, nosotros no. Sin ningún interés sobre cómo pudo originarse la producción, lograr financiación y obtener luz verde, sé que "7 Segundos" tiene lugar en Rumanía.
Esto es una obsesión de Wheeler; las tres pseudopelículas que escribió se desarrollan en Europa del Este y la mecánica es la misma: una intriga de robo/atentado en la que millones de individuos que a nadie importan se matan mientras el héroe hace lo posible para quedar limpio. A Snipes también le gusta "interpretar" a este héroe, y aquí lo repite, un héroe muy simpático y jovial con un traumático pasado militar; el problema es que la historia en que el guión le enclaustra no tiene sentido, contiene demasiados personajes y pretende disfrazarse de compleja al acumular muchas tramas que se enredan y desenredan a voluntad del "deus ex machina".

Ya se empieza a desconfiar cuando el inicio presenta una escena de cama tan ridícula. Lo siguiente es, ni más ni menos, el escenario robado de una obra de Guy Ritchie: Snipes está en un grupo que asalta bancos, llega otro grupo de asesinos no se sabe de dónde y se enfrentan, hay otros tipejos que custodian un maletín misterioso, aparecerán dos o tres gángsters a cada cual más imbécil y una superpolicía invencible (Tamzin Outhwaite) que se mete en este lío porque sí. Un embrollo que llevado con humor podría soportarse, pero el tono que pretende Fellows es dramático, y no hay quien se lo crea ya que el guión lo convierte todo en una parodia bochornosa.
"Punch-lines" cada dos segundos que ni Michael Bay usaría, fíjense, personajes caricaturizados de manera grotesca (la palma se la lleva ese mafioso tembloroso que es una mezcla de Gollum y el Zed de "Loca Academia de Policía") y situaciones inexplicables como el que dos matones amenacen a punta de pistola a un afroamericano esposado en mitad de una estación de tren, a plena luz del día, y nadie se gira ni para mirar, lo cual debe ser una situación cotidiana en Rumanía. Hay muchos personajes que están por nada, pero la superpolicía que se entromete en la huida de Snipes es la más innecesaria que se le podría haber ocurrido al puñetero Wheeler...

Porque en la historia ya había una mujer, la novia de Snipes, no hacía falta otra que abriera toda una subtrama de pacotilla para mostrarnos la ineptitud de los agentes rumanos; además, es una policía militar extranjera que, vaya casualidad, está de vacaciones en la ciudad (la razón de su existencia en la película mejora por momentos), y que tras verse implicada en la huida del protagonista no sólo se mete de lleno a buscarle (¿pero no estaba bajo vigilancia, por qué no la sigue nadie?), sino que inicia una extrañísima relación (¿romántica?) por el teléfono. Terrible, terrible esto...
Lo peor, y no son los trillones de giros narrativos que suceden sin control o las mediocres escenas de acción, viene del montaje, ya que a cada maldito momento, cuando un personaje revela una información se muestra una escena que ya habíamos visto, confirmando la certeza de dicha revelación; este recurso, típico de las series policíacas actuales, se repite hasta el vómito, tal vez creyendo el director que resulta útil en caso de que el espectador se haya dormido, perdido o haya desconectado, lo cual es bastante comprensible con tanto lío.

Es imposible seguir enumerando la cantidad de situaciones y diálogos subnormales situados al mismo nivel (el nivel del subsuelo, más o menos) que casi me llevan a sufrir siete infartos en menos segundos de los que anuncia el título de la película.
Si se hubiese realizado en los '80 o los '90 podría tener algún encanto, por la nostalgia de la época quizás, pero este no es el caso. De lo que no hay duda es de que Wheeler ha creado a uno de los villanos más patéticos y simplemente más tontos de la Historia; eso no es fácil, hay que esforzarse...pues él lo logra.
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