arrow
Críticas de Christian Jiménez
Ordenadas por:
630 críticas
10
8 de mayo de 2017
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues...si no fuera por “Blade Runner” podríamos hablar fácilmente de la obra maestra de Ridley Scott. Y es que no es para menos.
“Alien” marcó una época, se destapó como todo un logro en el momento de su realización y fue una obra clave para el cine de ciencia-ficción y terror, imitada, plagiada y copiada multitud de veces y aún hoy día sigue invicta, quedando como una de una de las mejores películas de la Historia del cine.

Es su modo sobrenatural que tiene de atrapar al espectador y ahogarle en una atmósfera angustiosa, opresiva y de puro terror.
Porque a pesar de ser de 1.979, y se nota (la vestimenta de Yaphet Kotto lo dice todo), consigue mantener en tensión, consigue agobiar cuando hay que hacerlo y pega sustos en el momento justo.
Scott no nos presentó el espacio como un lugar donde vuelan los lásers y hay combates vertiginosos de naves (en aquella época así se veía gracias a George Lucas), sino como un lugar silencioso, sombrío, fascinante y desagradable a la vez, tal como hiciera Kubrick 11 años antes con “2.001”. Y es en ese lugar donde pueden surgir peligros súbitamente y desatar la peor pesadilla del ser humano, el ser acechado por lo desconocido. Ese es el terror que se baraja en este film: el terror ancestral del hombre hacia lo que desconoce, hacia lo que amenaza su humanidad.
Ahí el director se desvela como un auténtico maestro del suspense. La acción no es rápida, el riesgo no se sucede a toda pastilla como una de Michael Bay, sino que tarda en llegar, como en toda buena película clásica de terror, vigilando a su presa entre las sombras pacientemente hasta que llegue el momento preciso de atacar.
Así funciona esta primera entrega de “Alien”, la mejor. Quizá hoy en día para muchos puede resultar aburrida y pesada y prefieran ver gilipolleces como “Alien vs. Predator” o esa chorrada que ahora va a estrenar Scott llamada “Alien Covenant”, pero lo que pasa es que hay que saber verla como es debido. Para el verdadero amante de la ciencia-ficción es insuperable.

Además, no sólo el estilo de la película, los impresionantes efectos especiales y demás aspectos técnicos son dignos de nombrarse, sino también el genial reparto, los pasajeros de la inolvidable Nostromo.
Todos deslumbran: Stanton, Skerrit, Hurt, Ian Holm (el personaje más interesante de todos, dicho sea de paso), la estrella de la “blaxploitation” Kotto y, por supuesto, una sublime Sigourney Weaver como esa Capitán Ripley, entre fría y dura y a la vez sensual y débil, uno de esos personajes míticos del cine por el que pronto sientes un cariño especial.
Scott, con ayuda de Dan O'Bannon, recogió influencias de varios sitios, directores y géneros (“2.001”, de Kubrick, “Vinieron de Dentro de...”, de Cronenberg, o “Dark Star”, de Carpenter, son algunas) y parió esta cruda, cautivadora y enigmática, a partes iguales, obra maestra. Un pilar del género que aún se mantiene conservando su magnético halo de misterio como el primer día.
Imposible olvidar el instante en el que el bicho sale del estómago de John Hurt...apabullante.
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
8
2 de marzo de 2017
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otro sensacional “thriller” de tintes eróticos ochentero, claramente influenciado por DePalma y Kasdan, donde Michael Douglas realiza una impresionante actuación como el típico abogado de clase media-alta con una “familia feliz” y una visión muy clara del Mundo en el que está...hasta que llega el día en el que se topa con la horma (femenina) de su zapato y trastoca todo cuanto le rodea.

El director de “Nueve Semanas y Media” consigue que estemos pegados a la pantalla, envueltos en una trama intensa, dramática y a ratos tenebrosa.
Anne Archer y Glenn Close secundan magistralmente al actor, ganando la primera cierto protagonismo y haciéndonos ver lo realmente buena actriz que es. Close, por su parte, se lleva todo nuestro odio a la vez que nuestra compasión encarnando a un personaje tan detestable como complejo, y provocar dos sensaciones así de distintas no es fácil de hacer con el público.
La única pega es ese final tan exagerado y americano (mejor explicado en la Zona Spoiler).
Por lo demás la película es un auténtico ejercicio de “thriller” de suspense electrizante que resultó ser una gran influencia para posteriores directores del género.

Por cierto, qué pedazo de actuación se marca Ellen Hamilton-Latzen (la que hace de hija de Douglas) siendo todavía una niña (nada que ver con lo que hizo en “Vacaciones de Navidad”, del insufrible Chevy Chase). Una lástima que no se dedicase al cine...que maravillosa carrera podría haber tenido...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
10
23 de febrero de 2017
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Poética macabra, envuelta en una impresionante fotografía en blanco y negro y de un nivel dramático apabullante.
David Lynch, en su segundo trabajo, ya mostró el verdadero maestro del cine que llevaba dentro.

Jamás se había realizado un retrato tan trágico y despiadado sobre la vida de esos fenómenos que los circos ambulantes mostraban al público como si fuesen animales. Joseph Merrick, aquí descrito como John, representa ese mundo extraño y desconocido que los ignorantes seres humanos son capaces de aceptar; muchos de estos muestran la horripilante condición humana a la que están condenados.
Crueldad, opresión, burla, maltrato...todo eso soporta el increíblemente afable y humilde Merrick.
Lynch crea un relato sobre la humanidad, la incógnita del existencialismo, llenándolo de rabia, desesperación por encontrar una salida y una marcada denuncia social. ¿Quién es el humano y quién la aberración?

Hopkins deslumbra en su papel de Fred Treves, al igual que los demás John Gielgud, Freddie Jones como el bárbaro dueño del circo Bytes, Hannah Gordon o Michael Elphick como ese repugnante guarda de la clínica que se aprovecha del pobre Merrick exhibiéndolo también como un animal.
Pero quien de verdad está inconmensurable es John Hurt como el deforme Merrick. Una interpretación espléndida en el drama como pocas se han visto y que demostró lo gran actor que era Hurt.
Lynch es un genio y Mel Brooks hizo muy bien en recomendarle para que dirigiera esta película.

No llorar es imposible...
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
7
3 de marzo de 2017
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con un presupuesto muy elevado y un colosal despliegue de medios, Takashi Miike factura su película más fastuosa, o por lo menos una de las más fastuosas de su carrera, adaptando con mucha audacia otro manga y anime (y lleva ya...), esta vez el creado por Yu Sasuga y Kenichi Tachibana “Terraformars”.

El riesgo de adaptar algo así era bastante grande, ya que ha sido una serie con muchísimos seguidores, y, de hecho, los que hayan visto este “live action” se habrán echado para atrás o lo habrán repudiado sin compasión (con razón, porque el 70% de “live actions” que aparecen son de lo peorcito...), pero hay que tener en cuenta una cosa: es Takahi Miike el que se encarga de esto, y con más de una veintena de adaptaciones el hombre ya está curtido en este terreno, así que, tras el disparate que supuso “Yakuza Apocalypse”, se lanza en cuerpo y alma a realizar una película de ciencia-ficción, con guión escrito por el mismísimo Kazuki Nakashima.
Y teniendo en cuenta que su película favorita es “Starship Troopers” uno se puede imaginar con que pasión trasladó el cómic y el anime a la vida real, con reminiscencias al “cyberpunk” de “Blade Runner” (el diseño de la ciudad que muestran es todo un homenaje), al “Desafío Total”, y a la ya mentada “Starship Troopers”, de Verhoeven, a la “space opera” de “Star Wars” y a ese tipo de fantasía tan esperpéntica a lo Rodríguez...y, por supuesto, a ese ambiente tan de anime que Miike adora.

El resultado es una desmedida frikada que combina acción, ciencia-ficción, mucha violencia y efectos visuales sin precedentes (nada que envidiar a las producciones americanas) con mucha fantasía y entusiasmo por ser lo más fiel posible a la historia original.
En este colorido espectáculo nos encontramos los célebres rostros, algunos de ellos ya colaboradores “fetiche” de Miike, de Hideaki Ito, Masaya Kato, Shun Oguri, Rinko Kikuchi, Eiko Koike o Mariko Shinoda, todos ellos dentro de una aventura para los amantes del género, sobre todo para aquellos que toleran los “live actions”, y para los fans del cine más fantástico, juvenil y aventurero del sr. Miike.
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
8
8 de junio de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Uno de los maestros de la serie "B", Roger Corman, supo identificar el filón que suponían las historias de forajidos en el cine americano de los '70 y se dispuso a narrar las peripecias de Kate "Ma" Barker y sus violentos secuaces, que resultaban ser sus propios retoños, en ésta, una de sus mejores y más taquilleras películas.

Aquí no sólo podemos ver a una sublime Shelley Winters, quien declaró que este fue uno de los rodajes más difíciles de su carrera junto con el de "La Aventura del Poseidón", como la sra. Barker, sino también a unos geniales Bruce Dern, Don Stroud (quien, en un descuido, mandó al hospital a la actriz principal por un golpe en la nariz que no salió como estaba planeado), y un jovencísimo Robert DeNiro que ya hacía alardes de actor profesional perdiendo peso para encarnar mejor a uno de los hijos o improvisando en varias (y peligrosas) secuencias de acción, como en una donde conducía a máxima velocidad sin haberlo hecho antes en su vida ni ensayado previamente.

Con estos mimbres, Corman, que ya había dirigido la mejor versión hasta ese momento de las andanzas criminales de otro célebre delincuente, George Kelly, en "Machine Gun Kelly", parió también la mejor versión, de las varias que se han llevado a televisión y cine, de la historia de Kate Barker y sus hijos Arthur, Lloyd, Fred y Herman, los cuales sembraron el terror en los EE.UU. en la era de la prohibición (qué curioso que 17 años después DeNiro hiciera de Al Capone), cometiendo todo tipo de crímenes.
El resultado es entretenido, delirante, y con ese aroma de serie "B" tan atractivo que sólo Corman era capaz de imprimir.
Christian Jiménez
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2017 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de cine y series basada en la afinidad entre sus usuarios
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados