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Cargamento blindado

Drama. Bélico Durante la Segunda Guerra Mundial, un barco de pesca encuentra un velero danés dañado por lo que parece el ataque de un submarino alemán. Tiene a bordo sólo un hombre, el Capitán Skalder. Los pescadores remolcan la nave a una bahía solitaria sin saber las malévolas intenciones del superviviente. (FILMAFFINITY) ---------------------------------------- Intrigante producción de RKO, que sabe sumar al género bélico notas de thriller, de ... [+]
Críticas 6
Críticas ordenadas por utilidad
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8
24 de enero de 2017
15 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
A ritmo pausado se nos presenta una aventura marina durante la IIGM. Siempre se han relatado las grandes acciones pero aquí nos dicen que los pequeños hechos aunque pasen inadvertidos, tienen la misma importancia.

Lo mismo vale un hombre en el frente que uno de capitán en un barco a la pesca del fletán por Terranova. Es lógico. El capitán Bannon en mitad de la niebla se cruzará con un barco fantasma cargado de toneles de buen ron. Aquí podremos apreciar la buena fotografía en blanco y negro que con sombras y nieblas consigue que sintamos el misterio de las secuencias.

Cargamento blindado posee un argumento consistente, un plan factible que se mantiene todo el rato en la línea de flotación ganando interés según se van descubriendo cosas. La ambientación es idónea, todo un acierto para el relato, el misterio ronda alrededor y trae de cabeza al capitán Bannon. No le cuadra nada de lo que pasa, y encima quiere llevar a una pasajera a buen puerto, y del puerto seguro que luego se la quiere llevar a su lado.

Suerte capitán Bannon.
7
30 de noviembre de 2012
14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
El capitán Pat Bannon navega con su pesquero frente a la costa de Terranova. En medio del océano se encuentra un barco danés con el capitán Skalder como único tripulante. Todo en el barco es extraño y Bannon no tardará en sospechar del enigmático capitán Skalder.
Notable película de Alfred L. Werker que sirve como ejemplo para demostrar que cualquier desconocido artesano de Hollywood sabía manejar con admirable eficacia los distintos resortes de la técnica cinematográfica y conseguir, de paso, magníficos resultados. Y, como quien no quiere la cosa, en "Cargamento blindado" Werker combina con insultante habilidad el género bélico con el suspense y las aventuras de piratas. Imprime, además, un excelente ritmo narrativo que engancha al espectador desde el primer momento. Se apoya en un espléndido guión y en una buena fotografía en blanco y negro. En cuanto a la interpretación, Dana Andrews y Claude Rains se elevan por encima del resto. Dana Andrews es uno de los grandes del blanco y negro. Sólo chirría en la cinta la indefectible historia de amor no muy elaborada que digamos.
9
21 de mayo de 2021 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al capitán, Patrick Banyon, nunca le ha pasado por la mente jugar a ser un héroe. En plena II Guerra Mundial (1943), acaba de llegar al puerto de Gloucester, Massachusetts, para entregar la última carga de pescado… y lo único que le preocupa, ahora, es encontrar nuevos hombres porque está perdiendo algunos. Su amigo, Kevin Dolan, le habla entonces de un danés que busca trabajo y habla inglés, y pronto, Konrad partirá con Banyon rumbo a Trebo, y también irá una bonita muchacha -Margaret McLean-, quien va allí para visitar a su padre enfermo. Durante el viaje, suceden algunos intrigantes hechos y pronto avistarán un buque llamado, Den Magre Kvinder (La Mujer Sombría) donde encuentran una carga de ron jamaiquino y, al capitán Skalder, que se encuentra herido y abrumado.

Así comienza un llamativo thriller muy bien manejado por el director, Alfred Werker, el cual consigue una impecable puesta en escena para una historia llena de sorpresas y de interesantes matices políticos y psicológicos. Los nazis, como siempre lo han hecho, están con una nueva y maquiavélica pretensión de hacerle daño al mundo, pero, Banyon y sus amigos, harán lo que deben hacer… y quizás se conviertan en héroes de ocasión procurando que los peligrosos enemigos no se salgan con la suya.

Los nombres de los barcos tienen pretendidos significados: el Daniel Webster (barco pesquero del capitán Banyon), alude al prominente estadista estadounidense que defendió los intereses de los barqueros de Nueva Inglaterra y quien siempre propugnó por una sólida Unión de los Estados norteamericanos. Por su parte, el Den Magre Kvinder (capitaneado por Skalder), predispone a una doble lectura que se irá clarificando gradualmente… pero hay que prepararse para un interesantísimo nivel de intriga.

La película parte de la novela, “The Gaunt Woman”, que, Edmund Gilligan (1898-1973), publicara en 1943, y donde seguramente rememora algunos incidentes por él vividos durante la I Guerra Mundial, cuando sirvió en la Armada de su país. Dale Van Every, Oliver H.P. Garrett y Roy Huggins, se ocuparon de la adaptación y el resultado es un guion bastante sólido, con una notable intriga y en la que, personajes muy bien estructurados, conseguirán mantenernos en ascuas. Podría decirse que estamos ante, un film noir en tiempos de guerra, teniendo a dos particulares barcos como protagonistas muy relevantes.

El reparto, encabezado por Dana Andrews (Banyon), Carla Balenda (Margaret), Claude Rains (Skalder) y Philip Dorn como Konrad, resulta muy preciso en sus interpretaciones, y la trama se mueve con tanto nivel de suspenso e intriga, que habrá muy poco lugar para el consabido romance.

Con, <<CARGAMENTO BLINDADO>>, vuelvo a sentir que, Alfred Werker, fue un director de enorme valía.

Título para Latinoamérica: EL BUQUE MALDITO
7
16 de junio de 2021 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
II Guerra Mundial. Barcos, mar y submarinos. Aliados, espías y traidores. Aventuras, misterio e intriga. Humildes pescadores convertidos en héroes...
Como muy bien señala la película en sus créditos iniciales, la guerra no es sólo la historia de grandes gestas militares. A menudo, las luchas se dirimen subrepticiamente, lejos de las batallas de los frentes, pero sus consecuencias pueden cambiar el curso de la Historia.
Otra pequeña pero muy buena película ( las hay a patadas en esa época, qué pena me da Dios mío), que con muy pocos medios pero con una historia muy bien construida y bien contada, teje una magnífica intriga que atrapa por completo al espectador de principio a fin.
Una mezcolanza de géneros, ( utiliza muchos resortes que recuerdan a emblemáticas películas), hecha con maestría. Dos protagonistas principales en duelo ( Dana Andrews y Claude Rains), junto con el ingenioso guion y un absorbente ritmo y dosificación de la tensión, son los encargados de sostener el esqueleto de la película. Es suficiente. El espectador no se levantará para ir a mear y pasará un rato estupendo.
Y la chica pues...Está metida con calzador sí, pero imagino que era el inevitable peaje que había que pagar para asegurarse la afluencia de público femenino a esta clase de cintas. Que ustedes lo pasen bien.
7
22 de noviembre de 2024 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay una muy sugerente secuencia, quizá la más brillante, de Cargamento blinado (Sealed cargo, 1951), de Alfred Werker, que parece extraída de una de esas obras que navegan entre las aguas genéricas de la aventura y del fantástico, en las que destaca la figura del barco abandonado, a la deriva, sea fantasma o no. Incluso, en algunas, se convierte en el escenario fundamental, caso de las poco inspiradas El barco de la muerte (1980), de Alvin Rakoff, Deep rising (1998), de Stephen Sommers, El barco fantasma (2002), de Steve Beck o Triangle (2009), de Christopher Smith. O, como en El misterio del barco perdido (1959), puede ser raíz de un enigma a resolver, sobre qué debió ocurrir en un barco en el que faltan casi todos los tripulantes, excepto uno, de la que parece un antecedente la obra de Werker. En este caso, hay que remarcar que la circunstancia es la de tiempos de guerra, en 1943. Los tripulantes del pesquero que capitanea Bannon (Dana Andrews) han escuchado en la oscuridad una sucesión de descargas (saben que suele haber submarinos alemanes por la zona), y han visto cómo lanzaban unas bengalas. Werker se toma su tiempo, estirando la cuerda de la duración (y por ello de la tensión), para narrar los cautos movimientos de los que ascienden a un carguero danés en el que no parece responder nadie. Parece que se desplazaran en sueño, en otra dimensión, sensación acrecentada por la bruma que domina el escenario. Encuentran un cadáver, una puerta se entorna, con un alargado chirrido, por una corriente de aire, y al fondo del pasillo avistan la figura del capitán, Skalder (Claude Rains), el único hombre a bordo. Sus explicaciones sobre que los hombres le abandonaron cuando les interceptó un submarino alemán no acaban de disipar las dudas.

Porque en las primeras secuencias se ha ido bosquejando una intrigante atmósfera de incertidumbre, ya que Bannon no puede asegurar quién, en su barco, puede ser un agente alemán (aquel que ha inutilizado su radio o que, en una magnífica secuencia, envía señales con una luz desde un camarote); quizá lo sea alguno de los dos daneses que acaban de incorporarse a su tripulación, Konrad (Philip Dorn) o Holger (Eric Felgary), o la pasajera que quiere ir a la isla para ver a su padre enfermo, Margaret (Carla Balenda). Siempre suelen ser más interesantes este tipo de obra en sus pasajes trazados por la incógnita, cuando lo posible se despliega en varios frentes, o son obras cuyo desafío mayor es lograr mantener el interés cuando las incógnitas se van esclareciendo, algo que no ocurre por ejemplo a la citada obra de Anderson. La de Werker no decae a partir de que se desvele (además, prontamente) en otra excelente secuencia de incursión nocturna en el barco, que hay un lado oculto que literalmente parece de otro barco por su tan extremadamente diferente diseño, cuyo efecto es doblemente sorprendente, porque nos hace tomar consciencia de en qué tiempo o año estamos, tal es la indefinida sensación temporal que transpiraba el relato hasta entonces.

La obra logra no perder el rumbo en su singular mezcolanza de resonancias genéricas, aventura (uno de los guionistas es Dale Van Every, que colaboró en los guiones de Capitanes intrépidos, 1936, de Victor Fleming y las excelentes Almas en el mar 1936, y Lobos de mar, 1938, ambas de Henry Hathaway), fantástico, intriga o thriller (hay que recordar que Werker dirigió una de las más estimulantes piezas del Holmes que encarnó Rathbone, Las aventuras de Sherlock holmes, 1939), y bélico. Mantiene la intriga con las tácticas que pone en marcha Bannon para solucionar la situación de amenaza para los habitantes del pueblo de la pequeña isla en la que han recalado, y resuelve con precisa eficacia los enfrentamientos armados (una emboscada nocturna que pudiera estar extraída de una película de aventuras, como El halcón y la flecha, 1951, de Jacques Tourneur). Pero, ante todo, queda en el recuerdo un sugestivo deslizamiento en un mundo en sombras que fusiona diversos géneros, y hasta tiempos, con vibrante armonía.

Alexander Zárate
elcinedesolaris.blogspot.com
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