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El gran atasco

6,1
376
votos
Sinopsis
Nada más empezar el verano, los italianos se lanzan a recorrer sus magníficas autopistas, de las que se sienten tan orgullosos que se arriesgan a soportar la inevitable consecuencia de una salida tan masiva: el atasco. En la autovía que lleva de Roma a Nápoles, cientos y cientos de vehículos han quedado atrapados, y sus ocupantes se verán obligados a convivir durante horas y horas. (FILMAFFINITY)
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user-icon tiznao   madrid (España)
Interesante
7 de Marzo de 2009
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aprovechando un gran atasco, en el que se ven inmersos una caterva de automovilistas, encarnados por lo más granado del cine europeo de la época, el cachondo y mordaz Luigi Comencini, realiza un apocalíptico, divertidísimo, mordaz e inmisericorde retrato de las diferentes capas de la sociedad, repleta de mala leche que supura un irreverente humor negro durante todo su metraje.
En cierto modo recuerda al atasco retratado en Mecánica Nacional de Luis Alcoriza, en cuanto al retrato de la sociedad motorizada.
Absolutamente recomendable.
tiznao
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user-icon Quatermain80   Madrid (España)
Interesante
14 de Septiembre de 2014
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ahora que el verano toca a su fin no está de más traer a colación esta película italiana, que aprovecha un asunto tan aparentemente anodino como un gigantesco atasco para reflexionar, a medio camino entre la comedia y la tragedia, acerca de la sociedad moderna.

Y es que aunque efectivamente predominan la ironía y las situaciones humorísticas, conforme avanza la película el tono argumental se torna más sombrío, dando lugar a episodios abiertamente dramáticos, alguno de ellos verdaderamente crudo. En este sentido, resulta acertada la metáfora del atasco, en la medida en que es una de esas situaciones en las que el ser humano moderno, reducido a la impotencia y la inmovilidad, saca a relucir lo que lleva dentro, ya sea para bien, o más frecuentemente para mal, tal y como se sugiere en este filme.

El mencionado planteamiento condiciona completamente la narración y el estilo de la cinta, que muestra un buen número de situaciones y personajes, centrándose con mayor o menor énfasis en algunos de ellos. Esto supone que más allá de la crítica social de fondo o de la metáfora de una sociedad atascada en sus egoísmos e intereses particulares, no hay una línea argumental diáfana, sino una sucesión de episodios más o menos interrelacionados. De ahí que la película resulte un tanto desigual, alternando aciertos con fragmentos menos atinados o más insustanciales. Los personajes no son importantes por sí mismos sino por lo que representan a ojos del espectador, razón por la cual su construcción resulta un tanto arquetípica, si bien esto era difícil de evitar, dado el argumento abordado.

Aunque de la panorámica social que ofrece el filme no se presente una conclusión cerrada, si es apreciable y notorio el escepticismo del director, un Comencini que nos muestra a unos personajes que, con algunas excepciones, aparecen marcados por el egoísmo, y que en cierto modo, a pesar de compartir espacio y situación, viven unos alejados de otros, cuando no hay un interés de por medio.

La película cuenta con un guión que sirve bastante bien al propósito argumental de la misma, y que ocasionalmente destaca en algunos diálogos o momentos especialmente conseguidos, sobre todo aquellos en los que consigue poner de manifiesto la hipocresía o doblez de algunos protagonistas. Coral por necesidad, el filme tiene un amplio reparto, bien nutrido de estrellas internacionales, españoles incluidos (destacando una jovencísima Ángela Molina, con un papel importante, y el veterano y siempre correcto Fernando Rey; también aparece, aunque más brevemente, José Sacristán). De entre todas las interpretaciones, en general correctas, es difícil no destacar a Alberto Sordi, un actor superlativo, que una vez más clava su personaje, un desdeñoso y caprichoso abogado, atrapado en el atasco junto a una masa que él califica de “canalla”.

Por todo lo dicho, me parece una película recomendable e interesante, aunque no redonda, tal vez por las limitaciones que el marco argumental imponía, y que en ocasiones lastran un tanto su desarrollo y posibilidades. No obstante, es una pertinente reflexión sobre una sociedad que fácilmente se atasca en sí misma, y que inevitablemente sobrevive un tanto atrapada, del mismo modo que lo hace el humor en medio del drama.
Quatermain80
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user-icon kafka   ciudadano del mundo (palencia) (España)
Interesante
25 de Julio de 2011
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
En las cercanías de Roma se produce un absurdo y gigantesco atasco. Comencini nos presenta una metáfora/parábola de la sociedad de su tiempo a partir de esta inteligente idea argumental, desigual pero correctamente desarrollada en la pantalla. En el atasco hay toda una fauna de personajes, una fauna motorizada cada uno con su drama, problemas o alegrías, pero con el común denominador de la insolidaridad, insatisfacción y el vacío de sus vidas. El coche es ahora la verdadera casa de esta masa de gente, es el símbolo de la sociedad clónica, estresada y deshumanizada que se ha ido gestando en el discurrir de las épocas (no digamos ahora mismo).
Cosmopolita reparto para una coproducción de cierto renombre y que cinematográficamente remite directamente a la maravillosa obra de Buñuel "El ángel exterminador".
kafka
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