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| 88 de 102 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Bloomsday
AA-licante (España)
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Su valoración:  |
22 de Julio de 2005 |
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Es cierto que la descripción del entorno del protagonista falla, es su principal defecto, trata de imitar el modelo del “Sexto...”, y no sólo en el final sorpresa, pero no sabe en esta ocasión plasmar la misma intensidad emocional (el niño aquí pasa desapercibido y la interpretación de Willis es injustificadamente contenida e interiorizada) ni el mismo suspense. Por lo demás tiene el sello ya reconocible de este cineasta: largos y flotantes planos secuencia que generan una atmósfera muy especial, una narración que mezcla elementos (pausa y tensión psicológica por un lado y pero también empleo de los medios más comunes a la hora de generar tensión, aunque administrados de forma personal demostrando que el video-clip no es el único camino). Tiene una atractiva puesta en escena que no desprecia la profundidad de campo (cosa rara hoy día) y que, aunque en ocasiones sea gratuita, a mí me parece muy sugestiva.
La cinta me encanta por motivos tremendamente subjetivos y entiendo que algunos le nieguen una nota elevada. En realidad considero que le corresponde un 6,8 pero le pongo un 7,8 por lo que digo a continuación.
Siempre he sido un entusiasta de los superhéroes y esta película es un homenaje a sus mitos, a sus clichés y a su maniqueo (y por eso lleno de encanto) universo. Por ello es una cinta más arriesgada comercialmente de lo que puede parecer. No sólo muestra (con conocimiento de los entresijos de estas historias) un superhéroe sombrío y realista, sino que mezcla esto con los grandes tópicos de la Marvel y DC (el bien y el mal, la importancia del disfraz, el sentido de la responsabilidad, la obsesión del villano...) y lo hace de forma que encaja cuando, sinceramente, tenía pocas opciones de conseguir un resultado convincente (dotar de realismo y verosimilitud a los clichés comiqueros es complicado, incluso en Batman begins aceptas unas premisas que en otras pelis no aceptarías). Por eso muchos dirán que el final es forzado y es cierto, pero no lo es sólo por ambición comercial (que también) sino porque ese final encaja, homenajea y da una vuelta de tuerca a la lógica del enfrentamiento superhéroe-supervillano.
Muchos superhéroes tienen un “archienemigo” (el Joker, cráneo rojo, el duende verde, Loki, Lex Luthor...) que es el reverso, la otra cara de la misma moneda. Y no sólo en un plano psicológico, también físico, la potencia muscular vs. la inteligencia y la tecnología por ejemplo. Por ello el final entiendo que decepcione a alguien que no haya leído cómics, pero a mí (que casi he pasado más tiempo con Spiderman y Green Larten que con mis padres) me parece la mejor manera posible de cerrar esta reinterpretación del superhéroe y de su archienemigo, la mejor manera de tomar unos postulados tremendamente pueriles (ya digo que por ello encantadores) y camuflarlos bajo una capa de seriedad y oscura trascendencia. La mejor manera de explicar que el Joker vive para pelear con Batman y que el Capitán América lo es porque existe cráneo rojo.
Bloomsday 
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| 62 de 78 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Winnipeg
Manitoba (Canadá)
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Su valoración:  |
6 de Febrero de 2008 |
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Siempre me gustaron los juegos malabares. Por mi cuenta, practicaba en casa con pelotas de tenis tratando de mantener 3 casi flotando en el aire o en el bailoteo síncrono tan peculiar que veía en los espectáculos televisivos. Siempre fracasaba, siempre se caían al suelo del patio, y después de unas decenas de intentos, lo dejaba estar.
Un día, en una feria, conocí a un tipo que enseñaba. Así que aproveché la ocasión y junto a un montón de niños, empecé a practicar con él. Empezamos con lo fácil, con 2 bolas. Primero lanza una bola con perfecta trayectoria curva; y cuando ésta esté en el punto más alto, lanza la otra en una trayectoria más pequeña y con cuidado de que no choquen en el aire, me dijo él. Era muy importante, hacía hincapié, que estuviera sólo pendiente de un buen lanzamiento, y que no me preocupara de recibir la bola con la otra mano. Así empecé a practicar. Primero lanzaba con la mano derecha, y estando muy pendiente de la trayectoria de la bola, lanzaba la de la mano izquierda justo cuando la primera abandonaba el cenit y empezaba a bajar. Me concentraba tanto en lanzarlas bien, en parábolas perfectas, que irremediablemente mis manos torpes no daban para más, y las dos bolas caían siempre al suelo. Todo esto, al principio, era muy contradictorio: en la educación infantil se penaliza muchísimo dejar caer algo al suelo. Siempre que se cae un plato, uno esconde el cogote esperando una colleja de su madre; y debido a esta educación, al principio de mi aprendizaje, hacía ademanes con las manos tratando de que no cayeran al suelo las dos bolas. Una vez corregido este hábito, se me ocurrió practicar, ya en mi habitación, al pie de la cama; así las bolas caían en la cama y no tenía que doblar tanto el espinazo para recogerlas.
Después de practicar bastante, ya mis lanzamientos perfectos, descubrí que apenas tenía que mover las manos para coger las bolas, pues las bolas caían sobre ellas; entonces me atreví con 3 bolas, y empecé a hacer auténticos juegos malabares. Lo dicho, siempre concentrado en un buen lanzamiento: si lanzas bien, la bola caerá suavemente en la mano.
Creo que a Tarantino le enseñó a hacer cine un malabarista. Él se preocupa de lanzar unas propuestas interesantes y atractivas. Luego, con unos diálogos divertidos, te mantiene durante todo la trayectoria del metraje interesando, cobijado y a gusto; disfrutando de una buena película. El final apenas importa. En el cine de Tarantino uno no busca un final rebuscado ni magistral. Simplemente llega; como consecuencia de una trama bien pensada desde un principio. Shyamalan, por el contrario, empieza a crear las historias desde el final, se centra en recibir bien la bola. Pone mucho empeño en cerrar una trama de manera genial, y luego desde el final va construyendo la trama a su alrededor. En esta película “El protegido”, hace un homenaje al mundo del cómic y sus mitologías. Y lo hace magistralmente. Es otra manera de hacer cine (o malabarismo).
Winnipeg 
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| 44 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Neathara
Saruman hace un orco y luego hace un (Uruguay)
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Su valoración:  |
8 de Septiembre de 2009 |
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Te levantas todos los días. Vas a trabajar. Realizas las mismas tareas. Hablas con la misma gente. Te haces la comida. Le haces un corte de mangas imaginario al capullo de tu compañero de piso. Limpias la casa. Lees un poco de esa novela que lleva cinco meses en tu mesilla de noche. Ves una película. Duermes.
El ciclo (el círculo) renace y pasa el tiempo y llega un día en que te levantas como todos los demás y te das cuenta de que has empezado a deambular por un mundo fantasma. Este día, aunque no puedes saberlo fue el día en que abandonaste la Búsqueda. Fue el día en que cruzaste el meridiano y perdiste la esperanza. No hay mensajes escondidos, ni personas especiales ni sucesos inesperados y mágicos. Esto es lo que tenemos y te lo comes porque no hay más remedio.
Pero no siempre.
Puede que "El protegido" nos esté hablando de la génesis de los mitos a través de la historia, es una posibilidad.
Puede que "El protegido" nos hable de la reencarnación, las fuerzas fatales del destino, del ying y el yang, de las fuerzas negativas y las fuerzas positivas.
Pero también puede que Elijah Price, ese patético y enfermizo amante de los cómics obsesionado por David Dunn, el Irrompible, seamos nosotros en la desesperada búsqueda de algo excepcional, inesperado, imposible que nos confirme que la vida no era eso, que hay cosas escondidas, que merece la pena seguir intentándolo. Elijah Price se diferencia del resto en que convierte la búsqueda en su elección de vida. Al precio que sea. Y no con los mejores medios. Pero nunca se rinde. A pesar de su fragilidad, de ese mundo de azules y grises. Porque está acercándose a Algo.
Y es por eso que esta película es única y hermosa y perfecta. Porque está hecha por y para aquellos que nunca han dejado de buscar, para todos los Elijah Price iluminados y tristes que parecen sobreescritos sobre los renglones torcidos de una vida de mierda, pero que cuando llega el momento están preparados como nunca lo estará nadie y puede que David Dunn sólo sea un tipo tremendamente saludable y puede que Elijah Price no sea más que el dueño de una tienda de cómics, enfermo y desgraciado pero la fe, amigos, la fe es lo que separa a veces a un hombre de un insecto. La fe es la clave de todo.
La fe y los nombres.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: "They called me Mr. Glass"
Neathara 
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| 53 de 72 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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cinzano
castellón (España)
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Su valoración:  |
28 de Agosto de 2006 |
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¡Dejémonos de chorradas exóticas!, se mire por donde se mire EL PROTEGIDO es una obra maestra que solo el tiempo pondrá necesariamente en su meritorio sitio. Víctima de una actualidad postindustrial que condena sin piedad aspectos como la solemnidad, la inocencia incluso la fantasía como medio para descubrir y explorar los secretos humanos más profundos, de El Protegido cabe afirmar con rotundidad que es una obra de arte, un proyecto que dignifica el género de los cómics. De hecho es un cómic (solo hace falta ver los encuadres, los claroscuros, la tensión de la historia, la compleja y atormentada psicología de los personajes etc) trabajado narrativamente con pulcritud y astucia. Estamos ante un film de detalle, elaborado a la antigua usanza y donde nada es gratuito. Por favor, seamos sensatos: algo tiene esta película que se puede ver una y otra vez y no aburre, al contrario. Solo por eso ya merece un respeto total porque en la inmensa mayoría de las películas no sucede, –y más en una realidad como la nuestra: una realidad de usar y tirar, frívola, cutrefacta y caprichosa: marcadamente mediocre en cualquiera de sus facetas.
Sin lugar a dudas, se trata de la película sobre superhéroes más seria y coherente que se ha hecho nunca. Digna de estudio y admiración. Basta ya de esnobismos y comentarios pretenciosos del universillo fashion y paraunderground adicto a una marginalidad o distinción cultural mal entendida. Esta película no solo es sugerente y arriesgada, sino que está hecha artesanalmente y, además, el espectador disfruta como un enano. No es preciso entender mucho de cine para saber que dicha tríada en contadas ocasiones se manifiesta en las películas. Y esto muy a pesar de los critiquillos de turno a los cuales les gusta flagelarse con peñazos insufribles como Las Horas, Mar Adentro, En la cuerda floja, o bodrios similares –que hay para dar y tomar. Por no entrar a considerar los tostones de cine de autor o las cagarrutas de culto, de culto aburrido y soporífero, claro está. Puestos a sacrificar, me apunto al carro.
El PROTEGIDO no es una película de cine, El Protegido es sencillamente CINE e incomprensiblemente ha pasado, por un lado, desapercibida por el gran público y, por otro, criticada y vapuleada por los citados críticos de opereta, comentaristas de todo a cien y fauna diversa con un ego suficientemente subidito y pseudointelectualoide para no reconocer que El Protegido es una de las propuestas más interesantes de los últimos años. Si esto es cine de Hollywood, bienvenido sea. Y es que es un caramelo de diversión que puede transmitir en los espectadores el sentido de la experiencia fílmica, la abstracción total y el entretenimiento bien servido.
Un aplauso a la fabulación cinematográfica, señores y señoras!
cinzano 
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| 34 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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LennyNero
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
10 de Diciembre de 2007 |
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Si de algo adolecen las múltiples adaptaciones de cómic a la gran pantalla es de ausencia de verosimilitud. No es que los cómics planteen situaciones realistas, lo que pasa es que dentro del contexto de la viñeta no sorprende ver a un tipo con mallas lanzando rayos por los ojos, es más es lo que el público demanda y además resulta creible. El problema surge en su traslación a la gran pantalla, ya que al intentar adecuarse al formato sucede que por un lado el seguidor habitual se siente traicionado al no ver reflejado el concepto original y por otro el neófito puede palidecer de vergüenza ante argumentos y situaciones tan pobres.
Así pues Shyamalan se embarca en proyecto de doble dificultad: Tiene que conseguir articular una historia realista sobre el nacimiento y toma de conciencia de un superheroe y por otro superar el síndrome del "Sexto Sentido", que consiste en no defraudar a un público ansioso de emociones al límite y de giros finales sorpresa.
Por desgracia hay que decir que este último objetivo no se consiguió totalmente ya que "El Protegido" no consiguió despertar el mismo interés que su anterior obra, es más generó más odios e incomprensión que aceptación entre los espectadores.
Pero todo ello se podría considerar pecata minuta si tenemos en cuenta lo que ofrece este film. Nos encontramos ante lo que quizás de aquí un tiempo llegará a ser considerado como un clásico del cine. Es muy difícil encontrar un film que analize tan bien las complejidades de los seres humanos, que hable de conceptos tan duros como la incomprensión, el rechazo, la renuncia, el autodesprecio y finalmente el triunfo que supone librarse de los traumas que impiden desarrollar de verdad quien realmente somos. Y todo articulado mediante un complejo pero sutil juego de confrontación, como si se tratara de una persona que se mira al espejo rechazando la imagen que ve pero sabiendo que por más que no quiera ese reflejo es el suyo propio.
Todo ello enmarcado en un ambiente realista, alejado de las pantallas verdes al uso y los efectos especiales que saturen al metraje. Esta película es de superheroes, sí, pero más allá de ello es un drama intimista que sólo necesita unas actuaciones potentes y creibles, un guión sólido y convincente, una banda sonora que huye de pomposidades para convertirse en un marco perfecto para las imágenes y un final de los más bellos que uno puede recordar por su emotividad, pero sobre todo porque no necesita trampas, simplemente desvelar aquello que sutilmente se ha mostrado durante toda la película.
"El Protegido", es probablemente una de las mejores películas sobre la aceptación del yo y sobre como todos, a nuestra manera podemos ser heroes si sabemos quienes somos sin necesidad de establecer comparaciones con nuestros semejantes. Una obra maestra injustamente menospreciada que espero que el tiempo ponga en su lugar.
LennyNero 
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