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Sin amor

Drama Una pareja que atraviesa un divorcio debe aunar fuerzas para encontrar a su hijo, desaparecido tras una de sus peleas. (FILMAFFINITY)
Críticas 72
Críticas ordenadas por utilidad
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9
27 de noviembre de 2017
22 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
Loveless (Nelyubov) o simplemente "Sin amor" en su versión en español, la más reciente película del gran director ruso Andrey Zvyagintsev (El regreso, Leviatán), ganadora del Premio del Jurado del Festival de Cannes 2017, y de distintos festivales, además de la representante de Rusia a los Premios Oscar. Hago toda la introducción porque visiblemente me ha e-n-c-a-n-t-a-d-o la película. ¡Ese es un director! ¡Eso es cine! Personalmente Zvyagintsev nunca me ha decepcionado, y acá vuelve a marcarse otra gran obra, lo más cerca de una obra maestra que he visto desde hace tiempo, y de los títulos que estarán en la cabeza de lo mejor del año. En "Loveless", el director ruso se mantiene fiel a su cine y a su inconfundible estilo, diseccionando desde las entrañas a Rusia, en todas sus instituciones, desde el Estado hasta la Familia. Su cine siempre gira entorno a ese análisis, que debido a su maestría siempre alcanza un cariz universal. Acá toma de telón de fondo un tema muy usado en el cine, la desaparición de un niño, a las puertas del divorcio de sus padres. Pero el director toma todos los caminos contrarios a lo convencional, y en esta ocasión apunta el lente principal a la sociedad, una pareja que se odia y reniega de su hijo, representantes de la clase media rusa contemporánea, y del ser humano contemporáneo, seres sin amor, que van por el mundo repitiendo acciones, sin aprendizaje, sin lecciones, deshumanizados y egoístas. Una sociedad enferma que difunde el virus. Igual el Estado no queda impune, el director hace mención y pequeñas sugerencias por la televisión, o las charlas continúas sobre el posible fin del mundo a finales del 2012. Una película que aborda muchos temas, y todos con una estética impecable, y una dirección magistral. Cada plano es importante, cada encuadre es un mensaje a lo que no se dice, es un prodigio de la narración visual, sin apenas música, pero aún así con un ritmo increíble, y un manejo de la tensión y de los tiempos, que simplemente deslumbra. Las actuaciones son igual de brillantes, con una mención especial a los padres, y específicamente a Maryana Spivak, que interpreta a la madre, Zhenya, en un papel difícil y complejo. Como me alegra cuando tengo que escribir sobre estas películas. Un gran logro, y espero que The Square sea tan buena para justificar la pérdida de la Palma de Oro. En mi blog, Leviatán se llevó el 1er lugar a la mejor película del 2014, y quizás repita en 2017. Ya veremos.
Frases y diálogos de la película:
http://frasesdecineparaelrecuerdo.blogspot.com.co/2017/11/frases-pelicula-loveless-nelyubov-andrey-zvyagintsev.html
8
9 de febrero de 2018
16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Loveless nos hace la presentación de una familia rota, nos habla de la repetición cíclica de errores que constata ese famoso refrán "el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra", y sobre todo, relata el sentimiento de una criatura que no eligió nacer, que no escogió a sus padres, ni el momento ni el lugar, y lo sabe amargamente.

Por un lado tenemos a la madre, una persona venenosa, triste, amargada, deprimida, infeliz y adicta al Facebook, donde puede subir fotos en las que aparenta una vida totalmente ficticia y lamentable. Esta mujer, que casi me saca del cine en varias ocasiones debido al asco que me estaba dando, es el fiel reflejo de su madre, a la cual odia. Su madre reconoce en el film "fuiste mi mayor error", una frase que también utiliza ella en mención a su hijo. Su madre es una persona que culpa a los demás de su vida en vez de luchar por cambiarla, y ella es exactamente igual, le encanta dar lástima. Como punto final de su personalidad casi idéntica, ambas morirían envenenadas si se mordiesen la lengua viperina que poseen. En vez de analizar a su madre y ser mejor que ella, es igual que ella y esto hace que se repita el ciclo una generación más. Quedó embarazada por accidente y finalmente tuvo el hijo, algo que utilizó como excusa para irse con su novio a vivir, casarse y salir de casa de su madre. Ahora, tiene una pareja, un hombre unos 10 años más mayor que ella, al que utilizará para el mismo fin, salir de nuevo de otro hogar en el que no es feliz.
Por otro lado tenemos al padre, un hombre al que tan sólo le preocupa su trabajo y mantener su nivel de vida y apariencias. Dejó a su mujer embarazada bien joven y se desentendió de su hijo por completo, algo que repite de nuevo pues su nueva y joven novia está embarazada y a punto de dar a luz. Igual que su mujer, repite ciclo, no aprendiendo de su anterior error, pues su hijo fue un error para ambos. Este hombre, aparentemente más víctima, daría lástima por estar con una mujer como la que tiene si no fuese porque es un desgraciado igualmente que ha ignorado a su hijo desde su nacimiento, entre otras cosas.

Y por último, tenemos al hijo. ¿Qué podemos decir de esta criatura?. No ve a su padre puesto que llega tarde a casa porque está con su amante. Su madre, que maltrata psicológicamente a quien tenga delante, es su influencia día tras día, mostrándole cada vez más odio, llamándole llorón cada vez que derrama una lágrima. ¿Cómo no derramar lágrimas con semejante situación familiar?. Es un desplazado, vuelve cada día a un hogar donde nadie le quiere, donde es machacado diariamente, tiene 12 y nunca ha sonreído.
La presentación, bajo una fotografía impecable y unos buenos diálogos y argumentos, nos deja clara la situación familiar en cada acto. Un día, el hijo se fuga de casa y es entonces cuando sus padres sienten una cierta culpabilidad. Durante la búsqueda, la aflicción de los padres va en aumento, en gran medida por el que dirán o que pensarán los demás, ya que no llegan a sentir un arrepentimiento sincero. El tiempo pasa, en niño no aparece y la vida sigue su curso. El padre vuelve a tener un hijo al que considera una molestia y su joven novia no parece hacerle mucho caso tampoco. La madre rehace su vida, ésta vez sin hijos, y vive despreocupada en una buena casa con su pareja libre por fin de cargas.

Loveless trata de forma rotunda el verdadero objetivo de la película que no es otro que el de los ciclos de error. Todo el film ahonda en los ciclos de error de sus personajes y al final quienes pagan son los que menos culpa tienen; los hijos. Y los hijos, al recibir una educación por parte de padres como estos... saldrán casi seguro, torcidos. Aquí el niño desaparece, pero de estar vivo, ¿qué probabilidad tendrá de salir derecho y ser una buena persona?. De no haberse fugado, ¿qué clase de persona puede salir bien de una infancia así?. Esto es algo cotidiano y muy bien tratado, una película que deja una profunda herida a los espectadores que tengan un mínimo de empatía por los demás. La fotografía es de alto nivel, la banda sonora adecuada y los diálogos y argumentos están muy bien. Las actuaciones muy bien, en especial la de la madre, que como mencioné anteriormente, casi me saca del cine.

Muy recomendable verla en V.O. Muy recomendable para personas a las que les guste el cine social, aunque yo se la recomendaría a cualquier persona, es un buen examen de conciencia. Sin amor no se puede vivir, dice alguien en la película. Qué gran verdad, que gran película.
Jab
8
8 de octubre de 2017
15 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
A las 16:00, manteniendo costumbres, llegó otra perla en el Principal: el drama de secuestro Sin amor/Nelyubov, dirigido por Andrei Zvyagintsev y galardonada con el Premio del Jurado en el último Cannes. Invierno en Moscú, y la pareja formada por Zhenya y Boris, padres del niño Alexey, están en vías de divorciarse y de mudarse a otra casa. La situación es hostil, y el desapego hacia su reservado vástago, al que Zhenya prácticamente desprecia tanto como al padre, es cada vez más alto. En estos días de romances paralelos y ruptura emocional, Alexey desaparece súbitamente.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Durante los próximos días se desarrollará una búsqueda e investigación policial a gran escala que forzará a la dupla a dejar a un lado sus diferencias y reunirse en la búsqueda de su hijo, que se ha evaporado sin dejar rastro. Una narración dura y fría cómo la nieve de sus paisajes que indaga en las relaciones humanas rotas con una precisión quirúrgica y una elegancia colosal. Un drama lento y centrado que mira a la crueldad con una objetividad imparcial y que estiliza unas situaciones asépticas de rencor, remordimiento y odio.Una película que describe a sus personajes a través de sus acciones de manera muy sutil, diferenciando a ambos padres a través de su comportamiento al copular o su manera de relacionarse con sus compañeros de trabajo. El factor del odio está exagerado, y las broncas y violencia física resulta exagerada para los contextos en los que se produce. Y de depurado, el ritmo se resiente. Pero este filme emocionalmente frío está tan bien construido, y filmado con tal elegancia y criterio artístico, que es imposible no sentirse fascinado durante la proyección. Una película incómoda, de gentes crueles, pero harto fina.
8
22 de febrero de 2018
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Andrey Zvyagintsev es, sin duda, el director ruso de la actualidad más reputado merced a sus películas conmovedoras en las que suele indagar en el sentimiento de culpa y retratar sin piedad una sociedad rusa decadente y descompuesta. Después de su anterior trabajo (“Leviatán”) no podía resistir la tentación de ver su última película, y no me ha defraudado. Este hombre es toda una garantía para mí.

Zvyagintsev me vuelve a seducir desde el primer fotograma. Su puesta en escena deslumbrante, esa fotografía preciosa y elegante, con ese paisaje frío y desolador del otoño moscovita, esa banda sonora precisa y perfecta, y esa atmósfera sombría que magistralmente crea en cada película, con esos tonos azules y ocres que potencian la sensación de angustia y pesimismo. En el aspecto formal, es imposible encontrar un pero al trabajo de Zvyagintsev.

Aunque el film pone en solfa los problemas de la sociedad rusa, la historia nos llega porque es universal. No hay espacio para la indiferencia. Es inevitable sentir y reflexionar sobre el matrimonio, la relación paternofilial, la endeblez de las relaciones de pareja, la indiferencia que sentimos ante las terribles cosas que pasan en el mundo. Parece que nos importa más lo que sucede en nuestro teléfono móvil que en nuestra sociedad o en nuestra propia vida. Los patéticos personajes de esta película podríamos ser cualquiera de nosotros, que cada vez somos más egoístas, más ensimismados y más lisiados emocionalmente.
“Sin amor” tiene la virtud de contar una historia que nos resulta familiar y conocida de un modo distinto. La sensibilidad narrativa que demuestra Zvyagintsev hace que lo que podría haber sido una historia convencional y previsible se transforme en algo muy distinto. Su atípico desarrollo formal hace que la película coja vuelo y su interés siempre vaya creciendo. Su nula complacencia con el público hace que el film vaya adquiriendo potencia a medida que avanza. La ausencia del niño nos va generando más angustia y la forma en que lo vemos nos termina devastando emocionalmente. Si esta película no te parte el corazón es porque no tienes.

Todo son trabas para la búsqueda de Alyosha. Las respectivas nuevas parejas de Boris y Zhenia, la adicción de ésta a su smartphone, el jefe de Boris que no acepta divorciados en su empresa, la policía que se desentiende del caso y les invita a que pidan ayuda a un grupo de voluntarios… Y a todo estoy hay que unir el despiadado otoño ruso, cuando el frío y la nieve llegan a Moscú y dificultan más las cosas.
Hay desesperación en los padres a medida que pasa el tiempo y el niño no aparece. Pero también están preocupados por sus nuevas vidas, por sus nuevas parejas. La ilusión de lo nuevo se mezcla con la desesperación y el sentimiento de culpa por el hijo que no aparece. Una mezcla explosiva y cruel. Y Zvyagintsev nos lo retrata de un modo majestuoso y brutal.

Siempre intento decir buscar algo negativo en las películas que reseño, por mucho que me hayan gustado. En esta ocasión lo tengo difícil, pero diré que las críticas políticas a Rusia las veo un tanto pobres. El recurso de las noticias por la tele o por la radio para meterse con el Estado no es muy efectivo y no aporta nada a la historia. Por otro lado, estimo que alguna escena quizá se alarga innecesariamente. Pecata minuta ante tantas virtudes, el film es visualmente impactante y hay varias escenas que me costará mucho tiempo olvidar.

En fin, una película desgarradora tejida con la destreza habitual de Zvyagintsev, con esos planos largos y bellos, esa falta de compasión por sus personajes y esos mensajes sutiles hacia la sociedad y a los seres humanos. Una experiencia amarga. Sales del cine bien jodido. Y deseando que llegue su próxima película.

https://keizzine.wordpress.com/
10
5 de febrero de 2018
10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
..... Antes de entrar en la Sala recordé "Leviatan" de este director, que me había causado una sensación tan poderosa de cine con mayúsculas y una atención repartida entre la admiración y la densidad del relato cinematográfico, que por un momento presentía que aquella joya tan vez no volviera a repetirse.

El arte del cine hace que se disuelva la memoria anterior cuando ante una gran película, te sientes tan metido dentro de su universo expresivo que la razón, percepción y sensibilidad encuentran un nuevo motivo para experimentar lo creativo y artístico. Y sin duda desde que comienzan esos planos fijos encadenándose como en una gran partitura para trazar las lineas de la soledad, del abandono, de la miseria humana; empezamos un recorrido por la soledad y la sociedad rusa, a sentir un escalofrío angustioso porque el relato del abandono de un niño de 12 años, o la crisis moral de una pareja que descubre su propia miseria cuando creen encontrar el amor en su nueva pareja, o la fría e indiferente labor de la policía forman parte de ese paisaje desolador, que es un reflejo de la sociedad rusa actual.
Tenemos que estar muy atentos, el cine de Zvyagintsev con su tratamiento visual y puesta en escena va a indagar en los detalles a través de los que vamos a descubrir toda la maquinaria de la sociedad en la que respiran sus personajes; y dentro de los personajes vamos a ver las falsas ilusiones que se esconden detrás. Una transparencia casi poética que se detiene unos segundos antes de que un sutil movimiento de cámara o un diálogo lacerante o cruel situé de nuevo al espectador ante una nueva encrucijada. Es la encrucijada del hombre actual que se ha refugiado en un mundo virtual para crearse una ilusión utópica de su destino. Y también en Rusia, solo que como en una gran panorámica vamos a ver un paisaje desolado donde el sentimiento late tan despacio que se ahoga en la inmensidad.

En la sociedad que retrata "Sin Amor", no hay complejos y dudas. Todo el peso de la existencia parece conducir a los personajes a una consentida vida mecánica repartida entre ganar dinero y el ocio placentero. Es sorprendente descubrir como una falta de motivación social superior que sea motor de toda una colectividad de seres humanos, sea aquí el vacío mas absoluto frente al que lucha el individuo para encontrar su propia felicidad.
La primera secuencia de la película con el niño entreteniéndose mientras camina hacia su casa una vez ha salido del colegio, mirando el bosque, el río, jugando con una cinta que lanza al aire es de una sensibilidad tan distinta al resto de la película que no tenemos ni un momento de respiro para comprender todo lo que vamos a ver. No vamos a tener mas remedio que empezar a respirar como sus personajes .....

Zyyagintsev nos ha inoculado su veneno artístico con esta magistral película.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Tal vez lo mas poderoso es la amargura y frialdad de asistir a la crisis de una pareja que se desentiende de su hijo de 12 años, al que quieren llevar a un internado porque ninguno de los dos quiere quedárselo. En un momento el niño desaparece, y es cuando se empieza a revelar el problema personal de sus progenitores y como su propio egoísmo se antepone a la responsabilidad familiar.

Pero la forma de presentarse esto es a través de las anodinas relaciones de las nuevas parejas de los progenitores. Nos damos cuenta que vuelven a repetir con sus parejas los mismos roles, quieren ser felices pero la felicidad es el retrato de un mero confort de móviles, estética del dinero, cenas en sitios lujosos, etc.

Y mientras tanto es llamativa la forma en que colaboran para encontrar a su hijo con sus sentimientos mezclados de humanidad y mezquindad. Sorprendente que lo maravilloso humano resida en los voluntarios que se prestan para encontrar al niño en contraposición con la frialdad de las instituciones.
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