Django
6.6
4,626
Western
El mercenario y ex-soldado yankee Django (Nero) llega a un desértico pueblo mexicano con un ataúd. Su objetivo: la venganza contra el mayor Jackson. Un spaghetti-western originalmente prohibido en Inglaterra por su violencia... Fan declarado del film, Quentin Tarantino "copió" la escena donde un general le rebana la oreja a un predicador para su "Reservoir Dogs" y en 2012 estrenó "Django Unchained", una película que homenajea a ésta ... [+]
12 de julio de 2007
12 de julio de 2007
96 de 117 usuarios han encontrado esta crítica útil
Expertos y entusiastas en canto coral sostienen que una buena entrada y un correcto final aseguran prácticamente el éxito de cualquier propuesta musical desarrollada, en directo, desde un escenario. Tres cuartas partes de lo mismo ocurre con “Django”. La peli arranca con fuerza y decisión. Las imágenes de Nero arrastrando un ataud por el embarrado desierto mexicano al son de la cancioncilla de Bacalov nos sumergen paulatinamente en la más genuina expresión del eurowestern: estética desaliñada, prototipos caricaturescos, entramado argumental simplón y algo de violencia. Digo algo de violencia porque pese a la tan cacareada referencia tarantiniana que se le adjudica, “Django” no es tan dura ni brutal como pudiera presuponerse.
Tras un despegue prometedor la peli se mantiene por los cauces de cualquier spaghetti convencional. El hilo narrativo sobrelleva y disimula con dignidad las carencias y las imperfecciones de índole infrastructural que caracterizan al género y que acaban constituyendo la esencia de su encanto. El metraje, por fortuna, ayuda, puesto que en ningún momento sobrecarga ni arranca bostezos. Ciertamente Corbucci no es Leone, ni Bacalov es Morricone. Sin embargo, “Django” -a 40 años vista- merece condescendencia. No debe resultar fácil suplir arquetipos esculpidos con anterioridad por Clint Eastwood, Gian Maria Volonté o Lee Van Cleef. De ello dan fé los protas de la peli: Franco Nero, Eduardo Fajardo y José Bódalo. Pese a todo, yo no me cebaría demasiado en los españoles. Fajardo y Bódalo cumplen, sin más. Nero, en cambio, abusa del talante lacónico y taciturno de su personaje perdiendo la partida virtual ante su competidor, el pistolero sin nombre de la trilogía del dólar.
Tras un despegue prometedor la peli se mantiene por los cauces de cualquier spaghetti convencional. El hilo narrativo sobrelleva y disimula con dignidad las carencias y las imperfecciones de índole infrastructural que caracterizan al género y que acaban constituyendo la esencia de su encanto. El metraje, por fortuna, ayuda, puesto que en ningún momento sobrecarga ni arranca bostezos. Ciertamente Corbucci no es Leone, ni Bacalov es Morricone. Sin embargo, “Django” -a 40 años vista- merece condescendencia. No debe resultar fácil suplir arquetipos esculpidos con anterioridad por Clint Eastwood, Gian Maria Volonté o Lee Van Cleef. De ello dan fé los protas de la peli: Franco Nero, Eduardo Fajardo y José Bódalo. Pese a todo, yo no me cebaría demasiado en los españoles. Fajardo y Bódalo cumplen, sin más. Nero, en cambio, abusa del talante lacónico y taciturno de su personaje perdiendo la partida virtual ante su competidor, el pistolero sin nombre de la trilogía del dólar.

Franco Nero
El tramo final del film se redime de clichés y tropezones elevando el tono notablemente hasta el punto de conjugar épica e iconografía cristiana en un desenlace portentoso. La cancioncilla de Bacalov, como no, pone la guinda.
14 de enero de 2010
14 de enero de 2010
47 de 59 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con los adjetivos del título de mi crítica, se define a la perfección esta cinta, donde Django, un excombatiente nordista busca la venganza y la redención arrastrando un ataúd por todo el desierto.
Tiroteos a mansalva, muertes grotescas, venganza, una pelirroja de vértigo (no sé quién es Loredana Nusciak, pero es de las mujeres más guapas que he visto en pantalla) nos da una película muy entretenida y convertida en un filme referencial por la multitud de momentos bizarros que tiene la película.
Evidentemente no es una obra maestra, pero si es imprescindible para los fans del Oeste y para cualquiera que quiera echar un rato entretenido.
Otra cosa, tras ver Vamos a Matar Compañeros y Django. Definitivamente, Franco Nero es más tocho, poderoso y aniquilador que Chuck Norris. Además Franco Nero, es el primero que usa ametralladoras de posición sin trípode o bípode alguno para disparar, haciéndolo a pulso.
Más duro y más chungo que Chuck Norris y que Rambo, y hasta que "Chuache".
Tiroteos a mansalva, muertes grotescas, venganza, una pelirroja de vértigo (no sé quién es Loredana Nusciak, pero es de las mujeres más guapas que he visto en pantalla) nos da una película muy entretenida y convertida en un filme referencial por la multitud de momentos bizarros que tiene la película.
Evidentemente no es una obra maestra, pero si es imprescindible para los fans del Oeste y para cualquiera que quiera echar un rato entretenido.
Otra cosa, tras ver Vamos a Matar Compañeros y Django. Definitivamente, Franco Nero es más tocho, poderoso y aniquilador que Chuck Norris. Además Franco Nero, es el primero que usa ametralladoras de posición sin trípode o bípode alguno para disparar, haciéndolo a pulso.
Más duro y más chungo que Chuck Norris y que Rambo, y hasta que "Chuache".
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Las referencias cinematográficas a esta película son el corte de la oreja, que usa Tarantino en Reservoir Dogs, y el hecho de que alguien arrastre un ataúd por el desierto con un arma potente en su interior y en busca de venganza, como aparece en la serie de Cowboy Bebop.
21 de octubre de 2007
21 de octubre de 2007
51 de 77 usuarios han encontrado esta crítica útil
Como han dicho por ahí, "Django" no es más que un 'spaghetti western' bastante mediocre, pero que posee las suficientes cualidades como para lograr captar la atención del espectador durante lo largo y ancho de su trama, una trama que se desglosa de modo tópico en un principio, que adquiere otro tono distinto mientras se ve desarrollada y que termina concluyendo de modo hábil, engullendo tópicos, sorprendiendo con pasmosa maña y arrancando a tiras la comodidad con que finalizaban tantos otros westerns de la época.
El (anti)heroe, interpretado por un Franco Nero atinado, es el típico arquetipo del spaghetti, un hombre sin escrúpulos, que siempre actúa cuidando por su propio beneficio y cuyo aliciente añadido, es ese pequeño ataud donde esconde a su infalible y fiel 'Django'.
Los demás personajes, no aportan demasiado a una galería que no da demasiado a la imaginación, y de la cual no destacaría especialmente a ninguno, amen de que podría ser definida en escasas líneas, básicamente porque sólo construyen una base alrededor del protagonista con tal de que sigamos sus aventuras teniendo en todo momento una historia desgranada por sus personajes a la que sujetarnos.
El (anti)heroe, interpretado por un Franco Nero atinado, es el típico arquetipo del spaghetti, un hombre sin escrúpulos, que siempre actúa cuidando por su propio beneficio y cuyo aliciente añadido, es ese pequeño ataud donde esconde a su infalible y fiel 'Django'.
Los demás personajes, no aportan demasiado a una galería que no da demasiado a la imaginación, y de la cual no destacaría especialmente a ninguno, amen de que podría ser definida en escasas líneas, básicamente porque sólo construyen una base alrededor del protagonista con tal de que sigamos sus aventuras teniendo en todo momento una historia desgranada por sus personajes a la que sujetarnos.

Franco Nero
Tiene secuencias que resultan bastante curiosas, como esa primera aparición del protagonista con su ataúd, o como algunos de los tiroteos que se suceden en el pueblo, además de esos minutos finales y la brutal (más que por brutal, por sorprendente y peculiar) conclusión en el cementerio, esa estética sucia que era todo un referente en este tipo de westerns y una banda sonora bien adecuada a sus características, cosa que no hace del resultado final nada verdaderamente especial sino, apurando, una de esas cintas medio-decentes que como rareza habría que ver, siempre que no se tengan cosas más importantes entre manos.
Eso sí, no seré yo quien les diga que se dirijan a Leone, porque además de no saber demasiado sobre el tema, apuesto cualquier cosa a que había algo más allá, en el horizonte de los spaghetti, y lo descubriré. Vaya si lo haré.
Eso sí, no seré yo quien les diga que se dirijan a Leone, porque además de no saber demasiado sobre el tema, apuesto cualquier cosa a que había algo más allá, en el horizonte de los spaghetti, y lo descubriré. Vaya si lo haré.
11 de septiembre de 2009
11 de septiembre de 2009
25 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraordinaria y memorable es la escena en la que Django arrastra un ataúd por el fango de las tierras mejicanas. Esta escena transmite una sensación de soledad y tristeza que unido con la magnífica canción de Luís Bacalov elevan a Django a los altares del spaguetti western. Hay que mencionar también que la película decae un poco en su parte central para volver a resurgir en su parte final por lo que la puntuo con un excelente.
Creo que es recomendable su visionado para todo aficionado al western y en especial al spaguetti western.
Creo que es recomendable su visionado para todo aficionado al western y en especial al spaguetti western.
25 de febrero de 2008
25 de febrero de 2008
29 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
...Como demuestra esta genial y maravillosa película, de lo mejor del genero. Todo en ella es espectacular y soberbio. Desde ese pueblo sacado del mismo infierno, hasta la forma de acabar con la banda de mas de 30 forajidos de Django.
Por cierto, en esta película hay una escena que después Tarantino repitió en su primera película. Pongan el "oído" y se darán cuenta.
En resumen, muy recomendable.
Por cierto, en esta película hay una escena que después Tarantino repitió en su primera película. Pongan el "oído" y se darán cuenta.
En resumen, muy recomendable.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Algunas escenas que son míticas son:
-El inicio, con django arrastrando el ataúd.
-Cuando saca de el ataúd la ametralladora y acaba con la banda.
-Cuando le cortan la oreja a un pobre desgraciado.
-El final en el cementerio, Django con las manos destrozadas.
-El inicio, con django arrastrando el ataúd.
-Cuando saca de el ataúd la ametralladora y acaba con la banda.
-Cuando le cortan la oreja a un pobre desgraciado.
-El final en el cementerio, Django con las manos destrozadas.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana





