arrow

El exorcista: El comienzo. La versión prohibida

Terror. Thriller El Cairo, 1949. Lankester Merrin ha abandonado el sacerdocio y malvive como puede gracias a su reputación como arqueólogo. Un coleccionista privado lo contrata para que robe una imagen sagrada de un templo cristiano recién descubierto en África Oriental. Cuando Merrin acude al lugar, descubre que los hechos inexplicables que rodean el hallazgo podrían tener un origen sobrenatural. (FILMAFFINITY)
Críticas 36
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
6
16 de enero de 2017 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Comparada con el otro montaje existente, la "versión prohibida" de 'El Exorcista: El Comienzo' tiene un agradecido ritmo pausado que es de admirar.
Hay algo refrescante en una película de terror que no necesita pegarte un susto cada x minutos para tenerte interesado, y ese es un peaje machacón que está ausente aquí.
No hay gente apareciendo súbitamente en plano, caras chungas mirando en una esquina... simplemente porque pone "Exorcista" en el título, y de verdad que menudo alivio.

Por lo demás, 'Dominion' además tiene algo que contar, una reflexión bastante diferente a la del otro montaje también, que se permite excavar en la verdadera naturaleza del Bien y el Mal.
El padre Merrin sufrió la verdadera ausencia de Dios cuando fue obligado a una horrible decisión en plena 2º Guerra Mundial, y esa es una herida tan profunda que su fe nunca pudo recuperarse. Dios no existe, no nos ayuda, no nos da refugio.
En el presente le encontramos, a punto de desenterrar una iglesia bizantina escondida en el suelo de África Oriental, más interesado en el logro arqueológico que en las dudas teológicas que le plantea el padre Francis que le acompaña.
Merrin ya no duda, simplemente acepta que el Mal existe, y es imposible protegerse de él.
Lo más interesante de esta historia es precisamente la raíz de esa duda moral, fácil de plantear pero horrible de establecer: hay que aceptar el hecho de que en este mundo estamos abandonados a nuestra suerte, prestos a descuartizarnos de la manera más dolorosa posible si así se diera la situación.
Es algo que vemos reflejado entre los turkana y el ejército, sumidos en una guerra de odio que no queda clara hasta que el coronel la establece. Y mientras tanto, el Diablo solo se fortalece de esas acciones, nuestras propias acciones.

Así que, de la misma manera que podemos obrar con el Mal, podremos obrar con el Bien.
Una revelación que a Merrin le cuesta fe, lágrimas y dolor ver, porque nunca somos capaces de ver el Bien: solo vemos la traición, la enfermedad, la terrible naturaleza salvaje que casi siempre nos domina.
Pero si se cree en el Bien, uno mismo será capaz de apoyarse en él, para no caer en la tentación, no ya de obrar en el Mal, sino de disculparlo y dejarse llevar por él.
Donde la precuela estrenada en cines solo veía en blanco y negro, su otra versión planta la duda en el alma del hombre, y se permite verla germinar, en la línea del clásico que la precede.
Qué suerte que se pueda ver, entonces.
6
30 de agosto de 2022 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tal como expliqué en "El exorcista. El comienzo", del abundante material rodado como precuela para la saga de El Exorcista se sacaron no una, sino dos versiones distintas en cuanto a directores, argumentos y protagonistas. Se trató sin duda de una decisión con pocos precedentes en la historia del Cine y que tampoco se ha prodigado -afortunadamente- en el presente. Siendo la ya comentada anteriormente estrenada en 2004, esta que hoy nos ocupa, la de Paul Schrader, fue descartada en principio por la productora Morgan Creek por considerarla poco comercial. No obstante, un año mas tarde, también fue llevada a la gran pantalla intentando rentabilizar así la costosa inversión del proyecto y el fracaso de taquilla y crítica de la denostada versión de Renny Harlin.

Lo primero que hay que decir de esta película es que su título engaña. Como acabamos de comentar, no hay ninguna versión prohibida (palabra que da a entender "censurada") sino una versión que por la decisión de la productora fue relegada inicialmente al ostracismo. El hecho de que finalmente viera la luz tampoco respondió a un interés en ofrecer una visión alternativa o complementaria de la historia, sino a una cuestión meramente económica. Su eslogan publicitario era casi el mismo que la anterior: "Antes de la leyenda que conoces, existe la historia de cómo comenzó el Mal", lo que seguramente hizo que muchos espectadores de la primera versión no vieran esta segunda. Lo cierto es que a nivel de taquilla tampoco terminó de funcionar bien (en este sentido es cierto que existía ya una saturación en este tema) si bien a nivel de crítica obtuvo mejores puntuaciones que su antecesora. Como muestra, el "padre" de la saga, el guionista de la primera y tercera entrega, William Peter Blatty, la definió como "Una obra hermosa, con clase y elegante" frente a sus feroces críticas a la versión de Harlin.
En los apartados técnicos es digna de mencionar la B.S.O. de Angelo Badalamenti, curtido en musicalizar películas de intriga como Terciopelo Azul o a la mítica serie Twin Peaks. La fotografía también es excelente, obra del tres veces oscarizado Vittorio Storaro. El reparto cuenta con Stellan Skarsgård como actor principal (evidentemente al mismo que la película de 2004) encarnando al Padre Merrin, pero hay tres actores secundarios bastante importantes que se negaron a repetir tomas o grabar nuevo material en la versión de Harlin y por eso solo aparecen en esta de Schrader: Gabriel Mann, Clara Bellar y Billy Crawford. Su negativa a participar en la versión de Harlin hace que esta película tenga un hilo argumental más claro y sin tantos "saltos" como la anterior.

A nivel argumental las dos películas son bastante parecidas, evidentemente. Me gustaría destacar algunas escenas que sí tenemos en esta versión y aportan algo de luz a la historia. La primera de ella es la escena de apertura del film, ambientada en 1944. Es lo primero que conocemos del Padre Merrin, quien queda traumatizado tras unas ejecuciones en las que es obligado a participar como represalia a la muerte de un soldado alemán. Queda afectado por ellas hasta tal punto de dejar el sacerdocio y convertirse en arqueólogo:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Kessel: "Soy el Subteniente Ralph Kessel de las SS y este es uno de mis hombres. Lo encontramos en una zanja con un cuchillo de cocina en la espalda, asesinado por uno de ustedes. Han visto al ejército alemán en retirada y eso les hace sentir esperanza. No deberían tenerla. Vamos... ¿Quién es el responsable de esto?".

Más adelante el Padre Merrin (aunque renuncie al ejercicio del sacerdocio en una parte de la película lo llamaremos así) pronuncia una frase bastante interesante. Es una duda de fe que creo todo creyente se ha planteado alguna vez frente a la existencia del mal en el mundo.

Padre Lankester Merrin: "Creía que Dios nos deja decidir entre el bien y el mal. Yo elegí el bien. El mal sucedió".

Poco más se puede destacar, salvo que la trama ahonda en la personalidad traumatizada del Padre Merrin y en los aspectos psicológicos del protagonista más que en la acción exorcizante como tal, como sucederá tras los cambios introducidos por Harlin. En ese sentido, no es sino lo que se esperaba de Schroeder, tal y como había realizado ya con los guiones de Taxi Driver o La Última Tentación de Cristo y que culminaría magistralmente años más tarde en la figura del Reverendo Toller en El Reverendo. Lo extraño es que la productora no supiera a quién estaba contratando y para qué, decidiendo prescindir en un primer momento de todo ese material de quien se sabe que prefiere lo introspectivo al efectismo.
Un último apunte sobre el final, que también tiene matices con la otra versión. Tras un exorcismo al demonio Pazuzu, el poblado donde se desarrolla la acción (Derati) vuelve a la normalidad y el ejército británico abandona el lugar. Pero uno de los ancianos locales advierte que el demonio perseguirá al Padre Merrin, quien ha recuperado su fe y su vocación y se marcha a Roma, donde no volveremos a saber nada de él hasta su aparición en El Exorcista y su nuevo encuentro con Pazuzu - Regan.

Con este comentario termino esta serie de críticas de la saga de El Exorcista que indudablemente fueron bajando el listón de calidad en cada entrega (a excepción de la tercera, quizás). La mala -pésima- noticia es que se ha anunciado un reboot para 2023 de toda la saga, con nuevas inflexiones y variantes en las tramas. Creo sinceramente que hubiera sido mejor haber dejado descansar en paz a la saga desde que el Padre Karras se precipitase por los icónicos 75 escalones de Georgetown en la primera entrega. Todo lo que ha venido después ha sido altamente prescindible. Así, que nunca mejor dicho: que Dios nos coja confesados...

Jaime Salado de la Riva
Crítica para Reflexiones cristianas: https://creoendios.blogspot.com/
2
6 de julio de 2006
10 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película parece una auténtica broma al mas puro estilo dos colgaos muy fumaos. Con frases de los aborígenes como "cogé paquete", cuando había que levantar a uno que se había desmayado y "me suda el nabo" cuando el jefe de la tribu (no le tembló ni una ceja) se empeñaba en no se qué y los yankees no le hacian ni caso. Mala con avaricia, hay que tener auténtica fe para ver este bodrio hasta el final, eso o un grupo nutridito de amigos que critiquen medianamente bien cada chorrada que aparece en la película logrando que al menos nos lo tomemos con humor.
3
1 de mayo de 2020 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pese a que el argumento no está del todo mal, lo que penaliza de verdad a esta "versión prohibida" de El Comienzo que me hace dar la razón a la productora la cual optó por no estrenarla en cines y volverla a rodar de nuevo, es su bajo presupuesto que no la hace digna de pertenecer a la mítica película original.

Es totalmente prescindible como las demás secuelas (quizás se salva El Exorcista 3), bastante lenta, no logra crear el clima de terror necesario para ser una precuela de quien es, vehiculos y vestuario impolutos a pesar de estar en el desierto, los decorados son de cartonpiedra, el final parece un capítulo más de embrujadas y posee aires de telefilm.
2
18 de agosto de 2023 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Buena desgracia que rueden dos versiones diferentes de la misma película y las dos terminen siendo una puta mierda. La versión de Schrader era la original, pero cuando los productores la vieron mandaron a todo el mundo a la calle y empezaron de nuevo, y no es de extrañar, esta película es pretenciosa, lenta, tediosa y ridícula. Luego vino la versión de Harlin, un bodrio comercial repleto de tópicos, y al final ambas películas resultan ser lamentables, cada una a su manera.

La que nos ocupa es una chorrada con aroma a telefilm y a la que se le nota que no está terminada del todo. Los efectos especiales son aún más bochornosos que en la otra, lo que ya era complicado. Todo lo relativo al exorcismo y el poseído en plan profeta budista en fin, totalmente ridículo. El padre Merrin parece otro personaje y el conflicto entre la tribu y los soldados es mero relleno inconcluso. Lo del mal entre los hombres está fatal desarrollado, el montaje es torpe y la película no transmite nada, ni miedo, ni espiritualidad, ni lecciones.
Así que nada, otra basura más para la colección.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow