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Ciudadano Kane

Drama Un importante magnate estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en Xanadú, su fabuloso castillo de estilo oriental. La última palabra que pronuncia antes de expirar, ”Rosebud”, cuyo significado es un enigma, despierta una enorme curiosidad tanto en la prensa como entre la población. Así, un grupo de ... [+]
Críticas 311
Críticas ordenadas por utilidad
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8
20 de diciembre de 2005
12 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Muy buena película, aunque no coincido con el rótulo de "Mejor de todos los tiempos".
Creo que esta peli jamás perderá vigencia, sobre todo en esta sociedad capitalista donde existe un culto enfermo al dinero, el poder, la acumulación de bienes, las influencias, etc.

Kane sufrió de esta patología, amasó una fortuna, forjó un imperio económico sin igual, cautivó a la sociedad con su discurso y su manera de ver las cosas, se sintió poderoso y se rodeó de gente vacía, superficial y materialista. Lamentablemente se dió cuenta tarde del error que había cometido, exactamente en su agonía.

"Rosbud" es la palabra clave que mantiene al espectador pegado a la pantalla para develar recién al final su significado.

Recomendable para pensar y reflexionar profundamente sobre nosotros mismos y sobre los objetivos que perseguimos en esta vida.
9
26 de octubre de 2018
9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tengo que reconocer que no he podido disfrutar esta película tal y como se debiera, debido a que ya conocía el giro final de la historia por los Simpson ya que es imposible no haber visto el episodio que hace referencia a esta película. Nunca había decidido verla por esta razón hasta que tras escuchar el podcast de Todopoderosos sobre este gran director, me hizo pensar que había mucho más en la película además de la historia y era cierto. Cada plano es una maravilla y el montaje es exquisito. Es cierto que soy un ignorante en el montaje pero me sorprende como hace esas transiciones de un lugar a otro, como se introduce en la escena, como nos muestra los escenarios... Todo ello en 1941 lo que lo hace más sorprendente. Esta película es recomendable verla en versión original para poder apreciar el control que tiene Orson Welles de su propia voz y como según van pasando los años en la película se refleja la vejez en la voz del personaje, es el único actor en la película que consigue esta proeza y hacerlo realista.
Como conclusión tengo que decir que es una obra maestra y aún en nuestro días es muy disfrutable esta película.
10
6 de diciembre de 2020
8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
A raíz de la muerte de Charles Foster Kane, un grupo de periodistas analiza su figura, y para ello intentarán desentrañar el misterio de la última palabra que pronunció: "Rosebud".

Basándose en la vida del poderoso magnate William Randolph Hearst, un director primerizo elaboró un filme extraño, único, fascinante, pleno de hallazgos visuales, que a través de una narración fragmentada estudiaba la existencia de un hombre complejo, mediante las diferentes perspectivas de aquellos que le trataron, distintas piezas de un puzzle incompleto.

Volver a ver "Ciudadano Kane" siempre garantiza nuevas sorpresas, ya sea por el uso de la luz y el espacio, los ingeniosos encuadres, el tono cambiante del relato, las frases que se quedan grabadas en la memoria –"la vejez es la única enfermedad de la que uno no tiene prisa por curarse", "es fácil ganar dinero si es lo único que se desea"–, o la sensación de tristeza que inunda cada instante. La escena donde se resume su primer matrimonio, la noche que encuentra a Susan, el estreno de la ópera, la explosión de cólera, la imagen de ese niño jugando en la nieve, desprenden una emoción que trasciende la pantalla, un dolor sincero que embriaga, todo rezuma poesía en la historia de un individuo que tuvo al mundo a sus pies, que deseaba ser amado por encima de todas las cosas, y que nunca alcanzó la felicidad.
Joseph Cotten
No se sabe si William Randolph Hearst se enfadó tanto debido a la descripción de su falta de ética, al despiadado retrato de sus relaciones personales, o ya fuera porque, al final de la película, todos los espectadores acabáramos sintiendo pena por él.
10
24 de agosto de 2021
8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Excelente producción donde la arrolladora personalidad de O. Welles -guionista, productor y director- salta a la pantalla como un torbellino que arrasa todo.
Desde las impresionantes primeras imágenes se advierte su dominio absoluto de la técnica narrativa, su solvencia en el ejercicio con las cámaras, su ajustado sentido del ritmo y el perfecto engarce entre las tramas para construir un discurso pleno de sentido que confiere enjundia al argumento.
Suele afirmarse que esta película constituye una verdadera renovación en el modo de hacer cine y seguramente no se falta a la verdad.
La ambientación también resulta magnífica, la iluminación parece una verdadera revelación y la fotografía juega con las texturas del blanco y negro para que cada matiz encuentre acomodo perfecto.
Y a eso hay que añadir una sobresaliente interpretación por parte de todo el elenco.
Para ver varias veces.
8
17 de octubre de 2010
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Rosebud. Palabra clave en la historia del cine, pues es el impulso que mueve la trama de ‘Ciudadano Kane’ (1941), esa magna película cuyo eje se centra en torno a las aventuras y desventuras de Charles Foster Kane, desde su niñez hasta su crepúsculo. Conviene resaltar que la obra está considerada, casi unánimente y según los entendidos, como una de las mejores a la hora de situarla en las cimas de esos entretenidos y a la vez estúpidos rankings cinematográficos que se montan anualmente. También considerar la pronta edad con la que Orson Welles manufacturó tal obra, pues tan sólo contaba con 24 años de edad en dicho momento. La crítica no la acogió, probablemente, como se merecía, siendo una película trangresora, innovadora y rompedora con todo lo hecho anteriormente. No obstante, el despliegue técnico que el novel Welles realizó aquí con el uso de flashbacks, el detallismo extremo, la simbología de las imágenes, su innovación visual (luz, profundidad, etcétera) y una puesta en escena tan “moderna”, marcó un antes y un después en el mundo del celuloide.
Ruth Warrick
Curiosidades y anécdotas aparte, centrémonos en el aspecto verdaderamente importante de una película: su historia. El guión del film adapta la vida del magnate William Randolph Hearst a la gran pantalla, cobrando éste vida en ella bajo el nombre ficticio de Charles Foster Kane. En su narración, centrándose en el aspecto profesional (público) del personaje, Orson Welles introduce ciertos puntos resaltables, como la aparición del sensacionalismo (pongan títulos grandes!), el nacimiento de la prensa amarilla o el uso de recursos “periodísticos” con el fin de manipular a la opinión pública. En estos aspectos, ‘Ciudadano Kane’ es perfecta. Un magnate del mundo del periodismo que controla los canales de comunicación y que, incluso, se permite el lujo (al más puro estilo berlusconiano) de ganar unas elecciones (¡vaya no! un asunto de faldas lo jode todo). Además de regocijarse en los entresijos que permiten la creación del imperio (como se dice en el film, “un imperio sobre un imperio”, en clara referencia al control de la prensa sobre la opinión pública y, consecuencia, sobre las élites políticas. P.ej. la guerra de Cuba). Tampoco conviene desdeñar la asociación del concepto “ciudadano” (soy la voz del ciudadano) con la defensa de ese tipo de prensa (ya hemos dicho, sensacionalismo y amarillismo), envuelto ello bajo el lema “ni fascista, ni comunista, soy un verdadero americano”, resquebrajando los cimientos de una democracia pura y sana (cómo se manipula al pueblo con tanta facilidad). Además de éste, tiene muchos guiños ácidos dedicados al mundo de la política y el poder.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La historia también se centra en los aspectos personales del personaje (los cuáles, a su vez, influyen en sus tareas profesionales), resaltando en él la osadía, la ambición, el despotismo. Características todas ellas ligadas a un punto de rebeldía, de enfrentamiento con el mundo. En el tema sentimental, el tema del amor, Kane no podrá jugar las mismas cartas que con el gran público. Ni una ópera a la medida de su amante, ni un castillo en Xanadú, ni todos los lujos del mundo. Nada hará que Kane muera en soledad, agarrándose a esa bola que le transportaba a su infancia y vocalizando esa palabra tan inmortal: “rosebud”. Teoría aceptada, Rosebud se refiere al nombre del trineo con el que el niño Kane jugaba antes de que su madre firmara su pasaporte hacia las escuelas de élite, hacia universidades como Yale o Harvard, hacia el control de empresas de un lucro inimaginable. Antes de que todo eso sucediera, él disfrutaba jugando con su trineo en la nieve, en compañía del calor de su madre, apartado del mundo, en felicidad. Así murió, apartado del mundo, pero esta vez, contra su voluntad, en soledad, rodeado tan sólo de materialismo vacuo que luego ardería en llamas.
Joseph Cotten & Orson Welles
Es la historia de Charles Foster Kane, una historia inmortal. Su vida pública y privada narradas de manera deslumbrante, entrelazadas casi en simbiosis, con una casuística perfecta que sirve para pulir finamente al personaje. Una terrible lección moral. Es la balanza que sitúa en un peso la felicidad, la calidez, la bondad. En el otro, la avaricia, la pomposidad, el despotismo. Está claro, atendiendo a ese amargo final, atendiendo a rosebud, porque lado de la balanza se decanta el cineasta. Cuánto daría el infeliz de Kane por volver a ser un niño.
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