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| 19 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Gilbert
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
29 de Octubre de 2009 |
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No, cuando digo "tiros" no me estoy refiriendo a los que salen de un arma. Que por cierto hay poco de eso aquí, una buena película de cine negro con uno de esos guiones que hoy no abundan. Pero bueno, otros vendrán que me superarán y harán una crítica decente.
Lo que quiero hablar, y no sé porqué pero lo estuve pensando mientras veía este filme (síiii, es recomendable) es como a traves del cine uno puede comprobar que cuanto más avanza el calendario más disminuye el tiro de los pantalones de los hombres.
- En los años 20 no es que fuesen de tiro alto, es que llegaban al pecho. Fíjense en Charlot, por ejemplo.
- En los 30, si ven una película de Spencer Tracy joven, observarán que los pantalones llegan mucho más arriba de la cintura.
- La cinta de esta crítica es de los 40. El cinturón aprieta un poco más arriba del ombligo.
- A propósito de cinturones, dense cuenta como Humphrey Bogart en sus pelis de los 50 se lo ajusta constantemente de debajo del ombligo a por encima.
- Los 60 bajó algo el tiro y apretó el cinturón.
- En los 70 ya fue el apretón de todo el pantalón en general, y el tiro justo por el hueso de la cadera.
- Los 80 casi no cuentan, porque la cuestíon era ir hortera. Con bombachos o marcapaquetes.
- En los 90 el tiro más a o menos se normalizó.
- Y en esta década directamente se enseña los calzoncillos.
La decada que viene, cuando vaya un hombre al excusado, ¿hará falta bajarse los pantalones?
Gilbert 
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| 8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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fantomas
Fuerte Chungo (España)
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Su valoración:  |
20 de Octubre de 2011 |
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Hay cosas inequívocamente americanas que hay que conocer. Son hechos que ya no se dan. No se aprenden en el colegio. Pero sí en Envuelto en la sombra.
- Clásica oficina del detective privado. Mesa de madera: botella de whisky en el cajón, silla, amplio ventanal y secretaria rubia en la entrada.
- Ver a la policía en el pescante del coche en una persecución.
- Que te diga un poli: "Estoy de acuerdo que le hayas zurrado al señor Jardine, pero la próxima vez, dímelo antes. Hasta luego."
- Descubrir la sombra de alguien que te sigue para jugártela.
- Aprender con Clifton Webb cómo se sufre con una mujer joven y hermosa y algo putilla. Por cierto, diría que Clifton Webb se ha reencarnado en Carlos García Calvo. Por los exquisitos modales, aire excéntrico, personalidad altiva y refinado gusto del que hacen gala.
- Esconder un muerto debajo de la cama (provisionalmente).
- Y por supuesto, el placer de fumar un cigarrillo como se hacía antes. Disfrutándolo. Sin miedos. Llevárselo a los labios con gesto de mala leche, sacar un fósforo (por favor, evite el mechero, sea usted un tipo duro), encenderlo rascándolo en un mueble, tirar la cerilla al suelo de la casa y luego la ceniza por la alfombra según vas de un sitio a otro.
- Y esas rubias enamoradas... Hoy día las hay pero ese amor incondicional... No sé. Es que ya no hay tíos duros...
fantomas 
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| 6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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alfie
Triana (España)
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Su valoración:  |
5 de Febrero de 2010 |
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¿Qué es el noirstyle? Ante esta pregunta la respuesta es clara. Lean, busquen e infórmense y verán que conceptualmente no hay ninguna duda al respecto. Resumiendo, digamos que es una hoja de ruta impuesta por la novela policíaca americana de las primeras décadas del siglo XX donde la puesta en escena, los personajes y la narración cumplen unas normas propias y muy singulares. Sin embargo, cuando nos enfrentamos al concepto noir en el cine la cosa se complica. Y se complica por la propia idiosincrasia de este arte que se nutre de tantos estilos y de tantas influencias que a veces encasillar a un filme en un determinado movimiento o género resulta harto complicado.
Así nos encontramos multitud de cintas de la época que contienen rasgos característicos del cine negro pero que no pertenecen estrictamente al él. Podemos recordar westerns como “Pursued” de Walsh, dramas como “Human Desire” de Lang, policíacos como “Touch of Evil” de Welles, melodramas como “Possessed” de Bernhardt o cine de gángsters como “White Heat” también de Walsh. Pero todas estas cintas indudablemente no son cine negro puro. A éste, por el contrario, si pertenecen con todas sus consecuencias “The Big Sleep” de Hawks, “The Maltese Falcon” de Huston, “Out of the Past” de Tourneur o esta que nos ocupa “The Dark Corner” de Hathaway.
Fíjense en el patrón a seguir: se abre la escena. Oficina de un "private eye" en LA o NY preferentemente. A nuestro detective se le ve al límite o muy cerca, tanto en lo personal como en lo profesional, cosa que no le impide tener una bonita secretaria que suele estar enamorada de él. Lleva unos cuantos días durmiendo en el sofá de la oficina y hay unas cartas de la casera en el suelo reclamándole la renta del alquiler desde varios meses atrás. El bourbon en el primer cajón de la mesa y el cenicero rebosante de colillas no pueden faltar. Y entonces aparece una femme fatale proponiéndole un caso a todas luces raro y complicado sobre la desaparición de su marido, un familiar o un objeto valioso, o bien un matón a sueldo u otro elemento de dudosa reputación con asuntos pendientes de un pasado no muy lejano. Evidentemente ambos casos se complican hasta poner a nuestro detective al borde del abismo. La trama se resolverá entre clubs, donde una orquesta ameniza con una preciosa música, los barrios bajos de la gran ciudad y apartamentos mugrientos y poco glamurosos. ¡Ah! Y la policía llegará cuando todo esté resuelto, claro.
(sigue en el "spoiler" sin desvelar partes del argumento)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Este es el espíritu de Chandler y de Hammett, los impulsores por excelencia de la novela negra. Y esto es lo que cumple a la perfección “The Dark Corner”, una grandísima película con una sólida dirección y con un elenco interpretativo de primera línea en la que destaca al asombroso Willianm Bendix, uno de mis favoritos. Y es que cuando lo que cuentas es cautivador y además lo haces manteniendo un pulso narrativo consistente y apoyándote en unas imágenes cuidadas y estilosas, puedes hacer pasar al público un rato genial y entretenido; tenerlo absorto en la pantalla como pocos géneros lo hacen. Así que si se enfrentan a “The Dark Corner” ya saben: tendrán fotogramas respirando noir por todos sus costados. A mí me encanta….seguro que a ustedes también.
alfie 
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| 6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Arpegio
Central Park (Estados Unidos)
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Su valoración:  |
15 de Junio de 2011 |
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Película propiamente del cine negro, con todos los elementos requeridos para tal fin. Un hombre se da cuenta que es perseguido y así empieza una trama de engaños y la investigación de su parte, con secretaria incluida. La actuación más importante es Clifton Webb, quien con su contención recrea una parte esencial del caso así como Lucille Ball quien da credibilidad a su personaje. Los lúgubres ambientes recreados como los apartamentos, callejones y oficina en contraste al juego de palabras al final mezclando el arte y crimen, hacen que incluso el humor tenga presencia en el film.
La historia es sencilla pero muy efectiva, con varias sorpresas a su debido tiempo. Varios tics para investigador privado son desvelados y el valor del vestuario hacen parte de esta historia que intriga, emociona y entretiene. Más que suficiente.
Arpegio 
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