Tom en el granero
2013 

6.5
2,868
Drama
Tom, un joven publicitario, asiste al funeral de su novio, que ha muerto en un accidente de tráfico. En una granja aislada se encuentra por primera vez con la madre de su amado. Ella no lo conoce ni sabe qué clase de relación mantuvo con su hijo. Tom descubrirá entonces que su novio había estado enamorado de una mujer llamada Sarah. (FILMAFFINITY)
23 de noviembre de 2013
23 de noviembre de 2013
11 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tom à la ferme, te coge desprevenido. Es una sorpresa visual y narrativa como pocas se han visto en tiempo. Cuesta entrar en la piel de sus detractores. Y esa es su definición, su mayor logro y a la vez su gran inconveniente: o te magnetiza o te repulsa.
Un gran plano general de la carretera de Montreal a la granja, tanto de ida como de vuelta nos coloca tras Tom en un arranque muy road movie. Tom es bastante menudo y el valor descriptivo de esos enormes planos inaugurales, musicalizados por el Windmills of my mind versión francesa, podría significar la poquita cosa que es.
Pero no debe ser tan insignificante cuando la cámara persigue su nuca. Su cuello y sus rizos airadamente recogidos tras sus orejas. Hay cierta manía persecutoria sobre Tom, su cabello y su rostro imberbe de rasgos gráciles y afeminados.
Acude al funeral de su novio sin que la madre del fallecido sepa de la relación entre ambos. Tiene el cabello rubio como las hojas afiladas del maíz. Se estaría mimetizando con el lugar nada más llegar. Hasta qué extremos, dependerá de él.
Un gran plano general de la carretera de Montreal a la granja, tanto de ida como de vuelta nos coloca tras Tom en un arranque muy road movie. Tom es bastante menudo y el valor descriptivo de esos enormes planos inaugurales, musicalizados por el Windmills of my mind versión francesa, podría significar la poquita cosa que es.
Pero no debe ser tan insignificante cuando la cámara persigue su nuca. Su cuello y sus rizos airadamente recogidos tras sus orejas. Hay cierta manía persecutoria sobre Tom, su cabello y su rostro imberbe de rasgos gráciles y afeminados.
Acude al funeral de su novio sin que la madre del fallecido sepa de la relación entre ambos. Tiene el cabello rubio como las hojas afiladas del maíz. Se estaría mimetizando con el lugar nada más llegar. Hasta qué extremos, dependerá de él.

Esta es una historia de tentaciones y de complaciente autodestrucción. De mentiras, ocultaciones, de hostilidades. De bestias humanas y bestias animales. Donde hay lados oscuros fascinantes y donde la pulsión sexual no resuelta o reprimida, naturalmente se torna en acto violento.
¿Es Tom honesto y consecuente con sus propios actos y elecciones? ¿O se dejará llevar por un mundo de mentiras e imposturas? ¿Tom es un juguete? Tom está atrapado entre el deseo y el peligro de su propia integridad física.
La de Xabier Dolan es una muestra enfática del uso del color tan magníficamente otoñal con el que Tom se “camaleoniza”. Contrasta la estrechez de los planos de la cocina de la casa familiar, muy numerosos, con las grandísimas perspectivas generales de la carretera hacia la libertad. La banda sonora es algo hitchcoockiana y profundamente efectista, pero eso no demerita la cinta sino que enfatiza la fuerza de una narración contudente donde las haya que, esta que escribe, aplaude efusivamente.
¿Es Tom honesto y consecuente con sus propios actos y elecciones? ¿O se dejará llevar por un mundo de mentiras e imposturas? ¿Tom es un juguete? Tom está atrapado entre el deseo y el peligro de su propia integridad física.
La de Xabier Dolan es una muestra enfática del uso del color tan magníficamente otoñal con el que Tom se “camaleoniza”. Contrasta la estrechez de los planos de la cocina de la casa familiar, muy numerosos, con las grandísimas perspectivas generales de la carretera hacia la libertad. La banda sonora es algo hitchcoockiana y profundamente efectista, pero eso no demerita la cinta sino que enfatiza la fuerza de una narración contudente donde las haya que, esta que escribe, aplaude efusivamente.
6 de junio de 2014
6 de junio de 2014
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
‘Mommy’, el más reciente film de Dolan, fue recientemente galardonado en la última edición de Cannes, donde incluso se le puso al nivel del legendario Jean-Luc Godard, recibiendo ex aequo el premio del Jurado.
Trabajando por primera vez con una historia no creada por el mismo, pues está basada en una obra de teatro, con ‘Tom à la ferme’ el joven director canadiense consigue su film más logrado, el más maduro y también quizá el más accesible, (sin haber visto ‘Mommy’ aún).
Tom (el mismo Dolan), conduce desde Montreal hasta una aislada granja, para acudir al funeral de su novio, llegando ahí descubre que la madre del chico desconocía la identidad sexual de su hijo, ella pensaba que él era heterosexual y que tenía una novia de nombre Sarah.
También conocerá al hermano, un tipo rudo que lo amenazará para evitar que Tom descubra la verdadera identidad de su hermano ante su madre.
A la manera de un thriller áspero, Dolan va relatando la incómoda visita de Tom, que irá desvelando ciertos oscuros secretos de una familia un tanto tradicional, por lo menos en la apariencia.
Trabajando por primera vez con una historia no creada por el mismo, pues está basada en una obra de teatro, con ‘Tom à la ferme’ el joven director canadiense consigue su film más logrado, el más maduro y también quizá el más accesible, (sin haber visto ‘Mommy’ aún).
Tom (el mismo Dolan), conduce desde Montreal hasta una aislada granja, para acudir al funeral de su novio, llegando ahí descubre que la madre del chico desconocía la identidad sexual de su hijo, ella pensaba que él era heterosexual y que tenía una novia de nombre Sarah.
También conocerá al hermano, un tipo rudo que lo amenazará para evitar que Tom descubra la verdadera identidad de su hermano ante su madre.
A la manera de un thriller áspero, Dolan va relatando la incómoda visita de Tom, que irá desvelando ciertos oscuros secretos de una familia un tanto tradicional, por lo menos en la apariencia.

Xavier Dolan
El inicial rechazo de Tom para con el hermano de su ex, se irá convirtiendo en fascinación y le harán dudar acerca de su deseo de volver a la ciudad, enfrentándose y haciendo que la familia en si se enfrente también, y cada uno, a sus propios demonios.
Dolan hace su película más contenida y efectiva, a diferencia de las anteriores, y por lo tanto se siente un mayor control de todo el relato; con un pulso firme donde se muestra, y bien, la experiencia que el joven realizador ha ido acumulando.
Dolan hace su película más contenida y efectiva, a diferencia de las anteriores, y por lo tanto se siente un mayor control de todo el relato; con un pulso firme donde se muestra, y bien, la experiencia que el joven realizador ha ido acumulando.
18 de enero de 2015
18 de enero de 2015
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es innegable que el joven director Xavier Dolan hace un cine que no deja indiferente, produce esa dualidad de efectos en el espectador, en el sentido que te puede encantar por su originalidad y personalidad o bien te puede resultar un bodrio excesivo lleno de excentricidades.
Centrándome en esta película, nos sorprende esta vez con una historia compleja, llena de matices, a mi juicio algo incompleta y carente de profundidad en su justificación, aunque acertada en la descripción de la relación entre los dos protagonistas, aun así la historia y otros personajes me quedan incompletos, como el fallecido, la madre, y Sarah.
Nos cuenta la historia de Tom, un joven publicitario moderno y urbano que acude al funeral de su amante, un hombre que falleció en un accidente de tráfico. Tom acude a una granja con vacas lecheras donde se encontrará con la madre del fallecido, la cual ignora que su hijo hubiera tenido una relación homosexual y pensaba que estaba enamorado de una mujer llamada Sarah. Entra en escena un nuevo personaje, el hermano del novio llamado Francis. Y surgirá lo inesperado. Tom ahora siente cierta atracción hacia Francis pero a la vez va descubriendo que tiene un comportamiento psicópata.
La película consigue captar la atención del espectador, plasma bien las características de las dos personas involucradas en una relación de maltrato, entendiendo que ambas partes funcionan de manera patológica.
El propio director asume el papel de protagonista rubio oxigenado, interpretando a un personaje pusilánime, falto de autoestima, algo estúpido, donde quizá debido a la debilidad de su estado tras la muerte de su novio, es carne de cañón para ser anulado como ser humano, entrando en una espiral de fascinación hacia su propio cuñado, del que no sabía de su existencia, por recordarle a su novio, en su olor, su físico, su voz, convirtiéndose en una autentica víctima, víctima de malos tratos físicos y psicológicos por su cuñado sociópata, que ralla la psicopatía.
No hablaremos de maltratador y víctima, a partir de ahora hablaremos de “leones y gacelas”. Los leones son animales que tratan de cazar gacelas para extraer de ellas todo lo que son y lo que las definen. Las gacelas son animales muy veloces que corren tanto o más que un león y que pueden o no huir de los leones.
El propio director asume el papel protagonista como gacela, no del todo creíble en su actuación. Aunque de alguna forma consigue transmitir la falta de autoestima y el valor que estas personas se dan a sí mismas tan bajo, que nada tienen que ver con su nivel intelectual.
El león anula todo el tiempo a la gacela, así como todos sus espacios físicos mientras trabaja para suprimir el antiguo comportamiento de la gacela. La gacela es lentamente, o rápidamente, precipitadamente aislada de todas las personas menos del león.
El león produce en la gacela una sensación de indefensión, miedo y dependencia. Te entrena para que te comportes del modo que él quiere que te comportes. Consigue manipularte gradualmente para que te veas a ti misma de un modo diferente, destruyendo tu confianza en ti misma. Impone una lógica cerrada en el que realmente no acepta datos nuevos, opiniones, o críticas. En otras palabras, lo que él dice, es, y punto. Todo ello a través de la violencia que genera miedo y anulación. Y es esto lo que el director ha sabido describir con acierto en la película.
Muy acertado en su papel el actor Pierre-Yves Cardinal, con un físico espectacular, un tío atractivo, cachas, varonil, inquietante, de mirada vacía, que consigue traspasar la pantalla, plasmando esa extraña atracción y magnetismo de estos sujetos..., bien sean sociópatas, narcisistas, o psicópatas.
En definitiva el actor consigue plasmar muy acertadamente las características del agresor, que como podremos comprobar se solapan muy bien con las de su víctima, dándose la mezcla perfecta para que se dé el maltrato.
Recomendable, partiendo de la base que te gustará por su originalidad o te parecerá un coñazo de película, en ningún caso te dejará indiferente.
Centrándome en esta película, nos sorprende esta vez con una historia compleja, llena de matices, a mi juicio algo incompleta y carente de profundidad en su justificación, aunque acertada en la descripción de la relación entre los dos protagonistas, aun así la historia y otros personajes me quedan incompletos, como el fallecido, la madre, y Sarah.
Nos cuenta la historia de Tom, un joven publicitario moderno y urbano que acude al funeral de su amante, un hombre que falleció en un accidente de tráfico. Tom acude a una granja con vacas lecheras donde se encontrará con la madre del fallecido, la cual ignora que su hijo hubiera tenido una relación homosexual y pensaba que estaba enamorado de una mujer llamada Sarah. Entra en escena un nuevo personaje, el hermano del novio llamado Francis. Y surgirá lo inesperado. Tom ahora siente cierta atracción hacia Francis pero a la vez va descubriendo que tiene un comportamiento psicópata.
La película consigue captar la atención del espectador, plasma bien las características de las dos personas involucradas en una relación de maltrato, entendiendo que ambas partes funcionan de manera patológica.
El propio director asume el papel de protagonista rubio oxigenado, interpretando a un personaje pusilánime, falto de autoestima, algo estúpido, donde quizá debido a la debilidad de su estado tras la muerte de su novio, es carne de cañón para ser anulado como ser humano, entrando en una espiral de fascinación hacia su propio cuñado, del que no sabía de su existencia, por recordarle a su novio, en su olor, su físico, su voz, convirtiéndose en una autentica víctima, víctima de malos tratos físicos y psicológicos por su cuñado sociópata, que ralla la psicopatía.
No hablaremos de maltratador y víctima, a partir de ahora hablaremos de “leones y gacelas”. Los leones son animales que tratan de cazar gacelas para extraer de ellas todo lo que son y lo que las definen. Las gacelas son animales muy veloces que corren tanto o más que un león y que pueden o no huir de los leones.
El propio director asume el papel protagonista como gacela, no del todo creíble en su actuación. Aunque de alguna forma consigue transmitir la falta de autoestima y el valor que estas personas se dan a sí mismas tan bajo, que nada tienen que ver con su nivel intelectual.
El león anula todo el tiempo a la gacela, así como todos sus espacios físicos mientras trabaja para suprimir el antiguo comportamiento de la gacela. La gacela es lentamente, o rápidamente, precipitadamente aislada de todas las personas menos del león.
El león produce en la gacela una sensación de indefensión, miedo y dependencia. Te entrena para que te comportes del modo que él quiere que te comportes. Consigue manipularte gradualmente para que te veas a ti misma de un modo diferente, destruyendo tu confianza en ti misma. Impone una lógica cerrada en el que realmente no acepta datos nuevos, opiniones, o críticas. En otras palabras, lo que él dice, es, y punto. Todo ello a través de la violencia que genera miedo y anulación. Y es esto lo que el director ha sabido describir con acierto en la película.
Muy acertado en su papel el actor Pierre-Yves Cardinal, con un físico espectacular, un tío atractivo, cachas, varonil, inquietante, de mirada vacía, que consigue traspasar la pantalla, plasmando esa extraña atracción y magnetismo de estos sujetos..., bien sean sociópatas, narcisistas, o psicópatas.
En definitiva el actor consigue plasmar muy acertadamente las características del agresor, que como podremos comprobar se solapan muy bien con las de su víctima, dándose la mezcla perfecta para que se dé el maltrato.
Recomendable, partiendo de la base que te gustará por su originalidad o te parecerá un coñazo de película, en ningún caso te dejará indiferente.
31 de julio de 2014
31 de julio de 2014
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay una escena simbólica en Tom à la ferme que describe a la perfección el inestable tono que preside toda la película. En ella, Agathe, la madre que interpreta con mano firme Lise Roy, enseña a la falsa novia de su difunto hijo una caja con recuerdos familiares mientras confiesa sorprenderse por no ver en ella ningún atisbo de tristeza. La madre, que parece participar de una farsa perfectamente montada por Dolan, inicia acto seguido un emotivo soliloquio en el que sale a la superficie toda la rabia del personaje; y es en ese momento, en una transición de poquísimos segundos, cuando la escena pasa de ser un fragmento impostado a un verdadero torrente de sentimientos.
La cuarta película de Dolan está repleta de giros y de quiebros similares: su trayectoria va del sinsentido al drama vivísimo, de la tomadura de pelo a la tragedia de altos vuelos. Dolan muta, aunque la esencia sigue siendo la misma: Tom à la ferme podría parecer un subterfugio cercano al thriller, pero en realidad Dolan realiza una apropiación de géneros, nunca una adaptación, llevando una trama aparentemente ajena a sus señas como autor a un terreno propio (los personajes, aun formando parte de un puzzle de suspense, se comportan según el carácter desbordante, brusco y enérgico propio del universo de su director, algo similar a lo que hizo Almodóvar, director que se encuentra en las bases de la mirada de Dolan, en la intrincada La piel que habito).
De esa mezcla surge una obra desasosegante y misteriosa, hermética a propósito, excéntrica por necesidad, que no dista demasiado del triángulo amoroso de Les amours imaginaires o de los amores-odios familiares de J'ai tué ma mère. Y es en la relación con la obra de Dolan, y no con sus diferencias (que las hay, y notables: mencionaremos, por ejemplo, la efectiva concepción fotográfica, cámara en mano y scope reducido, de las escenas de mayor tensión, claramente diferenciadas de los dominantes planos estáticos), donde Tom à la ferme se convierte en un campo fértil de interpretaciones: puede ser la historia de una madre que prefiere vivir entre mentiras, de un hijo tosco que encuentra en el novio de su hermano una representación del ser querido o de un amante que ve en el hermano del desaparecido parte de la esencia de la persona que ya no está.
Afortunadamente, Dolan se muestra más intrigante que taxativo, más erótico que sexual, más insinuante que resolutivo: eso explica que el film se inicie con una ida y se cierre con una huida-regreso, y que en ambos casos la trayectoria emocional del protagonista, enmarcada en una transición ciudad-campo-ciudad, se describa mediante las letras y los ritmos de dos baladas, Les moulins de mon coeur de Michel Legrand y Going to a town de Rufus Wainwright, en cuyas letras se concentra todo el sentido y la sensibilidad de la película.
@Xavicinoscar, Cinoscar & Rarities
http://cachecine.blogspot.com
La cuarta película de Dolan está repleta de giros y de quiebros similares: su trayectoria va del sinsentido al drama vivísimo, de la tomadura de pelo a la tragedia de altos vuelos. Dolan muta, aunque la esencia sigue siendo la misma: Tom à la ferme podría parecer un subterfugio cercano al thriller, pero en realidad Dolan realiza una apropiación de géneros, nunca una adaptación, llevando una trama aparentemente ajena a sus señas como autor a un terreno propio (los personajes, aun formando parte de un puzzle de suspense, se comportan según el carácter desbordante, brusco y enérgico propio del universo de su director, algo similar a lo que hizo Almodóvar, director que se encuentra en las bases de la mirada de Dolan, en la intrincada La piel que habito).
De esa mezcla surge una obra desasosegante y misteriosa, hermética a propósito, excéntrica por necesidad, que no dista demasiado del triángulo amoroso de Les amours imaginaires o de los amores-odios familiares de J'ai tué ma mère. Y es en la relación con la obra de Dolan, y no con sus diferencias (que las hay, y notables: mencionaremos, por ejemplo, la efectiva concepción fotográfica, cámara en mano y scope reducido, de las escenas de mayor tensión, claramente diferenciadas de los dominantes planos estáticos), donde Tom à la ferme se convierte en un campo fértil de interpretaciones: puede ser la historia de una madre que prefiere vivir entre mentiras, de un hijo tosco que encuentra en el novio de su hermano una representación del ser querido o de un amante que ve en el hermano del desaparecido parte de la esencia de la persona que ya no está.
Afortunadamente, Dolan se muestra más intrigante que taxativo, más erótico que sexual, más insinuante que resolutivo: eso explica que el film se inicie con una ida y se cierre con una huida-regreso, y que en ambos casos la trayectoria emocional del protagonista, enmarcada en una transición ciudad-campo-ciudad, se describa mediante las letras y los ritmos de dos baladas, Les moulins de mon coeur de Michel Legrand y Going to a town de Rufus Wainwright, en cuyas letras se concentra todo el sentido y la sensibilidad de la película.
@Xavicinoscar, Cinoscar & Rarities
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26 de octubre de 2015
26 de octubre de 2015
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Xavier Dolan es el joven director canadiense de quien últimamente se habla. Con tan solo 24 años también participa como actor, productor, editor, director y escritor de toda su producción cinematográfica la cual es amplia para su edad (J’ai tué ma mère, 2009; Les Amours Imaginaires, 2010; Laurence Anyways, 2012; Tom à la Ferme, 2013 y su más reciente trabajo, el cual aún está en proceso, es Mommy, 2014). Su breve y productiva vida mantiene esa característica de cine independiente que lo representa tan bien.
laurence-anyways-poster-b
Su filmografía tiene en común esos elementos tanto en las historias como en el ambiente, tanto en los objetos como en los personajes, que tiñe todo con una sordidez y genera una historia que desde un hilo se va fracturando hasta desmontar completamente a la sociedad. Normalmente son historias que se relacionan con algún elemento LGTBI de manera circunstancial, ya que contienen una proyección mucho más universal que gira alrededor de la historia central. En el caso de Laurence Anyways coloca un elemento heterodoxo dentro de una relación heterosexual, es decir la figura masculina, de la pareja, decide cambiar su género, el físico, al femenino e intenta mantener el lazo que tiene con su esposa; es como exponer en una sociedad —que se mofa de contemporánea y moderna, como es el caso de Canadá— una figura “anormal”, que desde tiempos remotos siempre se ha visto como “el otro”, como sucedió en el siglo xiv con las brujas, los locos, etcétera, situación que no ha cambiado hoy en día en cuanto a ese estigma. La reacción social no es la esperada, tanto desde el núcleo familiar, parte íntima y privada, como en la escena pública, representada en este caso, por su trabajo en la universidad y sus estudiantes.
En general su propuesta cinematográfica tiende a desarticular a la sociedad, la familia y al individuo, roza con una crueldad bastante delineada que señala esos elementos hegemónicos detonantes. Podemos hablar de un cine muy visual, agudo e implacable y que es tan solo el principio de cuatro años de dirección, algo muy prometedor y distinto ya que choca con las historias estereotipadas del cine comercial, y en algunos casos, con el mismo cine independiente.
Tom a la ferme
La película Tom à la Ferme, se suscribe dentro del género del drama y el thriller, pues es la historia de una familia que vive en una granja alejada de todo signo de civilización, no hay señal de móvil, es una extraña mala coincidencia para el invitado, Tom. Es una familia que se ha ido derrumbando sin la figura paterna y ahora sin el hermano menor —solo sobrevive la madre, Agathe, y el hijo mayor, Francis—.
A lo largo de la historia y de manera velada se infiere una relación entre hermanos bastante estrecha y desconocida hasta para el espectador, lo que tampoco queda del todo claro es sí para la madre sea igual. El detonante de la historia es Tom, novio del difunto hermano, un chico de ciudad que va a la granja donde nació su pareja con la intención de despedirse en su funeral y por una circunstancia particular se ve atrapado ahí sin poder salir. La familia del difunto se ve aislada de los círculos sociales por su pasado, a lo largo de la historio no se sabe cual es el motivo y Tom lo percibe hasta que consigue informarse al respecto, se da cuenta que el hermano mayor tiene un pasado violento que ha provocado ese gran vacío social.
Una cantidad de elementos se van enlistando a lo largo de la historia como la muerte del novio de Tom, la búsqueda de la casa familiar, la granja y su lugar apartado de la sociedad, la ausencia social, la violencia del hermano mayor, la relación turbia que se genera entre Francis y Tom, la “ignorancia” consciente de la madre, la relación entre los hermanos, etcétera. Todos son factores que desconciertan y motiva el miedo en algunas ocasiones, otras la intriga que mantiene al espectador atento por la agilidad de la trama.
Creo que con estas cuatro películas podemos clasificar a Dolan como el nuevo Rainer W. Fassbinder de nuestro tiempo, ese hombre insaciable e hiperactivo en el momento creativo, lleno de historias que contar con un punto de vista muy diferente a lo que se esta haciendo en este momento. Con una perspectiva mucho más alternativa es como el nuevo motivo que reformulará el cine independiente y por ello provocará muchas opiniones encontradas
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Su filmografía tiene en común esos elementos tanto en las historias como en el ambiente, tanto en los objetos como en los personajes, que tiñe todo con una sordidez y genera una historia que desde un hilo se va fracturando hasta desmontar completamente a la sociedad. Normalmente son historias que se relacionan con algún elemento LGTBI de manera circunstancial, ya que contienen una proyección mucho más universal que gira alrededor de la historia central. En el caso de Laurence Anyways coloca un elemento heterodoxo dentro de una relación heterosexual, es decir la figura masculina, de la pareja, decide cambiar su género, el físico, al femenino e intenta mantener el lazo que tiene con su esposa; es como exponer en una sociedad —que se mofa de contemporánea y moderna, como es el caso de Canadá— una figura “anormal”, que desde tiempos remotos siempre se ha visto como “el otro”, como sucedió en el siglo xiv con las brujas, los locos, etcétera, situación que no ha cambiado hoy en día en cuanto a ese estigma. La reacción social no es la esperada, tanto desde el núcleo familiar, parte íntima y privada, como en la escena pública, representada en este caso, por su trabajo en la universidad y sus estudiantes.
En general su propuesta cinematográfica tiende a desarticular a la sociedad, la familia y al individuo, roza con una crueldad bastante delineada que señala esos elementos hegemónicos detonantes. Podemos hablar de un cine muy visual, agudo e implacable y que es tan solo el principio de cuatro años de dirección, algo muy prometedor y distinto ya que choca con las historias estereotipadas del cine comercial, y en algunos casos, con el mismo cine independiente.
Tom a la ferme
La película Tom à la Ferme, se suscribe dentro del género del drama y el thriller, pues es la historia de una familia que vive en una granja alejada de todo signo de civilización, no hay señal de móvil, es una extraña mala coincidencia para el invitado, Tom. Es una familia que se ha ido derrumbando sin la figura paterna y ahora sin el hermano menor —solo sobrevive la madre, Agathe, y el hijo mayor, Francis—.
A lo largo de la historia y de manera velada se infiere una relación entre hermanos bastante estrecha y desconocida hasta para el espectador, lo que tampoco queda del todo claro es sí para la madre sea igual. El detonante de la historia es Tom, novio del difunto hermano, un chico de ciudad que va a la granja donde nació su pareja con la intención de despedirse en su funeral y por una circunstancia particular se ve atrapado ahí sin poder salir. La familia del difunto se ve aislada de los círculos sociales por su pasado, a lo largo de la historio no se sabe cual es el motivo y Tom lo percibe hasta que consigue informarse al respecto, se da cuenta que el hermano mayor tiene un pasado violento que ha provocado ese gran vacío social.
Una cantidad de elementos se van enlistando a lo largo de la historia como la muerte del novio de Tom, la búsqueda de la casa familiar, la granja y su lugar apartado de la sociedad, la ausencia social, la violencia del hermano mayor, la relación turbia que se genera entre Francis y Tom, la “ignorancia” consciente de la madre, la relación entre los hermanos, etcétera. Todos son factores que desconciertan y motiva el miedo en algunas ocasiones, otras la intriga que mantiene al espectador atento por la agilidad de la trama.
Creo que con estas cuatro películas podemos clasificar a Dolan como el nuevo Rainer W. Fassbinder de nuestro tiempo, ese hombre insaciable e hiperactivo en el momento creativo, lleno de historias que contar con un punto de vista muy diferente a lo que se esta haciendo en este momento. Con una perspectiva mucho más alternativa es como el nuevo motivo que reformulará el cine independiente y por ello provocará muchas opiniones encontradas
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