Todos los hombres del presidente
1976 

7.2
15,342
Intriga. Drama
En 1972, dos jóvenes periodistas del diario The Washington Post, Bob Woodward (Robert Redford) y Carl Bernstein (Dustin Hoffman), comienzan a investigar lo que parece ser un simple allanamiento del cuartel general del Partido Demócrata en Washington. Sus descubrimientos desencadenan el llamado 'caso Watergate', que provocó la dimisión del presidente Richard Nixon. (FILMAFFINITY)
16 de abril de 2007
16 de abril de 2007
152 de 198 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película está muy bien documentada, pero eso produce un gran problema, que se hace demasiado complicada de seguir. Se citan infinidad de nombres y hechos, de los cuales, ninguno se muestra visualmente, lo que produce que sean difíciles de memorizar.
En cuanto a la interpretación de la pareja de periodistas es muy buena, lo cual, creo que le da mucho poder de convicción a lá historia y hace que sea más o menos amena de ver; aunque, como ya dije antes, tiene demasiados datos.
Un gran fallo que tiene la película en español es el paupérrimo doblaje, por eso recomiendo muy efusivamente que se intente ver en VOSE.
Esta película es muy recomendable si se quiere saber una parte interesante de la historia de la política estadounidense, aunque hay que tener en cuenta, según mi opinión, que no tiene una gran calidad escénica.
En cuanto a la interpretación de la pareja de periodistas es muy buena, lo cual, creo que le da mucho poder de convicción a lá historia y hace que sea más o menos amena de ver; aunque, como ya dije antes, tiene demasiados datos.
Un gran fallo que tiene la película en español es el paupérrimo doblaje, por eso recomiendo muy efusivamente que se intente ver en VOSE.
Esta película es muy recomendable si se quiere saber una parte interesante de la historia de la política estadounidense, aunque hay que tener en cuenta, según mi opinión, que no tiene una gran calidad escénica.
28 de mayo de 2006
28 de mayo de 2006
76 de 86 usuarios han encontrado esta crítica útil
Basado en hechos reales, el film adapta al cine del libro homónimo, ganador del Pulitzer, de los reporteros Bob Woodward (Robert Redford) y Carl Bernstein (Dustin Hoffman),del "The Washington Post". Dirigida por Alan J. Pakula, se rodó en California, Washington y en los Burbank Studios (California). Dispuso de un presupuesto estimado de 8 M dólares. Producida por Walter Coblenz, obtuvo 4 Oscar, otros 10 premios y 20 nominaciones. Se estrenó el 9-IV-1976.
La acción principal tiene lugar en Washington entre el 17-VI-1972 y el 8-VIII-1974. Narra la historia de los hechos sucedidos en la noche del sábado 17-VI-1972 en la sede del cuartel general del Partido Demócrata en el Hotel Watergate y sus consecuencias.
Woodward recibe de madrugada una llamada telefónica del redactor-jefe del WP. Le pide que vaya a los juzgados, porque Al Lewis, reportero de noche, ha estado en el Hotel Watergate y le ha puesto al corriente de lo que allí ha ocurrido durante la noche. En el juzgado Woodward advierte que en torno a la defensa de los 5 acusados se mueven abogados de gran renombre. Además, a los detenidos se les halla en posesión de cantidades elevadas de dinero, en billetes nuevos de numeración correlativa. Se les acusa de intento de robo de documentos, pinchado de teléfonos e instalación de sistemas de escuchas en las oficinas del Partido Demócrata. La dirección del diario asigna a Woodward como compañero a Bernstein. Ambos emprenden una ardua labor de investigación, que topa con grandes dificultades. Un confidente anónimo, Garganta profunda (titulo de una película erótica) (Hal Holbroock) les aconseja que sigan "la pista del dinero", lo que les permite avanzar. El severo y tenaz juez John Sirica consigue que el imputado James W. McCord confiese que algunos altos cargos del Gobierno (Dean y Magruder) conocían previamente el asalto a la sede demócrata. Iniciado el proceso, Joan Dean, asesor especial de Nixon, coopera con el Jurado senatorial: confiesa su responsabilidad, la de John Mitchell, Ehrlichman y Haldeman y la exigencia de E. Howard Hunt de 120 mil dólares para guardar silencio. Se conoce, además, que existen cintas magnéticas con grabaciones de las conversaciones de la Casa Blanca, que pueden demostrar que Nixon autorizó la operción Watergate. La cinta magnética llamada del "smoking room" es estregada el 5-VIII-1974 y tres días más tarde, el 8-VIII-1974, Nixon dimite.
La acción principal tiene lugar en Washington entre el 17-VI-1972 y el 8-VIII-1974. Narra la historia de los hechos sucedidos en la noche del sábado 17-VI-1972 en la sede del cuartel general del Partido Demócrata en el Hotel Watergate y sus consecuencias.
Woodward recibe de madrugada una llamada telefónica del redactor-jefe del WP. Le pide que vaya a los juzgados, porque Al Lewis, reportero de noche, ha estado en el Hotel Watergate y le ha puesto al corriente de lo que allí ha ocurrido durante la noche. En el juzgado Woodward advierte que en torno a la defensa de los 5 acusados se mueven abogados de gran renombre. Además, a los detenidos se les halla en posesión de cantidades elevadas de dinero, en billetes nuevos de numeración correlativa. Se les acusa de intento de robo de documentos, pinchado de teléfonos e instalación de sistemas de escuchas en las oficinas del Partido Demócrata. La dirección del diario asigna a Woodward como compañero a Bernstein. Ambos emprenden una ardua labor de investigación, que topa con grandes dificultades. Un confidente anónimo, Garganta profunda (titulo de una película erótica) (Hal Holbroock) les aconseja que sigan "la pista del dinero", lo que les permite avanzar. El severo y tenaz juez John Sirica consigue que el imputado James W. McCord confiese que algunos altos cargos del Gobierno (Dean y Magruder) conocían previamente el asalto a la sede demócrata. Iniciado el proceso, Joan Dean, asesor especial de Nixon, coopera con el Jurado senatorial: confiesa su responsabilidad, la de John Mitchell, Ehrlichman y Haldeman y la exigencia de E. Howard Hunt de 120 mil dólares para guardar silencio. Se conoce, además, que existen cintas magnéticas con grabaciones de las conversaciones de la Casa Blanca, que pueden demostrar que Nixon autorizó la operción Watergate. La cinta magnética llamada del "smoking room" es estregada el 5-VIII-1974 y tres días más tarde, el 8-VIII-1974, Nixon dimite.

Dustin Hoffman & Robert Redford
La música, de David Shire, aporta bonitas composiciones, que suenan de modo espaciado y moderado. La fotografía es luminosa y descriptiva. Muestra la fatiga, el desánimo y la angustia de los reporteros. El guión describe los hechos con precisón y minuciosidad. La interpretación de Jason Robards y los 2 protagonistas es excelente. El doblaje al español del DVD puesto a la venta en mayo 2006 presenta algunas deficiencias. La dirección crea un relato documental, bien construído y de gran interés.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La película muestra la importancia del periodismo de investigación, la prevalencia de la Justicia a la que se hallan sometidos todos los ciudadanos y la grandeza de la división democrática de los poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial).
8 de agosto de 2010
8 de agosto de 2010
56 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los norteamericanos, que poseen la industria de propaganda más fuerte desde el Tercer Reich, se lo han montado como nadie para hacernos creer al resto del mundo que sus problemas son los de todos, y que cuando sacan su propia basura le están haciendo un favor a la humanidad entera... Vale. Tal vez eso sea lo más molesto de esta cinta -que es no obstante muy digna- pues en el fondo cuenta algo tan tonto como un burdo tejemaneje económico-político. Nada que no haya pasado cien mil veces a lo largo y ancho del mundo, pero con la salvedad de que este caso, por una vez, "el bien" al que encarnaron los intrépidos Woodward y Bernstein, triunfó. Y "el mal", Nixon y sus secuaces, tuvo que liar el petate.
Pakula quiere interferir poco y viste esta "true-movie" tipo "la humanidad en peligro" con un aire marcadamente documental muy apropiado al evento. Y los actores, desde el tandem protagonista al perfectamente hierático Jason Robards, están muy bien en lo suyo. El problema grave es el guión, que no marcha al ser un monumental complejo de enredos y desenredos construidos con informes dosificados mediante conversaciones a medias, mucho teléfono liante y diálogos obstinadamente oscuros entre los actores que hacen, a ratos, que todo sea indigesto en extremo.
Pakula quiere interferir poco y viste esta "true-movie" tipo "la humanidad en peligro" con un aire marcadamente documental muy apropiado al evento. Y los actores, desde el tandem protagonista al perfectamente hierático Jason Robards, están muy bien en lo suyo. El problema grave es el guión, que no marcha al ser un monumental complejo de enredos y desenredos construidos con informes dosificados mediante conversaciones a medias, mucho teléfono liante y diálogos obstinadamente oscuros entre los actores que hacen, a ratos, que todo sea indigesto en extremo.

Este jaleo se debe, claro, al hecho de que se nos quiere contar ante y sobre todo una película de periodistas, acerca del fluir de la investigación periodística, la libertad de prensa y su importancia en el Estado de Derecho. Para ello, se nos hace recorrer el mismo camino tortuoso y bacheado que Woodward y Bernstein recorrieron en su día. El interés de los artifices -no lo duden- es sano y honesto, pero a ratos funciona muy mal pues no se comprende bien lo que sucede, haciéndose la película harto complicada de seguir sin necesidad y quizá demasiado larga. De hecho, se disfruta mucho más cuando se conoce la historia real que cuando se ve de nuevas y, obviamente, esto es un fracaso cinematográfico.
Dos recomendaciones: 1) véanla a ser posible en V.O. porque el sonido de doblaje original anda algo cascado y en la versión DVD, retocado en parte al añadirse tomas cortadas en su día, resulta incluso catastrófico. 2) Si quieren disfrutarla no olviden nunca que es, sobre todo, el relato de una investigación periodística y no el de una trama política. Así mejora mucho.
Dos recomendaciones: 1) véanla a ser posible en V.O. porque el sonido de doblaje original anda algo cascado y en la versión DVD, retocado en parte al añadirse tomas cortadas en su día, resulta incluso catastrófico. 2) Si quieren disfrutarla no olviden nunca que es, sobre todo, el relato de una investigación periodística y no el de una trama política. Así mejora mucho.
10 de septiembre de 2012
10 de septiembre de 2012
40 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los periodistas del Washington Post, Carl Bernstein [Dustin Hoffman] y Bob Woodward [Robert Redford] son destinados para cubrir una noticia de un presunto robo en la sede electoral del partido demócrata. Se trata de un espionaje de los republicanos, averiguado bien pronto por los abogados de renombre que asisten a los asaltantes, lo que no cuadra con simple robo. Intensifican sus averiguaciones siguiendo todas las pistas que se van abriendo ante ellos hasta que consiguen la colaboración de varios confidentes que han trabajado en la campaña electoral para la reelección del presidente Nixon y con una enorme paciencia van desmadejando la intrincada red que conduce a las mismas puertas de la Casa Blanca. El relato de la indagación se mueve entre 1972-73 y no incluye para nada el conflicto institucional entre el presidente y los tribunales de justicia por la negativa de aquel a entregar las cintas grabadas en el despacho oval. El presidente, como es sabido, tuvo que dimitir so pena de encontrarse con un juicio de destitución, lo que hubiera significado un gran escándalo y una degradación de la imagen presidencial.

Robert Redford & Dustin Hoffman
El guión, por la cantidad de nombres, cargos, llamadas telefónicas, visitas y entrevistas resulta muy lioso. Esto lo debería de haber evitado Pakula, el director de la película, introduciendo feeback u otros procedimientos para que el espectador no se preguntara a cada instante quién es quién en Dinamarca. Incluso, poniendo unos rótulos para que el espectador se orientara en esta maraña. La película tiene un estilo documentalistas pero, aun con un asunto de primera entre las manos, resulta pesada hasta dejarlo de sobra por las continuas repeticiones del trabajo periodístico. Ello no quita que la interpretación de la pareja de periodistas sea excelente.
14 de mayo de 2006
14 de mayo de 2006
38 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil
Película interesante para conocer uno de los episodios de la política norteamericana.
El metraje es excesivo y eso perjudica la misma, ya que en ocasiones tienes la sensación de que no sabes quien es quien y el guión tiene algunos cabos sueltos.
Los dos protagonistas están excelentes en la interpretación apoyados por unos buenos secundarios.
Quizás el paso de los años juega en contra de la película pero no está de más volver a verla gracias al DVD. Aunque es indignante el doblaje de su edición en ese formato, por la pésima calidad de sonido como por escuchar con distintas voces de doblaje a varios de los protagonistas a lo largo del film, algo que resulta molesto en exceso.
El metraje es excesivo y eso perjudica la misma, ya que en ocasiones tienes la sensación de que no sabes quien es quien y el guión tiene algunos cabos sueltos.
Los dos protagonistas están excelentes en la interpretación apoyados por unos buenos secundarios.
Quizás el paso de los años juega en contra de la película pero no está de más volver a verla gracias al DVD. Aunque es indignante el doblaje de su edición en ese formato, por la pésima calidad de sonido como por escuchar con distintas voces de doblaje a varios de los protagonistas a lo largo del film, algo que resulta molesto en exceso.
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