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Voto de Ignacio Larrea:
7
Drama Nueva York, años ochenta. Astoria, en el barrio de Queens, es un sitio duro para crecer. Los adolescentes se pasan el día peleándose, sobre todo los puertorriqueños con los italianos. Por otra parte, las hormonas están en plena revolución, las navajas se esgrimen con cualquier pretexto y las drogas o te llevan a la cárcel o, lo que es peor, al cementerio. Dito Montiel, que creció en Astoria, ha regresado y para él cada esquina tiene una historia. (FILMAFFINITY) [+]
7 de marzo de 2010
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Muy digno debut tras las cámaras del escritor Dito Montiel, que retrata de forma semiauto-biográfica la última parte de su juventud en el populoso barrio neoyorkino de Queens, concretamente en la zona mayoritariamente habitada por descendientes italianos y griegos.
Como ha comentado el mismo Dito, no es absolutamente biográfica, pues algunos hechos y personajes son absolutamente inventados, como el muy importante personaje de su amigo Mike, el irlandés con sueños musicales. Pero, uniendo esta y aquella vivencia, que sí vivió en la realidad, construye un mosaico de sentimientos y realidades sumamente interesantes y dolorosos.
Y lo hace de forma, creo yo, bastante desigual. La forma, la técnica empleada, no es de mi completo gusto, con un montaje un tanto aleatorio y una composiciones formales que denotan cierta orginalidad, pero que a veces deforma la narración hasta hacerla un tanto difícil. Y creo que lo hace de forma muy personal, sí, pero algo gratuita.
Sin embargo, lo importante, esto es, lo que cuenta, está expresado con toda crudeza y sinceridad, dándonos a conocer una realidad nada complaciente de unos años difíciles en un entorno hostil, de donde no parará hasta marcharse el sufrido protagonista.
Aquí, tampoco creo que yo que acierte plenamente el director, pues algunos hechos no están perfectamente explicados. Por ejemplo, y esto es fundamental para la comprensión del film, no se entiende al cien por cien la animadversión del protagonista hacia su padre, al menos expresada de forma tan virulenta como lo hace él. Tan sólo en su parte final, en dos secuencias magistrales entre Dito y su padre (magníficos Shia LaBoeuz y Chazz Palmintieri) se llega a vivir con intensidad la incomprensión y falta de comunicación entre ellos. Pero antes no, no lo expresa de forma clara.
Estupenda banda sonora, con preciosas y exitosas canciones de finales de los ochenta y un muy bien conjuntado elenco interpretativo, donde todos hacen su labor de forma encomiable.
A veces los personajes jóvenes dan la impresión de ser un poco gilipollas, más que rebeldes o faltos de oportunidades, pero echando la vista hacia atrás en mi propia vida, también vivida en un barrio obrero, aunque a muchas millas de distancia tanto física como social de Queens, me reconozco en algunos estúpidos comportamientos. Y si algunos no los llegué a realizar yo (el de la vía del tren) sí que lo vi hacer a algún amigo o conocido degenerado.
En resumidas cuentas, que merece la pena ver, pues aunque, repito, algunos hechos están expresados de forma un tanto arbitraria, sí que al final, en su último tercio, llega incluso a emocionar. Sobre todo en las escenas familiares, en la confrontación entre el protagonista y su padre. Ambos se quieren muchísimo pero hay una distancia generacional y cultural insalvable. Esto ya me lo conozco bien yo. Lo he vivido (aunque no de forma tan dramática) y lo he visto en muchas ocasiones.
Ignacio Larrea
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