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Voto de Cinemagavia:
6
Drama En el Brasil de 2027, donde las raves celebran el amor celestial y las consultas espirituales se han convertido en norma, Joana mantiene su relación con Dios como el aspecto más importante de su vida. Utiliza su trabajo como notaria para que las parejas que soliciten el divorcio reconsideren su posición, además de participar como miembro en un grupo poco convencional de religiosos que la ayudan a mantener su matrimonio a flote. Aunque ... [+]
20 de marzo de 2020
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
*Dios y el Techno

Divino amor parte de una premisa basada en un futuro distópico, donde en Brasil el culto a Dios se ha convertido en una parte imprescindible en la vida. No hace falta ser un lince para ver que la película tiene un claro componente crítico al gobierno de Bolsonaro, presidente actual de Brasil que forma parte del sector más conservador y tradicionalista. Así pues la película puede verse como una distopía o una visión de un futuro Brasil en el que el gobierno de Bolsonaro o similares se perpetua durante una generación más en el gobierno.

Sin embargo, la película rehuye ella misma de ofrecer una perspectiva realista, porque es en realidad una visión totalmente alternativa, que cultiva sus propias características dentro de la distopía, con detalles singulares que además son de lo mejor de la película (como por ejemplo, los escáneres que señalan cuando una mujer está embarazada, los tests genéticos obligatorios que permiten saber quien es el progenitor, o la manera en como la religión se adapta a las nuevas tecnologías).

Divino amor tiene como mejor baza la descripción de la atmósfera religiosa que describe. Para ello, no hace falta que nos de charlas en las que veamos lo peligroso del fanatismo religioso, no, la película no escarmienta a los creyentes en este sentido. La película es mucho más condescendiente en ese sentido, mostrando una visión más tranquila, más parecida al de una secta Amish que vive apaciblemente en su ambiente que a la típica imagen que tenemos en la cabeza sobre una secta peligrosa y autodestructiva.

El retrato es además también un interesante reflejo de la síntesis entre la religión y como esta intenta adaptarse mediante el uso de las nuevas tecnologías a las nuevas generaciones. Así, además de coros religiosos tenemos interesantes «raves» technos que se encargan de ensalzar el amor a Dios. O nuestra propia protagonista, interpretada por Dira Paes, que es una funcionaria que tramita divorcios pero que tiene el objetivo siempre de intentar que las parejas que acuden para divorciarse no lo hagan, intentando convencerlas.

*Se pasa de lista

El problema es que si bien la descripción del ambiente es excepcional, en ocasiones el guion de la película se pasa de listo, rozando la falsa pedantería. Los planos se alargan en exceso y más allá de la estética no parece existir algo realmente interesante. La comparación entre la protagonista principal, que busca de manera desesperada tener un hijo y finalmente lo consigue, a pesar de que parece no haber padre, es tan obvia con otras figuras bíblicas que el desenlace metafórico se ve venir desde lejos.

*Una pictórica puesta en escena

La fotografía y la puesta en escena también son de lo más interesante de la película. Por una parte Divino amor, con la intención de apoyarse en este mensaje de describir la religión como algo que pretende ser en primer plano agresivo, si no en apariencia agradable, se apoya en una fotografía llena de colores pasteles, rosas, en apariencia algo «agradable» a la vista. Es precisamente esa apariencia lo que en realidad esconde un mensaje mucho más peligroso, que anula totalmente al individuo.

Pero el filme lo hace de una manera humanista. Así, nuestra protagonista, a pesar de ser en el fondo una fanática religiosa, no es tratada de manera despectiva por parte del guion, ni siquiera desde un punto de vista inferior, sino desde un prisma humanista, que a pesar de sus errores (que en la película son evidenciados) tiene pues también su lado humano. Esos tonos rosados y pasteles se convierten también en una de las señas más distinguibles de la película.

La puesta en escena recuerda, para que el lector me entienda, tiene una manera de hacer similar a la de Peter Greenway, es decir, planos abiertos, inspirados en la propia tradición pictórica, que tienen la intención de ofrecer una determinada estética centrada en conjugar a numerosos personajes en una óptica abierta.

*Conclusión

Divino amor es una película que tiene muchos elementos para tener un éxito moderado en taquilla. Con su imaginativa idea es capaz de describir una atmósfera poco vista en la cinematografía no solo brasileña, sino mundial. Sin duda una película para verla en el cine, siempre teniendo en cuenta que no es una película comercial más.

Escrito por Guillermo Sánchez Ferrer
Cinemagavia
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