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Críticas de Cinemagavia
Ordenadas por:
658 críticas
7
24 de octubre de 2018
229 de 315 usuarios han encontrado esta crítica útil
Behind the curtain, in the pantomime

¡Menudo festín! Bohemian Rhapsody escala la mesa, arrastra el mantel. Se coloca sobre la inmensa fuente entre las patatas, la manzana asada y la base de miel. El comensal, el crítico, saca su gorda lengua y la pasa alrededor de esos labios tan finos. ¡Qué gloria! Esos diálogos blandos y con pústulas, una delicia. El montaje, rayado por las líneas de las varillas del horno, otro manjar verdoso cortesía del pinche John Ottman (sospechosos habituales) –qué ganas tenía de clavarte estos amarillentos dientes-. Algunos trozos están en su punto y otros todavía supuran.

Las venas, las arterias y los tendones de una de las piernas de Bohemian Rhapsody relampaguean como goma elástica cuando el crítico la arranca. Muerde con sus ojos febriles e ignora los cubiertos mientras llena de baba a Rami Malek y a Bryan Singer. Mi querido Singer, a ti te voy a hacer responsable. Es un director extraordinario, pero cuando el crítico le abre el pecho a la criatura: hay una réplica, un corazón de vaca. Malek, –¡Ay Malek!- solo con leer tu nombre y ver tu fotografía en la carta ya sabía que ibas a poner todo tu empeño. El crítico ensancha sus fauces cuando las puertas del quirófano se abren.

Does anybody know what we are living for?

Sí. ¡Sí! Los diálogos no están a la altura. Sí, a veces el montaje se embarra. ¡Sí, la primera media hora es apresurada y áspera! ¡Y sí, la historia llena de tópicos te va a hacer la boca agua! No solo la historia. ¿Quieres que en una escena triste llueva? ¡Lloverá! ¿Quieres que haya clichés y momentos en los que llevarte la mano a la frente? ¡Los habrá! Te voy a hablar también de lo demás. Del fantástico reparto que te va a sacar los eructos. De la dirección de Singer que puebla la cinta de creatividad –aunque tú, que ya te has atiborrado, no has sabido verlo. Porque tú dirás que esta película debió dirigirla Damien Chazelle- y de brío, pero te daré la razón: Bryan Singer no se ha arrancado el alma, no dona su sangre a la criatura, pero tampoco le hace falta.

Ya lo has dicho; ya lo hemos dicho. Me veo reflejado en tus pupilas densas y veo que yo también soy un monstruo, soy igual que tú, crítico. Pero quiero traicionarte y pienso hacerlo. No te voy a hablar de fotografía, no te voy a hablar de guion ni de todas esas cosas que tanto te interesan. No te voy a dar un número para que te regodees en imbd. Yo tengo otra cosa que darte.

Todavía quieren escapar los pelillos poco masculinos de mis brazos. Vibra mi esternón mientras esos fantasmas ya bajan las escaleras del cine. También me reído. Me he emocionado, ¡yo que reprocho faltas a los diálogos, a la historia y al guion! Y joder, es que no me puedo levantar. No me puedo levantar mientras la voz de Freddy Mercury siga por los altavoces de la sala. Qué puto gusto. Ya sea el crítico, el aficionado o el proyeccionista. No os marchéis y fingid que no sois tan altivos y faltos de gusto.

I’m never giving in / On with the show

Tengo cientos de notas llenas de injurias que se repiten; también halagos. Las tengo porque es una película floja. Aprobada. Del montón, corriente. ¿Y qué hago ahora si no obligo al crítico a decir que me he pasado sonriendo los últimos quince minutos?, ¿y si no reafirmo claramente que me ha hecho reír y llorar? ¡Qué hipócrita es el crítico! ¿Acaso es posible no seguir sonriendo cuando acaba la película y todavía palpas la electricidad de tus nervios? Tengo que cerrar este juego estúpido de censor.

No puedo ir paso por paso analizando a cada miembro del reparto. Ni juzgar a Anthony McCarten por su guion adornado con badenes. Las emociones de Bohemian Rhapsody son más grandes que la calidad de la propia película. Más grandes que la fotografía de Newton Thomas Sigel (Drive) o que la caracterización de los protagonistas, pero no mayores que todos y cada uno de los temas elegidos de Queen –primera y última vez que menciono al grupo, están por encima de la crítica-.

Conclusión

Ve al cine a sentir, a disfrutar. No importa que seas crítico, que quieras devorar la película junto a tu acompañante, eso vendrá después. Mientras estés en la sala: escucha, huele, siente. Lee los detalles que no conocías de la historia, atiende a los acordes ya clavados en tu cerebro. Y sobre todo: canta, tararea, recita junto a una de las mejores bandas sonoras que vas a escuchar en toda tu vida. ¿Qué quieres saber? ¿Si merece la pena ir al cine a escuchar a este maravilloso grupo por los altavoces de la sala? Ve. Mata al crítico; que se atiborre.

Escrito por Daniel Gonzalez Fernández

https://cinemagavia.es/bohemian-rhapsody-critica-bryan-singer-pelicula/
Cinemagavia
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7
29 de noviembre de 2017
94 de 123 usuarios han encontrado esta crítica útil
Perfectos Desconocidos es la nueva comedia, con un carácter un tanto peculiar, del director español Álex de la Iglesia. Tras haber arrasado con su penúltima película “El Bar”, Álex se ha lanzado a hacer un remake de la cinta italiana “Perfetti Sconosciuti” de Paolo Genovese. En este caso, sigue teniendo la misma trama en cuanto a historia y personajes, pero con un toque especial de nuestro querido director.

De la Iglesia nos sorprende, una vez más, con su obra. Esta vez se trata de una comedia negra en la que destacan cosas como: un buen guión; grandes interpretaciones; una exquisita puesta en escena, haciendo que cada plano, cada frase y cada movimiento de los personajes queden inmortalizados de una forma muy original.

Lo que caracteriza la cinta es su versatilidad en los recursos de cámara y en su agilidad narrativa. El director nos introduce en la vida de estas siete personas mostrándonos la relación que tiene cada pareja en la intimidad, lo que resulta de ayuda para sacar nuestras propias conclusiones a la hora de adentrarnos en la idea principal de la obra.

El reparto, con Belén Rueda en lo alto, hace un gran trabajo tratando temas complicados como la relación que se tiene con los adolescentes, los padres, las infidelidades o el rechazo por la orientación sexual, creando prejuicios hacia los homosexuales.

Toda la historia se narra en un acto único. Una noche en la que todas las parejas organizan una cena que coincide con el eclipse lunar, consigue que el cielo se tiña de rojo y la vida de los personajes cambien después de que se sepa toda la verdad sobre cada uno de ellos. ¿Pero tanto importará la verdad?

En la entrevista que hizo Álex de la Iglesia en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Complutense, mencionó que él prefiere no conocer la realidad en algunas situaciones, algo que se refleja en la película. ¿Pero qué preferirías tú, taparte los ojos y vivir en la caverna de Platón, o enfrentarte a la realidad pese al dolor que te pueda provocar?

Lo mejor: el toque humorístico que tiene una historia tan triste, además de ser una narración muy simple que hace que uno se lo pase muy bien.

Lo peor: la sobredosis de fantasía que se introduce en el film haciendo que pierda casi toda la seriedad.

Escrito por Elene Batsanadze

https://cinemagavia.es/perfectos-desconocidos-pelicula-critica/
Cinemagavia
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4
19 de marzo de 2019
101 de 138 usuarios han encontrado esta crítica útil
Comenzaré con algo de contexto para los más despistados. Wismichu reveló el lanzamiento de su primera película en el Festival de Cine de Sitges de 2018. El título era Bocadillo y no parecía muy prometedor. Tal hecho lo situó en el punto de mira de los medios. Sin embargo, el verdadero desastre ocurrió cuando la audiencia se sentó en la sala para disfrutar del filme. Al final, Bocadillo resultó ser una broma. Un “gag” repetido en bucle durante una hora y diez minutos. El público acabó enfurecido y él fue altamente criticado por las masas.

La explicación vino unos días después, cuando Wismichu subió un nuevo vídeo en su canal. En este, nos aseguró que Bocadillo era un “mensaje”. Un “experimento” que serviría para la realización de un documental que contaría con cineastas profesionales. Tal documental ha llegado.

Personalmente, no soy admirador de aquella “performance”. Aun así, yo me dispuse a disfrutar de Vosotros sois mi película. Tenía esperanzas puestas en este producto. Quería ver cómo Wismichu justificaba Bocadillo, y esperaba encontrar varias reflexiones que merecieran la pena. ¿Lo ha conseguido?

Nobles intenciones

En la teoría, lo que Wismichu y su equipo han intentado lograr es sumamente interesante. Una crítica contundente a los medios de comunicación. A la industria del cine y su oportunismo. E incluso a las personas de a pie, por creer todo lo que nos dice internet sin cuestionar. ¿Qué podría salir mal?

En mi humilde opinión, todo puede salir mal si no adopta el enfoque adecuado. Vosotros sois mi película me parece una obra con una brillante premisa que en la práctica ha sido tristemente desperdiciada. Ni las mejores intenciones sirven si los creadores no las saben desarrollar ni expresar correctamente. Ahora mismo pienso argumentar, poco a poco, por qué pienso de esta forma. Para ello, me veré obligado a entrar en leves detalles del argumento, de manera que dejo un aviso de posibles spoiler pequeños. Sigue leyendo si estás interesado o interesada.

Demasiado egocentrismo

Una de las cosas que más llamaron mi atención mientras veía el documental fue cuánto sobrevaloraban la situación. En algunas ocasiones, colocaban frases como “Wismichu ha revolucionado el concepto de cine”. En otras, ellos mismos decían “Quizás he creado un nuevo género”. Siento disentir, pero en mi opinión, Bocadillo no fue más que una mera travesura, y de mal gusto. Además, a día de hoy ha sido casi olvidada. Y no me vale la excusa de que es “humor sutil” o “parodia”. Primero, porque refuerzan la idea de que la idea es “genial” continuamente a lo largo del metraje. Segundo, porque en el caso de que sí fuera realmente humor, carece de auto-crítica real, de ironía, y de la más mínima gracia.

Tener que aguantar a estas personas soltándome a la cara lo brillantes que son durante más de la mitad del documental fue una experiencia que se me hizo cuesta arriba.

Mensaje confuso

Hilando con lo anteriormente mencionado, he de añadir que Vosotros sois mi película no posee soltura a la hora de transmitir sus reflexiones. Vamos a analizarlas una a una.

En el final, el documental nos presenta uno de los mensajes más inesperados: Wismichu se arrepiente. Reconoce que no debería haberlo hecho. Ahora, es objeto de críticas que le han afectado psicológicamente. Ese es el precio de la fama.

Esto no me parece en absoluto mal, pero no puedo tragarlo, lo siento. No puedo porque la cinta ha estado restregándome de forma insoportable lo “formidable” que era el planteamiento de Bocadillo durante la hora previa de duración. Echarse atrás únicamente en los últimos diez minutos no aporta nada. Si querían decirnos que “fue una mala idea”, pienso que esta no es la forma de expresarlo. La redención no es creíble ni coherente en la cronología. Wismichu ni siquiera se disculpa ante las personas que sufrieron su “broma” sin desearlo. Metió la pata tratando de hacer algo curioso. Ahora debe lidiar con los efectos negativos… que ni siquiera son mostrados al espectador, logrando cero empatía.

El supuesto mensaje que arremetía contra los medios, la industria y el público termina diluido por completo. Queda relegado a apenas 5 minutos de diálogo esparcidos sin cohesión. Ni hay profundización en el tema, ni añade a lo ya dicho en sus vídeos o entrevistas, ni descubre nada (¿la industria del cine se guía antes por dinero que por calidad? No es un misterio, compañero). Lo que debería haber sido el foco principal del argumento está explorado a nivel superficial. El resto de la película es un simple documental descriptivo y monótono sobre cómo se ideó y rodó todo. En consecuencia, la duración me pareció pesada y difícil de llevar.

Narración audiovisual cuestionable

Por último, me gustaría comentar la calidad meramente técnica de la obra. Aunque por regla general es buena, en determinadas ocasiones no fluye con naturalidad. Destaca el intento de combinar el estilo clásico de cine con uno más moderno y típico de YouTube. El resultado final no me convence por completo, puesto que parece estar más destinado a ser subido en internet que a ser proyectado en una sala. Da la sensación de que lo han realizado con la exclusiva finalidad de contentar a los seguidores del contenido de Ismael. Desafortunadamente, no me encuentro entre ellos. Yo fui a ver un documental, una experiencia cinematográfica, no un vídeo extendido de YouTube.

CONCLUSIÓN

En mi humilde opinión, Vosotros sois mi película fracasa en su afán de expresar las ideas que quiere ofrecer. Da mucho tiempo a fragmentos que, según yo lo veo, no gozan de excesiva importancia, como las acciones realizadas por los intérpretes en los rodajes o las invenciones que crearon para engañar a la prensa. Lo realmente interesante es la filosofía que busca transmitir… y el apartado que le dedica es, para mí, insignificante.

Escrito por Alex del Arco
https://cinemagavia.es/vosotros-sois-mi-pelicula-critica-wismichu/
Cinemagavia
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9
20 de marzo de 2019
107 de 159 usuarios han encontrado esta crítica útil
Uno de los personajes más destacados en la cinta es el de Asier Etxeandia, que da vida a un actor con el que Salvador no se habla desde el estreno de su película varias décadas atrás. Una relación donde el perdón tiene mucha importancia y donde también surgen las enemistades en el sector de la cinematografía. Una estrella en caída libre y con problemas de adicción, al que el protagonista de La novia interpreta como si fuera real y que funciona como un coprotagonista brillante.

Reconocidos cameos

Otras de las apariciones más esperadas en Dolor y Gloria son los de Rosalía, Susi Sánchez, Cecilia Roth, Raúl Arévalo o Julián López, entre otros. Parece que Almodóvar ha aprendido de la integración correcta y adecuada de estas apariciones, un hecho que en Los amantes pasajeros le pasaba factura.

Destacan dos jóvenes intérpretes que darán mucho que hablar. Uno de ellos es el pequeño que da vida a Almodóvar de niño: Asier Flores. Un jovencito cuya pasión por la vida y el amor a su madre traspasa la pantalla. Una regresión al pasado inmersiva. De la misma forma, el personaje de César Vicente, un albañil analfabeto, señala uno de los momentos más polémicos de la cinta y que sin duda es una delicia para los seguidores del realizador.

A esta posible polémica se le añade la del hombre casado, interpretado por el actor argentino Leonardo Sbaraglia, que supera su drogadicción y se reencuentra muchos años después con Salvador, el gran amor de su vida. Un hombre que sin duda sigue escondiendo sentimientos por el protagonista, a pesar de que ha rehecho su vida con diferentes mujeres y una familia.

Dolor, Gloria y Deseo

La primera premisa que surge tras visionar la cinta es que en el título falta una palabra: deseo. El despertar del nacimiento sexual y sentimental, el deseo por los recuerdos perdidos, por lo que fue y por lo que puede ser, el deseo de superar los problemas… Un sentimiento que aparece repetido a lo largo de toda la cinta. Un anhelo expresado en la película que en ocasiones se presenta con metáforas cuidadas y elaboradas, que recuerdan a otras en las cintas de Almodóvar, como las de Hable con ella.

El dolor es mostrado a través de los propios achaques de la edad de Salvador, pero también de las heridas abiertas más allá de lo físico. La película presenta la contraposición de la alegre infancia y la infelicidad de una vida adulta. Señala una serie de cuentas pendientes que hacen que el protagonista no pueda continuar adelante y que tendrá que revertir. Un estancamiento personal que afecta en su vida profesional y acrecienta sus dolencias y sus adicciones. Esto lleva a una reconciliación consigo mismo del personaje, pero también del propio Almodóvar.

Pero no todo siempre es malo, Almodóvar también presenta la gloria. Ese estado en el que los homenajes, las paces con los trabajos antiguos y las personas del pasado están presentes. Pero esta gloria está algo envenenada, pues supone la perdida de la intimidad, con la consiguiente fama, las constantes preguntas y curiosidad del público, o la falta del entendimiento de qué es lo que sucede, que mucha veces se convierten en acciones incoherentes del protagonista y una personalidad complicada.

La deliciosa técnica almodovariana

Es indudable que el estilo de Almodóvar es muy singular y diferenciado: personajes llenos de complejidades y secretos, encuadres y colorimetrías vivos, composiciones bellas pero naturales, el uso de metáforas visuales… El montaje de la cinta continúa en esta línea pero aporta mucho más. La estructura es distinta a la habitual a las que no tiene acostumbrados el manchego, debido a que los personajes aparecen y desaparecen de la nada. Un hecho que a priori puede resultar extraño pero que funciona a la perfección.

La historia de Dolor y Gloria se centra en todo momento en Salvador y presenta golpes de efecto, con cápsulas de narraciones relacionadas que se insertan en la película, pero funcionarían perfectamente de forma individual. Este es el caso de los monólogos o las animaciones. Después de la muerte de José Salcedo, montador de las películas de Almodóvar durante más de 20 años, la duda de lo que vendría era una incógnita. No obstante, la riqueza expresiva visual y narrativa sigue presente en la edición, con ese nexo de cortes entre el pasado y el presente.

No sólo la parte más visual y fotográfica de la cinta esta cuidada, sino que el nivel de sonoridad se trata con mucho cariño. La voz de Antonio Banderas evoca los recuerdos en todo momento en distintos planos, meciendo al espectador. De la misma forma repite en la creación de la banda sonora el compositor Alberto Iglesias, un habitual en el cine español y especialmente en el de Almodóvar, y que hace que la cinta se convierta en todo un ensamblaje perfecto.

Conclusión

Probablemente nos encontramos ante una de las mejores cintas de la carrera de Pedro Almodóvar. El manchego se mueve como pez en el agua en el drama, contando esta historia con rasgos autobiográficos. Antonio Banderas da vida a un personaje a imagen y semejanza del realizador, con el recuerdo a su madre, interpretada por Penélope Cruz. Ambos con actuaciones sublimes y junto a la presencia de otras grandes actuaciones como la de Asier Etxeandia. Actores que se entremezclan con cameos profesionales y jóvenes artistas nuevos en una simbiosis perfecta.

El realizador continúa con su exitosa y singular visión del cine, aportando una mayor austeridad, pero como un gran narrador que nos lleva por un viaje emocional a través de un guion y un montaje excepcionales. Almodóvar cura de esta manera sus viejas heridas, donde el dolor y la gloria han estado muy presentes, pero también el deseo.

Escrito por Miguel Angel Romero
https://cinemagavia.es/dolor-y-gloria-critica-pelicula/
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6
6 de noviembre de 2018
52 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
De la cabaña al Royale

La ópera prima de Drew Goddard, La cabaña en el bosque (2011), ganó rápidamente el estatus de culto gracias a su ingeniosa forma de rendir tributo a los clichés del género de terror, y eso que le costó llegar a los cines al pillarle de lleno la bancarrota de su productora, MGM. Tras firmar el guion de Marte, una de las producciones más exitosas del 2015, Goddard ya se puede considerar de la élite de Hollywood, así que para su segundo largometraje como director y guionista, ha podido reunir a un elenco de primer nivel y tener el respaldo de un gran estudio.

Malos tiempos en el Royale es una película completamente original, lo que siempre supone un riesgo para la taquilla, aunque el ajustado presupuesto (35 millones de dólares) podría amortiguar el plausible fracaso. Pero en esta ocasión, no es tan probable que pueda revalorizarse con el tiempo como obra de culto.

La larga sombra de Tarantino

Goddard se toma su tiempo para exponer el escenario y a los personajes de un relato noir a lo Agatha Christie; la presentación evoca directamente a Tarantino, especialmente a Los odiosos ocho (2015), dada la forma en la que dosifica la información, separa los puntos de vida por episodios, y deja que sus personajes conversen para asentar el tono. Pero por muy buen guionista que sea, Goddard carece de la chispa y la creatividad que tiene el director de Kill Bill al escribir diálogos.

Por tanto, ni termina de exprimir el potencial de los personajes, ni mantiene siempre controlado el ritmo de la narración. El film dura dos horas y veinte que se perciben innecesarias, sobre todo cuando la debutante Cynthia Erivo se dispone a cantar… por tercera o cuarta vez. Y sin cortes.

Aquellos oscuros años 60

No obstante, Goddard consigue mantener viva la atención del espectador gracias al eficiente manejo del suspense y al buen puñado de sorpresas y giros desconcertantes que posee el relato hasta poco antes del desenlace, pues éste resulta mucho más rutinario y convencional de lo que cabría esperar. Antes de llegar a él, y valiéndose del bagaje de los personajes, dibuja una América de los años 60 bastante turbia: la guerra de Vietnam, el auge de las sectas, el racismo, la corrupción, el auge del consumo de drogas, asesinatos, chantajes…

La película apela a la socorrida nostalgia para ambientarse a finales de una década particularmente oscura para la historia de unos Estados Unidos que comenzaron los 70 en busca de una redención que, al igual que pasa con algunos de los huéspedes de El Royale, no siempre llega a tiempo.

Conclusiones

Malos tiempos en El Royale es bastante irregular, pero goza de un trasfondo rico en matices y un atractivo reparto en el que destacan particularmente Jeff Bridges, Lewis Pullman, Dakota Johnson y John Hamm, siendo los dos primeros los que tienen los personajes mejor desarrollados del conjunto.

Por las expectativas generadas, se supone que Chris Hemsworth es la carta escondida bajo la manga para la traca final, pero el actor no se muestra tan carismático como en las últimas ocasiones en las que ha encarnado a Thor, y su villano resulta ser el típico charlatán imprevisible (como el Negan de The Walking Dead) que provoca más tedio que miedo.

Con todo, y aunque se crea mejor de lo que en realidad es, la estancia en El Royale es lo bastante curiosa como para que valga la pena pasar una velada en sus decadentes instalaciones.

Escrito por Jorge Blanch
https://cinemagavia.es/malos-tiempos-en-el-royale-pelicula-critica/
Cinemagavia
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