Haz click aquí para copiar la URL
Voto de alegar373:
4
Ciencia ficción. Thriller. Romance La Tierra ha sido invadida por unos seres que se alojan en el cuerpo de los hombres y controlan sus mentes. Para Wanderer, la criatura que habita el cuerpo de Melanie, no es fácil acostumbrarse a soportar emociones, sentimientos y recuerdos demasiado intensos, pero la principal dificultad consiste en que Melanie lucha por conservar el control de su mente llenándola con recuerdos de Jared, el hombre que ama. La intensidad de estos ... [+]
26 de marzo de 2013
5 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
La adaptación al cine de la última novela de Stéphénie Meyer, la creadora de la saga Crepúsculo, vuelve a girar sobre sí misma: será otra saga de tres películas, basados en otros tres libros -de los que aún no ha terminado de escribir ni el segundo- y tratará sobre un triángulo amoroso al igual que la anterior. A Meyer le van los tríos. O el número tres por lo menos.

Es una historia con características distópicas que se ven aplastadas por la relación de amor entre los protagonistas, que cobra demasiada importancia en un argumento no tan mal contextualizado. La narración comienza con la descripción de un mundo en el que quedan pocos humanos reales, Melanie es uno de ellos. Los cuerpos de los individuos son inoculados con almas/conciencias extraterrestres que pocas veces permiten la supervivencia del alma de la persona original. Sin embargo, Melanie logra sobrevivir y convive en su cuerpo con un nuevo alma, el de Wanderer. Juntas -inevitablemente- buscarán al novio y la familia humanos de Melanie. Y cuando los encuentren, tendrán interesantes debates a grito de voz en off sobre a quién besar o dónde ir.

El director del filme es Andrew Niccol: esa máquina de guionizar buenos argumentos como La Terminal y lograr películas con un gran trasfondo como Gattaca o El Señor de la Guerra. Sin embargo, In time fue algo así como la antecesora del tropezón de The Host. Ambas podrían ser mejores pero pecan de buscar el entretenimiento facilón e imposibilitar la reflexión que está ahí, aunque cueste verla.

Aunque no resuene al nuevo Crepúsculo ni en éxito ni en promoción, The Host dará de sí para una tarde de sábado adolescente sin mayores pretensiones que la de una historia de amor con obstáculos. Pero, vaya que sí, Niccol, ya podrías volver a inocular al espectador mejores guiones como antaño. Esos que sí tenían alma.
alegar373
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
arrow