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Voto de Luis Guillermo Cardona:
7
Comedia Un prestigioso financiero, que mantiene un romance con una joven muy popular dentro de la alta sociedad, lo dejará todo para enamorarla. (FILMAFFINITY)
3 de mayo de 2014
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
El amor es un arte. Conquistar a un hombre o a una mujer ‘de Verdad’, no es algo que se logra sencillamente con unos ojos bonitos o una medidas bien proporcionadas… estas son cosas que apenas sirven para unas horas o para algunos días; estimulan la carne pero no alientan el alma. Para poder asegurar una relación sólida y significativa, hacen falta otras cosas que no las venden en boticas ni las encuentras en los estantes de las tiendas.

Mencionaremos algunas:
1° Tienes que creer fervientemente que lo lograrás por la simple razón de que, tú, te mereces la felicidad.
2. Debes saber actuar con discreto orgullo y con un carácter solvente que no deje dudas.
3. Es necesario demostrar, claramente, que el dinero de tu pareja no es ni mucho menos lo que tú pretendes.
4. Sé impuntual de tanto en tanto… y déjalo plantado una que otra noche sin explicación alguna, para que entienda que sin él (ella) tú sabes pasarla de lo lindo.
5. Has que comprenda que eres feliz en su presencia… pero también en su ausencia.

De estas deliciosas artes amatorias y con algunos divertidos toques de comedia, nos habla esta película basada en una historia musical escrita por Irving Berlin y convertida en guión cinematográfico por quien también dirigiría la película, Edmund Goulding, un hombre de amplia cultura y con un incuestionable talento para hacer un cine que dejara huella.

Se trata aquí de Larry Day, una ficha clave en las subastas de Wall Street, a quien no le queda tiempo para nada distinto a contestar teléfonos y hacer transacciones de un lado a otro. Es un hombre inaccesible y muchos apuestan a que no hay chica en la ciudad que sea capaz de atraparle… pero una aseveración de este calibre, suena como música para la emprendedora y guapa Vivien Benton… y no tardará en apostar a que ella logra lo que se piensa imposible.

Lo que sigue, son esas deliciosas astucias de mujer, en las que un cierto encanto, un gran carácter y un marcado refinamiento para agitar en cada encuentro, hacen vibrar a cualquier hombre de clara formación y con decidido buen gusto.

Dos grandes estrellas del cine silente: El gran aventurero Douglas Fairbanks -sembrando los que ya íban siendo sus últimos pinitos y haciendo las veces de mono para demostrar que sus dotes acrobáticas aún seguían intactas-, es el hombre a quien la llegada de La Gran Depresión, quizás sirva para conseguir la prueba definitiva de lo que, en estos casos, no suele lucir muy claro. Y la siempre simpática Bebe Daniels, es la mujer que además de que sabe lo que quiere, cree que lo puede, y da los pasos precisos para conseguirlo.

Edward Everett Horton, como el mayordomo de Day, les hará una estupenda segunda y el filme, además de entretenido, dejará bien claras unas precisas lecciones que ninguna muchacha casadera debería dejar de lado.

Título para Latinoamérica: “ALCANZANDO LA LUNA”
Luis Guillermo Cardona
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