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Voto de jlopezgomis:
8
Voto de jlopezgomis:
8
Drama Un policía llamado Nishi (Takeshi Kitano) se enfrenta a la enfermedad terminal de su esposa, al drama de un compañero que ha quedado parapléjico en una redada y a un grupo de mafiosos que le siguen la pista. (FILMAFFINITY)
15 de junio de 2009
12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
El trazo preciso, escueto, casi frágil, estalla cuando es necesario en un auténtico vendaval visual poderoso, con escenas de acción hipnóticas que se ven envueltas por imprevistos y bellísimos intervalos y flash-back en los que los personajes, a los que sabemos unidos a un destino fatal, se detienen a contemplar el mar, no un paisaje nevado con la delicadeza con la que lo haría un personaje en un film de Bergman o de Kurosawa.

Este thriller tambaleante ( no lo parece en su arranque ) es prácticamente un poema fúnebre visual, una especie de canto a la vida desde la ternura y su camino hacia la muerte, pasando por un amor apabullante y por una venganza tan justa como sangrienta. Quizá despiste al espectador acostumbrado a la filmografía de Takeshi Kitano o al que únicamente considere los fotogramas a la americana, esos que destilan sangre a borbotones y violencia no justificada, tranquilos, que de todo esto hay y en suficientes dosis como para contentar a ese atravesado público. Pero Kitano es incapaz de quedarse con el sentido poético dentro de sí, y según parece, necesita mostrárselo al espectador, acercándonos con la cámara al mar, al cielo; primero nos tranquiliza dentro de esa tempestad de la historia y poco a poco, nos conduce según quiere a ese final inaplazable y sorprendente. Esta respiración lírica también es posible apreciarla en los variados dibujos y cuadros que van apareciendo a lo largo de la película y que son obra del propio director y actor (Beat Takeshi).
Takeshi Kitano
La película fue premiada con el León de Oro en el Festival de Venecia en 1.997 y supuso el reconocimiento internacional a la labor de un hombre que posee un muy peculiar sentido de la violencia y de su modo de narrarla, uniendo el minimalismo y un espectáculo acertado, haciendo que sus yakuzas, esos gangsters del sol naciente, hechizados por una especie de batuta mágica y dotada de sensibilidad, inexpresivos y letales, hieráticos y errantes, constituyan una casta de leales arquetipos de su universo dramático, que también acude al hechizo de Kitano y a su reserva de gestos para acabar exteriorizando desde esa magia una gran capacidad de recursos y un abanico casi inabarcable de mensajes. Lo único negativo que puedo sacar de esta obra del cine, es esa frialdad en el guión y quizás en la intensidad de la banda sonora, que en algunos momentos de la película hace que resulte pesada; aún así, mi valoración de esta película es de obra maestra...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hana-bi (Flores de fuego) es el retrato de un hombre manejado por circunstancias que le sobrepasan -¿y quién no lo es en el fondo ?- : la enfermedad terminal de su esposa, el compañero que ha quedado parapléjico tras una redada y el clan de mafiosos que le persigue con perversas y fúnebres intenciones. Y es precisamente la muerte la que dicta todo el guión. La muerte escoltada por la ternura, por la belleza o por la melancolía. Son los códigos de honor y el modo en que se trata la violencia lo que dota a la película de majestuosidad y gran calidad.
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