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Voto de Reaccionario:
3
Voto de Reaccionario:
3
Acción Frank Capua (Paul Newman), es un experto piloto de coches de carreras que antepone la competición a todo lo demás. Por culpa de esta obsesión casi pierde a su mujer (Joanne Woodward) y a su amigo y rival en los circuitos (Robert Wagner). (FILMAFFINITY)
17 de julio de 2016
1 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sí, qué película más aburrida. Pensad que si es ya es pesado ver el automovilismo, igual que las carreras de motos, en la televisión, qué efecto tiene cuando se representa en la ficción. Con todo, esta trama no es lo peor de "500 millas", ni siquiera la más importante. Por encima de una de carreras al estilo de "Días de Trueno" (1990), tenemos un drama romántico-familiar que acapara más tiempo que los bólidos y que encima es indignante, aberrante, horripilante y alguna cosa más acabado en "ante". Cuando ya lo daba todo por perdido, como a los 50 minutos, hay un giro muy acertado, cuya alegría pronto se difumina en mi fuero interno en vista de un obvio final que me temía. Para más datos, acudid al SPOILER.

La clave de que la película se hunda desde el primer momento es que el protagonista es un hábil piloto de carreras, Frank Capua, que es en realidad Paul Newman, que sin saber por qué, se enamora de una petarda, digamos que ligera de cascos, divorciada y con un hijo adolescente, Elora (Joanne Woodward). ¿Por qué? En la vida real los dos actores principales eran pareja pero en esta historia no hay quien se trague este romance, insípido, apresurado e injustificado, y menos aún el giro que da. Mi abierto deseo es que le diera la patada en favor de alguna de esas estupendas y sexis Grid Girls, Race Girls o modelos de carrera, tienen más nombres aún, que para mi desgracia ni aparecen en la cinta.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Ella le pone los cuernos pero él le acaba perdonando. La verdad, no sé qué le pasa a esta tipa, ni lo que quiere. Le toca la lotería con un Paul Newman en plan señor, no un tarambana como en "El buscavidas" (1961), encima piloto de éxito, y está tan desganada que se encama con el primero que ve. Vete por ahí. Pero es que el tal Frank causa enojo. ¿No hay más mujeres? Te engaña y te lo tragas, ya te vale. Me pregunto, por qué hacen estas parejas tan feas, por qué a los galanes más auténticos les colocan a estas castañas de sexo femenino de muy escaso atractivo tanto físico como personal, esto le paso mucho a George Clooney o Jude Law, lo mismo que a ellas, las más salerosas con unos ganapanes aborrecibles. Otro día os lo explico.
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