arrow

Turno de noche

Comedia. Ciencia ficción. Terror Cuando un hongo mutante altamente contagioso escapa de una instalación sellada, dos jóvenes empleados, acompañados por un veterano agente de bioterrorismo, deben sobrevivir al turno de noche más alocado de la historia para salvar a la humanidad de la extinción, mientras el microorganismo se propaga y destruye todo a su paso.
Críticas 20
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
3
27 de abril de 2026 Sé el primero en valorar esta crítica
Un Liam Neeson en horas bajas. No se entiende que se haya ofrecido a participar en esta historia bastante mala y hecha por cuatro dólares.
Un telefilm mál hecho y peor interpretado con agujeros argumentales.
Una copia del videojuego "The last of us" y sus hongos.
Es la muestra de que el cine está prácticamente muerto, por no hablar de los guionistas.
La aparición de Liam Neeson se reduce a cuatro frases, no existe el diálogo ni una mínima profundidad argumental.
No falta ni el final típico y manido de "continuará"
¡Qué bajo ha caído el pobre de Liam!
5
26 de abril de 2026 1 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tanto en la vida como en el cine, hay veces que basta con no complicarse la vida para seguir tirando hacia adelante. Eso es lo que han debido pensar los responsables de ‘Turno de noche’, una cinta que da exactamente lo que propone: un desneuronado entretenimiento.

Tenemos a David Koepp haciendo el guión, lo que en el noventa y cinco por ciento de las ocasiones es bueno y, aquí, la historia está bien si no la das muchas vueltas. Para el reparto elijes a un fuera de serie como Liam Neeson haciendo del Liam Neeson de los últimos años, pero sin grandes esfuerzos físicos, algo que en sus últimas producciones saltaba a la vista. Después, elijes a una screem queen reconocible para el público especializado (Georgina Campbell) y a alguien que haga bien de simpático héroe deslenguado (Joe Keery) y tenemos un resultado correcto.

En resumidas cuentas: caras conocidas, guión de Koepp y serie B que entretiene y con el que se pasa el rato. No la pidáis mucho más.
Más en: https://alquimistacinefilo.wordpress.com/
6
23 de abril de 2026 0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Turno de Noche (2026).

"Si ese hongo entra en contacto con el agua, se propagará como la pólvora.”
El prestigioso escritor y cineasta David Koepp guioniza este thriller de ciencia ficción con dosis de comedia negra basándose en su novela homónima.

Con 99 minutos de metraje total, la cinta nos cuenta, al más estilo ochentero, cómo un agente especialista en bioterrorismo tiene que contener, con la ayuda de dos jóvenes vigilantes, un peligroso hongo mutante extraterrestre, cuando este empieza a propagarse, poniendo en peligro a toda la humanidad.

Mientras la británica Georgina Campbell (“Los Vigilantes”) y Joe Keery (serie “Stranger Things”) hacen las veces de inexpertos vigilantes nocturnos, Liam Neeson interpreta al agente federal encargado de solucionar el letal conflicto surgido en una remota instalación sellada en el estado de Kansas. Entre los personajes secundarios destaca la octogenaria actriz inglesa Vanessa Redgrave en un papel poco convencional.
Vanessa Redgrave
El largometraje, rodado entre Marruecos e Italia, se inicia de manera casi trepidante, pero se ralentiza durante su primera hora hasta que comienza la acción, cuando diversos individuos aledaños a nuestros protagonistas se involucran en la trama, manteniéndonos atentos a los acontecimientos y sacándonos algunas sonrisas gracias a los golpes de humor negro que abundan en las escenas más críticas.

Raúl Cabral.
Puntuación personal: 6
5
23 de abril de 2026 0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay algo atractivo en mezclar pandemia, comedia absurda y precariedad laboral, porque, siendo sinceros, muchos trabajos nocturnos ya parecen una película de terror sin necesidad de mutaciones. La historia entiende ese punto de partida y lo explota con cierta gracia inicial, empleados poco preparados, protocolos inútiles, un veterano agente que parece saber demasiado y una amenaza biológica creciendo mientras nadie tiene realmente el control, el problema es que la idea da más juego que el desarrollo.

Después de un arranque prometedor, la película entra en una dinámica repetitiva de persecuciones, accidentes, discusiones y nuevas complicaciones, todo es entretenido a ratos, pero también bastante mecánico, no termina de encontrar una segunda capa más allá del chiste evidente, trabajar de noche ya era bastante malo, ahora además hay un hongo homicida.

Jonny Campbell sabe mover este tipo de material ligero, la película no se cae, avanza con ritmo y mantiene una energía constante, eso ya es algo. Campbell apuesta por el tono juguetón, no pretende que el espectador se tome nada demasiado en serio, y hace bien, cuando la cinta intenta ser solemne, flojea, cuando abraza el disparate, mejora.
Joe Keery & Georgina Campbell
Sin embargo, la dirección rara vez aporta identidad propia, muchas escenas parecen sacadas del manual de la comedia fantástica moderna: cámara nerviosa, montaje rápido, personajes gritándose entre sí mientras algo monstruoso rompe paredes al fondo.

Los protagonistas cumplen bien dentro de lo que pide la película, ser reconocibles, reactivos y suficientemente carismáticos como para acompañarnos en el desastre. Joe Keery y Georgina Campbell representan ese tipo de personaje contemporáneo que vive cansado, mal pagado y ligeramente resignado hasta que llega el apocalipsis. Liam Neeson aporta la cuota de excentricidad necesaria, alguien entre mentor incompetente y superviviente paranoico.

Aprovecha bien su entorno cerrado y nocturno, los pasillos, almacenes y espacios laborales se convierten en terreno ideal para persecuciones y sustos ligeros. El montaje mantiene ritmo, quizá demasiado empeñado en no dejar respirar nada, a veces la película confunde velocidad con comicidad. La fotografía y la música cumplen sin destacar.
Es una comedia de terror modesta que sabe lo que es, entretenimiento rápido, algo gamberro y sin mayores pretensiones, no inventa nada, no da miedo de verdad y sus chistes aciertan de forma irregular, tiene una idea simpática, energía suficiente y cierta empatía con quienes saben que trabajar de noche ya era bastante castigo antes de añadir infecciones mutantes.
6
27 de abril de 2026 0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
En los años ochenta las películas de terror tenían siempre a un idiota entre los protagonistas. El idiota era imprescindible, sin él no había diversión. Eran personajes que lo hacían todo al revés: abrían la puerta equivocada, entraban en la cabaña abandonada, nadaban en playas donde un cartel advertía claramente "prohibido el baño". En realidad los idiotas se creían muy listos, se reían de todo, no obedecían normas, ni respetaban las viejas tradiciones. El idiota representaba la arrogancia de la modernidad.

"Turno de noche" recupera el desenfado de aquel cine ochentero. Los protagonistas hacen todo lo que no tienen que hacer. Se meten donde no se tienen que meter y gracias a su poca cabeza la película avanza. "Turno de noche" es lo suficientemente absurda para convencer al espectador de que todo aquello es puro entretenimiento. Su etilo gamberro sigue la estela de películas como "Zombieland" y aquí en España sería un guion perfecto para Alex de la Iglesia.
Joe Keery & Georgina Campbell
"Turno de noche" se deja ver con facilidad, pero personalmente me queda la sensación de que algo no va bien. La película quiere ser ocurrente pero le falta garra. Los diálogos quieren ser canallas como los de Tarantino, pero no funcionan. Su estilo, entre el rock y la caricatura de cómic, parece inspirarse en el pasotismo adolescente del cine de Edgar Wright, pero no hay nada especialmente gracioso.

No hay que olvidar que el artífice de todo esto es David Koepp. Uno de los grandes guionistas de Hollywood. Sus guiones mueven millones de dólares. Decir David Koepp es decir "Parque Jurásico" y "Misión imposible". Koepp ha centrado su trabajo en el cine, pero hace unos años publicó "Cold Storage", su primera novela como escritor en solitario.

"Turno de noche" es la adaptación al cine de "Cold Storage" y tanto el título como el cartel promocional tienen tan poca fuerza como el guion. En España la novela se tradujo como "Bajo cero", un título sugerente que ironizaba con el cambio climático. Cada escena de "Turno de noche" arranca con la promesa de un sarcasmo que no llega. Si Koepp es el Spielberg de las letras con "Turno de noche" se ha quedado corto. Una película que le falta precisamente lo que pretende: voltaje y pimienta.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow