Ciudadano NegrínDocumental
6,2
185
Documental
Documental sobre la vida de Juan Negrín, último jefe de Gobierno de la II República española (1931-1936), a través de sus discursos y escritos, de los recuerdos de sus nietos Juan y Carmen y de las imágenes de cine familiar que el propio Negrín filmó en el exilio, cuando, retirado de la política, vivía como un ciudadano anónimo. (FILMAFFINITY)
29 de enero de 2012
29 de enero de 2012
20 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
En algún discreto rincón del cementerio parisino Pere Lachaise, entre sus vistosos panteones, hay una sencilla tumba en cuya lápida apenas figuran unas fechas y las iniciales J.N.L: Juan Negrín López. Este interesante documental aborda y revisa la vida pública e íntima de quien fue uno de los personajes más interesantes del siglo XX español, y también de los más vilipendiados, tanto por la derecha como por la izquierda.
Elaborado a partir de variadas entrevistas -con sus nietos, su único hijo vivo, y diversos historiadores- y haciendo uso de imágenes de archivo tanto oficiales como particulares, su historia se desarrolla combinando la narración omnisciente y una falsa primera persona, mediante la cual "Negrín" se dirige al espectador. Hay pues cierta intención de construir una autobiografía filmada, que a pesar de las lógicas limitaciones, funciona bastante bien, aportando algunos toques íntimos interesantes.
Como antes se mencionaba, Negrín fue un personaje incómodo; para la derecha, lógicamente, no fue sino un rojo malvado, responsable del terror chequista y del "robo" del oro del Banco de España, pero es que para la izquierda, o mejor, para las izquierdas, a las que pertenecía y por las que luchó, no era mucho mejor. Así, para los comunistas, tenía demasiado empeño en mantener la legalidad republicana, y para los socialistas -sus compañeros de partido- se había vendido a los soviéticos, prolongando inútilmente la guerra. Lo cierto es que Negrín, un socialista moderado y "de orden", según confesión propia, era hombre de profundas convicciones y notable tenacidad, por lo que trató en todo momento de mantener a flote un barco que se hundía (el republicano), teniendo en contra todos los elementos (no sólo el enemigo natural, sino las distintas divisiones de su bando).
El documental trata de rehabilitar su figura explicando sus decisiones en función del difícil contexto en que le tocó asumir la presidencia del gobierno (los tres ultimos años de guerra), siendo este el nudo fundamental del filme, pero no se descuidan otros aspectos importantes de su vida. Gracias a ello conocemos algo de sus orígenes familiares -más bien conservadores, con gran influencia católica- y de sus años de formación como médico en Alemania, así como su posterior trabajo pionero en la Residencia de Estudiantes de Madrid y el nacimiento de su compromiso político. Por último se abordan sus años en el exilio, en México y París, desde una óptica más familiar e íntima, aprovechando unas filmaciones particulares inéditas.
Por todo ello la imagen que se nos transmite es la de un hombre brillante, que pudo desarrollar una carrera científica prometedora, a la que renunció en favor de un proyecto político y social como el que encarnó la Segunda República, por la que luchó con más firmeza y coherencia que muchos otros, incluso una vez se hubo consumado la derrota. Acaba en spoiler.
Elaborado a partir de variadas entrevistas -con sus nietos, su único hijo vivo, y diversos historiadores- y haciendo uso de imágenes de archivo tanto oficiales como particulares, su historia se desarrolla combinando la narración omnisciente y una falsa primera persona, mediante la cual "Negrín" se dirige al espectador. Hay pues cierta intención de construir una autobiografía filmada, que a pesar de las lógicas limitaciones, funciona bastante bien, aportando algunos toques íntimos interesantes.
Como antes se mencionaba, Negrín fue un personaje incómodo; para la derecha, lógicamente, no fue sino un rojo malvado, responsable del terror chequista y del "robo" del oro del Banco de España, pero es que para la izquierda, o mejor, para las izquierdas, a las que pertenecía y por las que luchó, no era mucho mejor. Así, para los comunistas, tenía demasiado empeño en mantener la legalidad republicana, y para los socialistas -sus compañeros de partido- se había vendido a los soviéticos, prolongando inútilmente la guerra. Lo cierto es que Negrín, un socialista moderado y "de orden", según confesión propia, era hombre de profundas convicciones y notable tenacidad, por lo que trató en todo momento de mantener a flote un barco que se hundía (el republicano), teniendo en contra todos los elementos (no sólo el enemigo natural, sino las distintas divisiones de su bando).
El documental trata de rehabilitar su figura explicando sus decisiones en función del difícil contexto en que le tocó asumir la presidencia del gobierno (los tres ultimos años de guerra), siendo este el nudo fundamental del filme, pero no se descuidan otros aspectos importantes de su vida. Gracias a ello conocemos algo de sus orígenes familiares -más bien conservadores, con gran influencia católica- y de sus años de formación como médico en Alemania, así como su posterior trabajo pionero en la Residencia de Estudiantes de Madrid y el nacimiento de su compromiso político. Por último se abordan sus años en el exilio, en México y París, desde una óptica más familiar e íntima, aprovechando unas filmaciones particulares inéditas.
Por todo ello la imagen que se nos transmite es la de un hombre brillante, que pudo desarrollar una carrera científica prometedora, a la que renunció en favor de un proyecto político y social como el que encarnó la Segunda República, por la que luchó con más firmeza y coherencia que muchos otros, incluso una vez se hubo consumado la derrota. Acaba en spoiler.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El último tercio del documental resulta también el más emotivo y triste; vemos en él su vida familiar, tanto en Inglaterra, como México y París, mientras que los acontecimientos políticos acaban por desacreditarlo. A sus compañeros no les bastó con acusarlo de prolongar la guerra para nada -en realidad lo que buscaba era internacionalizar el conflicto, para lo que tan sólo le faltó tiempo-, sino que además lo consideraban un sectario, que había apartado a Prieto de su cargo durante la guerra; rencores y envidias similares acabaron con su expulsión del PSOE, que no lo rehabilitaría hasta 2009.
En esas tomas de aficionado, por lo general filmadas en exteriores, en las que vemos a sus nietos jugar y a él en segundo plano, escribiendo o acariciando a sus perros, se intuye un aire triste, de pérdida, similar al que inspira el último verso que escribió otro exiliado, también enterrado en suelo francés:
"Estos días azules, y este sol de la infancia..."
En esas tomas de aficionado, por lo general filmadas en exteriores, en las que vemos a sus nietos jugar y a él en segundo plano, escribiendo o acariciando a sus perros, se intuye un aire triste, de pérdida, similar al que inspira el último verso que escribió otro exiliado, también enterrado en suelo francés:
"Estos días azules, y este sol de la infancia..."
13 de diciembre de 2023
13 de diciembre de 2023
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Parece que en el momento histórico en que se hizo el documental hacía falta una biografía justificativa informal al ciudadano "anónimo" genial y socialista que fue Juan Negrín en vez de al líder político real: confuso, que no consiguió remontar la guerra y que tuvo gestiones desde el Oro de Moscú hasta los 13 puntos de reconciliación en plena Guerra Civil Española para una posible tregua con Franco (que estaba ganando la guerra y que en ningún caso iba a aceptar un pacto que iba en contra gravemente de sus intereses)... pero que explican bien su personalidad.
Acabo alargando inútilmente la guerra con miles de muertos extra, y acabó justificando que España tuviera un Plan Marshall con lo que aunque en ambas ocasiones sus intenciones eran buenas acabó solidificando la dictadura fascista de Francisco Franco, que aunque no se dio cuenta debía de dar las gracias de tener un rival que le fue tan útil.
Juan Negrín provenía de una familia de clase alta de negocios que se preocupó por su educación, fue un gran fisiólogo, profesor de medicina y políglota que llegó a hablar entre 8 y 10 lenguas (según otros) al final de su vida,
Un documental sobre todo para interesados en los protagonistas republicanos de la Guerra Civil Española. ¿Hay que reivindicar a estas alturas a Juan Negrín? no, solo el PSOE de Rodríguez Zapatero que tenía un complejo de culpa por su pasado.
Todo Fortinbrás necesita antes un Hamlet.
Documental convencional con profesionales de una trayectoria contrastada, recoge material disperso que parece que estaba inédito que impresiona por las condiciones materiales de vida de la época.
El documental no sabe dar grandeza ni al apocalipsis dramático de los distintos episodios de la vida de Juan Negrín, ni al de los republicanos tras perder la Guerra Civil Española, resulta un documental reivindicativo promocionado por el PSOE de Zapatero con cierta pasión pero que se queda en lo rutinario.
Juan Negrín nació dentro de una familia de clase muy alta de Canarias y recibió una educación exquisita, empezó a estudiar la carrera de Medicina con 15 años en la Universidad de Kiel (en Alemania) y fue un brillante investigador fisiológico y un políglota. al final de su vida hablaba 8 idiomas. Además cuando volvió a España, a la Residencia de Estudiantes trajo consigo los descubrimientos y material técnico de las mejores investigaciones de Alemania.
Se hizo querer por el ala más moderada del PSOE de Indalecio Prieto y cuando llegó la Guerra Civil dado su nivel profesional y cultural empezaron a llegarle grandes puestos políticos.
El bando republicano no tuvo gestores económicos dignos y le nombraron a él Ministro de Hacienda, que fue quien organizó (hay polémica sobre quien fue en verdad quien lo decidió) el desastroso traslado del oro del Banco de España a la URSS, oro que nunca volvería a España. Aquí vemos un rasgo íntimo de su personalidad que es cierta egolatría y los planes grandiosos incluso sobre temas que no domina.
(Años después su alumno Severo Ochoa dijo de él que como profesor explicaba mal, ponía notas bajas... y en algún sentido que no sabía delegar).
Ya en Mayo de 1937 acepta la presidencia del gobierno republicano cuando el rumbo de la guerra va por mal camino, tras la desastrosa y optimista gestión de Largo Caballero, e intenta infructuosamente cambiar el sentido diplomático de la República hasta que tiene abrazarse definitivamente al extremismo comunista del que antes se había quedado al margen siendo ambivalente.
Otro es su apoyo implícito a las "Jornadas de Mayo de Barcelona de 1937" donde los comunistas eliminan a los anarquistas y trotskistas que dificultan la coordinación de las operaciones militares. O el desprecio mutuo con Largo Caballero de un nivel cultural muy inferior, que es disperso y no tiene conocimientos realistas de la guerra. TODO VALE para la causa, por muy confusos e inconsecuentes que sean los planes.
Incluso el plan descabellado del final de la Guerra con la exagerada esperanza de poder alargar la guerra al coste de decenas de miles de muertos más con tal de empalmar la guerra con la posible Guerra Mundial que empezaría oficialmente en Septiembre de 1939.
Además después de la guerra, como a él y a su familia le expropian gran cantidad de sus propiedades, se queda con parte del dinero de los exiliados, con asociaciones que él dirige, para vivir a cuerpo de rey, pero eso sí muy melancólicamente, en el exilio, haciendo videos caseros a su familia.
Lo más triste no es que truncara su brillante trayectoria profesional de médico, que de su obra en infraestructuras no quedara o su gestión durante la República, sino que el terrible órdago de tanto sacrificio de miles de muertes inútiles por prolongar la Guerra Civil tenía unas altas posibilidades de fracasar desde la segunda mitad de 1937.
Ya solo creían en él algunos socialistas más radicales y los comunistas que cuando en los años 50 hizo gestiones que acabaron legitimando oficialmente a Franco, según él por el beneficio de los españoles, acabaron aborreciéndolo.
Acabo alargando inútilmente la guerra con miles de muertos extra, y acabó justificando que España tuviera un Plan Marshall con lo que aunque en ambas ocasiones sus intenciones eran buenas acabó solidificando la dictadura fascista de Francisco Franco, que aunque no se dio cuenta debía de dar las gracias de tener un rival que le fue tan útil.
Juan Negrín provenía de una familia de clase alta de negocios que se preocupó por su educación, fue un gran fisiólogo, profesor de medicina y políglota que llegó a hablar entre 8 y 10 lenguas (según otros) al final de su vida,
Un documental sobre todo para interesados en los protagonistas republicanos de la Guerra Civil Española. ¿Hay que reivindicar a estas alturas a Juan Negrín? no, solo el PSOE de Rodríguez Zapatero que tenía un complejo de culpa por su pasado.
Todo Fortinbrás necesita antes un Hamlet.
Documental convencional con profesionales de una trayectoria contrastada, recoge material disperso que parece que estaba inédito que impresiona por las condiciones materiales de vida de la época.
El documental no sabe dar grandeza ni al apocalipsis dramático de los distintos episodios de la vida de Juan Negrín, ni al de los republicanos tras perder la Guerra Civil Española, resulta un documental reivindicativo promocionado por el PSOE de Zapatero con cierta pasión pero que se queda en lo rutinario.
Juan Negrín nació dentro de una familia de clase muy alta de Canarias y recibió una educación exquisita, empezó a estudiar la carrera de Medicina con 15 años en la Universidad de Kiel (en Alemania) y fue un brillante investigador fisiológico y un políglota. al final de su vida hablaba 8 idiomas. Además cuando volvió a España, a la Residencia de Estudiantes trajo consigo los descubrimientos y material técnico de las mejores investigaciones de Alemania.
Se hizo querer por el ala más moderada del PSOE de Indalecio Prieto y cuando llegó la Guerra Civil dado su nivel profesional y cultural empezaron a llegarle grandes puestos políticos.
El bando republicano no tuvo gestores económicos dignos y le nombraron a él Ministro de Hacienda, que fue quien organizó (hay polémica sobre quien fue en verdad quien lo decidió) el desastroso traslado del oro del Banco de España a la URSS, oro que nunca volvería a España. Aquí vemos un rasgo íntimo de su personalidad que es cierta egolatría y los planes grandiosos incluso sobre temas que no domina.
(Años después su alumno Severo Ochoa dijo de él que como profesor explicaba mal, ponía notas bajas... y en algún sentido que no sabía delegar).
Ya en Mayo de 1937 acepta la presidencia del gobierno republicano cuando el rumbo de la guerra va por mal camino, tras la desastrosa y optimista gestión de Largo Caballero, e intenta infructuosamente cambiar el sentido diplomático de la República hasta que tiene abrazarse definitivamente al extremismo comunista del que antes se había quedado al margen siendo ambivalente.
Otro es su apoyo implícito a las "Jornadas de Mayo de Barcelona de 1937" donde los comunistas eliminan a los anarquistas y trotskistas que dificultan la coordinación de las operaciones militares. O el desprecio mutuo con Largo Caballero de un nivel cultural muy inferior, que es disperso y no tiene conocimientos realistas de la guerra. TODO VALE para la causa, por muy confusos e inconsecuentes que sean los planes.
Incluso el plan descabellado del final de la Guerra con la exagerada esperanza de poder alargar la guerra al coste de decenas de miles de muertos más con tal de empalmar la guerra con la posible Guerra Mundial que empezaría oficialmente en Septiembre de 1939.
Además después de la guerra, como a él y a su familia le expropian gran cantidad de sus propiedades, se queda con parte del dinero de los exiliados, con asociaciones que él dirige, para vivir a cuerpo de rey, pero eso sí muy melancólicamente, en el exilio, haciendo videos caseros a su familia.
Lo más triste no es que truncara su brillante trayectoria profesional de médico, que de su obra en infraestructuras no quedara o su gestión durante la República, sino que el terrible órdago de tanto sacrificio de miles de muertes inútiles por prolongar la Guerra Civil tenía unas altas posibilidades de fracasar desde la segunda mitad de 1937.
Ya solo creían en él algunos socialistas más radicales y los comunistas que cuando en los años 50 hizo gestiones que acabaron legitimando oficialmente a Franco, según él por el beneficio de los españoles, acabaron aborreciéndolo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Al final solo benefició al franquismo, porque una guerra tan larga creo un montón de cómplices a Franco que incluso, años después cuando las democracias liberales ganaron la Segunda Guerra Mundial y España fue presionada para que volviera a una democracia, casinadie del lado vencedor quería volver a una democracia porque había demasiada gente con las manos manchadas de sangre a las que les iban a exigir responsabilidades penales.
Quizá como tantos líderes republicanos en época de paz hubieran sido buenos gestores "profesionales", incluso el aborrecido Casares Quiroga que no detuvo el Golpe sino que le dio tiempo para que se agrandara, o Azaña que como líder militar no aportó nada a una Guerra que él promovió con su radicalismo, pero que han quedado como personajes trágicos que además tienen cientos de miles de muertos extras a sus espaldas.
Un personaje fáustico trágico en lo humano al que le retratan a vuelapluma.
Quizá como tantos líderes republicanos en época de paz hubieran sido buenos gestores "profesionales", incluso el aborrecido Casares Quiroga que no detuvo el Golpe sino que le dio tiempo para que se agrandara, o Azaña que como líder militar no aportó nada a una Guerra que él promovió con su radicalismo, pero que han quedado como personajes trágicos que además tienen cientos de miles de muertos extras a sus espaldas.
Un personaje fáustico trágico en lo humano al que le retratan a vuelapluma.
6 de junio de 2014
6 de junio de 2014
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Interesante documental centrado en una de las figuras políticas más polémicas de los violentos años 30 en España: El doctor Juan Negrín. A través de las voces de sus hijos y en una falsa primera persona, la cinta se centra especialmente en los años de la guerra y especialmente en su etapa como Presidente del Gobierno, esto es, sobre los años 1937-1939. Se trata de un documental que muestra imágenes inéditas de su vida gracias a unas filmaciones caseras con videocámara, así como fotografías y cartas escritas por el mismo. El otro pilar en el que se apoya el peso narrativo son los historiadores, entre ellos Grabiel Jackson
Primeramente el director nos conduce a los orígenes del doctor con unas fotos de su familia y de sus primeros años como estudiante de medicina, sus viajes por Alemania y como en su regreso a España continua con su profesión en un laboratorio al mismo tiempo que sus ideales políticos le llevan a afiliarse al Partido Socialista (PSOE). El contexto de la época se ve reflejado en pantalla aunque transcurre rápidamente hasta que nos adentra, como he señalado, en sus años como presidente del gobierno.
Asumir el cargo durante la guerra lleva consigo el continuar con la campaña bélica hasta las últimas consecuencias. Esto significará que a pesar del avance nacionalista del ejército del General Franco Negrín insta a la población a sobrevivir y resistir, porque cada día que pasa es una victoria, ya que la inminente guerra mundial salvará la República Española. Estos difíciles momentos se muestran en el documental a través de anuncios propagandísticos del gobierno republicano que yo personalmente nunca había visto. También cuenta como gracias a su labor como Ministro de Hacienda genera ideas para mantener la economía de guerra en plena forma (en tiempos de guerra una buena hacienda es tan necesaria como un buen ejército, señala),entre ellas "guardar" el oro del Banco de España en la URSS a cambio de armas y una brigada internacional financiada por ese país, pero no lo que necesitaban: Tanques y aviones
El resto es historia que todos conocemos y si no te servirá para aprenderla. Muestra las relaciones del doctor con otros miembros del gobierno y partido como Manuel Azaña e Indalecio Prieto y como se fueron deteriorando. En definitiva, la primera parte de la película es una biografía casi exclusivamente política.
Primeramente el director nos conduce a los orígenes del doctor con unas fotos de su familia y de sus primeros años como estudiante de medicina, sus viajes por Alemania y como en su regreso a España continua con su profesión en un laboratorio al mismo tiempo que sus ideales políticos le llevan a afiliarse al Partido Socialista (PSOE). El contexto de la época se ve reflejado en pantalla aunque transcurre rápidamente hasta que nos adentra, como he señalado, en sus años como presidente del gobierno.
Asumir el cargo durante la guerra lleva consigo el continuar con la campaña bélica hasta las últimas consecuencias. Esto significará que a pesar del avance nacionalista del ejército del General Franco Negrín insta a la población a sobrevivir y resistir, porque cada día que pasa es una victoria, ya que la inminente guerra mundial salvará la República Española. Estos difíciles momentos se muestran en el documental a través de anuncios propagandísticos del gobierno republicano que yo personalmente nunca había visto. También cuenta como gracias a su labor como Ministro de Hacienda genera ideas para mantener la economía de guerra en plena forma (en tiempos de guerra una buena hacienda es tan necesaria como un buen ejército, señala),entre ellas "guardar" el oro del Banco de España en la URSS a cambio de armas y una brigada internacional financiada por ese país, pero no lo que necesitaban: Tanques y aviones
El resto es historia que todos conocemos y si no te servirá para aprenderla. Muestra las relaciones del doctor con otros miembros del gobierno y partido como Manuel Azaña e Indalecio Prieto y como se fueron deteriorando. En definitiva, la primera parte de la película es una biografía casi exclusivamente política.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Aunque todos sabemos que fue un hombre polémico detestado por casi todos (incluyendo su partido, que le expulsó en 1946), el documental no profundiza en los motivos de esa animadversión. Sabemos y podemos deducir que era por su apoyo en los comunistas y la Unión Soviética de Stalin pero no se centra en los detalles así como por querer alargar la guerra en contra de otras voces en su bando mientras preparaba su exilio.
Tampoco se centra en otros episodios a mi juicio importantes como el golpe de estado anticomunista por parte de un sector leal a la República Española pero si que explica muy bien su salida al exilio, que es cuando comienza la última parte del documental y quizás la más emotiva, bien llevada con una música de piano conmovedora
Sus nietos (hoy en día septenarios casi) cuentan como se desarrollaron los acontecimientos fuera de la España de Franco: Primero Francia, donde nacieron los nietos, luego México y después Estado Unidos, donde no obtuvo la Green Card cuentan que a causa de sus amistades comunistas en tiempos de guerra fría. Prácticamente se muestra todo el exilio a través de las mencionadas grabaciones caseras excepto otras vueltas a su perfil político con algún artículo en periódicos y alguna que otra carta
Quizás coincidiendo con su rehabilitación en el PSOE se ha querido hacer esta vista a la imagen de Negrín, en donde se muestra un profesional brillante, político en unas circunstancias terribles y un entrañable abuelo, y el documental lo consigue.
Gustará a cualquier persona interesada en los años 30 y la guerra civil
Tampoco se centra en otros episodios a mi juicio importantes como el golpe de estado anticomunista por parte de un sector leal a la República Española pero si que explica muy bien su salida al exilio, que es cuando comienza la última parte del documental y quizás la más emotiva, bien llevada con una música de piano conmovedora
Sus nietos (hoy en día septenarios casi) cuentan como se desarrollaron los acontecimientos fuera de la España de Franco: Primero Francia, donde nacieron los nietos, luego México y después Estado Unidos, donde no obtuvo la Green Card cuentan que a causa de sus amistades comunistas en tiempos de guerra fría. Prácticamente se muestra todo el exilio a través de las mencionadas grabaciones caseras excepto otras vueltas a su perfil político con algún artículo en periódicos y alguna que otra carta
Quizás coincidiendo con su rehabilitación en el PSOE se ha querido hacer esta vista a la imagen de Negrín, en donde se muestra un profesional brillante, político en unas circunstancias terribles y un entrañable abuelo, y el documental lo consigue.
Gustará a cualquier persona interesada en los años 30 y la guerra civil
26 de enero de 2026
26 de enero de 2026
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Quién conoce a Negrín hoy? ¿Quién sabe hoy que Juan Negrín(1892-1956) fue el presidente de la República Española durante la Guerra Civil?
Juan Negrín era un investigador médico canario prestigioso en Alemania, rico y que hablaba 8 idiomas, afiliado al PSOE ya mayor y al que nombraron presidente del gobierno de la República en Mayo de 1937, cuando ya la República empezaba a perder la guerra gracias a la gestión estratégica militar ignorante de los sectarios Largo Caballero y de Manuel Azaña.
Así que Negrín se propuso luchar hasta el final para salvar a una República a la que no quería ayudar nadie en el extranjero, salvo la Unión Soviética, y bastante dividida dentro por los payasos de su propio bando.
Al final acabó con la venta del Banco de España, el Oro de Moscú y alargando una guerra perdida innecesariamente, mientras Azaña y otros líderes huían cobardemente después de haber tenido una política sectaria mientras gobernaban.
Los que dominaban el aparato del PSOE supieron proscribir el poco buen nombre que le quedaba a Negrín. Sin embargo, Negrín se quedó en un lujoso exilio, y en los años 50 "de alguna manera colaboró" con el Régimen Franquista para su apertura y que fuera aceptado en la ONU para no alargar más la hambruna y la miseria abyecta en España.
Para mí, asomarse a Ciudadano Negrín es como encontrar una caja de fotos prohibidas en el desván de la historia de España.
Negrín desde que estaba en política hablaba como un hombre de Estado, no como un ideólogo de parte.
Antes de nada creo que en 2026 la Guerra Civil española de mis abuelos me queda un poco lejana y estoy cansado de ella, se la ha tratado muchísimo en cine, literatura y las historias sin anécdotas de los abuelos, y tratarla otra vez a ritmo lento y del mismo modo cansa, pero bueno.
El argumento pasa olímpicamente del tono de libro de texto aburrido y se mete de lleno en la piel de Juan Negrín, ese último presidente de la República al que nos pintaron como un villano de cómic y que aquí descubrimos como un tipo brillante, culto y humano, desesperado por ganar la guerra.
A nivel visual, la película es un "viaje" alucinante. Lo que opinan los que saben (y yo me sumo) es que el uso de ese archivo familiar inédito es oro puro.
Ver esas imágenes domésticas, con ese grano de película antigua y colores lavados, le da una calidez que te rompe los esquemas; de repente, el personaje histórico deja de ser una estatua de mármol para ser alguien que ríe y tiene familia.
A nivel visual, la película me parece una joya de la restauración. El uso de imágenes domésticas en formato 9,5 mm y 16 mm aporta una textura nostálgica y auténtica que rompe con la estética habitual de los documentales bélicos.
La integración de estas escenas privadas con el metraje histórico está lograda con una elegancia que permite al espectador sentir que se asoma por una cerradura al pasado.
Es una estética íntima que te atrapa por los ojos.
Lo bueno: Que le devuelve la dignidad a un médico eminente e investigador, un políglota rico que quiso dejarlo todo y servir a la República y a su patria y al que intentaron borrar del mapa, mostrándonos al científico antes que al político. Te vuela la cabeza descubrir su faceta intelectual. Sin duda, su capacidad para reivindicar la faceta intelectual y científica de Negrín, rescatándolo del mito del "traidor" para mostrar a un hombre de una cultura desbordante.
Lo malo: Pues que, si te pones tiquismiquis, se nota mucho que el documental quiere "limpiar" su imagen a toda costa, y a veces se echa en falta un poco más de caña o contraste sobre sus sombras políticas.
Su enfoque tan centrado en la rehabilitación de su figura puede sentirse algo parcial, ni siquiera se explica bien lo del Oro de Moscú ni las posibilidades reales de alargar la guerra para empalmar la con la próxima Guerra de expansión de Hitler que se avecinaba, para quienes busquen un análisis más crítico de sus decisiones tácticas durante la guerra.
Como broche de oro, me quedo con su frase más icónica, que hoy sigue poniendo los pelos de punta: "Resistir es vencer". Una lección de puro aguante que resume perfectamente el espíritu de la película.
Me quedo con una reflexión que resuena en todo el filme: "Resistir es vencer", la máxima que definió su voluntad política frente al avance del fascismo.
Juan Negrín era un investigador médico canario prestigioso en Alemania, rico y que hablaba 8 idiomas, afiliado al PSOE ya mayor y al que nombraron presidente del gobierno de la República en Mayo de 1937, cuando ya la República empezaba a perder la guerra gracias a la gestión estratégica militar ignorante de los sectarios Largo Caballero y de Manuel Azaña.
Así que Negrín se propuso luchar hasta el final para salvar a una República a la que no quería ayudar nadie en el extranjero, salvo la Unión Soviética, y bastante dividida dentro por los payasos de su propio bando.
Al final acabó con la venta del Banco de España, el Oro de Moscú y alargando una guerra perdida innecesariamente, mientras Azaña y otros líderes huían cobardemente después de haber tenido una política sectaria mientras gobernaban.
Los que dominaban el aparato del PSOE supieron proscribir el poco buen nombre que le quedaba a Negrín. Sin embargo, Negrín se quedó en un lujoso exilio, y en los años 50 "de alguna manera colaboró" con el Régimen Franquista para su apertura y que fuera aceptado en la ONU para no alargar más la hambruna y la miseria abyecta en España.
Para mí, asomarse a Ciudadano Negrín es como encontrar una caja de fotos prohibidas en el desván de la historia de España.
Negrín desde que estaba en política hablaba como un hombre de Estado, no como un ideólogo de parte.
Antes de nada creo que en 2026 la Guerra Civil española de mis abuelos me queda un poco lejana y estoy cansado de ella, se la ha tratado muchísimo en cine, literatura y las historias sin anécdotas de los abuelos, y tratarla otra vez a ritmo lento y del mismo modo cansa, pero bueno.
El argumento pasa olímpicamente del tono de libro de texto aburrido y se mete de lleno en la piel de Juan Negrín, ese último presidente de la República al que nos pintaron como un villano de cómic y que aquí descubrimos como un tipo brillante, culto y humano, desesperado por ganar la guerra.
A nivel visual, la película es un "viaje" alucinante. Lo que opinan los que saben (y yo me sumo) es que el uso de ese archivo familiar inédito es oro puro.
Ver esas imágenes domésticas, con ese grano de película antigua y colores lavados, le da una calidez que te rompe los esquemas; de repente, el personaje histórico deja de ser una estatua de mármol para ser alguien que ríe y tiene familia.
A nivel visual, la película me parece una joya de la restauración. El uso de imágenes domésticas en formato 9,5 mm y 16 mm aporta una textura nostálgica y auténtica que rompe con la estética habitual de los documentales bélicos.
La integración de estas escenas privadas con el metraje histórico está lograda con una elegancia que permite al espectador sentir que se asoma por una cerradura al pasado.
Es una estética íntima que te atrapa por los ojos.
Lo bueno: Que le devuelve la dignidad a un médico eminente e investigador, un políglota rico que quiso dejarlo todo y servir a la República y a su patria y al que intentaron borrar del mapa, mostrándonos al científico antes que al político. Te vuela la cabeza descubrir su faceta intelectual. Sin duda, su capacidad para reivindicar la faceta intelectual y científica de Negrín, rescatándolo del mito del "traidor" para mostrar a un hombre de una cultura desbordante.
Lo malo: Pues que, si te pones tiquismiquis, se nota mucho que el documental quiere "limpiar" su imagen a toda costa, y a veces se echa en falta un poco más de caña o contraste sobre sus sombras políticas.
Su enfoque tan centrado en la rehabilitación de su figura puede sentirse algo parcial, ni siquiera se explica bien lo del Oro de Moscú ni las posibilidades reales de alargar la guerra para empalmar la con la próxima Guerra de expansión de Hitler que se avecinaba, para quienes busquen un análisis más crítico de sus decisiones tácticas durante la guerra.
Como broche de oro, me quedo con su frase más icónica, que hoy sigue poniendo los pelos de punta: "Resistir es vencer". Una lección de puro aguante que resume perfectamente el espíritu de la película.
Me quedo con una reflexión que resuena en todo el filme: "Resistir es vencer", la máxima que definió su voluntad política frente al avance del fascismo.
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