La NenaMiniserie
2026 

6,0
507
Serie de TV. Thriller
Serie de TV (2026). Tercera temporada, 8 episodios. Meses después de los sucesos de La Red Púrpura, la cacería no ha terminado. Tras la muerte de Lucas, Elena Blanco ha desaparecido. Solo Mariajo conoce su paradero, manteniéndolo en secreto incluso para el resto del equipo. La lucha contra La Red le arrebató demasiado y en un intento desesperado por recuperar el control de su vida dejó atrás la BAC.
24 de mayo de 2026
24 de mayo de 2026
19 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
La Nena de Carmen Mola tenía todos los ingredientes para una gran serie: tensión, brutalidad, ritmo, personajes incómodos y una sensación constante de peligro. Pero esta adaptación parece hecha por gente que leyó el resumen de Wikipedia mientras esperaba el café.
No tiene nada, pero absolutamente nada, que ver con el libro. Y no hablo de cambios necesarios para adaptar un formato. Hablo de decisiones absurdas, personajes irreconocibles, tramas que aparecen y desaparecen sin sentido y diálogos que parecen escritos a las tres de la mañana con una botella de tequila al lado.
Mientras más avanza, peor se pone. Mucho peor.
Hay momentos donde uno realmente se pregunta si alguien revisó el guion antes de grabar. Los personajes toman siempre la peor decisión posible, pero no desde una lógica trágica o compleja, sino desde una estupidez narrativa agotadora. Todo parece improvisado, exagerado, REITERATIVO (hasta el cansancio) y desconectado de cualquier coherencia mínima.
No tiene nada, pero absolutamente nada, que ver con el libro. Y no hablo de cambios necesarios para adaptar un formato. Hablo de decisiones absurdas, personajes irreconocibles, tramas que aparecen y desaparecen sin sentido y diálogos que parecen escritos a las tres de la mañana con una botella de tequila al lado.
Mientras más avanza, peor se pone. Mucho peor.
Hay momentos donde uno realmente se pregunta si alguien revisó el guion antes de grabar. Los personajes toman siempre la peor decisión posible, pero no desde una lógica trágica o compleja, sino desde una estupidez narrativa agotadora. Todo parece improvisado, exagerado, REITERATIVO (hasta el cansancio) y desconectado de cualquier coherencia mínima.

¿Han visto ese meme del caballo que empieza perfectamente dibujado y termina siendo un garabato infernal? Bueno. Eso.
Las dos primeras temporadas eran oro puro: tensión, ritmo, personajes memorables y una atmósfera realmente inquietante. El mejor Carmen Mola. Esto ni siquiera llega a cartón mojado. Parece una parodia involuntaria de lo que alguna vez funcionó.
Una pérdida de tiempo.
Las dos primeras temporadas eran oro puro: tensión, ritmo, personajes memorables y una atmósfera realmente inquietante. El mejor Carmen Mola. Esto ni siquiera llega a cartón mojado. Parece una parodia involuntaria de lo que alguna vez funcionó.
Una pérdida de tiempo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Lista de cosas ridículas:
Por supuesto, el destino de Chesca. En La Nena tenía un final trágico, inesperado, durísimo y coherente con el tono del libro. Valoro que la serie quiera darle una nueva oportunidad, de verdad. Pero no era necesario transformarla en una especie de psicópata de manual, femme fatale vengativa de saldo o villana traumada con mirada intensa cada tres segundos. Mucho menos convertirla en una Beatrix Kiddo policial, repartiendo violencia como si de pronto estuviéramos viendo otra serie.
Luego está el capítulo 4, filmado como si un aprendiz de Tarantino hubiese descubierto la cámara lenta, la sangre falsa y los diálogos supuestamente cool la misma tarde del rodaje. Todo quiere ser estilizado, brutal, irónico, excesivo. El problema es que no tiene gracia, no tiene tensión y no tiene pulso. Solo tiene pose.
También están las muertes gratuitas y sin sentido. En el libro, cada muerte tiene peso. Duele, mueve la trama, revela algo, deja una marca. Aquí las muertes aparecen como serpentina absurda: salen disparadas, hacen ruido un segundo y luego nadie sabe muy bien para qué estaban ahí.
Por supuesto, el destino de Chesca. En La Nena tenía un final trágico, inesperado, durísimo y coherente con el tono del libro. Valoro que la serie quiera darle una nueva oportunidad, de verdad. Pero no era necesario transformarla en una especie de psicópata de manual, femme fatale vengativa de saldo o villana traumada con mirada intensa cada tres segundos. Mucho menos convertirla en una Beatrix Kiddo policial, repartiendo violencia como si de pronto estuviéramos viendo otra serie.
Luego está el capítulo 4, filmado como si un aprendiz de Tarantino hubiese descubierto la cámara lenta, la sangre falsa y los diálogos supuestamente cool la misma tarde del rodaje. Todo quiere ser estilizado, brutal, irónico, excesivo. El problema es que no tiene gracia, no tiene tensión y no tiene pulso. Solo tiene pose.
También están las muertes gratuitas y sin sentido. En el libro, cada muerte tiene peso. Duele, mueve la trama, revela algo, deja una marca. Aquí las muertes aparecen como serpentina absurda: salen disparadas, hacen ruido un segundo y luego nadie sabe muy bien para qué estaban ahí.

Roberto Álamo
Y las menciones a la primera temporada… no, gracias. No se atrevan. Esa historia cerró de forma perfecta, con una fuerza narrativa que no necesitaba ser manoseada. Aquí no la homenajean: destrozan su recuerdo, la usan como muleta emocional y la convierten en una nostalgia barata.
Pero lo peor, quizá, son las 400 menciones por segundo al sufrimiento de Chesca. Entendimos. Sufrió. Mucho. No hace falta subrayarlo con fluorescente cada vez que aparece en pantalla. La sutileza existe. El trauma puede narrarse sin convertirlo en martillo pilón.
En resumen: es pésima. No mala de “bueno, al menos entretiene”. Mala de mirar la pantalla y preguntarse quién pensó que esto era una buena idea.
Actualización: he terminado de ver la serie y confirmo que sí, se pone peor.
Aparece el elegido con el poder de teletransportarse, porque claramente ya habíamos abandonado cualquier pacto mínimo con la coherencia. También está el abuso de los auriculares de Buendía, como si repetir un recurso cada cinco minutos lo convirtiera automáticamente en atmósfera.
Luego están los cuatro edificios gigantes de Madrid apareciendo todo el tiempo, la asesina y secuestradora de niños libre por la cara, y toda la BAC decidiendo ir sola, de noche, a buscar a la papisa del crimen porque la trama lo necesita y la inteligencia narrativa estaba de vacaciones.
Pero, sin duda, lo peor es el episodio de Rosario. Qué cosa más absurda. Todo un episodio dedicado a algo que no conduce a nada, no sostiene nada y no aporta nada. Una excursión narrativa al vacío.
Definitivamente esto fue: “tenemos que llenar ocho episodios con otra historia… ¿qué hacemos?”. Pues un poco de todo. Un poco de trauma, un poco de venganza, un poco de Madrid nocturno, un poco de mafia, un poco de persecución, un poco de delirio. Nada termina de funcionar, pero todo insiste en tomarse muy en serio.
Y el final, pésimo. Sin tensión, sin elegancia, sin inteligencia.
Ah, y Chesca teniendo el bebé de sus violadores… claro. Muy lógico todo. Delicadísimo tratamiento narrativo, cómo no.
Todo mal.
Pero lo peor, quizá, son las 400 menciones por segundo al sufrimiento de Chesca. Entendimos. Sufrió. Mucho. No hace falta subrayarlo con fluorescente cada vez que aparece en pantalla. La sutileza existe. El trauma puede narrarse sin convertirlo en martillo pilón.
En resumen: es pésima. No mala de “bueno, al menos entretiene”. Mala de mirar la pantalla y preguntarse quién pensó que esto era una buena idea.
Actualización: he terminado de ver la serie y confirmo que sí, se pone peor.
Aparece el elegido con el poder de teletransportarse, porque claramente ya habíamos abandonado cualquier pacto mínimo con la coherencia. También está el abuso de los auriculares de Buendía, como si repetir un recurso cada cinco minutos lo convirtiera automáticamente en atmósfera.
Luego están los cuatro edificios gigantes de Madrid apareciendo todo el tiempo, la asesina y secuestradora de niños libre por la cara, y toda la BAC decidiendo ir sola, de noche, a buscar a la papisa del crimen porque la trama lo necesita y la inteligencia narrativa estaba de vacaciones.
Pero, sin duda, lo peor es el episodio de Rosario. Qué cosa más absurda. Todo un episodio dedicado a algo que no conduce a nada, no sostiene nada y no aporta nada. Una excursión narrativa al vacío.
Definitivamente esto fue: “tenemos que llenar ocho episodios con otra historia… ¿qué hacemos?”. Pues un poco de todo. Un poco de trauma, un poco de venganza, un poco de Madrid nocturno, un poco de mafia, un poco de persecución, un poco de delirio. Nada termina de funcionar, pero todo insiste en tomarse muy en serio.
Y el final, pésimo. Sin tensión, sin elegancia, sin inteligencia.
Ah, y Chesca teniendo el bebé de sus violadores… claro. Muy lógico todo. Delicadísimo tratamiento narrativo, cómo no.
Todo mal.
19 de abril de 2026
19 de abril de 2026
11 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
La Novia Gitana es una auténtica barbaridad de serie.
Y La Red Púrpura aumenta aún más el nivel.
Son antológicas.
La dirección es de primer nivel.
El guión, perfecto.
Y las interpretaciones me han dejado sin habla.
Todos: Nerea Barros, Vicente Romero, Lucía Martín Abello, Ignacio Montes, Mona Martínez, Francesc Garrido, Darío Grandinetti, Ginés García Millán, Carlos Cabra...es que rayan todos a un nivel como ni había visto en ninguna serie española, y en muy pocas a nivel internacional.
Interpretaciones crudas, magnéticas, llenas de verdad y sin concesiones.
Qué actores!
Me quedé hipnotizado por la serie y no era capaz de dejar de verla o de pensar en ella.
Y La Nena sigue ese mismo nivel en todo, pero hay algo que la deja por debajo de las 2 primeras.Algo que chirría por todos los lados.
Nunca jamás podré entender qué hace en esta serie Eduardo Casanova.
Su interpretación es patética, pueril, artificial y ridícula.
Y La Red Púrpura aumenta aún más el nivel.
Son antológicas.
La dirección es de primer nivel.
El guión, perfecto.
Y las interpretaciones me han dejado sin habla.
Todos: Nerea Barros, Vicente Romero, Lucía Martín Abello, Ignacio Montes, Mona Martínez, Francesc Garrido, Darío Grandinetti, Ginés García Millán, Carlos Cabra...es que rayan todos a un nivel como ni había visto en ninguna serie española, y en muy pocas a nivel internacional.
Interpretaciones crudas, magnéticas, llenas de verdad y sin concesiones.
Qué actores!
Me quedé hipnotizado por la serie y no era capaz de dejar de verla o de pensar en ella.
Y La Nena sigue ese mismo nivel en todo, pero hay algo que la deja por debajo de las 2 primeras.Algo que chirría por todos los lados.
Nunca jamás podré entender qué hace en esta serie Eduardo Casanova.
Su interpretación es patética, pueril, artificial y ridícula.

Lucía Martín Abello
Qué pena.
No sé a quién se le ocurrió meterlo ni por qué, pero a mí me ha roto totalmente la conexión con la trama, y rompe también el tono oscuro y siniestro de la trilogía.
Y el nivel de esta temporada baja, al igual que la tensión de la historia, cada vez que aparece y habla.
De verdad, qué pena.
No sé a quién se le ocurrió meterlo ni por qué, pero a mí me ha roto totalmente la conexión con la trama, y rompe también el tono oscuro y siniestro de la trilogía.
Y el nivel de esta temporada baja, al igual que la tensión de la historia, cada vez que aparece y habla.
De verdad, qué pena.
10 de junio de 2026
10 de junio de 2026
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Trilogía que no deja impasible a nadie, muy importante verla en el orden correcto para entender la historia al completo.
No apta para personas sensibles o asustadizas, los personajes toman cuerpo a medida que se desarrolla la historia.
Bien interpretada, una pena haber contado con Eduardo Casanovas, mal actor, histriónico, que da vida un personaje muy interesante pero que lo arruina con su pésima interpretación.
No apta para personas sensibles o asustadizas, los personajes toman cuerpo a medida que se desarrolla la historia.
Bien interpretada, una pena haber contado con Eduardo Casanovas, mal actor, histriónico, que da vida un personaje muy interesante pero que lo arruina con su pésima interpretación.
31 de mayo de 2026
31 de mayo de 2026
3 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
La serie, está en concreto, termina siendo violencia por violencia, dejando la trama de lado completamente.
Elementos que aparecen y desaparecen, personajes que evolución e involucionan al mismo tiempo.
Una adaptación muy, pero que muy libre que cae en el caos la mayor parte de las veces.
La dirección es errática en todo momento.
Las interpretaciones tienen demasiados cambios, que es todo menos evolución del personaje.
Elementos que aparecen y desaparecen, personajes que evolución e involucionan al mismo tiempo.
Una adaptación muy, pero que muy libre que cae en el caos la mayor parte de las veces.
La dirección es errática en todo momento.
Las interpretaciones tienen demasiados cambios, que es todo menos evolución del personaje.
31 de mayo de 2026
31 de mayo de 2026
2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues llegamos al final de La nena y aunque sigue en la línea de las dos series anteriores es la que más se desvía de los libros, de hecho no tiene nada que ver, aunque entiendo que quizás sea el mejor de la serie Elena Blanco y el más difícil de llevar a la pantalla por todas las tramas e historias que se describen.
Sigo pensando que el casting no ha sido bueno, que hay personajes que no me los creo y que se ha desperdiciado la importancia de algunos de ellos en la historia, es más, no puedo empatizar con ninguno e incluso me han llegado a caer francamente mal. Esa violencia policial...no sé
Para mí, la más floja de la trilogía.
Sigo pensando que el casting no ha sido bueno, que hay personajes que no me los creo y que se ha desperdiciado la importancia de algunos de ellos en la historia, es más, no puedo empatizar con ninguno e incluso me han llegado a caer francamente mal. Esa violencia policial...no sé
Para mí, la más floja de la trilogía.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


