Película cuyo título corresponde a una canción (hiperversionada) popularizada por Cyndi Lauper y que nos narra las desventuras de Janey (Sarah Jessica Parker), recién trasladada, y de su amistad con Lynne (Helen Hunt), su compañera en el colegio de monjas. Ambas jóvenes deciden inscribirse en un concurso de baile para participar en uno de los programas favoritos de Janey, Danza TV.
Se podría decir que esta película es una especie de precursora (en tono claramente cómico) de películas tan conocidas como Dirty Dancing. La película "goza" de un tono claramente ochentero y desenfadado, lo cual es su mejor baza, puesto que el apartado técnico es tan corriente como cabría esperar. La dirección y el guión son simplemente correctos, así como las interpretaciones, aún con toda la energía que desprenden sus actrices.
Afortunadamente la película no se toma en serio a sí misma, y ello se nota por ejemplo en los esperpénticos personajes que por ella deambulan, desde forzudos dispuestos a ayudar a las protagonistas hasta monjas atléticas, lo cual da una idea del humor tan naíf que desprende. En definitiva, tenemos un divertimento tan tonto como inocente, tan predecible como inocuo.
spoiler:
Uno de los momentos álgidos (aparte del bailecito final) es aquel en el que al son de la canción que da título a la película las tres protagonistas van repartiendo folletos para que los tipos más estrafalarios acudan a la fiesta que organiza su enemiga más acérrima.