|
| 20 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
JUANAN
MADRID (España)
|
Su valoración:  |
4 de Noviembre de 2006 |
|
|
Es una de mis peliculas favoritas, independientemente del género. La atmósfera opresiva de las calles de Tokio es excelente, la amistad entre los dos policias, la dualidad entre la cultura colectiva Japonesa e individualista occidental, la organización yakuza, el psicótico mafioso que busca escalar posiciones en la yakuza, etc. Todo hace que sea una pelicula superentretenida y en definitiva un espectáculo del que debes gozar.
JUANAN 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 14 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
AGF
Noplace (Togo)
|
Su valoración:  |
5 de Enero de 2009 |
|
|
Craig Bolotin & Warren Lewis escriben un guión simple, cargado de tópicos y con algún que otro fallo.
El guión simple, cargado de tópicos y con algún que otro fallo, acaba en una pila de guiones simples, cargados de tópicos y con algún que otro fallo, hasta que cierto día, alguien se lo encuentra y le ve futuro.
Por razones, probablemente, monetarias, Michael Douglas acaba convirtiéndose en el protagonista de la película procedente del guión en cuestión, y acaba interpretando correctamente un papel fácil.
Michael Douglas se acompaña de un igualmente correcto reparto, donde Andy García cumple bien su función: poner al público (todavía más) de parte de los buenos. Takakura Ken tiene cara de palo.
Por razones más monetarias todavía, Ridley Scott acaba dirigiendo el filme. Su mano tan sólo se nota en una atmósfera opresiva y decadente que, a pesar de tener siempre presentes miles de luces de colores, es oscura. En eso, y en que la película no cae en el ridículo en el que podría haber caído sin demasiadas dificultades. Y, por qué negarlo, el señor Scott firma una narración que está por debajo de lo correcto.
El resultado final se acompaña de una banda sonora ochentera a más no poder, que se parece muchísima a la de cualquier otra película de acción de los ochenta. Aunque la componga Hans Zimmer.
Después, se van todos a Japón a rodar y se lo pasan muy bien.
Total, que el guión simple, cargado de tópicos y con algún que otro fallo, se convierte en un filme correcto, del montón, tan entretenido como olvidable y prescindible.
La historia de siempre.
AGF 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Normelvis Bates
Suena Wagner y tengo ganas de invadir (Polonia)
|
Su valoración:  |
6 de Enero de 2010 |
|
|
Tito Ridley se monta una buddy movie. Dos son, pues, los miembros de la feliz parejita de protagonistas. Michael Douglas es (oh, sorpresa) un poli conflictivo e irascible, con problemas conyugales y laborales, que lo que más ama en el mundo es lavarse la melena con Pantene y hacer el animal con su moto. Andy García es un relamido lechuguino con pinta de encargado de la sección de moda masculina de El Corte Inglés. Lo mejor que puede decirse acerca de su actuación es que el nudo de su corbata es asombrosamente perfecto. Para que los espectadores más cortos de luces sepan que es de origen hispano, Scott, tras mucho pensarlo, decide recurrir a una brillante y audaz estratagema: hacer que toree la moto de Douglas. Olé, olé y olé.
Como los mafiosos japoneses son más bien raritos y les gusta hacer las cosas al revés de lo que dicta el sentido común, a uno de sus miembros se le ocurre un día entrar en un bar atestado de gente y acuchillar y degollar a un par de rivales a la vista de todo el mundo. No seáis muy severos con él, son otras culturas y otras costumbres. ¿Quiénes somos nosotros para juzgarlas? Por desgracia para él, Douglas y García están en el bar y no son, ni de lejos, tan tolerantes, de modo que sacan sus pipas, persiguen al malvado japonés y consiguen detenerlo. El hombre resulta pertenecer a la embajada, de modo que la poli americana no puede ocuparse del caso. Depositarlo en la embajada pertinente para que allí se hicieran cargo de él sería demasiado fácil y la peli acabaría en veinte minutos, y como el Departamento de Policía de Nueva York es famoso por nadar en la abundancia y tratar a cuerpo de rey a sus agentes, aunque estén siendo investigados por corrupción, deciden mandar a Douglas y García a Osaka para entregar al criminal a las autoridades niponas y pasar allí unos días de vacaciones. Todo, ya lo veis, de lo más lógico y creíble. El problema surge cuando los dos polis se confunden (ya se sabe, todos los japos son iguales) y entregan al mafioso a los malos en vez de a los buenos. Mientras andan buscándolo, un encontronazo de García con un grupo de morlacos antitaurinos estropea el nudo de su corbata y agria aún más el carácter de Douglas, que decide, en represalia, incendiar Osaka y clavar una bandera americana en el cerro que domina la ciudad. Así aprenderán esos perros amarillos.
Ridley Scott saca su baraja marcada, le pide prestados su máquina de humo y su juego de filtros (qué bonitos: naranja, carmesí, magenta) a su hermano Tony, recicla unos cuantos decorados sobrantes de “Blade Runner” y echa a correr cuesta abajo y sin frenos. Como el hombre tiene talento, la cosa se deja ver y tiene algunas escenas dignas del autor de “Alien”, pero a lo que de veras recuerda es a aquel chiste del niño que montaba en bicicleta y que tras soltar las manos y los pies de la bici acababa sin dientes. Bueno, aquí no hay bicis, sino motos, y no son los dientes lo que pierde el niño, pero si os paráis a pensarlo, viene a ser lo mismo.
Normelvis Bates 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 14 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Pataliebre
Albacete (Groenlandia)
|
Su valoración:  |
23 de Julio de 2007 |
|
|
La película no es gran cosa pero solo por el hecho de ver al amigo Michael Douglas en plan machote y repartiendo leña a cualquier japonés que se le ponga en medio ya merece la pena echarle un vistazo.
Tienes a un Michael Douglas desatado, acompañado correctamente por Takakura Ken, a un Andy García que no molesta demasiado al igual que el resto de secundarios y ya está. Si yo lo único que quiero ver en la película es a Michael dándole un par de buenos mamporros a los japonesés.
Si aunque la historia sea una tonteria (la manera en que se escapa al principio el japonés de los polis es cuanto menos demencial), después tienes a Ridley en la dirección que es lo que eleva a "Black Rain" por encima de las películas de un Seagal o un Van Damme cualquiera.
Aunque "Black Rain" es una película algo casposilla y con mucho tópicos, la mano de Ridley Scott se acaba notando aunque nunca sin destacar demasiado. Desde luego si a los guionistas les hubiera dado la gana de trabajar un poco la película hubiera ganado mucho pero prefirieron pasar el tiempo sacándose mocos y pegandolos en la pared que escribiendo una historia.
Es de esas películas a la que perfectamente la podría haber suspendido. Pero bueno no esperaba mucho y me ha acabado entreteniendo. De esas películas que son para ver y olvidar.
Pataliebre 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Iñigo Montoya
Murcia (España)
|
Su valoración:  |
22 de Septiembre de 2009 |
|
|
Policiaca de sangre caliente, cargada de tópicos y posiblemente un producto de encargo, pero rodada con buen hacer por el maestro Scott. Le imprime la fuerza visual característica de toda su filmografía ( esas calles de Osaka lluviosas y llenas de neones, que guardan mas de un paralelismo con Blade Runner) con una gran fotografía de Jan de Bont, que pronto se paso a la dirección (Speed). El blandengue Michael Douglas sorprendentemente no lo hace mal y hasta me creo su rol de tipo duro, Kate Capshaw hace la típica mujer florero que aparece y desaparece según le viene bien al prota (Lastima que abandonara su carrera después de casarse con Spielberg, es una mujer de gran magnetismo y buena actriz) y Andy García (que actor mas malo) bueno, se intuye que será de el desde el primer minuto de película. Los actores japoneses cumplen sin más.
Ahi escenas realmente destacables y que ponen los pelos de punta como la aparición de los motoristas y los típicos tiroteos y persecuciones están rodados con el buen hacer de Scott. El choque de culturas se queda en algo muy light, se podría haber profundizado más en eso, y las referencias a Hiroshima (la parte de vosotros trajisteis la lluvia negra) se despacha en menos de un minuto. Esta vez no se trataba de hacer autocrítica ni antibelicismo, no fuera a ser que el público palomitero que fue al cine a ver a Michael Douglas soltando ostias como panes saliera decepcionado.
Cuando toque valorar la carrera de Ridley Scott esta peli saldrá en un digno lugar. No es Blade Runner ni American Gángsters, pero desde luego tampoco es La teniente Demi Moore ni Pelma y Luisa.
Iñigo Montoya 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|