 |
| Matrix Reloaded |
 |
| Andy Wachowski, Lana Wachowski (AKA Larry Wachowski) |
(2003)  |
|
| 23 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
metabaron
madrid (España)
|
Su valoración:  |
24 de Agosto de 2009 |
|
|
Vaya por delante que me encantan las secuencias de acción, que la banda sonora es formidable, que Hugo Weaing se come el filme en cuanto aparece...
Pero la ilusión de espesura y densidad que la primera entrega de la trilogía mostraba se derrumba aquí y termina por estragar.
¿Qué cuernos tiene que ver el mesianismo con la mitología griega? ¿Aporta profunidad a la historia llenarlo todo de referencias latinas o a la filosofía moderna -verbigracia: ese personaje llamado Karl Popper-?
La respuesta es NO.
El film es un confuso test de Roschach pasado por un túrmix comiquero-fantacientífico que se atasca en numerosas disquisiciones (véase cómo Neo dialoga con el Arquitecto o el Oráculo de una manera tan retórica como ininteligible) y no puede ocultar que en el fondo es un hueco espectáculo -aunque con pretensiones- lleno de FX, ruido y furia.
Porque... ¿de qué diablos sirve filosofar tanto sobre la naturaleza de la realidad, el libre albedrío o el sentido de la existencia cuando todo termina por resolverse a guantazos?
En fin. Las mentes despistadas podrán pensar que la trilogía tiene algo que decir, pero la realidad es que es pura oquedad blockbuster disfrazado de ciencia ficción seria.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: NOTA:
Lo de Sión no tiene precio: manejan tecnología virtual futurista, pero luego se pasean descalzos y semidesnudos por cavernas en las que montan una rave con toques tribales para celebrar que los malos vienen a por ellos.
JO-DER.
metabaron 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 41 de 67 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
LordLeal
Invernalia (España)
|
Su valoración:  |
2 de Abril de 2007 |
|
|
Churro. Ésta es la primera palabra que me viene a la mente cuando pienso en Matrix refrita. Si eres una de las afortunadas personas que aún no ha disfrutado del dudoso privilegio de ser torturado con su contenido, fíte de mi y continúa en ese estado de gracia, pero por si no me crees intentaré explicarte por qué deberías prescindir seriamente de la existencia de éstos subproductos que vilipendian el nombre de la original Matrix, y por qué debería existir una figura censora (de censura, no de contar) que evitase que la producción de tales desmanes fuera posible.
Si para mi escribir la crítica de una película que merece la pena ser vista es como una retribución al rato agradable que me ha hecho pasar la misma (a parte del precio de la entrada, claro), escribir la crítica de ésto será un intento de mantener alejados a los pobres incautos encantados con la original de acercarse a este vil subproducto. Para justificar tal alejamiento, procederé a desmembrar el todo, es decir, el churro, en sus ignominiosos ingredientes.
En lo primero de todo en que se basa el engendro es en el timo... Si la primera supuso una revolución, una vuelta de tuerca más para la ciencia ficción comparable a la que pudo suponer en su época la Guerra de las Galaxias, en la segunda nos encontramos esperando cuatro años entre entrega y entrega para recibir a cambio esta basura, en la que se desprecia todo lo que hace grande a la anterior. Ahora nos encontramos con una absurda estética bakala, unos personajes, lobotomizados unos, flipados otros, y unas situaciones totalmente carentes de interés, vacias algunas y totalmente prescindibles otras, para explicar más o menos lo que viene siendo un batiburrillo de tonterias pseudofilosóficas sin sentido con la insultante intención de transcender e iluminarnos con su sabiduria de bote de galletas (véase el oráculo).
Para seguir, podríamos hablar del más y peor, o como por ahí dicen, no por enseñar más de lo mismo nos convencerás. Las escenas de acción están a años luz de la calidad de la original, con esa ya legendaria escena de las columnas, y aún más que eso, algunas son totalmente de bulto, como la de Smith convertido en virus zampabollos arremetiendo contra el convertido en "onipotenrepelente" protagonista... para escenas buenas así y sin recurrir al maldito ordenador ya tenemos a los 88 maníacos.
Esta Matrix, al contrario que su predecesora, directamente aburre y pierde los papeles, se pierde en filosofía barata y obcecación por transcender a ritmo de videoclipeo, un "sabe Dios qué" contado en dos actos de cuya segunda parte (tercera entrega de la saga) no hay ya ganas ni de hablar ni de recordar siquiera su existencia.
Una gran decepción carente de guión y una tomadora de pelo de proporciones cósmicas con la que aún deben estar riéndose sus perpetradores. Una pena convertir una propuesta tan interesante de primeras en semejante despropósito.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Cuando vi lo del baile bakala ya me temí lo peor... no me equivoqué. Ninguno de los nuevos personajes tiene un mínimo de carisma, si no que se intercalan en diferentes secuencias donde cumplen su cometido y sueltan sus perlas de sabiduría y desaparecen, y los viejos conocidos se convierten en insufribles pedantes a los que con gusto patearías el culo. Ni siquiera recuerdo una interpretación digna de mención, pero si recuerdo al Arquitecto, uno de los más insufribles tíos que nos ha dado la década en cuanto a repelentes cinemáticos se refiere.
LordLeal 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 20 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Tony Montana
Sevilla (España)
|
Su valoración:  |
20 de Abril de 2008 |
|
|
En un principio, para mí Matrix fue la película que hacía el tío de Speed, una cutre peliculilla de verano para pasar el rato, y la verdad yo en esa época no era demasiado asiduo al cine salvo contadas ocasiones, y puedo decir que hasta que no pasaron unos años ni me molesté en verla, pero quizás cuando puse mis ojos sobre la revolucionaria obra de los Wachowski sentí que algo había irrumpido en el cine, y con motivo. La primera entrega de la saga lo tenía todo, desde una filosofía algo barata pero que encajaba como un guante dentro de una obra que para muchos era eminentemente estética hasta una dirección cuidada que casaba estupendamente con el tan manido, y a la postre sobrevalorado por el propio espectador, fondo ideológico, mezcolanza de doctrinas teológicas judeocristianas, filosofía de primero de bachillerato, cyberpunk, cómic y anime, y un fetichismo sexual por el cuero a la altura de cualquier película porno del género sadomasoquista, acrecentado después con las siguientes películas, en las que el látex cobraba un protagonismo inusitado en cualquier película de género comercial. Era un cóctel simplemente perfecto que mezclaba en las partes justas el discurso con la forma y que nunca sacaba los pies del tiesto. Por todo este cúmulo de expectaciones, Matrix Reloaded fracasó, por la, a la postre, presunta trilogía que nos querían vender desde un comienzo, y que no resultó más que un aprovechamiento de una brillante y rentable primera parte que, por la falta de planificación, o más bien agotamiento de ideas, y la redundante exposición de temas, no lograron tener continuidad en dos secuelas vacías con un revestimiento visual acorde con los diálogos que pretendían cubrir esas carencias: barroquismo manierista, filosofía de chiringuito y un acabado visual que, de tan brillante que era, resultaba aburrido.
Matrix, en su concepto original, fue tan absolutamente revolucionario que ya no quedaba absolutamente nada por contar. Es por ello que nos enfrentamos al gran problema de las secuelas: una segunda parte que tiene que servir como nexo entre la primera y la tercera parte. La brillante complejización que llevaron a cabo los hermanos Wachowski del Spielberg de los filósofos, Platón, y de su mito de la caverna, fue algo que se les acabó yendo de las manos, y que hizo de Reloaded una película redundante, donde los personajes hablan continuamente de sus objetivos dentro y fuera de Matrix, y a la que le falta eso mismo, un objetivo que sirva de hilo conductor, y que tan bien explicado estaba en la primera entrega, más simple de lo que muchos creen. La liberación de la mente de Neo y su conversión en el Elegido lograban crear una apabullante historia para la obra inicial.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Ahora llega el momento en el que Neo debe comprender qué es y por qué hace las cosas, por qué se le ha dado ese poder y qué hacer con él, trama que finalmente carece de interés por su liviano desarrollo, puesto que no vemos más que escenas donde la verborrea destaca por encima de cualquier cosa para, al finalizar dicha escena, nos demos cuenta de que aquello de lo que han hablado no era más que puro virtuosismo lingüistico para encandilar al espectador y así envolver algo tan simple como la acción-reacción en una especie de diatriba catártica que mueve el mundo cibernético donde todos los personajes saben qué van a hacer los demás, pero nunca saben qué quieren, o deben hacer ellos, y, para, en definitiva, conducir la película a otra secuencia de acción de varios minutos donde la cámara lenta y las coreografías interminables y aburridas se encargan de dilatar el tiempo justo hasta rellenar 120 minutos de acción y charlatanería regidos por la pura arbitrariedad. Pragmatismo, funcionalidad. Son dos palabras que no aparecen en el diccionario de los hermanos Wachowski, porque es lo que le falta a Matrix Reloaded, saber qué contar y por qué contarlo.
Era, quizás, la obra definitiva de la ciencia ficción, alcanzaría el cielo cinematográfico y nos prepararía el camino para esa explosión que iba a ser Revolutions, y que al final fue incluso peor, más simplificada, y casi sin esa verborrea que abotarga la mente en esta segunda parte. Reloaded era el todo por el todo, una obra que marcaría un antes y un después, y la grandiosidad de su épica se fue a pique. No hay nada comedido en esta obra, había dinero y no sabían en qué gastarlo, y lo utilizaron en recrear hasta el último rincón de ese universo protocomunista que era Sión, una ciudad mesiánica donde únicamente quedan los guapos, los musculosos y los más bellos, esos que son capaces de ponerse a bailar sin venir a cuento tras un discurso del ahora increíblemente orondo Morfeo, rozarse y meterse mano mientras Neo y Trinity se revuelcan en su lecho, olvidándose de que, quizás, en menos de un día, las máquinas les destruyan. Todo el dinero fue a parar al aspecto visual y no se preocuparon de contratar un guionista que pusiera un poco de orden entre tanta filosofía de saldo y tanta secuencia de acción, alguien que supiera encauzar esa orgía visual que tenían en su mente los Wachowski. La obra original hablaba de la capacidad de decidir del hombre, de la necesidad de afrontar el destino, de luchar contra el propio dios, hablaba sobre el don del hombre de sentir, y tenía personajes soberbios, y aquí tenemos un Neo sosainas que acaba perdido entre el desparrame de ideas sobre la condición humana, un enemigo tan brillante en la primera parte como Smith es aquí un antagonista caricaturesco que sólo salva la interpretación de un carismático Hugo Weaving, una Trinity un tanto perdida que sólo pega patadas, y un Morfeo que pasa de todopoderoso profeta a pusilánime samurái con sobrepeso.
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
JuanCádiz
Cádiz (España)
|
Su valoración:  |
2 de Junio de 2009 |
|
|
Hay dos tipos de trilogías; Las que surgen inesperadamente y las que están pensadas como tal. Las del primer grupo son aquellas que se plantean tras el éxito de la primera parte, ideando sobre la marcha una continuación para seguir haciendo caja. Por lo general estas sagas resultan de peor calidad que las del siguiente tipo, que son aquellas que están pensadas como trilogías desde primer momento. El guión de estas últimas se confeccionan de una sola atacada siendo divididas en tres partes para ofrecer por separado.
La trilogía Matrix pertenece al segundo grupo. Reloaded tiene el infortunio de ser la parte central de la saga. Y digo infortunio porque la suya es mala posición ya que ni cuenta con el impacto provocado por la primera ni con las conclusiones que sí ofrece la tercera. Su ubicación invita a que camine constantemente por la cuerda floja (como pasó con Las dos torres de El señor de los anillos).
Además de todo esto tiene en su contra al propio ser humano que es tradicional por naturaleza; ya que no solemos aceptar los cambios y novedades en lo que nos pareció perfecto. La inaugural Matrix fue un bombazo, y ya todo lo que vaya surgiendo a partir de ahí nos parecerá de todo excepto auténtico.
Quizás Reloaded se antoja la más floja de la saga, en donde el sentimiento de amor entre los personajes principales cobra más protagonismo haciendo algo de sombra a las entrañas de la acción. Si nos ponemos Matrix no es porque queramos besos, preferimos patadas a cámara superlenta; que para eso está.
JuanCádiz 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
ultrapuerco
A Coruña (España)
|
Su valoración:  |
26 de Diciembre de 2009 |
|
|
Simplemente comentar que me entristece mucho que la diferencia de nota media entre esta película y su predecesora sea de un punto y medio (6,3 frente a 7,8). Alguien que sólo haya visto la primera y viendo las puntuaciones podría pensar que merece la pena ver "esto".
ultrapuerco 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|