Desengaño
7.4
1,797
Drama
Samuel Dodsworth es un magnate de la industria del automóvil, el típico hombre de negocios que empezando desde abajo ha llegado a la cima del éxito. Él y su esposa deciden pasar una segunda luna de miel en Europa, pero durante el viaje descubre que ella le es infiel, y su mundo empieza a tambalearse. (FILMAFFINITY)
6 de agosto de 2014
6 de agosto de 2014
4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aunque hay muchas consideraciones que hacer a este film, antes de nada hay que decir que estamos ante una grandiosa película, una de esas joyas poco comentadas en la actualidad, semiolvidadas, pero únicas en calidad, y en este caso de una modernidad que impacta.
La historia es en extremo interesante, y trata algunos de los temas que aun hoy siguen acechando la existencia de muchas personas en un determinado momento. Por un lado un hombre trabajador y exitoso, que se jubila y que quiere estar con su mujer y conocer mundo. Por otro una mujer deseosa de salir de una estrecha existencia a la sombra de su marido y que tiene deseos de grandeza y glamour.
Lo que en principio podría parecer una comedia romántica, acaba siendo un drama en toda regla donde un marido enamorado se ve superado por la ceguera que el glamour europeo genera en su mujer que pasa a verlo como una especie de paleto poco sofisticado, y que responde con dignidad, comprensión y paciencia ante la situación.
Respecto a su resolución más allá de ser acomodaticia con la época en que se hizo si bien tiene cierto mensaje moralizador, da un paso adelante y lo resuelve en positivo pero abriendo un cambio vital. Un film como ya he dicho extraordinario que a veces recuerda algo a "Tu y yo".
Mención aparte Walter Houston, está impresionante, y es un adjetivo que he empleado con él ya muchas ocasiones, lo cual, hablando de joyas poco conocidas, también sirve para reivindicarle como uno de los grandes apenas hoy recordado por ser el padre de John Houston.
Excelente.
La historia es en extremo interesante, y trata algunos de los temas que aun hoy siguen acechando la existencia de muchas personas en un determinado momento. Por un lado un hombre trabajador y exitoso, que se jubila y que quiere estar con su mujer y conocer mundo. Por otro una mujer deseosa de salir de una estrecha existencia a la sombra de su marido y que tiene deseos de grandeza y glamour.
Lo que en principio podría parecer una comedia romántica, acaba siendo un drama en toda regla donde un marido enamorado se ve superado por la ceguera que el glamour europeo genera en su mujer que pasa a verlo como una especie de paleto poco sofisticado, y que responde con dignidad, comprensión y paciencia ante la situación.
Respecto a su resolución más allá de ser acomodaticia con la época en que se hizo si bien tiene cierto mensaje moralizador, da un paso adelante y lo resuelve en positivo pero abriendo un cambio vital. Un film como ya he dicho extraordinario que a veces recuerda algo a "Tu y yo".
Mención aparte Walter Houston, está impresionante, y es un adjetivo que he empleado con él ya muchas ocasiones, lo cual, hablando de joyas poco conocidas, también sirve para reivindicarle como uno de los grandes apenas hoy recordado por ser el padre de John Houston.
Excelente.
4 de agosto de 2012
4 de agosto de 2012
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El director más joven de la Universal, destacó lo suficiente como para que Goldwyn le pusiera en su nómina, aunque ya bien cumplidos los 30. Su relación dio buenos frutos, siendo uno de los más tempranos esta "Dodsworth", cuya novela original publico Sinclair Lewis en el 29, un año antes de que fuera el primer escritor norteamericano galardonado con el Nobel.
Dicen que a Goldwing no le interesaba tanto la novela original tanto como el éxito teatral que cosechaba por entonces su versión teatral, de la cual la película es una adaptación.
Willer la despojó de su teatralidad y con sobriedad y serenidad la dotó de un ritmo pausado y fluido, apoyado por una solida base actoral en la que si bien destaca Walter Huston, Mary Astor esta esplendida en su secundario y Ruth Chatterton brega con un personaje mucho más complejo de lo que aparenta. Un veinteañero David Niven, deja su huella en sus escenas al igual que Paul Lukas y John Payne. La gurú del método actoral Stanislawsky, Maria Ouspenskaya nos deja un testimonio de su labor (fue nominada al Oscar) por este secundario que pasados los años se me antoja un pelín subrayado. Da la casualidad de que Walter Huston era considerado para el propio Staniwslasky el mejor actor que existia.
Chascarrillos aparte, impresiona aún hoy día como Willer va más allá de la critica social de la burguesía norteamericana de Sinclair y desnuda de forma aseptica las relaciones de pareja y como las circunstancias vitales, el paso del tiempo y la diferencia de edad (algo muy usual entre matrimonios acomodados) hace que afloren las pasiones por encima de las razones y nuestro instinto de supervivencia animal intente desesperadamente agotar los últimos tragos existenciales antes de la inevitable decadencia final.
La verdad es que la actitud comprensiva y pragmática de Dodsworth para con su esposa y el propio descubrimiento de este de las segundas o terceras oportunidades, da para una reflexión y debate más que interesante sobre las relaciones de pareja y la búsqueda de un equilibrio no traumatico en ellas.
El final no esta a la altura de todo ello desdibujando de forma simplista y misogina el personaje que encarna Ruth Chatterton en busca de un culpable nominal que permita un "happy end" a gusto de los espectadores. A uno le vienen a la cabeza que pasaría por la mente de aquellas mujeres españolas, si es que llegaron a ver estrenada la cinta, a las que les esperaban más de cuatro décadas de sumisión incondicional al genero opuesto.
Para terminar otra casualidad, cinco años antes Ruth Chatterton estrenaba otra película, en la que también trabajaba Paul Lukas, cuyo titulo original, "Unfaithful" (Infiel) también" se cambió por "Desengaño".
Dicen que a Goldwing no le interesaba tanto la novela original tanto como el éxito teatral que cosechaba por entonces su versión teatral, de la cual la película es una adaptación.
Willer la despojó de su teatralidad y con sobriedad y serenidad la dotó de un ritmo pausado y fluido, apoyado por una solida base actoral en la que si bien destaca Walter Huston, Mary Astor esta esplendida en su secundario y Ruth Chatterton brega con un personaje mucho más complejo de lo que aparenta. Un veinteañero David Niven, deja su huella en sus escenas al igual que Paul Lukas y John Payne. La gurú del método actoral Stanislawsky, Maria Ouspenskaya nos deja un testimonio de su labor (fue nominada al Oscar) por este secundario que pasados los años se me antoja un pelín subrayado. Da la casualidad de que Walter Huston era considerado para el propio Staniwslasky el mejor actor que existia.
Chascarrillos aparte, impresiona aún hoy día como Willer va más allá de la critica social de la burguesía norteamericana de Sinclair y desnuda de forma aseptica las relaciones de pareja y como las circunstancias vitales, el paso del tiempo y la diferencia de edad (algo muy usual entre matrimonios acomodados) hace que afloren las pasiones por encima de las razones y nuestro instinto de supervivencia animal intente desesperadamente agotar los últimos tragos existenciales antes de la inevitable decadencia final.
La verdad es que la actitud comprensiva y pragmática de Dodsworth para con su esposa y el propio descubrimiento de este de las segundas o terceras oportunidades, da para una reflexión y debate más que interesante sobre las relaciones de pareja y la búsqueda de un equilibrio no traumatico en ellas.
El final no esta a la altura de todo ello desdibujando de forma simplista y misogina el personaje que encarna Ruth Chatterton en busca de un culpable nominal que permita un "happy end" a gusto de los espectadores. A uno le vienen a la cabeza que pasaría por la mente de aquellas mujeres españolas, si es que llegaron a ver estrenada la cinta, a las que les esperaban más de cuatro décadas de sumisión incondicional al genero opuesto.
Para terminar otra casualidad, cinco años antes Ruth Chatterton estrenaba otra película, en la que también trabajaba Paul Lukas, cuyo titulo original, "Unfaithful" (Infiel) también" se cambió por "Desengaño".
27 de septiembre de 2019
27 de septiembre de 2019
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es una película buena. Muchas nominaciones a los Oscars y sólo ganó 1. La crítica especializada la elogió y el público también, ya que fue un éxito en taquilla.
Está muy bien relatada, de como un matrimonio asentado, donde su rutina es lo que más valoran, y cuando deciden darse un respiro se dan cuenta que no son compatibles. Esto es lo que se ve un poco, y lo que en Internet se habla más como trama principal, pero yo veo mucho más. Veo a una mujer asustada por la edad, que es lo que hoy en día se conoce: "querer estar dentro del mercado". Este temor hace que su vida tambalee de tal manera que no sepa ni lo que quiere. Él es muy de principios, y los 20 años de matrimonio le pesan mucho. Tarda en darse cuenta lo que quiere.
Una película muy entretenida, y como drama está muy bien.
Está muy bien relatada, de como un matrimonio asentado, donde su rutina es lo que más valoran, y cuando deciden darse un respiro se dan cuenta que no son compatibles. Esto es lo que se ve un poco, y lo que en Internet se habla más como trama principal, pero yo veo mucho más. Veo a una mujer asustada por la edad, que es lo que hoy en día se conoce: "querer estar dentro del mercado". Este temor hace que su vida tambalee de tal manera que no sepa ni lo que quiere. Él es muy de principios, y los 20 años de matrimonio le pesan mucho. Tarda en darse cuenta lo que quiere.
Una película muy entretenida, y como drama está muy bien.
10 de julio de 2025
10 de julio de 2025
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Maravillosa película de Wyler.
Intimista en su historia, pero grande en reflexiones vitales, supone una verdadera lección de humanidad que todos/as deberíamos tener en cuenta.
Basada en una novela que no tenía muchas posibilidades de ser adaptada a la gran pantalla y suponer un éxito comercial, Wyler sabe conferir a la historia de una vertiente moral que eleva a lo sublime lo que podría haber sido banal en otro director.
Las interpretaciones son sencillamente magníficas, con una pareja protagonista y una Mary Astor, en sus mejores papeles (aunque Mary Astor en "el halcón maltés" esté también "un cacho bien").
Inteligentísimos y directos diálogos y una puesta de escena sencilla y eficaz.
Una gozada por la que no pasa el tiempo.
https://filmsencajatonta2.blogspot.com/
Intimista en su historia, pero grande en reflexiones vitales, supone una verdadera lección de humanidad que todos/as deberíamos tener en cuenta.
Basada en una novela que no tenía muchas posibilidades de ser adaptada a la gran pantalla y suponer un éxito comercial, Wyler sabe conferir a la historia de una vertiente moral que eleva a lo sublime lo que podría haber sido banal en otro director.
Las interpretaciones son sencillamente magníficas, con una pareja protagonista y una Mary Astor, en sus mejores papeles (aunque Mary Astor en "el halcón maltés" esté también "un cacho bien").
Inteligentísimos y directos diálogos y una puesta de escena sencilla y eficaz.
Una gozada por la que no pasa el tiempo.
https://filmsencajatonta2.blogspot.com/
13 de agosto de 2011
13 de agosto de 2011
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando a Samuel Dodsworth vende su parte de la gran empresa automovilística de la que era magnate, por influencia de su mujer Fran, decide partir con ella hacia Europa e iniciar una segunda luna de miel tras sus veinte años de matrimonio. Su primera escala en el viejo continente, tras abandonar el crucero en el que viajaban, fue París. Allí Fran, obsesionada con su edad y con la idea de hacerse mayor, conoce a gente elegante y sofisticada, quedándose encantada con la vida en la ciudad, la compañía y todos los hermosos lugares que hay que visitar a lo largo del viaje. Pero su marido decide volver a América y ella se niega a volver con él y a perderse todo lo que tenía planeado. Así la pareja se separa y su afecto se va enfriando con la distancia. Mas luego Samuel vuelve con el objetivo de contarle una gran noticia y estar en casa con ella tras unos meses, pero varias cambios, personas y encuentros inesperados le aguardan, que harán que cambie el rumbo de su vida y de las relaciones con su esposa.
Al llegar a Europa, y durante sus respectivos viajes y escales cuando se percatan (haciendo que el espectador también se dé cuenta), de los principales problemas de su matrimonio: la diferencia de edad existente entre ambos, ya que Fran se casó siendo una adolescente y aún se resiste a perder la juventud y todos los placeres, amoríos y aventuras que se pueden gozar con ella; y que el afecto existente entre ambos se debe más a las costumbre y a la responsabilidad que al que aún estén verdaderamente enamorados el uno del otro. Esto último comprueban cuando en la ruta de ella se encuentra con un joven barón austriaco (llegando a querer casarse con él), mientras que él en Nápoles pasa una temporada en la hermosa villa de la señorita Edith Cortright, una dama encantadora, elegante y dispuesta a hacerle verdaderamente feliz.
La sofisticación y los acertados decorados y ambientes, son el complemento perfecto para esta historia de relaciones que empiezan o acaban entre personas de la alta sociedad, de la pérdida y el renacer del amor, y de la persona con la que de verdad se quiere compartir los buenos y malos momentos que la vida depara. La dirección de Wiliam Wyler crea un sólido melodrama, en el que destacan las interpretaciones de Walter Huston y Ruth Chatterton, como el matrimonio Dodsworth, protagonistas de varios puntos álgidos de la trama, y también de Mary Astor, en un papel que va ganando importancia, desde su cautivadora aparición envuelta en un abrigo de pieles, hasta el gran desenlace, en el que felicidad que transmite su rostro hace que sea el mejor y más precioso de los finales imaginables para esta buena película.
Al llegar a Europa, y durante sus respectivos viajes y escales cuando se percatan (haciendo que el espectador también se dé cuenta), de los principales problemas de su matrimonio: la diferencia de edad existente entre ambos, ya que Fran se casó siendo una adolescente y aún se resiste a perder la juventud y todos los placeres, amoríos y aventuras que se pueden gozar con ella; y que el afecto existente entre ambos se debe más a las costumbre y a la responsabilidad que al que aún estén verdaderamente enamorados el uno del otro. Esto último comprueban cuando en la ruta de ella se encuentra con un joven barón austriaco (llegando a querer casarse con él), mientras que él en Nápoles pasa una temporada en la hermosa villa de la señorita Edith Cortright, una dama encantadora, elegante y dispuesta a hacerle verdaderamente feliz.
La sofisticación y los acertados decorados y ambientes, son el complemento perfecto para esta historia de relaciones que empiezan o acaban entre personas de la alta sociedad, de la pérdida y el renacer del amor, y de la persona con la que de verdad se quiere compartir los buenos y malos momentos que la vida depara. La dirección de Wiliam Wyler crea un sólido melodrama, en el que destacan las interpretaciones de Walter Huston y Ruth Chatterton, como el matrimonio Dodsworth, protagonistas de varios puntos álgidos de la trama, y también de Mary Astor, en un papel que va ganando importancia, desde su cautivadora aparición envuelta en un abrigo de pieles, hasta el gran desenlace, en el que felicidad que transmite su rostro hace que sea el mejor y más precioso de los finales imaginables para esta buena película.
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