Flores de otro mundo
6.5
5,368
Drama. Romance
Patricia, una dominicana, busca un hogar y una seguridad económica que su situación de inmigrante ilegal no le permite alcanzar en Madrid. Milady, una cubana de veinte años, sueña con recorrer el mundo. Marirrosi, una bilbaína con casa y trabajo, vive en la más completa soledad, una soledad como la que comparten Alfonso, Damián y Carmelo, vecinos de Santa Eulalia, un pueblo sin mujeres casaderas ni futuro. Gracias a una fiesta ... [+]
28 de enero de 2022
28 de enero de 2022
9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Predomina el aburrimiento, personajes sosos y apagados, interacciones vacías, gente que no sabe qué decirse. Pero subyace una realidad, y no es otra que los que no tienen nada han de depender de la caprichosa predisposición de los que sí cuentan con medios de vida, de sus manías, normas y obsesiones, si quieren sobrevivir al día siguiente. Han de complacerles y de bailarles el agua, mientras que eso les sea soportable. En el momento que deja de serlo hay que buscarse otro salvavidas, que es probable que también resulte odiable. Hasta que probablemente, un día le dejen de ver el sentido a ese proceder. El aprovechamiento es mutuo, ellos quieren dejar de estar solos, ellas un medio de sobrevivir. Las últimas, a veces con el paso de los días y en un intento de adaptación a la nueva vida pueden cerrar los ojos y tratar de imaginarse que están viviendo un cuento que les vale, pero la desagradable realidad termina por manifestarse.
La necesidad del matrimonio vista como carpetazo a la soledad o desamparo, a modo de título nobiliario del que presumir con suficiencia, como suspirando con tranquilidad al haber alcanzado la nota de corte, de haber cumplido con el objetivo básico y primordial de la vida, poder exhibir con gran orgullo y desahogo que se han librado de esa carga y estigma tanto social como personal que es la soltería no deseada. Si casarse con animales estuviera aceptado como algo normal muchos no dudarían.
El engaño es mutuo, pero ellos son peores. Al igual que se puede argumentar que ellas 'sabían a lo que iban' también es al revés, ellos sabían (o han visto) lo que venía. Inmigrantes sin tener donde caerse muertas. Si esas mujeres fueran españolas, amparadas por la ley, y convencidas de su valía (bueno, lo primero no hubieran ido ahí), no permitirían ser víctimas de la falta de madurez emocional de esos hombres, y estos lo saben. (El episodio en el que Tosar echa a la suya de su casa al verse no amado en realidad y luego saca las cosas de su coche como para que se quede, -y la otra encima se pone a llorar, de felicidad por lo que parece-, es vergonzoso, pues encima la otra persona, -da igual si hombre o mujer, el sexo es lo de menos,- accede a quedarse, con lo que está haciendo una declaración de que la relación va a estar basada en su sumisión a los vaivenes del otro, es una concesión en toda regla al matrato psicológico.) ¿Qué otra cosa le quedaba, verdad? No, pero es amor, ¿no ves que se casan?
La conclusión es jodida porque se da a entender de que es la vida que te toca si no tienes nada.
La pareja entre Irureta y Lera es la única normal y que se lleva sin agresiones psicológicas ni discusiones, porque en su caso son dos personas que se encuentran en el mismo escalón social, se pueden hablar directamente de tú a tú, no hay trueque de ningún tipo (papeles, alojamiento a cambio de sexo, comida) de por medio, pero está poco o nada desarrollada y mantiene el mismo tono anodino de toda la película.
José Sancho me gusta como actor, siempre lo he considerado enérgico y contundente, pero su personaje aquí es demasiado pobre. No son demasiadas historias pero es que practicamente ningún momento de la narración brilla o te saca del sopor.
La necesidad del matrimonio vista como carpetazo a la soledad o desamparo, a modo de título nobiliario del que presumir con suficiencia, como suspirando con tranquilidad al haber alcanzado la nota de corte, de haber cumplido con el objetivo básico y primordial de la vida, poder exhibir con gran orgullo y desahogo que se han librado de esa carga y estigma tanto social como personal que es la soltería no deseada. Si casarse con animales estuviera aceptado como algo normal muchos no dudarían.
El engaño es mutuo, pero ellos son peores. Al igual que se puede argumentar que ellas 'sabían a lo que iban' también es al revés, ellos sabían (o han visto) lo que venía. Inmigrantes sin tener donde caerse muertas. Si esas mujeres fueran españolas, amparadas por la ley, y convencidas de su valía (bueno, lo primero no hubieran ido ahí), no permitirían ser víctimas de la falta de madurez emocional de esos hombres, y estos lo saben. (El episodio en el que Tosar echa a la suya de su casa al verse no amado en realidad y luego saca las cosas de su coche como para que se quede, -y la otra encima se pone a llorar, de felicidad por lo que parece-, es vergonzoso, pues encima la otra persona, -da igual si hombre o mujer, el sexo es lo de menos,- accede a quedarse, con lo que está haciendo una declaración de que la relación va a estar basada en su sumisión a los vaivenes del otro, es una concesión en toda regla al matrato psicológico.) ¿Qué otra cosa le quedaba, verdad? No, pero es amor, ¿no ves que se casan?
La conclusión es jodida porque se da a entender de que es la vida que te toca si no tienes nada.
La pareja entre Irureta y Lera es la única normal y que se lleva sin agresiones psicológicas ni discusiones, porque en su caso son dos personas que se encuentran en el mismo escalón social, se pueden hablar directamente de tú a tú, no hay trueque de ningún tipo (papeles, alojamiento a cambio de sexo, comida) de por medio, pero está poco o nada desarrollada y mantiene el mismo tono anodino de toda la película.
José Sancho me gusta como actor, siempre lo he considerado enérgico y contundente, pero su personaje aquí es demasiado pobre. No son demasiadas historias pero es que practicamente ningún momento de la narración brilla o te saca del sopor.
24 de abril de 2017
24 de abril de 2017
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una estupenda película que de manera certera muestra a la perfección la realidad de la despoblación de los pueblos rurales del interior de la península y cómo la soledad hace mella en sus escasos pobladores. También nos habla de cómo hay mujeres que se aventuran a empezar una nueva vida en este entorno tan distinto al suyo.
Sin artilugios, artificios ni sensiblerías, pero con una gran capacidad de representación del sentir de sus personajes, Icíar Bollaín nos vuelve a emocionar y sobrecoger con una historia tan creíble que pareciera, en parte, cine documental. Para terminar, quisiera hacer mención al usuario que le ha dado un solo punto (siempre hay quien jod*e la marrana y estropea el promedio). Es curioso que, además, es la única crítica que ha publicado en la web. Este sí que es un misterio "del otro mundo", como las flores.
Sin artilugios, artificios ni sensiblerías, pero con una gran capacidad de representación del sentir de sus personajes, Icíar Bollaín nos vuelve a emocionar y sobrecoger con una historia tan creíble que pareciera, en parte, cine documental. Para terminar, quisiera hacer mención al usuario que le ha dado un solo punto (siempre hay quien jod*e la marrana y estropea el promedio). Es curioso que, además, es la única crítica que ha publicado en la web. Este sí que es un misterio "del otro mundo", como las flores.
20 de septiembre de 2021
20 de septiembre de 2021
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Icíar Bollaín me suele gustar como directora más que como actriz ( como actriz tiende a la sobreactuación ) pero su mirada como directora es de una naturalidad y realismo muy personal. La realidad de esa España rural con pocas mujeres y menos niños, o la esas inmigrantes que salen de su país en busca de un futuro, sus distintas mentalidades, la madre que quiere un futuro para ella y sus hijos, la jovencita que quiere salir de la miseria para vivir la vida con intensidad y por ultimo, la mujer mayor y los hijos independizados que se siente sola. Una interesante historia real como la vida misma y con unos actores estupendos.
13 de diciembre de 2023
13 de diciembre de 2023
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Solo por un momento o chiste ya vale la pena, se confirma como indudablemente una buena película jajaja*.
No es precisamente sutil esta propuesta, pero es de una precisión absoluta asombrosa en las situaciones, psicologías, conflictos y soluciones de todas las posibles encrucijadas que plantea o arroja, en ese sentido es sorprendentemente humana, profunda y verdadera a pesar de que en su forma sea ligera, vaga, superficial y solo llevadera (esa banda sonora, por ejemplo, tan de entretiempo, tan de -mala- comedia).
(A partir de aquí puede haber spoiler en el intento de análisis o lo que sea, perdonen las molestias)
La pantera o gacela es una buscavidas que quiera o aspira a más de lo que le toca o corresponde, un viejo que la tiene encerrada como a Cenicienta, Barbazul, el caso es que no puede, ese italiano Enrico pasa de ella, tendrá italianas menos zarrapastrosas deslumbrantes a su vera. Atrapada y sin salida, tendrá que volver a su país con el rabo entre las piernas o padecer/putear en el viejo mundo haciendo el indio, no hay otra, pero complicado lo tiene porque no parece que le sobre capacidad de sacrificio o trabajo, no quiere dar palo al agua, se supone, zorrear un poco, fiesta. Todo lo que (nos) muestran por las dos partes es tremendamente creíble y posible, y lo hacen si cargar las tintas, pero sin dejarse nada en el tintero, sin caer en victimismos, dramatismos o maniqueísmos, al pan pan, mirada perspicaz y ajustada, una maravilla.
La dominicana igualmente está acorralada, tiene hijos, sabe lo que vale un peine y no es tan despampanante como la otra, tiene mayor aguante y es más currante, y su pareja no está tan maleada resabiada, ni tiene tanta soberbia ni mal vino ni es tan viejo o maduro como Sancho, el único gran escollo es la madre que tampoco le queda más remedio que adaptarse, a la fuerza ahorcan, condenados a entenderse soportarse, a todos les conviene. Todo ese proceso está perfectamente desarrollado y explicado, sin un cabo suelto, sin pega ninguna salvo tal vez lo de la suegra que es un poco exagerado (en el modo en el que está expresado, no en el fondo), tanto en sus malas maneras iniciales como en sus buenas finales. Y resuelven también certeramente lo del primer marido pendenciero, en off, como debe ser (como en la primera historia que no la volvemos a ver a ella ni al chaval y a sancho lo dejamos solo en su casa padeciendo, humillado y ofendido, la soledad era esto, cabronzuelo, no se le pega a una mujer, anda, cabestro).
Y en el caso de la bilbaína y el mejor prospecto (el mandamás o gerifalte, solo hay que ver cómo se porta ante la agresión de Sancho o que están trabajando para él en ese momento haciéndole obras los otros, los subalternos) de la zona nativa parecido, los dos tiran de la cuerda hasta que se rompe, a ninguno le sale las cuentas definitivamente, no hay tú tía, claramente los entiendes, los dos (y todos los que aquí aparecen, todos tienen sentido y sustancia, un porqué) tienen sus poderosas razones y ninguno tiene la culpa, es la fuerza de las circunstancias o las cosas, la marea, como en todos los casos, ningún personaje o ser humano puede más que el medio al que pertenece, más que su tiempo o su pasado (presos, no se puede romper la baraja por mucho que lo intentes), o su pasado, es cuestión de asumirlo y adaptarse, no hay otra opción, sacar provecho de ello si se puede, de las carencias o necesidad virtud, hacer.
Y también es rica en los pequeños detalles o en los personajes secundarios, aunque lo dicho, tal vez peque de cierto esquematismo didáctico, de insistir a veces en lo mismo, de remarcar lo obvio, pero está todo muy bien hilado y visto, una delicia, manjar de amores, tierra adentro, para ser tan poca cosa, tan mierda bonita, está muy bien hecha, no en lo técnico, sino en lo otro, en lo que más importa.
Muy probablemente la mejor película de Icíar, o hasta es muy posible que sea la única realmente que vale la pena o buena. Sin monsergas, a vista de pájaro y al milímetro o microscopio, seguramente le favoreció la escritura certera de Julio Llamazares, se nota.
No es precisamente sutil esta propuesta, pero es de una precisión absoluta asombrosa en las situaciones, psicologías, conflictos y soluciones de todas las posibles encrucijadas que plantea o arroja, en ese sentido es sorprendentemente humana, profunda y verdadera a pesar de que en su forma sea ligera, vaga, superficial y solo llevadera (esa banda sonora, por ejemplo, tan de entretiempo, tan de -mala- comedia).
(A partir de aquí puede haber spoiler en el intento de análisis o lo que sea, perdonen las molestias)
La pantera o gacela es una buscavidas que quiera o aspira a más de lo que le toca o corresponde, un viejo que la tiene encerrada como a Cenicienta, Barbazul, el caso es que no puede, ese italiano Enrico pasa de ella, tendrá italianas menos zarrapastrosas deslumbrantes a su vera. Atrapada y sin salida, tendrá que volver a su país con el rabo entre las piernas o padecer/putear en el viejo mundo haciendo el indio, no hay otra, pero complicado lo tiene porque no parece que le sobre capacidad de sacrificio o trabajo, no quiere dar palo al agua, se supone, zorrear un poco, fiesta. Todo lo que (nos) muestran por las dos partes es tremendamente creíble y posible, y lo hacen si cargar las tintas, pero sin dejarse nada en el tintero, sin caer en victimismos, dramatismos o maniqueísmos, al pan pan, mirada perspicaz y ajustada, una maravilla.
La dominicana igualmente está acorralada, tiene hijos, sabe lo que vale un peine y no es tan despampanante como la otra, tiene mayor aguante y es más currante, y su pareja no está tan maleada resabiada, ni tiene tanta soberbia ni mal vino ni es tan viejo o maduro como Sancho, el único gran escollo es la madre que tampoco le queda más remedio que adaptarse, a la fuerza ahorcan, condenados a entenderse soportarse, a todos les conviene. Todo ese proceso está perfectamente desarrollado y explicado, sin un cabo suelto, sin pega ninguna salvo tal vez lo de la suegra que es un poco exagerado (en el modo en el que está expresado, no en el fondo), tanto en sus malas maneras iniciales como en sus buenas finales. Y resuelven también certeramente lo del primer marido pendenciero, en off, como debe ser (como en la primera historia que no la volvemos a ver a ella ni al chaval y a sancho lo dejamos solo en su casa padeciendo, humillado y ofendido, la soledad era esto, cabronzuelo, no se le pega a una mujer, anda, cabestro).
Y en el caso de la bilbaína y el mejor prospecto (el mandamás o gerifalte, solo hay que ver cómo se porta ante la agresión de Sancho o que están trabajando para él en ese momento haciéndole obras los otros, los subalternos) de la zona nativa parecido, los dos tiran de la cuerda hasta que se rompe, a ninguno le sale las cuentas definitivamente, no hay tú tía, claramente los entiendes, los dos (y todos los que aquí aparecen, todos tienen sentido y sustancia, un porqué) tienen sus poderosas razones y ninguno tiene la culpa, es la fuerza de las circunstancias o las cosas, la marea, como en todos los casos, ningún personaje o ser humano puede más que el medio al que pertenece, más que su tiempo o su pasado (presos, no se puede romper la baraja por mucho que lo intentes), o su pasado, es cuestión de asumirlo y adaptarse, no hay otra opción, sacar provecho de ello si se puede, de las carencias o necesidad virtud, hacer.
Y también es rica en los pequeños detalles o en los personajes secundarios, aunque lo dicho, tal vez peque de cierto esquematismo didáctico, de insistir a veces en lo mismo, de remarcar lo obvio, pero está todo muy bien hilado y visto, una delicia, manjar de amores, tierra adentro, para ser tan poca cosa, tan mierda bonita, está muy bien hecha, no en lo técnico, sino en lo otro, en lo que más importa.
Muy probablemente la mejor película de Icíar, o hasta es muy posible que sea la única realmente que vale la pena o buena. Sin monsergas, a vista de pájaro y al milímetro o microscopio, seguramente le favoreció la escritura certera de Julio Llamazares, se nota.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La cubana se larga y los deja a todos en la estacada, es una fiera demasiado grande y corrupia para tan pequeña jaula, fuerza de la naturaleza. La dominicana es feliz y come perdices. La bilbaína en su casa se queda, sin novio y compuesta y viceversa.
* Está Sancho hecho mierda, pelota, polvo, pasándolas putas, horrores, dando a la tristeza pena, mucha, una cagarruta, con lo que era además él, el actor, el personaje (todos sus personajes) va a rastras de su fuerza airada, de su mala hostia legendaria, irredenta, de su rabia o sangre mala, espuma por la boca, está cenando solo, Manolo, abandonado a su suerte, seducido y abandonado por cafre y egoísta, inepto de cuerpo entero, o más bien por aspirar tan alto y tan lejos, por creerse el más listo o cojonudo de la clase, por no conformarse con menos o darse cuenta de que no puede con ella (el polvo que -no- echan al principio de todo con claridad y gracia lo demuestra, títere sin cabeza) y... de repente... de fondo... como que no quiere la cosa... oímos o escuchamos... al ya hoy día rey emérito soltando la socorrida acostumbrada ristra de chorradas/idioteces navideñas de siempre que deprimirían a un elefante de la sabana africana y ya te partes, en canal te abres, las carcajadas con furia desmedida arremeten, se te caen todos los palos del sombrajo... jajaja... no puede haber una imagen o hecho que represente de forma más pertinente o exacta la desolación, el fracaso, la descojonación y el despiporre, bravo, solo faltó la horca, colgarse del primer que encuentre palo, vivir para (no) contarla (de esa noche no pasa, afrenta, desgracia).
Y hasta el final está muy bien, los niños (ya plenamente incorporados al pueblo), el autobús que pasa y la rueda que gira, la noria, el eterno retorno de lo mismo del descojono. La nueva España. Aurora. Arriba.
Furtivos.
* Está Sancho hecho mierda, pelota, polvo, pasándolas putas, horrores, dando a la tristeza pena, mucha, una cagarruta, con lo que era además él, el actor, el personaje (todos sus personajes) va a rastras de su fuerza airada, de su mala hostia legendaria, irredenta, de su rabia o sangre mala, espuma por la boca, está cenando solo, Manolo, abandonado a su suerte, seducido y abandonado por cafre y egoísta, inepto de cuerpo entero, o más bien por aspirar tan alto y tan lejos, por creerse el más listo o cojonudo de la clase, por no conformarse con menos o darse cuenta de que no puede con ella (el polvo que -no- echan al principio de todo con claridad y gracia lo demuestra, títere sin cabeza) y... de repente... de fondo... como que no quiere la cosa... oímos o escuchamos... al ya hoy día rey emérito soltando la socorrida acostumbrada ristra de chorradas/idioteces navideñas de siempre que deprimirían a un elefante de la sabana africana y ya te partes, en canal te abres, las carcajadas con furia desmedida arremeten, se te caen todos los palos del sombrajo... jajaja... no puede haber una imagen o hecho que represente de forma más pertinente o exacta la desolación, el fracaso, la descojonación y el despiporre, bravo, solo faltó la horca, colgarse del primer que encuentre palo, vivir para (no) contarla (de esa noche no pasa, afrenta, desgracia).
Y hasta el final está muy bien, los niños (ya plenamente incorporados al pueblo), el autobús que pasa y la rueda que gira, la noria, el eterno retorno de lo mismo del descojono. La nueva España. Aurora. Arriba.
Furtivos.
12 de noviembre de 2021
12 de noviembre de 2021
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Para mí es una de las mejores películas que ha dirigido Icíar Bollaín y eso que ya tiene unas cuantas en su repertorio; le salió redonda. Claro que partía de un magnífico guión coescrito con Julio Llamazares, redondo también. Y la dirección de actores, impecable, incluyendo a esa Amparo Valle como suegra reticente, pero que muy reticente... Magníficos todos ellos, cada uno en su rol y con el singular dato de contar también con el debut de un ya eficaz Luis Tosar, buen fichaje de la directora como asimismo los de Lissete Mejía y Marilyn Torres encarnando a esas 'flores de otro mundo' pero que cada vez son más del nuestro. Por suerte.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Últimas películas consultadas
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



