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Críticas de TerrorWeekend
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1.376 críticas
7
16 de abril de 2021
Sé el primero en valorar esta crítica
Señoría, en mi defensa diré que entiendo el culto que tiene The Babadook, pero mi problema con la película de Jennifer Kent es que madre e hijo me resultan insoportables y, por ello, jamás revisaré la película, ¿Cree usted que debería ver Son?

El pasado de Laura fue muy traumático, pero de ese pasado conserva lo único que ama por encima de todo y todos: su hijo David. Pero cuando este sufra una extraña enfermedad, el terror vuelve a la vida de Laura. ¿Tal vez las respuestas, y la vida de David, se encuentren en ese horrible pasado que ha intentado olvidar?

En 2014, Ivan Kavanagh estrenó The Canal, aunque tenía películas anteriores, y eso le puso en mi radar. Vaya por delante que The Canal no me gustó, pero tampoco es tan infecta como algunos predicaron. Había atmosfera e ideas para generar terror con pocos medios pero, a cambio, la historia giraba sobre sí misma una y otra vez hasta perder todo interés.

Con Son, Kavanagh ha dado en el clavo como director y guionista, porque tenemos atmosferas, tenemos ideas y sobre todo, tenemos una historia que avanza implacable. La sensación de que la amenaza está en camino, algo que cada vez valoro más en el cine de terror, empieza con ese prologo tan sórdido como misterioso y continua durante todo el metraje al jugar con un elemento realidad/paranoia que va creciendo minuto a minuto. Esta vez el director ha cambiado su Irlanda natal por las tierras del Misissipi pero, aunque tenemos secuencias a pleno sol, uno siempre tiene la sensación de estar moviéndose en el crepúsculo y es que la película cada vez es más y más sórdida. Los días son luminosos pero siempre repletos de sombras, como mejor ejemplo la secuencia del carnaval: todo debería ser alegre y, sin embargo, resulta muy siniestro.

Aunque hay algún jump scare, lo cierto es que Kavanagh lo rehúye, su narración es seca, directa y me recuerda fuertemente a la de Alan Parker en Angel’s Heart: esos lugares tan repletos de sordidez, esa suciedad que parece quedarse en la piel, los bruscos cambios de secuencias para desorientar al espectador. En esta película tan atmosférica, hay que destacar el nombre de Aza Hand no tanto como la compositora de la música, destacando esa nana tan hermosa, sino por su muy interesante diseño de sonido.

El casting de madre e hijo es sobresaliente. Andi Matichak se revela perfecta como una madre capaz de todo por su hijo, frágil y dura a la vez; Matichak es capaz de hacernos sentir la duda que hay en su interior: ¿Dónde está el límite entre lo real y lo terrorífico? Lo mismo podemos decir del joven Luke David Blumm, a veces tierno, a veces amenazador o terrorífico. Emile Hirsch interpreta al joven policía implicado en algo que le supera y cumple de sobra. Destaco a David Kallaway, su papel es corto pero tan sórdido como absorbente y, además, protagoniza una suerte de secuencia erótica que pone los pelos de punta.

Son es todo lo que The Canal apuntaba, y hace esperar con ganar los siguientes proyectos de Ivan Kavanagh. No te arrepentirás de verla.

https://www.terrorweekend.com/2021/04/son-review.html
TerrorWeekend
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7
16 de abril de 2021
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Como una araña quieta y aparentemente indefensa en su telaraña permanece nuestra protagonista en una discoteca, pero cuando siente la vibración que emite un extraño al entrar en su espacio vital, la araña así como nuestra protagonista muestra su verdadera cara, actitud que le sirve para dejar atónito a lo que vamos a considerar como su víctima.

Una chica joven, guapa e inteligente y de buena familia tiene todo el futuro por delante, pero un episodio violento en su pasado le hará transformar toda su rabia y sed de venganza en la astucia necesaria para hacer de este un mundo un poco menos injusto.

Sin querer engañar a nadie que haya entrado en la web buscando películas de terror al uso, deciros que esta no sería la pieza que habéis venido a buscar, ya que teniendo todos los elementos para transformarse en una película de sangre y decapitaciones justificadas por doquier, me temo mucho para nuestro disfrute, no es así en esta ocasión. No obstante, si lo que quieres es ver una compota de buenas ideas, giros y bandazos en la historia (alguno más esperado que otros), una reinterpretación al sentido de la música pop bastante curiosa así como una fotografía de detalles y colores vivos, sin duda ser bienvenidos.

La responsable de dicha obra es la actriz Emerald Fennell quien además de crear el guion ha decidido ponerse tras las cámaras para dar forma a su opera prima que sorprende por la multitud de detalles técnicos, pero sobretodo por la sensibilidad, tanto en los decorados, como en el vestuario o en el diseño de los personajes, que son envueltos a la perfección por el tratamiento del color y la música, pudiendo decir, que es una obra totalmente personal en que se ve reflejada la manera de percibir el cine a través de los ojos de su creadora.

El uso de la cámara lenta en la parte final combinada con un contraste de colores y planos detalles es buena muestra de lo comentado, o de manera sobresaliente y sorprendente, el uso de la banda sonora, imagino que bajo la petición de la directora, en que canciones míticas del pop más popular, mainstream e inocente han sido adaptadas o mejor dicho, reinventadas para unos fines que no podíamos haber imaginado.

Hablo de canciones como Toxic de Britney Spears, It's Raining Men de The Weather Girls además de adaptar también Nothing's Gonna Hurt You Baby del grupo de Indie Rock Cigarettes After Sex.

A pesar de apoyarse en tantas historias o películas antes vistas, está obra merece crédito propio por tratar de ser completa, original y valinetena pesar de estas “inspiraciones” o “guías” que han servido para dar forma a la idea.

Además de la capacidad de sacudir al espectador a su voluntad, hacía un lado y hacía otro, incluyendo uno de los giros finales que se venía viendo de lejos, pero incluso con ello, vuelve a llevarte hacía su terreno y sin ser especialmente tramposa te transmite la emoción que pretende.

La protagonista absoluta es Carey Mulligan quien está francamente bien en la mayor parte del metraje, aunque resbale ligeramente a la vez que lo hace el guion, pudiendo alegar en su defensa que hay matices en el guion poco defendibles artísticamente hablando.

Recordaréis a dicha actriz por dar vida a la tierna Irene en la película Drive, añadiendo además, que el responsable de fotografía Benjamin Kracun (inspirador en su trabajo en Beast) parece inspirarse por momentos en la fotografía que firmaba Newton Thomas Sigel en la película de Nicolas Winding Refn.

Como única y principal crítica soberana, por encima, de como he dicho “matices en el guion”, está la necesidad imperiosa como viene siendo la tónica habitual en estos films de empoderamiento femenino confeso, el hacer parecer malo a todos los hombres de la tierra, sin opción si quiera a encontrar un rayo de esperanza en la humanidad.

Si sabes relajarte y disfrutar sin buscar paralelismos con la realidad, podrás disfrutar con gusto de una historia que va de menos a más hacia un final inesperado que resulta el broche final que la historia merece.

https://www.terrorweekend.com/2021/04/una-joven-prometedora-review.html
TerrorWeekend
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5
16 de abril de 2021
Sé el primero en valorar esta crítica
Nos inflamos y seguiremos inflándonos a ver películas pretenciosas que con la dificultad que llega a entrañar el realizar una película terminan por estancarse en la mediocridad, y peor todavía, en una situación en que el espectador puede respirar esa pretenciosidad en una obra que no logra por alcanzar el nivel que sus creadores pretendieron. En la cara B de la moneda tenemos a los amantes del cine y de todas aquellas películas de monstruos en blanco y negro y efectos prácticos que se hacían para entretener. Cinéfilos, que hoy sin complejo alguno derrochan el amor que siente por el cine de ciencia ficción y terror en unas obras propias creadas prácticamente de la nada y utilizando todos los recursos a su alcance para dar continuidad a aquellas películas de consumo rápido y disfrute instantáneo. No pasarán a la historia, pero sus responsables son los primeros en saberlo.

Un médico especializado en la dermatología está obsesionado en desarrollar una maquina que solucione problemas de granos e infecciones en la piel. Lo que a priori suena correcto, se torcerá para muy mal cuando la locura propia del doctor y las prisas por lograr su objetivo conviertan lo que tendría que ser una solución, en un gran problema con patas.

El film arranca con tres elementos claros, la mala praxis del dermatólogo convertido en un Mad Doctor, la explicitud del gore light en formato diversión con unas protuberancias en la piel al más puro estilo video de YouTube de espinillas y por último el aire de película de serie B con carácter desenfadado.

Su responsable es Tyler Russell quien en su tercer film recurre a su círculo de confianza para seguir avanzando, dirige y coescribe la sencilla historia junto a Andy Silverman guionista del que suele echar mano, y como protagonista principal y alocado Mad Doctor de anteojos y aparatos llamativos para la visión encontramos a su actor fetiche George Hardy, quien pone todo de su mano para dar rienda suelta a la locura del malhumorado doctor. Un doctor que a pesar de sus excentricidades no destaca por encima de las personalidades que se mueven en el entorno de la historia, a cual más rocambolesco. Aunque el verdadero protagonista, es la criatura, un monstruo vivo a base de efectos prácticos y ojos chillones que está bastante guay, aunque por desgracia no tiene una gran movilidad y el juego es limitado.

En definitiva un film que da lo que promete, algún momento de gore divertido, monstruo y poco más en una duración cercana a la hora. Es prácticamente imposible que te decepcione, pues en el primer minuto de película puedes descubrir como va a ser el resto de ésta.

https://www.terrorweekend.com/2021/04/cyst-review.html
TerrorWeekend
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7
13 de abril de 2021
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
En estos tiempos donde el espectador quiere/pide/se le da todo con rapidez, la llegada de una película como Caveat, sucia e incómoda, es como un puñetazo en la cara pero dejemos algo claro: es la película de fantasmas con mayor intensidad e inteligencia en mucho tiempo ¡sin un solo jump scare!

Isaac es un muerto de hambre debido a que un accidente le ha dejado casi sin memoria, por eso no puede negarse al ofrecimiento de su amigo Barret: cuidar a su sobrina Olga, quien tiene problemas mentales, en una casa aislada. Pero con el trabajo viene un hecho extraño: Isaac debe estar encadenado por la cintura y eso le impedirá entrar en ciertas partes de la casa.

La ópera prima de Damian Mc Carthy es una película valiente, arriesgada y exigente al mismo tiempo, pero también es una historia clásica de fantasmas con muchos elementos de la literatura gótica, que reivindica esos espectros que vagan eternamente por el interior de las casas sin poder salir al exterior, muertos de frio y penando. Pero, y esto es lo mejor de Caveat, aunque aquí los fantasmas son de carne y hueso dan tanto o, tal vez, más miedo que los espectros.

Hay mucha sordidez en esta casa aislada cuyo papel pintado rezuma suciedad y el sótano polvoriento, mientras la oscuridad y el frío que sienten los protagonistas se cuelan en los huesos del espectador. Pero al mismo tiempo, aunque no hay un solo jump scare en toda la película, la oscuridad da muy mal rollo y los paseos de Isaac generan inquietud. Aquí me quito el sombrero ante el trabajo del director de fotografía, Kieran Fitzgerald ya que la luz – o la falta de ella – da mucha grima.

A nivel técnico solo pondré un pero: la omnipresente música de Richard G. Mitchell que insiste en remarcar atmósferas agobiantes que funcionarían mejor si dejase espacio a los silencios.

El guion de Damian Mc Carthy se va desenvolviendo con lentitud. A pesar de tan pocos personajes y espacios, la casa se transforma en un laberinto y tanto los protagonistas como el pasado van tomando fuerza. En ese sentido, brilla el casting encabezado por Jonathan French en su primer largometraje, que consigue dar imagen de homeless al principio, luego da pena, luego miedo, luego pena de nuevo… Es todo un tour de force que consigue llevar adelante. Leila Skyes, como la desquiciada Olga, resulta frágil y amenazadora, increíble la tensión que genera al colocarse las manos sobre la cara. Ben Capland, el tercero en discordia, añade un toque de cine negro a Caveat gracias a un personaje que resulta muy inquietante desde el principio y solo augura malas nuevas.

Mi consejo es que te enfrentes a Caveat con la mente abierta, dispuesto a descubrir las sorpresas que guarda en su interior, esos cuadros tan siniestros, ese muñeco de conejo que parece sacado de una pesadilla… No pienses, no intentes adelantarte al guion, déjate llevar por los sentidos que la película va despertando.

Se acabaron las explicaciones, llegó el momento de los sentimientos: ¡Muchas gracias por tu ópera prima, Damian Mc Carthy!

https://www.terrorweekend.com/2021/04/caveat-review.html
TerrorWeekend
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6
11 de abril de 2021
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estaremos de acuerdo que cruzada la barrera del año 2000 las películas de venganza vienen estando en alza, prácticamente desde cualquier parte del globo podemos encontrar grandísimos títulos que recomendar. En general cuando pensamos en ellas intuimos que recibiremos una dosis de violencia y diversión casi asegurada, pues bien, esto podría ser una historia al uso pero no lo es, la particular dirección, así como una nube turbia en la cabeza de los personajes y las situaciones que viven estos, hacen de esta, una historia rara de venganza donde la violencia va a quedar retratada, pero no la diversión como la entendemos en este ámbito.

Miriam regresa junto a su hermana tras mucho tiempo separadas, para pasar un fin de semana con sus respectivas parejas en una casa en la montaña. Una desagradable situación con su cuñado le llevará a querer compensar de la manera más violenta posible el daño causado a su hermana y recibido por su cuñado sin medir las consecuencias.

Como parte técnica positiva resulta sorprendente que sea el primer largometraje de la dupla de directores Dusty Mancinelli y Madeleine Sims-Fewer, pues ya desde el principio descubrimos una manera de dirigir muy personal y definida con una incontingente cantidad de primerísimos primeros planos y al detalles, además de algún gran plano general con efectos visuales a modo de espejo que nos dejan claro que esta no pretende de inicio ser contada como una película normal, además por si quedara duda la maravillosa música de Andrea Boccadoro resulta igual de perturbadora, a la vez que excelente para los planos tan cortos que encajan como la horma en un zapato.

La historia está contada con un montaje desordenado que añade más confusión a una historia muy sencilla que de por si no necesita un caótico montaje que añada más penumbra o ensoñación al relato. Arranca además de manera muy tediosa, una larguísima presentación de los prácticamente únicos cuatro personajes que ocupan el total del film, con conversaciones absurdas y situaciones totalmente obvias y predecibles que hacen los veinticinco primeros minutos un trabajo duro, pero por suerte, a partir de ahí, tenemos un corte de diez minutos que nos introduce una situación muy interesante para el espectador, una primera incógnita que no se resolverá hasta después de ser machacados con un poco más de historia de la que ya conocemos, eso sí, tras este parón asistiremos a la mejor escena de la película, pero no solo eso, sino probablemente a la escena cinematográficamente hablando, que más recordaréis de lo que queda de este largo 2021. Una filmación que merece una película entera, una escena explícita y cruel, de una frialdad aterradora que merece su precio en oro, tan cercana a la acción que parece que nos tengamos que poner los guantes de trabajo. Una secuencia tan completa y tan redonda que no me extrañaría que fuera la idea principal para desarrollar toda una historia a su alrededor. Solo por ella, estáis obligados a ver la película.

Ya sea por lo confuso del montaje de la película, por la excesiva carga dramática durante tanto tiempo que ahoga el momento realmente justificado, por la rigurosa salud mental de la protagonista o por un error de guion en cuanto al personaje masculino protagonista en lo que a su actitud en uno de los cortes del metraje se refiere, el film deja muchas incógnitas en referencia a los personajes, a las relaciones entre ellos, o especialmente a la fatídica noche donde todo explota.

En ocasiones onírica, podemos decir que a propósito o no, quizás nunca lo sabremos, los directores han tejido un trabajo de pura confusión sin saber muy bien qué es lo que realmente se quiere dar a entender, a pesar de ello las emociones son perfectamente transmitidas para impresionar al espectador con una de las escenas más frías, crudas y a su vez duras de las que podremos ver este año.

https://www.terrorweekend.com/2021/04/violation-review.html
TerrorWeekend
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