arrow
España España · Córdoba
You must be a loged user to know your affinity with echulin
/
Voto de echulin:
4
Voto de echulin:
4
Drama En 1879, un arqueólogo amateur, Marcelino Sanz de Sautuola (Antonio Banderas), y su hija de ocho años, María, descubrieron en Cantabria una de las obras prehistóricas más importantes de la Historia: las pinturas de Altamira. Lejos de proporcionarle honor y gloria, su deslumbrante contribución a la historia le enfrentó con la Iglesia católica y con la indiferencia y el escarnio de la comunidad científica de la época, a pesar de sus ... [+]
23 de septiembre de 2023 Sé el primero en valorar esta crítica
Los biopics suelen ser aburridos. Poca gente tiene una vida tan emocionante como los personajes ficticios. Pero almenos, en algunos biopics, consiguen darle a la historia un brío que la hace amena y/o divertida. No es el caso.

El grueso de la trama se fundamenta en enfrentar a la iglesia con la ciencia. El cura de la ciudad entiende que todo aquello es una blasfemia y que pone en duda el origen divino del hombre, y Banderas pide que se ciñan a los hechos y que se busque la explicación científica de las pinturas. De paso, meten a otro científico envidioso y ruin, que malmete opinando que las pinturas son un fraude. Bueno, los primeros científicos, con Darwin a la cabeza, que cuestionaron el origen divino del hombre, se vieron enfrentados a estos problemas. Merece la pena recordarlo. Aunque la película se pone muy pesada con esta cuestión.

Respecto a los bisontes de Altamira, son una auténtica maravilla. La capilla sixtina del paelolítico. Los dibujos tienen unos trazos y unos degradados que la mayoría de nosotros no seríamos capaces de realizar si nos piden dibujar un bisonte. Pero es que además, fueron dibujados aprovechando las protuberancias de las rocas del techo. Una genialidad. Demuestran que el ser humano primitivo no era un salvaje, como cabría esperar, si no que tenía unas habilidades dignas de una sociedad evolucionada.
arrow