20 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Mi mujer, que no se caracteriza por ser una devoradora de libros, me ha comentado a la salida del cine que si esta película está basada en una novela, seguro que está muy bien. Reflexionando sobre ello, creo que es la crítica más feroz que se puede hacer a esta película.
En el curso de la investigación por el cruel asesinato de una menor, una policía embarazada acude, sola, a casa de un sospechoso, "para hacerle unas preguntas". No se identifica. Para qué, en Alemania eso debe ser de lo más natural. De hecho, es una situación que se repite a lo largo de la peli, uno va a una casa, dice que es policía y el otro se lo cree, sin más. Pues bien, tras una serie de preguntas en torno a un café con pastas, la policía llega al punto culminante: "¿dónde estuvo usted el viernes pasado?" No sé, igual esperaba que el sujeto, a quien todos creemos un tipo maniaco, depravado y cruel, conteste: "Pues mire usted, salí a dar una vueltecita, violé y degollé a una joven que se me cruzó en el camino, y después escondí el cadáver en un lago". La escena que viene a continuación, y que no revelaré, está supuestamente pensada para generar tensión y suspense en el espectador, pero desde una premisa tan absurda a mí no me ha dicho nada de nada.
Valga esa reflexión para explicar mi percepción de esta película. El argumento es poderoso y todo el conjunto es, en realidad, muy recomendable. Me gusta cómo vamos conociendo a cada uno de los personajes, los saltos en el tiempo son increíblemente eficaces y el relato avanza de forma muy certera. En cada escena se transmite más de lo que se ve, y eso es muy de agradecer. Todos los personajes son terriblemente verosímiles, y todos están llenos de aristas, inseguridades y ambigüedades. Sus conflictos nos resultan cercanos, nos es muy fácil contactar con ellos.
Y, desde luego, la película aborda con precisión narrativa asuntos muy trascendentales del género humano, que nos deben llevar a la reflexión: la soledad, el remordimiento, la culpa... Y sobre todo, la verdad y el sufrimiento. ¿Tiene límites el dolor? ¿Es necesario llegar hasta la verdad última de las cosas? ¿Merece la pena renunciar a esa verdad, si ello sirve para poder seguir hacia adelante? Todo eso es lo que transmite la película, y en ese sentido es, sencillamente, de 10.
Lástima de las formas tan poco cuidadas. Además de lo dicho al principio, los responsables de esta peli deberían saber que si pretenden que un mismo actor interprete al mismo personaje con 23 años de diferencia, no basta con ponerle una peluca en plan ye-ye. Hay tomas de auténtico esperpento, que recuerdan al Wyoming de "Muertos de risa", o cosa así, cuando el tono no es precisamente de comedia. Tampoco es creíble el giro argumental a través del cual se resuelve la trama, con la infortunada visita a la casa de la madre de la víctima y la sorprendente reacción de ella... Más le valdría haber dicho que era policía....
23 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Malas hierbas debieron ser las que se fumaron mientras hacían esta peli. Ya sé que el chiste es malo y fácil, pero también es obvio y deja muy claro lo que pienso de este engendro.
Reconozco que en un primer momento la peli atrapa por su colorido, por esa forma tan peculiar de contarnos la historia y de presentarnos a los personajes: a la protagonista, mediante constantes planos a su espalda; al protagonista, con planos cenitales... Pero todo se queda ahí. Lo siento, no alcanzo a entender cuáles son las supuestas excelencias de esta película. El surrealismo y el sentido del humor son para mí un continuo discurso de extravagancias, donde nada se entiende, donde el espectador (o sea, yo) termina aborreciendo a todos los personajes. No es que no me guste la historia por ser absurda, es que el absurdo no tiene por qué ser interesante sólo por el hecho de ser absurdo.
Y se me ha hecho larga. Muy larga. Una vez que te das cuenta de que nada tiene sentido, de que la historia lo mismo puede avanzar que retroceder, que un personaje puede decir A y mañana B (y pasado, y al otro) sin que eso influya para nada, lo que queda es el más aplastante aburrimiento. Si todo puede pasar, nada interesa. Al menos, y en lo que respecta a esta peli, eso es lo que a mí me ha pasado.
28 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No es una obra maestra... Ni falta que hace. "El cuerpo" es un puro divertimento, y así ha de tomarse. Está rodada con ritmo y el interés no decae en ningún momento.
El planteamiento argumental es interesante, un jovencito casado con una mujer poderosa decide cargársela para poder quedarse con la pasta y escaparse con su amante. El mismo día en que comete el crimen, el cadáver desaparece del depósito. A partir de ahí, la acción se desarrolla en la misma morgue, a lo largo de una larga noche en la que gradualmente se ponen de manifiesto los conflictos personales de los protagonistas. El suspense se consigue de manera inteligente, y el final, sin ser antológico, funciona. Muy bien José Coronado y Hugo Silva, que encarnan a los personajes sobre los que se sustenta la historia. El resto del reparto también cumple. Ambientación y fotografía pensadas para generar una continua sensación de ahogo, y flashbacks bien traídos.
Eso sí, el guión tiene agujeros. Si uno vuelve a ver la película por segunda vez, conociendo el final, la valoración puede bajar considerablemente. La situación incial es un tanto forzada (¿sería normal que la policía hiciese trasladarse a un viudo al depósito de cadáveres en una situación así?) y después costaría encajar ciertas cosas... Pero no pensemos en eso. Simplemente, disfrutémosla.
13 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Es cierto que no es un película Pixar, y se nota. Es cierto que se podría haber hecho esta misma película con actores reales, sin cambiar un solo plano... Y que, en ese caso, posiblemente no tendría la resonancia mediática que ha tenido esta obra. No obstante, yo creo que ése es también el gran mérito de "Arrugas": cómo transmite sensaciones al espectador, cómo relata mediante la animación una historia escalofriantemente realista.
A pesar de ser una película de animación, enganchará con todo tipo de público adulto. Es fácil sentirse de un modo u otro identificado con la historia, y por ello te crea un nudo en la garganta. Todos conocemos historias similares, todos sabemos que podemos acabar en ese piso de arriba. Es una película cercana, muy cercana, con un guión muy bien trazado. Los toques de humor, tragedia y realismo se van sucediendo con exactitud cronométrica. Y, en la medida en que emociona sin caer en el sentimentalisno, la peli es ciertamente notable. La historia del Alzheimer es dura, demasiado dura, y el tratamiento de la historia mediante la animación nos la hace más llevadera.
Qué perra es la vida... O qué perra la hacemos...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
La fuga del protagonista con sus dos compañeros es de lo mejor de la peli, desde el paso por la alambrada al accidente de coche mientras suena "El huerfanito" de Machín.
Lo que peor gusto me ha dejado es la escena en que el compañero de habitación encuentra la cartera y el reloj del protagonista. En la historia de redención de este personaje, lo verosímil es que efectivamente hubiese sido él quien se los había quitado. Me ha parecido un toque de sentimentalismo que la peli no necesitaba, quizá el único, que desentona con todo el tono de la historia.
11 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No me ha entusiasmado, y es una pena porque el principio promete y en general la película tenía muchos ingredientes para funcionar. Daniel Calparsoro filma con verosimilitud las escenas de guerra y demuestra tener un gran oficio para la acción (muy destacable la persecución en coche en pleno centro de la ciudad). Alberto Ammann y Antonio de la Torre están bien en sus papeles, son dos actores fiables que no acostumbran a fallar. Sin embargo, la peli "derrapa" en las distancias cortas. El argumento está llevado al límite y roza la caricatura, y eso es lo peor que le podía pasar a una historia como ésta. En aras de acentuar la tensión y el conflicto interno del protagonista, la situación se lleva al límite. El personaje de Karra Elejalde termina siendo de comedia disparatada tipo "Airbag". Eso de retratar a los "poderes del Estado" como matones de opereta, la verdad, no cuela. Al final resultan absurdas las decisiones que se toman, nada tiene demasiado sentido y todo huele a exageración y farsa. Se trata de una trama metida con calzador para poder enfatizar el "dilema" psicológico en el que vive el protagonista. La pobre Inma Cuesta hace lo que puede para aportar trascendencia a una tensión impostada y engolada. Los actores son buenos, es el guión el que no es creíble.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Incluso en la lógica interna de la película, no alcanzo a ver la necesidad de acabar con el personaje de Antonio de la Torre, ni esa obsesión enfermiza por evitar a costa de lo que sea (incluso de la mayor barbaridad) que el protagonista (Alberto Amman) haga público su testimonio.