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6 de Septiembre de 2008
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Fue toda una revolución en su estreno, y todavía se sigue visionando con placer. Un joven y descarado Steven Spielberg nos ofrece aquí su primer trabajo serio. No es su mejor película pero si es la favorita del gran público. Tiene momentos increibles, como por ejemplo cuando Roy Scheider mira la profundidad del mar después de haber sacado a su hijo de la laguna. También cuando se embarcan y el encuadre se toma desde dentro del taller de Robert Shaw y el barco sale de las fauces de un tiburón....pero una parte importante, importantisíma, es para la partitura de John Williams, que con unos pocos compases, te hace sentir todo el dramatismo del mar.Todo un clásico.
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