El exorcismo de Emily Rose
2005 

5,9
22.463
Terror. Intriga
La Iglesia Católica tomó una decisión poco común al reconocer oficialmente la posesión demoníaca de una joven estudiante americana de 19 años. Emily Rose deja la seguridad de su hogar en un medio rural para ir a la universidad. Una noche, sola en su dormitorio, sufre la primera alucinación aterradora y pierde el conocimiento. Como estas experiencias son cada vez más frecuentes e intensas, Emily, católica devota, decide recurrir a un ... [+]
4 de julio de 2014
4 de julio de 2014
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Pésima. Te la venden como una película de demonios, y es una película de abogados. Una película de abogados mala, además. Francamente, me he sentido más identificado con el fiscal del bigote que con la rubia, que parece que la hayan financiado desde el Vaticano, madre mía. Ni hablar ya de la "sentencia" del juez.
6 de octubre de 2015
6 de octubre de 2015
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La extraña mezcla de los géneros judicial y de terror no sale bien parada en esta cinta. Tras un cartelito que reza ¨basado en hechos reales¨, eslogan utilizado con demasiada frecuencia, podremos ver como los tópicos del cine de terror (y posesiones en particular) son llevados a juicio, que aporta sus propios tópicos.
Los personajes son un cliché: el cura atormentado, la abogada con dudas que terminará ¨encontrando el camino¨, el otro abogado que hace lo imposible para culpar al inocente... Las escenas más de lo mismo: discursos de abogacía, aspavientos propios de las posesiones, relojes que se paran en una hora concreta, grabaciones perturbadoras... etc, etc.
El desenlace es previsible incluso antes del inicio.
Otra molestia es la evidente inclinación del argumento hacia lo espiritual y sobrenatural, mostrando a los creyentes como buenos y a los demás como malos, por así decirlo. Le falta una objetividad que intenta mostrar al mismo tiempo que la niega: tenemos imágenes de la explicación sobrenatural, así como de la explicación científica, pero tan solo la primera se muestra como válida, quedando la segunda en anécdota. Una visión más imparcial daría mejores resultados.
Los personajes son un cliché: el cura atormentado, la abogada con dudas que terminará ¨encontrando el camino¨, el otro abogado que hace lo imposible para culpar al inocente... Las escenas más de lo mismo: discursos de abogacía, aspavientos propios de las posesiones, relojes que se paran en una hora concreta, grabaciones perturbadoras... etc, etc.
El desenlace es previsible incluso antes del inicio.
Otra molestia es la evidente inclinación del argumento hacia lo espiritual y sobrenatural, mostrando a los creyentes como buenos y a los demás como malos, por así decirlo. Le falta una objetividad que intenta mostrar al mismo tiempo que la niega: tenemos imágenes de la explicación sobrenatural, así como de la explicación científica, pero tan solo la primera se muestra como válida, quedando la segunda en anécdota. Una visión más imparcial daría mejores resultados.
Prescindible.
24 de noviembre de 2015
24 de noviembre de 2015
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El exorcismo de Emily Rose de Scott Derrickson es un drama judicial con notas de terror e intriga basado en hechos reales sobre una joven universitaria creyente que es poseída por varios demonios y recibe la ayuda del padre Moore para el exorcismo, muriendo en el proceso y siendo llevado a juicio este por homicidio por negligencia. Dirigida con un ritmo tranquilo en la trama y vigoroso en la acción y con un estilo eficaz que mezcla con acierto el terror y la intriga, mantiene al público expectante y pegado al asiento por tener los componentes necesarios para machacar al espectador con una historia sobrecogedora, concluyendo un film impetuoso que se queda en la memoria del espectador.
La fotografía es lúgubre y oscura en sus imágenes competentes que son idóneas y están repletas de detalles impactantes y sobrecogedores que desconciertan por ser estéticamente siniestros. La música es hipnótica y misteriosa por un lado e intensa y turbadora por otro en un estimulante trabajo que inquieta y penetra en el público para hacerle sentir la constante amenaza. Los planos y movimientos de cámara consuman una espléndida labor técnica mediante el uso de los circulares, rotación, avanti, plano-contraplanos, detalles, subjetivos, cámara en mano, steadycam, generales y seguimiento que exprimen lo mejor de la acción y las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales y de sonidos estremecedores para enardecer la violencia en una magnífica labor.
La fotografía es lúgubre y oscura en sus imágenes competentes que son idóneas y están repletas de detalles impactantes y sobrecogedores que desconciertan por ser estéticamente siniestros. La música es hipnótica y misteriosa por un lado e intensa y turbadora por otro en un estimulante trabajo que inquieta y penetra en el público para hacerle sentir la constante amenaza. Los planos y movimientos de cámara consuman una espléndida labor técnica mediante el uso de los circulares, rotación, avanti, plano-contraplanos, detalles, subjetivos, cámara en mano, steadycam, generales y seguimiento que exprimen lo mejor de la acción y las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales y de sonidos estremecedores para enardecer la violencia en una magnífica labor.

Jennifer Carpenter
Las actuaciones son sobrias y están bien trabajadas. Como protagonistas Tom Wilkinson está creíble y señalado en su labor, Laura Linney está admirable en una convincente tarea y Jennifer Carpenter está espeluznante y notable en su papel, siendo verosímiles los acompañamientos de Colm Feore, Campbell Scott y Shohreh Aghdashloo entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones elegantes y distinguidos por un lado, rurales y más humildes por otro y estremecedores en el caso de la protagonista en una labor que junto con los decorados y exteriores te transportan in situ.
El guion, escrito por el director junto con Paul Harris Boardman, está basado en hechos reales y va creando una atmósfera inquietante y turbadora que inquieta y sobrecoge al público con acierto, ya que tiene dos grandes fuertes: el terror de las escenas de exorcismo y la intriga y suspense del juicio por su muerte, finalizando una notable obra que acierta en la diana. Esto se lleva a cabo con una narrativa equilibrada e insidiosa que con tono insinuante logra un trabajo sombrío y desmoralizador que es de lo más apropiado para el film. Cabe señalar también, el montaje lineal y acompasado que va poco a poco mostrando la historia.
El guion, escrito por el director junto con Paul Harris Boardman, está basado en hechos reales y va creando una atmósfera inquietante y turbadora que inquieta y sobrecoge al público con acierto, ya que tiene dos grandes fuertes: el terror de las escenas de exorcismo y la intriga y suspense del juicio por su muerte, finalizando una notable obra que acierta en la diana. Esto se lleva a cabo con una narrativa equilibrada e insidiosa que con tono insinuante logra un trabajo sombrío y desmoralizador que es de lo más apropiado para el film. Cabe señalar también, el montaje lineal y acompasado que va poco a poco mostrando la historia.

Tom Wilkinson & Jennifer Carpenter
En conclusión, la considero una obra necesaria y notable dentro de sus géneros que gustará al público en general aunque tampoco deslumbra en ningún momento con lo que ofrece, pero desde luego no dejará a nadie insatisfecho tras su visionado. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios y narrativa que vuelven a El exorcismo de Emily Rose, un film arrollador por momentos y con tintes de poder haber sido incluso una película mejor.
26 de enero de 2017
26 de enero de 2017
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El exorcismo de Emily Rose no es una película de terror en el sentido convencional del término: no busca el susto fácil ni la acumulación de escenas efectistas, y eso, en mi opinión, juega claramente a su favor. La película se mueve en un terreno muy distinto, más incómodo e interesante, donde el miedo deja paso a la duda, la reflexión y el conflicto moral.
Estamos ante una interpretación cinematográfica de unos hechos reales, y conviene subrayar la palabra interpretación. Cuando la historia entra en el terreno de la fe, la ciencia y la creencia personal, resulta inevitable que el relato adopte un punto de vista y, por tanto, un cierto grado de subjetividad. Habrá espectadores que se sientan más cercanos a una explicación racional y otros que acepten la dimensión religiosa del caso, y la película es consciente de ello.
Más que una cinta de terror, el film funciona como un drama judicial con trasfondo religioso, donde el juicio se convierte en el eje narrativo y en el espacio de confrontación entre razón y fe. En ese sentido, la estructura es eficaz y mantiene el interés, aunque hay alguna escena concreta que se inclina claramente hacia una interpretación determinada de los hechos y que quizá resulta innecesaria, rompiendo ligeramente el equilibrio que la película había mantenido hasta ese momento.
Estamos ante una interpretación cinematográfica de unos hechos reales, y conviene subrayar la palabra interpretación. Cuando la historia entra en el terreno de la fe, la ciencia y la creencia personal, resulta inevitable que el relato adopte un punto de vista y, por tanto, un cierto grado de subjetividad. Habrá espectadores que se sientan más cercanos a una explicación racional y otros que acepten la dimensión religiosa del caso, y la película es consciente de ello.
Más que una cinta de terror, el film funciona como un drama judicial con trasfondo religioso, donde el juicio se convierte en el eje narrativo y en el espacio de confrontación entre razón y fe. En ese sentido, la estructura es eficaz y mantiene el interés, aunque hay alguna escena concreta que se inclina claramente hacia una interpretación determinada de los hechos y que quizá resulta innecesaria, rompiendo ligeramente el equilibrio que la película había mantenido hasta ese momento.

Jennifer Carpenter
Uno de los grandes aciertos del film es el nivel interpretativo. Jennifer Carpenter ofrece una actuación muy intensa y comprometida como Emily, transmitiendo vulnerabilidad y sufrimiento sin caer en el exceso. Tom Wilkinson aporta solidez y convicción al papel del sacerdote, mientras que Laura Linney sostiene con credibilidad el papel de la abogada, convirtiéndose en el punto de apoyo racional de la historia. Los tres elevan notablemente el conjunto.
Tal vez se eche en falta un mayor desarrollo del papel de los padres, que queda algo desdibujado en la narración, pese a que en los hechos reales tuvieron un peso importante en el desenlace del caso.
En conjunto, El exorcismo de Emily Rose es una película que invita a la reflexión más que al miedo, y que logra plantear preguntas incómodas sobre los límites entre la fe, la ciencia y la responsabilidad humana. No ofrece respuestas cerradas, pero sí deja al espectador con la inquietud de preguntarse qué hay de verdad en todo ello, y eso es, en sí mismo, uno de sus mayores aciertos.
Tal vez se eche en falta un mayor desarrollo del papel de los padres, que queda algo desdibujado en la narración, pese a que en los hechos reales tuvieron un peso importante en el desenlace del caso.
En conjunto, El exorcismo de Emily Rose es una película que invita a la reflexión más que al miedo, y que logra plantear preguntas incómodas sobre los límites entre la fe, la ciencia y la responsabilidad humana. No ofrece respuestas cerradas, pero sí deja al espectador con la inquietud de preguntarse qué hay de verdad en todo ello, y eso es, en sí mismo, uno de sus mayores aciertos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La escena que, como he señalado más arriba, a mi juicio sobraba es la de la supuesta visión de la Virgen María. Al tratarse de un sueño que la propia joven relató posteriormente a los sacerdotes, y que evidentemente nadie más pudo presenciar, la película entra en un terreno aún más resbaladizo de interpretación, fe o creencia personal.
Este recurso, lejos de aportar profundidad, resta credibilidad al conjunto, especialmente en una historia que funciona mejor cuando se apoya en hechos observables. Al fin y al cabo, los episodios más relevantes que se narran, como el propio exorcismo, fueron presenciados por varias personas —sacerdotes, padres y testigos— y, además, existen grabaciones que documentan lo ocurrido. Ese componente compartido y verificable es lo que da fuerza al relato y lo hace inquietante.
Por ello, considero que la película habría ganado manteniéndose en el terreno de los hechos que pudieron ser observados por más de un testigo, sin necesidad de recurrir a experiencias íntimas e intransferibles como esa visión. Es cierto que el director acaba posicionándose claramente del lado de la interpretación religiosa, pero la inclusión de ese sueño rompe en parte el equilibrio que el film había sabido mantener hasta ese momento y termina sacando ligeramente al espectador de la historia.
Este recurso, lejos de aportar profundidad, resta credibilidad al conjunto, especialmente en una historia que funciona mejor cuando se apoya en hechos observables. Al fin y al cabo, los episodios más relevantes que se narran, como el propio exorcismo, fueron presenciados por varias personas —sacerdotes, padres y testigos— y, además, existen grabaciones que documentan lo ocurrido. Ese componente compartido y verificable es lo que da fuerza al relato y lo hace inquietante.
Por ello, considero que la película habría ganado manteniéndose en el terreno de los hechos que pudieron ser observados por más de un testigo, sin necesidad de recurrir a experiencias íntimas e intransferibles como esa visión. Es cierto que el director acaba posicionándose claramente del lado de la interpretación religiosa, pero la inclusión de ese sueño rompe en parte el equilibrio que el film había sabido mantener hasta ese momento y termina sacando ligeramente al espectador de la historia.
24 de febrero de 2018
24 de febrero de 2018
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Protagonizada por Jennifer Carpenter y Tom Wilkinson El exorcismo de Emily Rose es un filme de terror basado en la vida de la joven Anneliese Michel nacida el 21 de septiembre de 1952 en Alemania.
En recopilación a la información dada por cierto grupo de personas podemos llegar a dos conclusiones muy similares respecto al entretenimiento y las emociones que esta película ha provocado a lo largo de su reproducción.
La primera es que fue la mejor película de su tiempo, y hoy en día en una filmación a la altura de las más recientes, las cuales la mayoría son solo computación o se apoyan demasiado en ella, pero a pesar de eso el exorcismo de Emily rose sigue destacando entre ellas.
La segunda es que es la mejor película sin efectos que ha existido, tanto en su época como en esta, sobrepasando lo de hoy en día por su gran contenido visual y auditivo.
Existieron además ciertos comentarios negativos, pero, solo hace falta un poco de estadística para saber que es una gran película que se debe de ver al menos una vez en la vida.
En recopilación a la información dada por cierto grupo de personas podemos llegar a dos conclusiones muy similares respecto al entretenimiento y las emociones que esta película ha provocado a lo largo de su reproducción.
La primera es que fue la mejor película de su tiempo, y hoy en día en una filmación a la altura de las más recientes, las cuales la mayoría son solo computación o se apoyan demasiado en ella, pero a pesar de eso el exorcismo de Emily rose sigue destacando entre ellas.
La segunda es que es la mejor película sin efectos que ha existido, tanto en su época como en esta, sobrepasando lo de hoy en día por su gran contenido visual y auditivo.
Existieron además ciertos comentarios negativos, pero, solo hace falta un poco de estadística para saber que es una gran película que se debe de ver al menos una vez en la vida.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
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La historia nos cuenta la tragedia que llego a vivir una joven alemana llamada Emily Rose (Jennifer Carpenter) la cual nació y vivió en Alemania criada de manera religiosa, irónicamente, ella era una chica muy inteligente que obtuvo una beca para ir al extranjero, Estados Unidos De América, ya estudiando su universidad ahí Emily comienza a tener ciertos trastornos y dice tener visiones de espectros malignos y desfiguraciones de rostros, al comienzo son escasos pero con el tiempo comienzan a intensificarse llegando a tal punto que incluso yendo a la iglesia ella podía ver estas visiones tétricas.
Al continuar con esto Emily vuelve a su casa en busca de ayuda, donde la recibe de dos ramas muy distintas de apoyo, la medicina y la teología. El medico comienza a tratar su “trastorno” con medicamentos y supervisiones mientras que el cura la exorciza hasta descubrir que tiene dentro siete demonios, entre ellos Lucifer, Caín, Judas Iscariote, Fleischmann, Nerón, Belial y Legión.
Al continuar con esto Emily vuelve a su casa en busca de ayuda, donde la recibe de dos ramas muy distintas de apoyo, la medicina y la teología. El medico comienza a tratar su “trastorno” con medicamentos y supervisiones mientras que el cura la exorciza hasta descubrir que tiene dentro siete demonios, entre ellos Lucifer, Caín, Judas Iscariote, Fleischmann, Nerón, Belial y Legión.

Jennifer Carpenter
Al final de la historia trágicamente muere y tanto sus padres como el sacerdote son demandados por homicidio negligente ya que la llevaron a dejar el medicamento para que el exorcismo funcionara.
Realmente no se sabe a ciencia cierta que fue lo que realmente la mato, si realmente fueron aquellos siete demonios que no le permitían comen ni beber agua y decidieron matarla durante el exorcismo o el haber dejado atrás su medicación y haber provocado una esquizofrenia más severa que la llevo a un suicidio prolongado.
Realmente no se sabe a ciencia cierta que fue lo que realmente la mato, si realmente fueron aquellos siete demonios que no le permitían comen ni beber agua y decidieron matarla durante el exorcismo o el haber dejado atrás su medicación y haber provocado una esquizofrenia más severa que la llevo a un suicidio prolongado.
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