-La furia de Michael Douglas. O mejor la de Bill Foster (alias D-Fens) contra los problemas de una sociedad demasiado loca. Y es que el personaje te cautiva de principio a fin. Se necesitan muchos tipos así en el mundo y con ese valor. Hablando del filme, lo consideraría una obra maestra absoluta. No hay palabras. En lo más profundo de nuestro corazón siempre estará el loco de Foster aterrorizando a hamburgueserías para que le sirvan el menú del desayuno.
spoiler:
-Hay momentos que pasarán a la historia del cine: los ataques de Foster.
·La pelea con los navajeros y la posterior venganza de éstos.
·El asesinato del vendedor de armas de fuego.
·El tiroteo en la hamburguesería (uno de los momentos más divertidos).
·La pelea con los viejos en el campo de golf.
·Cuando bombardea la carretera.
·Y que no decir del final, ya mítico. El duelo del sheriff Pendergrast contra el forajido Foster, estilo western. En el fondo nos da pena que se nos muera.