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Voto de El Libanés:
6
Voto de El Libanés:
6
Aventuras Antigüedad, Helenismo. Alejandro (356-323 a. C.), rey de Macedonia, comenzó a reinar a los veinte años. Se apoderó primero de Grecia y, después de conquistar el inmenso Imperio Persa, siguió avanzando hacia la India. Fue un gran estratega que nunca perdió una batalla, un visionario cuyos sueños, hazañas y destino dejaron huella en la Historia. Cuando murió, a los 33 años, había forjado un imperio sin precedentes en la historia. Los ... [+]
7 de diciembre de 2010 Sé el primero en valorar esta crítica
Con dicho apodo, el novelista Gisbert Haefs resumía la complejidad que suponía hablar de Alejandro Magno, rey, genio militar, tirano, libertador, hombre ilustrado y colmo de la arrogancia, hombre entre dioses y dios ante los hombres. La complejidad de su carrera era inevitable, ¿cómo no serlo, siendo hijo de dos figuras poderosas y terribles, Filipo y Olimpia?

Por ende, no hay que juzgar con excesiva dureza a un director muy interesante, Oliver Stone, por haber dejado vacíos en una biografía que bien justificaría tres películas (y aún quedarían cosas poco desarrolladas). Como fuere, Alejandro Magno es un proyecto personal muy interesante pero que suena a sinfonía inconclusa, da la sensación de que tiene momentos sublimes, escenas redondas...pero inconexas, incapaces de formar un todo.

La visualización de la cinta es preciosa, con momentos conmovedores, como ese tuerto rey llevando a su joven hijo a contemplar en una cueva antigua las crueldades de las que son capaces los dioses con los pobres mortales. Sin embargo, el papel de narrador de un Anthony Hopkins desaprovechado (¿por qué no pudo ser Aristóteles, o Artabazo, o...?) conlleva un "corta y pega" incongruente, demasiadas historias dentro de historias. Otros buenos actores como Jonathan Rhys-Meyers se pasean sin llegar a cuajar, ¿error de casting o de organización? Huele a lo segundo.
Angelina Jolie, Colin Farrell & Val Kilmer
Sobresale un Val Kilmer increíble, haciendo mucho en muy pocos minutos, generando un Filipo tosco, brutal, desequilibrado...pero también brillante, ambicioso y tratando de sobrellevar a una esposa visceral y a un hijo que intuye le sobrepasará, precisamente por las herramientas que él le ha dejado. Su fantasma perseguirá a Alejandro haya donde vaya, casi tanto como una feroz y formidable matrona (una Angelina Jolie exuberante, pero por momento, sobre-actuada, aunque es muy difícil encarnar a Olimpia).

Batallas como Gaugamela, diálogos concretos y escenografías tan curiosas como las de la India, son síntomas de buen cine, pero ni nos llegamos a meter del todo en la relación con Hefestión, ni los problemas con sus generales...

Colin Farrell lo intenta y por momentos lo logra, pero el señor de las diez mil almas es huidizo como casi siempre.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
"Alejandro Magno" tiene sorpresas tan notables como Gary Stretch, un Clito El Negro muy digno, con la escena de su muerte como colofón a una actuación brillante. Kilmer dice mucho sin hacer nada como padre de Hamlet en una montaña perdida donde Alejandro, al fin es derrotado por su propio ejército en motín.

Lástima que otros aspectos vitales no sean del todo tratados. La simplificación de los mercenarios griegos en Asia es un insulto a figuras de la talla de Memnón de Rodas o Caridemo. Las motivaciones de los enemigos del macedonio no siempre eran indignas y no es una historia de "buenos" contra "malos", sino algo mucho más complejo y por ende, fascinante.

Stone juega a hacer un Camelot (más estadounidense que inglés, por cierto) en la Antigüedad. Interesante, pero han faltado piezas del rompecabezas. Habrá otras oportunidades.
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